PlayStation 2
Érase que se era una vez
Ōkami es, hoy por hoy, uno de los juego más esperados de PS2. Y no con pocas razones.
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Los lobos son realmente animales fascinantes. Simbológicamente, la cultura occidental los ha asociado tradicionalmente al mal: una de las primeras leyendas habla de Lycaon, un tirano que- habiendo cometido el pecado del canibalismo- fue condenado por Zeus a ser transformado en lobo, encontrándonos así con el primer licántropo de la mitología occidental. Tampoco faltan en las leyendas medievales referencias al lobo , representado en ocasiones como emisario del diablo, otras como animal en que se transforman malvados druidas, temido por los humanos en general, y representado junto con el oso como la gran amenaza del bosque. Las fábulas de toda la vida, además, tienden a ofrecer también una representación negativa del lobo, como puede comprobar cualquiera que conozca la verdadera y muy tenebrosa historia de Caperucita Roja- nada que ver con la versión edulcorada y suave que solemos contar a los niños- donde el lobo no solamente devoraba a Caperucita, sino que antes lograba hacer que la joven comiese el cuerpo descuartizado de su propia madre (o abuela, según la versión). Sin embargo, tratar de exponer al lobo desde una simbología estrictamente negativa sería faltar al respeto a tan noble criatura, que también ha inspirado a los hombres: sin ir más lejos, en la antigua Inglaterra muchos reyes y guerreros incorporaron a su nombre al lobo (wulf) creyendo que así lograrían parte del poder y la fortaleza del animal; la obra anónima del siglo IX "Beowulf", tal vez uno de los poemas épicos más importantes escrito en lengua inglesa, es un claro ejemplo de esto. Además, también está ahí la leyenda de Rómulo y Remo, los dos fundadores de Roma amamantados por una loba (animal utilizado también por los latinos para representar a las prostitutas, como actualmente usamos a la zorra). Tampoco debemos olvidar la metáfora del lobo en obras más recientes, donde más que a maldad, se asocia al lobo a una naturaleza salvaje y reprimida del hombre moderno, una especie de pulsión instintiva y anárquica situada por encima de cualquier noción de regla o estructura social. Ahí tenemos, por ejemplo, la fabulosa novela "El lobo estepario", del premio Nóbel de literatura Herman Hesse, donde mediante la presentación de un licántropo metafórico, asistimos a una disertación social, espiritual y psicológica al más puro estilo de la buena novela alemana.
Pero dejando occidente de lado, podemos comprobar como también en Japón existe una mitología en torno a los lobos. La especie del lobo japonés- desgraciadamente extinguida en 1905, aunque existen los que aseguran haber visto alguno sin que exista aún una prueba definitiva- es representado en la mitología como un ser buen augurio. Por ende, no es de extrañar que apareazcan generalmente representados como guardianes de la naturaleza en las obras modernas, ejemplos de esto es la brillante película de Hayao Miayazaky "La princesa Mononoke", o la conocida serie de Watanabe "Wolf's Rain", donde los últimos lobos buscan en el Apocalipsis las puertas del paraíso.
Pero bien, hablemos del juego que nos ocupa. Ōkami es la palabra japonesa para decir "lobo" (léase "ookami", que es como escriben los japoneses la palabra en nuestro vocabulario) y - como el más avispado e inteligente lector habrá sido capaz de deducir- éste es un videojuego en torno a un lobo, en este caso más bien la encarnación de la diosa solar Amaterasu. La misión de la diosa en este caso es acabar con una misteriosa maldición que está asolando el Japón medieval y alterando el orden natural de las cosas. Parece bastante simple y arquetípica en un inicio, aunque cabe esperar que las cosas se desarrollen algo más, si bien dado que la inspiración de la obra viene de los mitos clásicos, podemos esperar algo más parecido a un sencillo mito que a una fábula postmoderna, que es lo mismo que decir todo parece indicar que la historia no será mala, pero tampoco tendrá demasiadas pretensiones. Además, dentro del argumento general existirán diversas sub-historias menores, con una estructura muy al estilo Legend of Zelda.
Pero dejando occidente de lado, podemos comprobar como también en Japón existe una mitología en torno a los lobos. La especie del lobo japonés- desgraciadamente extinguida en 1905, aunque existen los que aseguran haber visto alguno sin que exista aún una prueba definitiva- es representado en la mitología como un ser buen augurio. Por ende, no es de extrañar que apareazcan generalmente representados como guardianes de la naturaleza en las obras modernas, ejemplos de esto es la brillante película de Hayao Miayazaky "La princesa Mononoke", o la conocida serie de Watanabe "Wolf's Rain", donde los últimos lobos buscan en el Apocalipsis las puertas del paraíso.
Pero bien, hablemos del juego que nos ocupa. Ōkami es la palabra japonesa para decir "lobo" (léase "ookami", que es como escriben los japoneses la palabra en nuestro vocabulario) y - como el más avispado e inteligente lector habrá sido capaz de deducir- éste es un videojuego en torno a un lobo, en este caso más bien la encarnación de la diosa solar Amaterasu. La misión de la diosa en este caso es acabar con una misteriosa maldición que está asolando el Japón medieval y alterando el orden natural de las cosas. Parece bastante simple y arquetípica en un inicio, aunque cabe esperar que las cosas se desarrollen algo más, si bien dado que la inspiración de la obra viene de los mitos clásicos, podemos esperar algo más parecido a un sencillo mito que a una fábula postmoderna, que es lo mismo que decir todo parece indicar que la historia no será mala, pero tampoco tendrá demasiadas pretensiones. Además, dentro del argumento general existirán diversas sub-historias menores, con una estructura muy al estilo Legend of Zelda.
Información del juego
Otros avances
Lobo
Hace 20 años
Por satsuinohadou




