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Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

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We're All Mad Here
Fin y Principio

La pantalla centelleante iluminaba el infinito vacío. No era un ser humano, tampoco un ser máquina, era algo más. Aprovechaba restos de piel y trozos de carne inexplicablente impolutos, arrojados por personas intolerantes y por hipócritas que no entienden. A su vez se servía de los inventos fébriles salidos de mentes defectuosas. Se puede decir que utilizaba las sobras físicas de la humanidad que sus propios innventores destruyeron. Cuerpo semejante a un humano remendado por mil demonios con blanca mascarilla y cabeza de televisor modelo TeleFunken, mucho culo y pantalla abombada, fabricada en serie por mil sombras en forma de obreros.
Su cuerpo material era una enseñanza de las calamidades de la carne finita y su cabeza tecnológica era la amenaza del mundo de la ciencia en esa carne. Nunca antes el principio y el final, la vida y la muerte, el verdugo y la victima, habían convivido en el mismo espacio. Una convivencia forzada, incomoda y dolorosa, obra de los designios de las mentes ocultas del universo negro.
La pantalla era el telescopio que le abría a las tragedias del pasado y a las alegrías del futuro, no en este mundo marchito, sino en otras parcelas de las estrellas, donde aún no se había inventado la ciencia ni se había desarrollado la mente. El dolor reflejado se ensañaba con su sustancia, el placer observado aliviaba el escozor del alma. ¿Alma?, ¿se podía llamar alma lo que él pensaba que tenía? ¿Podía tener alma el único ser vivo en ese lugar, podía tenerla si nadie le había dicho que la tenía?, o ¿el alma estaba reservado para las criaturas normales nacidas de las profundidades corporales? ¿Cómo se metió la idea del alma en el trasto sintonizador de canales, acaso por algun puerto despistado?
En el fondo no importaba si tenía alma o no, pues desde hace un tiempo sabía un terrible secreto (gracias a una cadena de baja audiencia). Sus días de vigilancia en el vacío estaban contados, ni se podían contar los días. Un remolino existencial tiraba hacia al fondo de todo, como cables machos forzando el regreso al lugar "correcto donde se debía estar", escoltados por ondas magnéticas de tal magnitud que nadie las tomaba en serio. Sólo la espera decidiría si ese nuevo lugar sería mejor o peor que donde se encontraba en esos momentos. Al menos un lugar donde se pudiera descansar en paz, pues el ser vivo-máquina no confiaba que en ningún sitio encontraría la respuesta de si estaba vivo o de si tenía alma. Tener esperanza sería demasiado humano.


Un abrazo

- Cariño, me voy al congreso - dijo apresuradamente Nerea, mientras terminaba de arreglarse el pelo -. Uff... qué nervios, espero dar la talla. ¿Crees que me saldrá todo bien? No sé, habrá muchas personalidades, no estoy muy acostumbrada... Pero me saldrá bien. ¿Verdad? ... ¿Cariño? ¡Cariño!

- ¿Qué? ¿Qué pasa? - le espetó Ricardo desde el escritorio -. Estoy intentando concentrarme, ¡tengo que entregarlo todo mañana!

- ¿Crees que me irá todo bien?

- Sí, sí. Claro que sí.

- ¿Lo dices de verdad?

- Claro, sí. Venga, adiós. No olvides cerrar con llave - contestó él, distraído.

- ¿No vas a darme un abrazo?

Ricardo se levantó fugazmente para darle un beso en la mejilla a Nerea, que apenas notó el roce de sus labios, y se sentó rápidamente frente a su ordenador.

- He dicho un abrazo. ¿Tanto te cuesta?

- Ay, Nerea, no tengo tiempo para tonterías. ¡Ya te he dicho que tengo mucho trabajo!

- Muy bien, pues que te diviertas - dijo Nerea elevando la voz, tras lo que dio un portazo y se marchó.

- ¡Encima se pone borde! A ésta no hay quien la entienda - se dijo Ricardo, enfrascándose nuevamente en su tarea.

Así pasaron las horas, cuando sonó el teléfono.

- ¡Joder! ¡A mitad de la frase! ¡Como sea otro puto banco...! - clamó exaltado Ricardo, pese a estar solo, mientras andaba a grandes zancadas para coger el teléfono.

Lo cogió muy bruscamente, tal y como contestó:

- ¿Quién es?

- Al habla Pedro Velasco, jefe de la comisaría de Jaca.

En ese momento, Ricardo palideció y su rostro cambió por completo.

- ¿Qué ocurre?

