PlayStation 3
PlayStation Vita
Jugamos a la versión final
Sly Cooper y sus socios deben viajar por el tiempo, y nosotros les acompañamos jugando en la Playroom de Sony
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El regreso del mapache pillín
El esperado regreso de Sly Raccoon está a la vuelta de la esquina y por ello nos hemos acercado a la Playroom de Sony para probar una versión casi final de Ladrones en el tiempo. Desde su última aventura en 2005 (ahí es nada) la vida de Sly Cooper y sus socios ha cambiado y se ha vuelto más tranquila. Sly finge amnesia para no angustiar a su novia, la agente Carmelita Fox; Bentley la tortuga y su novia Penélope no paran de investigar e inventar artilugios; y Murray el hipopótamo rosa se dedica a la conducción temeraria en los circuitos de destrucción. Todo iba bien hasta que Bentley descubrió que el libro familiar del clan Cooper, el "Latronius Mapáchibus", comienza a desaparecer misteriosamente, página por página, y perder ese legado sería muy peligroso. La única solución es juntar de nuevo al equipo, adaptar la furgoneta de Murray como máquina del tiempo y regresar al pasado para evitar los daños espacio-temporales que se están produciendo.
Comenzamos la aventura en el París actual en lo que viene a ser el habitual tutorial, cuya primera misión es robar de un museo una daga japonesa para poder viajar a la época feudal. Alternamos el control entre Sly, Bentley y Murray para aprender sus movimientos básicos y otros más característicos, y ya de paso desactivar los sistemas de seguridad. La mecánica de juego es muy respetuosa con el de los títulos originales, y se nota por el control de los personajes, por el sistema "Robared" (que sirve para comprar mejoras), la existencia de una guarida donde amontonamos nuestros tesoros o trajes, la recolección de coleccionables, o por el uso de los prismáticos para estudiar el terreno antes de actuar.
De hecho, la primera misión en el Japón feudal es tomar fotografías de edificios y enemigos de interés para luego trazar los planes. La segunda misión es conseguir una armadura de sargento para poder disfrazarnos y que no nos molesten ni nos reconozcan, aunque para ello tuviéramos que robar sigilosamente pieza por pieza a los soldados del pueblo. La tercera misión consiste en adentrarse, con la ayuda de la armadura, en una prisión y liberar a Runoichi Cooper, el antepasado ninja de Sly. Tras una fase con muchas trampas de fuego y de hojas afiladas, varios enemigos a los que engañar y algún que otro salto, llegamos hasta el antepasado y lo sacamos de ahí.
Llegados a este punto disfrutamos de una novedad de esta entrega que consiste en controlar a los antepasados de Sly. No todos serán manejables, pero Runoichi sí es uno de ellos. Este personaje es muy curioso, porque es cocinero de día en su restaurante y ninja ladrón de noche, hasta que El Jefe y sus secuaces le cerraron el local y le detuvieron. Ademas tiene una habilidad muy útil que es la de concentrarse y enfocar un objetivo, o lo que es lo mismo, posarse en un saliente u objeto y saltar rápidamente hasta otro punto, por muy lejos que esté. Su primera misión es infiltrarse en su restaurante clausurado, robarles a los guardias los cuchillos-llaves que dan acceso a sus distintas zonas y recuperar el local. Recorremos el nivel con sigilo sin que nos vean, robamos los cuchillos, sorteamos las trampas de luz gracias a la habilidad de enfocar, y llegamos a la zona de contadores, donde ponemos al máximo el gas de los hornos para que salten las llamas y espanten a los guardias y provoquen el caos.
El esperado regreso de Sly Raccoon está a la vuelta de la esquina y por ello nos hemos acercado a la Playroom de Sony para probar una versión casi final de Ladrones en el tiempo. Desde su última aventura en 2005 (ahí es nada) la vida de Sly Cooper y sus socios ha cambiado y se ha vuelto más tranquila. Sly finge amnesia para no angustiar a su novia, la agente Carmelita Fox; Bentley la tortuga y su novia Penélope no paran de investigar e inventar artilugios; y Murray el hipopótamo rosa se dedica a la conducción temeraria en los circuitos de destrucción. Todo iba bien hasta que Bentley descubrió que el libro familiar del clan Cooper, el "Latronius Mapáchibus", comienza a desaparecer misteriosamente, página por página, y perder ese legado sería muy peligroso. La única solución es juntar de nuevo al equipo, adaptar la furgoneta de Murray como máquina del tiempo y regresar al pasado para evitar los daños espacio-temporales que se están produciendo.
Comenzamos la aventura en el París actual en lo que viene a ser el habitual tutorial, cuya primera misión es robar de un museo una daga japonesa para poder viajar a la época feudal. Alternamos el control entre Sly, Bentley y Murray para aprender sus movimientos básicos y otros más característicos, y ya de paso desactivar los sistemas de seguridad. La mecánica de juego es muy respetuosa con el de los títulos originales, y se nota por el control de los personajes, por el sistema "Robared" (que sirve para comprar mejoras), la existencia de una guarida donde amontonamos nuestros tesoros o trajes, la recolección de coleccionables, o por el uso de los prismáticos para estudiar el terreno antes de actuar.
De hecho, la primera misión en el Japón feudal es tomar fotografías de edificios y enemigos de interés para luego trazar los planes. La segunda misión es conseguir una armadura de sargento para poder disfrazarnos y que no nos molesten ni nos reconozcan, aunque para ello tuviéramos que robar sigilosamente pieza por pieza a los soldados del pueblo. La tercera misión consiste en adentrarse, con la ayuda de la armadura, en una prisión y liberar a Runoichi Cooper, el antepasado ninja de Sly. Tras una fase con muchas trampas de fuego y de hojas afiladas, varios enemigos a los que engañar y algún que otro salto, llegamos hasta el antepasado y lo sacamos de ahí.
Llegados a este punto disfrutamos de una novedad de esta entrega que consiste en controlar a los antepasados de Sly. No todos serán manejables, pero Runoichi sí es uno de ellos. Este personaje es muy curioso, porque es cocinero de día en su restaurante y ninja ladrón de noche, hasta que El Jefe y sus secuaces le cerraron el local y le detuvieron. Ademas tiene una habilidad muy útil que es la de concentrarse y enfocar un objetivo, o lo que es lo mismo, posarse en un saliente u objeto y saltar rápidamente hasta otro punto, por muy lejos que esté. Su primera misión es infiltrarse en su restaurante clausurado, robarles a los guardias los cuchillos-llaves que dan acceso a sus distintas zonas y recuperar el local. Recorremos el nivel con sigilo sin que nos vean, robamos los cuchillos, sorteamos las trampas de luz gracias a la habilidad de enfocar, y llegamos a la zona de contadores, donde ponemos al máximo el gas de los hornos para que salten las llamas y espanten a los guardias y provoquen el caos.
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