El juego de Dragon Ball Z que hizo que esta serie volviera al panorama de la actualidad de los videojuegos también llegó a GameCube después de su paso por PlayStation 2. Esta versión para GameCube era idéntica a la original, aunque contaba con un toque de Cell Shading sobre los gráficos poligonales que proporcionaba un aspecto más cercano a los dibujos animados.