- Sentimos no haber podido contactar con usted antes. Su mujer, Nerea García... ha fallecido. Lo siento mucho. Ha sido un accidente de tráfico, la trasladaron al hospital pero no pudieron hacer...

Ricardo colgó de inmediato, dejó el teléfono lentamente y se quedó inmóvil, en el sofá, con la mirada perdida pero tan fija que parecía haberse congelado.

En ese momento entró su única hija, Marta, de cinco años. Hacía un día espléndido y venía de jugar en el jardín, cuando vio a su padre inmóvil en el sofá, con un rostro desencajado que le era desconocido.

- ¿Papá, qué te pasa?

- Abrázame, cariño.

Enseguida, con una sonrisa de oreja a oreja, Marta se subió al sofá y achuchó a su padre, cerrando los ojos, tan fuerte como pudo. Ricardo no pudo evitarlo y echó a llorar descontroladamente.

- Papá, ¿te has hecho pupa? - le preguntó la niña, ahora preocupada.

Entre sollozos, abrazándola como si temiera que se desvaneciese entre sus brazos, Ricardo musitó:

- No dejes de abrazarme... Nunca.

El legado del General de Pitussorett

-Pero... ¡Esto es intolerable! -dijo flemáticamente el conde de Billuette al sentir que su cerebro le era arrancado de su cabeza y era toscamente devorado. El conde se sintió francamente humillado en esta condición, aunque poco le duró esta sensación, básicamente porque murió.
A su lado, sus colegas del Movimiento Pitussorista eran también devorados por distintas partes de su cuerpo: el marqués de Ruizzette se sintió contrariado con que se le arrancara la lengua de un mordisco, y al duque de Pomponia le causó molestias que le devoraran la nariz.

Y el mundo perdió en este nefasto día a tres grandes hombres de la más noble condición.
El conde de Billuette era un gran pensador político, que en grandilocuentes palabras y largas frases manifestaba -con un gesto altivo que intentaba denotar superioridad moral- su ideario político. El conde atraía la atención de su platea debido a su amplio conocimiento del pensamiento político cicerónico. El conde pasaba varias horas al día leyendo tratados políticos de Cicerón y memorizando citas que luego pudiera insertar en sus peroratas. Y cuando lo hacía, sus oyentes, admirados, exclamaban: "¡Oh, qué pozo de ciencia y sabiduría es nuestro conde de Billuette!"
El marqués de Ruizzette, por su parte, era un gourmet, un artista de la cocina que deleitaba a sus selectos amigos con los más refinados platos. El marqués disponía de una amplísima despensa dotada de todo tipo de especias e hierbas traídas de todos los rincones del mundo con las que aderezaba sus sublimes manjares, y que le servían para preparar platos de milimétrica composición estética, con sus elementos perfectamente dispuestos en torno al alimento en sí, que ocupaba una pequeña parte del centro del plato.. Y sus comensales, en su máximo regocijo, proclamaban: "¡Oh, con que exquisitísimo buen gusto deleita nuestros paladares nuestro marqués de Ruizzette!"
El duque de Pomponia dedicaba su tiempo a los perfumes. Se desvivía por traer a sus círculos las más agradables fragancias. Seguía siempre el mismo ritual: dejaba caer una gotita del perfume elegido sobre la muñeca de alguna de las damas presentes. Sobre la muñeca agitaba grácilmente un pañuelo fino de hilo dorado. Luego tomaba suavemente la muñeca de la dama con dos dedos, acercaba su prominente nariz e inspiraba profundamente. Tras esto, echaba la cabeza hacia atrás, cerrando los ojos y exhalando un profundo suspiro de deleite acompañado de una vocecilla aguda, que, según la ocasión, sentenciaba con una o dos palabras, como "embriagador", "deliciosamente salvaje" o "mesiánico". Y los presentes, que contemplaban la ceremonia con solemnidad, se regocijaban: "¡Oh, cuán prodigioso es el olfato de nuestro duque de Pomponia!"

