Elon Musk ha presentado hoy su plan para enviar personas a Marte. Aunque con algunas lagunas y con cosas quizá un poco locas, se trata de la primera vez que alguien presenta un plan concreto para ir a Marte, en el que se han tenido en cuenta aspectos técnicos y económicos. Para hacer realidad este sueño, Musk ha presentado el Mars Vehicle (supongo que más adelante tendrá un nombre mejor), el cohete más bestia jamás parido. Más grande que el Saturno V y el SLS, este cohete puede llevar cien personas a Marte (cifra que podría aumentar más adelante) con la idea de establecer allí una colonia a largo plazo. Esto último me parece de momento una fantasmada y creo que quizá es pronto para pensar en ello. Pero hay ideas buenas en su plan.
Lo primero es que tanto cohetes como naves serían reutilizables, algo en lo que Space X lleva tiempo trabajando. El Mars Vehicle es un cohete en dos fases, que es entre cinco y diez veces más barato que uno en tres fases como fue el Saturno V. Para hacer esto posible, la primera fase regresaría a la Tierra, cosa que Space X ya ha logrado, y volvería a despegar con un tanque de combustible para reabastecer a la nave en el espacio. Esta es una de las claves del plan. La otra clave está en que la nave no llevaría combustible para el viaje de vuelta, sino que habría que producirlo allí. Por ese motivo el combustible utilizado será el metano, que resulta fácil de producir con los elementos disponibles en Marte.
Todo esto sigue dejando muchas preguntas en el aire (¿dónde vivirán los astronautas cuándo lleguen allí?), y lo de montar una colonia parece más una cosa necesaria para que los números salgan, pero lo cierto es que hay ideas buenas. El repostaje en el espacio y la producción de metano en Marte son buenas ideas que habrá que tener en cuenta, al margen de que Musk pueda o no desarrollarlas.