Un antiguo delincuente que había dejado atrás su pasado criminal se ve obligado a volver a las calles cuando su familia cae en manos de una organización mafiosa que domina el East End londinense. Lo que empieza como un intento desesperado por rescatar a los suyos se convierte en una espiral de venganza y favores extorsionados, mientras un segundo protagonista —un agente de las fuerzas especiales— investiga la misma trama criminal desde el otro lado de la ley. La narrativa se apoya en una recreación extremadamente fiel de la capital británica y en una puesta en escena casi cinematográfica, prescindiendo deliberadamente de interfaces en pantalla para reforzar la inmersión.