Tres hombres que aquel día fueron vilmente devorados en su intento por construir un mundo mejor.
Y es que, espoleados por el conde de Billuette, habían formado Movimiento Pitussorista, un ideario político que pretendía resucitar las ideas del General de Pitussorett, quien había reinado cien años antes con el propósito de terminar con las desigualdades del reino creando una clase única. Y esa clase única había de ser la clase alta, de modo que el General procedió a eliminar sistemáticamente a todos los ciudadanos de clase media o baja, en su sueño por formar un mundo en el que sólo existiesen damas y caballeros de habla afectada, gestos arrogantes, conversación con palabras altisonantes y vocecillas agudas. Al poco tiempo vio el General que quizá su idea fuera un tanto inviable, ya que las clases medias y bajas constituían el 95% de la sociedad, y además, necesitaba mano de obra, pues no iba a degradar a su nueva clase única a la ruin tarea de trabajar. De modo que decretó que los parias podían elegir entre muerte o esclavitud. Y luego, para divertirse, esclavizó a quien eligió la muerte y mató a quien eligió la esclavitud.
Por desgracia, no fue una buena idea. Unos trabajadores que habían elegido morir antes que ser esclavos resultaron no ser muy eficientes, ya que a la mínima oportunidad que encontraban se suicidaban, por lo que pronto la clase dominante encontró que su calidad de vida no era lo suficientemente buena debido a la creciente escasez de trabajadores. Esto desembocó en una revuelta de la clase alta contra el General de Pitussorett, que fue expulsado del poder y ejecutado.
Pero siempre quedaron seguidores de las ideas del General, que fueron pasando a las siguientes generaciones. Entre ellos, el conde de Billuette, ferviente admirador del General de Pitussorett, al que en sus lecciones solía ensalzar reservándose para ello sus mejores citas de Cicerón.
Y el conde no tardó en querer pasar a la acción. Pero en lugar de resucitar el legado del General, decidió resucitar al mismo General, al que consideraba el líder que el reino necesitaba. Así que dedicó menos horas diarias a su estudio de citas de Cicerón, y estudió también rituales satánicos de resurrección de los muertos. Y convenció al marqués de Ruizzette y al duque de Pomponia, entusiastas seguidores de sus ideas, para que le ayudaran en tan audaz empresa.
Así que se dirigieron al mausoleo donde el General de Pitussorett estaba enterrado con su fiel guardia personal, y allí formularon el ritual satánico. Y funcionó: el general y su guardia se levantaron. Mas, ¡oh, condenación!, su intención no era la de retomar el gobierno del reino, sino que, por alguna extraña razón, se encontraban más interesados en devorar el máximo posible de carne humana viva. Los tres gentilhombres pudieron comprobarlo de primera mano, y al hacerlo no pudieron sino sentirse contrariados.
¿Y qué pasó después? Pues, curiosamente, que el General de Pitussorett vio cumplido su sueño, -aunque al ser un malvado zombie devorapersonas no fue consciente de ello-: por fin había conseguido eliminar a todas las clases bajas del reino. El problema es que también cayeron devoradas las clases altas, y las clases bajas y altas de los reinos vecinos, y así sucesivamente, la infección zombie se fue propagando, gracias a los esfuerzos de tres gentilhombres que trataban de hacer un mundo mejor. ¿Lo hicieron? Eso sería juzgarlos. Y no vamos a hacerlo.

La última despedida

Me llamo Jennifer, tengo casi 30 años y acabo de perder a la última persona de mi vida que en verdad me amó, y se preocupó por demostrármelo, día a día, desde que era muy pequeña. Desde antes de que yo misma fuera consciente.
Me dispongo pues a quitarme la vida, que ha dejado de tener sentido.
Quisiera haber escrito mis memorias, pero sólo va a dar tiempo a escribir unas líneas. Las pastillas están empezando a hacer su efecto y lentamente dejo de sentir mis pies, que aún así se convulsionan ligeramente.

En mi vida, que considero a sido demasiado larga, he vivido muchísimas cosas, quizá demasiadas para ser tan joven, y no me siento orgullosa de decir, que casi todas han sido malas.
Con sólo 9 años, mi primo Victor, que era mayor que yo, ya abusaba de mi. Lo estuvo haciendo hasta que reuní valor suficiente para detenerlo, casi un año después. Lo facilitó el hecho de que cortamos la relación con ese lado de la familia, pues nos enteramos de que tanto el padre de Victor, como él mismo, le pegaban palizas a mi tía, lo cuál explicaba tanta visita a urgencias los últimos años... Pobre Carmen... No pudimos ayudarla. La mataron. Y el hijo pequeño está en un psiquiátrico, de por vida.

Dos años después, el que considero fue mi primer "noviete" volvió a abusar de mí. Sentí más dolor, más vergüenza y más miedo. No podía deshacermen de él.
Recuerdo la sangre... Él tenía 5 años más que yo, que a esa edad, es mucha diferencia. Seguro se daba cuenta del dolor que me provocaba, pero eso parecía gustarle.
Un día, por fin, de la manera más sencilla, le dije que le dejaba. Entonces le contó a todo el mundo que yo me desnudaba ante él y le seducía, para que tuviera miedo a hablar por si no me creían a mí... Inocente niña... No hice nada tampoco.

