Cuando, por sorpresa, Chris David hereda un hotel inglés en ruinas, tiene exactamente 30 días y 30 noches para restaurar el edificio derruido antes de que el edificio… u otra cosa… acabe con él. Algo pinta muy mal en el hotel, algo que acecha por debajo de la capa de papel y pintura que aplica durante el día, algo horrible que tiembla y se escabulle por la noche. No les creas si te dicen que no hay fantasmas en el Gran Hotel. Mientras es de día, recupera la grandeza descolorida del hotel usando herramientas eléctricas parlantes: una arenadora, una pistola de pintura, un cañón para muebles y una pistola de cadenas de margaritas. Al caer la noche, esas mismas herramientas se transforman en armas contra lo sobrenatural. Lanza el vacío sobre espíritus vengativos, desenmascara a asaltantes invisibles con la pistola de pintura o somete a los espectros escurridizos con un certero disparo a la cara con el cañón para muebles.