Tiempo después, tuve una pérdida. Mi mayor tesoro, jamás recuperado, que quedó en el pasado con todo lo demás. No puedo decir de que se trata, porque causaría carcajada general, pero diré, solamente, que la depresión en que me sumí duró hasta el presente día. Deben ser ya unos 17 años... 17 años de intentos de suicidio, fallidos por el temor a que funcione, y al morir lo de después sea peor. Eso, por suerte, no me preocupa lo más mínimo. SÉ, que no hay nada peor que vivir.
Terminé el colegio, convirtiéndome en una famosa poeta del mismo, adorada por muchos profesores (que eran para mí, más compañeros míos que los niños de mi edad) que admiraban mi capacidad de escribir sobre sentimientos rotos. Si ellos supieran... Y empecé el instituto.
Comencé en esta época a vagar por internet, y descubrí maravillada los chats, donde si alguien te hace sentir mal diciéndote algo, le cierras la ventana y aquí no ha pasado nada. Que tiempos aquellos... Cuanta inocencia me quedaba aún...
Así, conocí al que a día de hoy, debería considerar el primer amor de mi vida, aunque prefiero llamarle "El primer ERROR de mi vida", aunque ya sabéis que no fué el primero.
Se llamaba Álvaro, y era sensible, educado, inteligente y ...mentiroso, manipulador y maltratador.
No, no abusó de mí. Con él tuve mi primera relación sexual con mi consentimiento previo.
Puedo decir incluso, que no estuvo mal... Al menos fué gracioso.
Lo que él hizo, durante los 4 años que aguante, (inexplicablemente) fue culparme de todo, enfadarse de pronto, echándome de su casa sin que yo supiera porqué, amenazarme, insultarme, humillarme...
Hasta que me pegó. Y luego volvió a pegarme, y así muchas veces. Tiré hace poco la ropa que tenía guardada, manchada con mi propia sangre. Y pese a todo, lo que más de duele al recordarlo, son los insultos, los chantajes, las amenazas, y las humillaciones... Como aquella vez que me arrancó la ropa y me obligó a bailar desnuda junto al balcón, bajo la amenaza de que me dejaría si no lo hacía, y me tiraría así a la calle. Nunca me sentí peor. Podéis reiros, pero juro ante Dios que sólo por ello, desearía darle muerte a ese malnacido, pero bueno, ya le juzgará la vida. También me amenazó de muerte, apuntándome a la cabeza con una katana, me retorcía las muñecas para que no pudiera apartarme, me tiraba al suelo y me gritaba, desde sus dos metros de alto... muchas cosas tristes y dolorosas.
Con la ayuda de mis padres, que notaban algo raro hacía tiempo, conseguí deshacerme de él, por fin. Nunca sabrán que fué lo que se perdieron. Mejor así. Ellos sí le matarían.
Y así, de fracaso en fracaso, he llegado hasta aquí. Desconfiando de mi propia sombra, sin arrugas de expresión más que en las cejas, ya que el único cambio que tiene lugar en mi cara se produce cuando lloro y se me arruga el entrecejo, pues reir, no río nunca.
Mi cuerpo ya sólo se excita mediente el maltrato y el miedo, que es lo que considera "normal".
Nunca me quejo de nada, porque no creo que puedan pasarme cosas peores. Me he partido huesos y no me han dolido tanto como ciertos recuerdos...
Y mejor no hablar de mi vida actual...
Ahora podéis llamarme melodramática, podéis reiros, podéis hacer lo que os dé la gana, porque hace rato que he muerto, y mis manos frías y rígidas han dejado de escribir. El resto está sólo en mi mente. Nunca os enteraréis.... Que pena... quisiera que supierais mi verdad... Ahora ya es tarde para escribir las memorias.
Quisiera haberos escuchado disculparos conmigo, por haberme tratado mal también... Bueno, aún oigo mis pensamientos, quizá exista también la reencarnación y alguna serpiente os muerda. Seré yo, darlo por cierto. Podéis matarme de nuevo. Luego seré un árbol que caiga sobre vosotros en la carretera... No importa, soy paciente. Además, ya estoy muerta ¿Qué más puede pasarme?



Sin título

Llevo más de tres horas encerrado en el ascensor de la oficina donde trabajo. No hago más que repetirme que soy un estúpido por tratar de escapar por aquí ya que la luz se iba y venía, pero todo el mundo se había vuelto loco y vi que las puertas se abrían en el momento oportuno. Pensé que podría conseguirlo, solo tenía que aguantar la luz durante un minuto, el tiempo justo para bajar y escapar de esa masa de salvajes asesinos. ¿Qué diablos les habrá ocurrido para comportarse así?
Cuando todo empezó hacía mi trabajo, cuando de repente se escucharon gritos desde la puerta. Vi desde mi puesto cómo varios hombres ensangrentados corrían hacia la sala de grabación causando el pánico entre mis compañeros y compañeras. Lo vi todo, paralizado, sin poder mover un músculo, como si viera una película. Pensé mil cosas en un momento pero la idea más urgente que ocupaba mi mente era una: "Tengo que escapar, tengo que esconderme, no puedo dejar que me vean."
Sin dudar un instante esos tíos se abalanzaban sobre las chicas y les arrancaban a mordiscos trozos de carne. Los gritos de las víctimas y las que lo contemplaban me helaron la sangre, sentí escalofríos de terror que amenazaban con paralizarme. Quería ayudarlas pero esos tíos eran muchos. Parecían perros rabiosos y sabía que si me acercaba a ellos acabarían conmigo de la misma manera.
Fue entonces cuando vi que la gente salía corriendo por la puerta de la oficina. Los locos estaban demasiado ocupados con sus presas y la gente se convirtió en una masa descerebrada. Vi como algunos se metían en el primer ascensor y justo en ese momento se iba la luz. Esos monstruos con la cara destrozada les pillaron allí dentro y no quise mirar cómo terminaba. Entonces vi que podía salir del despacho sin peligro, podía correr sin que me vieran, bajaría por las escaleras a toda prisa y llegaría abajo.
Cuando salí de la oficina a las escaleras, oí que la gente de abajo gritaba aterrorizada y al asomarme al hueco vi que muchos trataban de subir desesperadamente. Entonces volvió la luz y la puerta del otro ascensor se abrió. Corrí y me metí dentro pulsando repetidamente el botón 0. Una chica me vio entrar y le dije que entrara, pero dudó y por culpa de ello la puerta se cerró y el ascensor empezó a bajar justo cuando escuché sus gritos desgarrados al otro lado. Fueron diez segundos, los más largos de mi vida antes de que de repente todo se volviera oscuridad y los gritos de las personas se convirtieran en mi única compañía.

Han pasado ya tres horas en este ataúd de metal y gracias a que siempre llevo encima mi PDA puedo escribir lo que ha ocurrido para los que me encuentren aquí encerrado si es que no estoy consciente para contarles yo mismo lo ocurrido. Puede que no me sirva de nada, pero me siento mejor habiendo escrito esto, me ha distraido y la angustia se ha suavizado. Espero que la policía acabe pronto con esta extraña epidemia y me rescaten antes de que me vuelva loco aquí dentro.

Dios mío, si no voy a salir de este edificio con vida, permíteme dormir y no volver a despertar..

Espera

Ya no estas aquí...
Y sin embargo aun persiste tu aroma, y lo llena todo...
Busco un consuela en el recuerdo de lo que sucedio apenas hace unos instantes, hace una vida ...
Y quiero... ¡necesito! salir detras de ti, detenerte unos instantes mas...
Pero tu ya no estas... Y aunque estuvieras a la vuelta de la esquina, no puedo hacer nada, no tengo derecho; tu tienes tu vida, tus obligaciones, y yo...yo tengo las mias... solo me queda la espera... y el quehacer del día con día... que sigo con gusto y con la esperanza de tenerte otra vez aquí...
Llenando mi mundo, mis ilusiones, pero sobre todo llenando el aire con tu fragancia, la que dura el tiempo justo que dura tu ausencia, tu aroma que acompaña mi espera..
La misma desde hace ya dos años, desde el día que nos dijimos "si, acepto", la que me hace rabiar a veces, la que me hace que cuándo estas aquí te ame una y otra vez, la misma que me manifiestas al llegar cada día.


Sepelio bajo un cielo gris de noviembre

A todos nos espera el mismo relajante paseo por el río, el mismo camino a la laguna donde aguardan los espíritus de los ahogados. Un gondolero esqueleto remará suavemente, nos hablará- si queremos- de todos sus pasajeros, de Cleopatra a Ronald Reagan. Con algo hay que pagar al barquero. Los griegos dejaban sobre los ojos de los muertos dos monedas, paga para el pobre Caronte, para que se compre un remo nuevo, o ponga sobre la proa de la góndola uno de esos perros que mueven la cabeza. Con algo hay que alegrar el infierno.

Por eso amo mi trabajo. Mis clientes son de la alta sociedad, gente con el estómago lleno de nouvelle cuisine, con sus Rollex o Montblanc, siempre les advierto: el barquero no acepta American Express. ¿Quién decorará sus ojos? Usted, que ha vivido siempre pagando lo mejor, ¿se va a marchar con dos míseros peniques sobre sus párpados? Por favor, use mis servicios, yo soy el diseñador de monedas más importante del mundo, por mi bien entrará en el infierno con elegancia.

Rick ?Furious? Barren se suicidó a la edad de treinta y tres años, cuatro meses y dos días. Estrella del rock, vivió sin límites, y se fue por la puerta grande, cuando todo el mundo le adoraba. Varios fans se suicidaron después. Dos discos, intrincados sistemas de agujas con cajas de música en miniatura, tocaban sus canciones más nostálgicas y pedían perdón a Dios.

Paso las noches diseñando con cuidado cada inscripción, cada grabado detallado con suma profesionalidad. Mis diseños, alabados por su elegancia y su buen gusto, son hijos de una cuidadosa alquimia, de aleaciones de oro y platino, y en cada una de ellas dejo un poco de mi alma, la dejo escondida entre los códigos secretos e invisibles que inscribo en los contornos de cada obra. Supongo que poco a poco me he ido quedando sin ella, pero eso no me impide trabajar, de todas partes puedo sacar un alma nueva, de cada cuerpo que llega a mi taller. Mido las cuencas con instrumentos precisos, me acuerdo de todos los dictadores cuyos ojos he cerrado.

Ming Jim Wook, murió por progeria a la edad de ocho años, diez meses y veinticuatro días. En su rostro castigado por la enfermedad, se distinguía todavía la inocencia de una niña dormida. En el ojo izquierdo, una rosa aún no abierta, en el derecho, la mariposa que nunca pudo ser.

Mis entierros favoritos son en Noviembre. Entierros como el de hoy. Cuervos negros de plumas relucientes se posan sobre las ramas desnudas, las chimeneas de Glasgow oscurecen los blancos y los grises de un cielo que se resiste a llover. Yo llevo una gomina de carroña y en mi boca la sangre de un faisán. No hay mucha gente aquí, sólo las plañideras lloran. Pero ella...ella era tan hermosa. Y yo la había amado tanto, y no sólo por su cuerpo, había tanto, tanto encanto en las estupideces que decía, sin darse cuenta, con esa mirada casi vacía en esos hermosos ojos azules. Y ese atrevimiento loco, y la juventud de su cuerpo cuando bailó desnuda ante mi, escondidos en un viejo cementerio de Edimburgo.

Después la historia que todos conocen. Primero la droga en las pasarelas de moda, luego las exigencias, después la promesa de abandonarme y escribir un libro arruinando mi reputación. Qué burdo objeto de literatura barata hubiese creado, qué poco daba a la humanidad su existencia. Después de tomarse la cocaína que cuidadosamente adulteré, se echó hacia atrás y murió plácidamente sobre una cama con sábanas de seda: el cadáver más hermoso del universo. Perdida, por siempre muerta y por siempre hermosa, nadie la verá envejecer y decaer, todos la recordarán como yo la amaba. Perdida, perdida, y lo perdido no puede romperse.

Cindy Cunningham murió envenenada a la edad de veintiséis años, un mes y dos días. Mi obra maestra, estuve besando sus párpados largamente, sus hermosos y callados ojos, que he decorado en cuarzo y diamantes. Nada quieren significar estas monedas, son como ella, pura belleza inexplicable. Su cuerpo se pudrirá bajo la tierra, pero en las cuencas de su perfecta calavera, dos perfectas monedas. Me inclino sobre su cara, me veo reflejado en el cristal que cubre su mirada. Es un reflejo sin ojos, mis cuencas están vacías y supuran sangre.

Me molesta la imagen, quiero borrarla. Sé que su cuerpo se marchará pronto, será la cena de los buitres subterráneos. Cierro la tapa del ataúd, la cubro con una rosa roja, joven y luminosa. Los pétalos se apagan poco a poco mientras el sarcófago desciende al vientre de la tierra.
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Última edición: Quetzal, 02/03/09 00:55

Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

1853 aportaciones - 1879 VJs
Citando a Sin título:

Llevo más de tres horas encerrado en el ascensor de la oficina donde trabajo. No hago más que repetirme que soy un estúpido por tratar de escapar por aquí ya que la luz se iba y venía, pero todo el mundo se había vuelto loco y vi que las puertas se abrían en el momento oportuno. Pensé que podría conseguirlo, solo tenía que aguantar la luz durante un minuto, el tiempo justo para bajar y escapar de esa masa de salvajes asesinos. ¿Qué diablos les habrá ocurrido para comportarse así?
Cuando todo empezó hacía mi trabajo, cuando de repente se escucharon gritos desde la puerta. Vi desde mi puesto cómo varios hombres ensangrentados corrían hacia la sala de grabación causando el pánico entre mis compañeros y compañeras. Lo vi todo, paralizado, sin poder mover un músculo, como si viera una película. Pensé mil cosas en un momento pero la idea más urgente que ocupaba mi mente era una: "Tengo que escapar, tengo que esconderme, no puedo dejar que me vean."
Sin dudar un instante esos tíos se abalanzaban sobre las chicas y les arrancaban a mordiscos trozos de carne. Los gritos de las víctimas y las que lo contemplaban me helaron la sangre, sentí escalofríos de terror que amenazaban con paralizarme. Quería ayudarlas pero esos tíos eran muchos. Parecían perros rabiosos y sabía que si me acercaba a ellos acabarían conmigo de la misma manera.
Fue entonces cuando vi que la gente salía corriendo por la puerta de la oficina. Los locos estaban demasiado ocupados con sus presas y la gente se convirtió en una masa descerebrada. Vi como algunos se metían en el primer ascensor y justo en ese momento se iba la luz. Esos monstruos con la cara destrozada les pillaron allí dentro y no quise mirar cómo terminaba. Entonces vi que podía salir del despacho sin peligro, podía correr sin que me vieran, bajaría por las escaleras a toda prisa y llegaría abajo.
Cuando salí de la oficina a las escaleras, oí que la gente de abajo gritaba aterrorizada y al asomarme al hueco vi que muchos trataban de subir desesperadamente. Entonces volvió la luz y la puerta del otro ascensor se abrió. Corrí y me metí dentro pulsando repetidamente el botón 0. Una chica me vio entrar y le dije que entrara, pero dudó y por culpa de ello la puerta se cerró y el ascensor empezó a bajar justo cuando escuché sus gritos desgarrados al otro lado. Fueron diez segundos, los más largos de mi vida antes de que de repente todo se volviera oscuridad y los gritos de las personas se convirtieran en mi única compañía.

Han pasado ya tres horas en este ataúd de metal y gracias a que siempre llevo encima mi PDA puedo escribir lo que ha ocurrido para los que me encuentren aquí encerrado si es que no estoy consciente para contarles yo mismo lo ocurrido. Puede que no me sirva de nada, pero me siento mejor habiendo escrito esto, me ha distraido y la angustia se ha suavizado. Espero que la policía acabe pronto con esta extraña epidemia y me rescaten antes de que me vuelva loco aquí dentro.

Dios mío, si no voy a salir de este edificio con vida, permíteme dormir y no volver a despertar..

Y QUÉ MÁS PASA?????????????? Y QUÉ MÁS PAAASAAAA??????????????WAAAAAAAAAGH!!!!!!!!!!!!!!!! (ahora lo entiendo todo)
Vale, lo siento, corregido:

puess:
4-Sin título
3-Sepelio bajo un cielo gris de noviembre
2-La Última Despedida
1-Fin y Principio
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Última edición: Tini, 02/03/09 14:32

Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

3401 aportaciones
Jugador de juegos
Mi voto es para:

4 - Un abrazo
3 - La última despedida
2 - Espera
1 - Sepelio

Edito: Corregido2.
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Última edición: MasterChief, 06/03/09 12:44 Ver todas MasterChief, 02/03/09 14:03 

Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

18967 aportaciones
We're All Mad Here
No se vota así.

Tenéis que dar puntos, de cuatro a uno, a cuatro relatos. Al que más os guste un cuatro, luego tres, dos y uno.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

17158 aportaciones - 19419 VJs
Frodorick Fronkonsteen
Suerte a todos/as.

4- Sepelio bajo un cielo gris de noviembre
3- Fin y Principio
2- La última despedida
1- El legado del General de Pitussorett

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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

4190 aportaciones - 4643 VJs
¿Por qué todo está al revés?
4 - Sepelio bajo un cielo gris de Noviembre.
3 - Fin y Principio.
2 - Un abrazo.
1 - La última despedida.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

1045 aportaciones - 1171 VJs
sin titulo +4
el legado.... +3
fin y principio... +2
la última despedida+1
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Última edición: Lesstarot, 06/03/09 21:27 Ver todas Lesstarot, 05/03/09 06:32 
Recuerdame cuando veas el cielo o sientas el viento
No des click aqui, bueno si eres fan de Pokemon, si

Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

1135 aportaciones - 1479 VJs
4-->Espera (me recuerda a lo que siento cuando mi novio se marcha, y me siento tan vacía... Breve pero efectivo)
3-->Un abrazo (siempre pienso que eso me puede pasar con un ser querido y siempre los cubro de besos y abrazos por si son los últimos)
2-->El legado del general (Me ha hecho gracia. Es como el "cría cuervos y te sacarán los ojos"
1-->Sin título (quiero la continuación!)
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

7134 aportaciones
4 puntos para... ...La ultima despedida
3 puntos para... ...Un abrazo
2 puntos para... ...Sin título
1 punto para... ...Fin y principio
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

1662 aportaciones - 17912 VJs
When you've got nothing you've got nothing to loose
4 puntos: Sepelio bajo un cielo gris de noviembre
3 puntos: Fin y principio
2 puntos: Sin título

Y el punto que queda, lo dejo en blanco.

Cosas varias: en general, veo una ronda floja, "Sepelio..." y "Fin y principio" están tela de bien, pero el resto... Regular. Si acaso Sin título está muy bien narrado, pero es una escena que ya he visto en decenas de películas.

Y luego, "Un abrazo" es un topicazo como la copa de un pino, es una escena de telenovela mala, y "La última despedida" parece el típico relato de adolescente que odia al mundo: para intentar conmover cae en cosas truculentas y de morbo que a mí me dicen lo mismo que un telediario de Antena 3. Es que está todo: un suicidio, maltratos, violaciones... No jodas, hasta una katana... A su autor le digo algo que todo el que escribe debería tener grabado a fuego: la literatura es mostrar, no contar, que es lo fácil.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

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We're All Mad Here
4 puntos para Fin y principio, porque soy un firme partidario del flujo de conciencia y el desparpajo con el que escribe el autor.

3 para El legado del General de Pitussorett , porque me ha parecido irónica, divertida y jodidamente simpática. La verdad es que le hubiese dado los cuatro a esta igual, al final he tomado la decisión a cara o cruz. De todas formas me declaro un fan del Marqués de Pomponia, me encantaría vivir en el pomposo marquesado de Pomponia.

2 para Espera. No es la mar de original, pero parece bastante sincera, un poco sentimental pero le perdono. Además, lo bueno, si breve, dos veces bueno.

1 para Sin título. Tampoco es el colmo de la inventiva, pero está escrita con una cierta gracia. ¿Aunque para qué escribe en un PDA, el pijo de mierda? Yo preferiría un boli y un papel escrito con la mano temblorosa, es mucho más auténtico que tenerlo ahí todo mecanografiao.



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Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES Entra y vota!

1045 aportaciones - 1171 VJs
cuando es el limite para votar...?
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Recuerdame cuando veas el cielo o sientas el viento
No des click aqui, bueno si eres fan de Pokemon, si

Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES Entra y vota!

18967 aportaciones
We're All Mad Here
Citando a Lesstarot:
cuando es el limite para votar...?


No te tires mil años, eso es todo.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES Entra y vota!

3401 aportaciones
Jugador de juegos
Citando a Quetzal:
Citando a Lesstarot:
cuando es el limite para votar...?


No te tires mil años, eso es todo.



Lesstarot ya ha votado. Supongo que lo preguntaba por curiosidad de cuándo se proclamará un ganador.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES Entra y vota!

18967 aportaciones
We're All Mad Here
Citando a MasterChief:
Citando a Quetzal:
Citando a Lesstarot:
cuando es el limite para votar...?


No te tires mil años, eso es todo.



Lesstarot ya ha votado. Supongo que lo preguntaba por curiosidad de cuándo se proclamará un ganador.


Tú has de corregir tu voto. Creo que no hace falta que diga por qué.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

1045 aportaciones - 1171 VJs
solo lo decía para q en la pagina de foros saliera entra y vota y para saber hasta cuando se puede votar
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Recuerdame cuando veas el cielo o sientas el viento
No des click aqui, bueno si eres fan de Pokemon, si

Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

1135 aportaciones - 1479 VJs
GEX, tío perro, ¿Quieres votar antes de que acabe el año? Jajajajaja!
Venga, ánimo a todos los que falten! Leed y votad!
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

18967 aportaciones
We're All Mad Here
De los obligatorios sólo queda Gex.

Me cago en su madre.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

5887 aportaciones - 8661 VJs
Gex, tio, llevas mas de una semana para votar.
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Re: Concurso de relatos: Ronda cinco (tema libre) VOTACIONES

11475 aportaciones
Puto GEX

...Y aquí están mis votaciones, siento la tardanza

4 puntos: Sepelio bajo un cielo gris de noviembre
3 puntos: El legado del General de Pitussorett
2 puntos: Sin título
1 punto: Fin y principio

Adelanto que cuanto más recuerdo mi relato menos me gusta, pero es lo que tiene ir variando estilos. Y le doy la razón a Frodo
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