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XXI Aniversario de uVeJuegos - Efemérides y recuerdos
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XXI Aniversario de uVeJuegos - Efemérides y recuerdos

La web cumple veintiún años recordando sus juegos favoritos de 1993, 2003 y 2013.

Por uVeJuegos,
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Un año más, uVeJuegos (antes VicioJuegos) celebra su aniversario. Quizá no parezca que fue ayer cuando VicioJuegos comenzaba su andadura en un 9 de septiembre de 2002 (pues el tiempo avanza inexorable y cualquier percibe su caminar) pero aún resulta increíble y maravilloso que ya estemos celebrando su vigesimoprimer cumpleaños. A diferencia del décimo y del vigésimo aniversario, cuando se reunieron a decenas de uvejoteros míticos, o del primero, de carácter informativo y escrito por el fundador Álvaro Morillas (CodeRed), nuestra vigesimoprimera celebración se asemeja al decimotercero y decimocuarto, centradas en recordar viejos juegos del pasado. Así pues, para este 2023 hemos realizado un reportaje colectivo para recordar esas joyas de 1993, 2003 y 2013 que se asentaron en nuestros corazones y nutrieron nuestros recuerdos. Una combinación de efemérides y vivencias personales. Tal como llevamos haciendo desde el primer día, desde uVeJuegos agradecemos con sinceridad a todos los lectores fieles, a los foreros animados, a los amigos del pasado, a los colegas del futuro y sobre todo a nuestro gran equipo humano de redacción que están presentes en este día, confiando en nosotros y viviendo la vida con alegría.


Aceskies


1993: Super Mario All-Stars

Como muchos jugadores noventeros mi primer contacto con Mario fue esta colección de juegos que venían de NES, pero tenían tan buen aspecto visual con las mejoras que añadieron que parecían nativos de SNES. Recuerdo que el primer Super Mario Bros. me parecía demasiado difícil (y feo), no fue hasta unos años después cuando lo supe apreciar. El que más horas se llevó lógicamente fue Super Mario Bros. 3, hasta el punto de aprender de memoria todos los atajos y trucos para saltarse el máximo número de niveles posible. Desde este momento he jugado si no todos, la inmensa mayoría de juegos del fontanero, pero el Mario tanuki siempre me parecerá el más carismático, y parece que a Nintendo también, porque lo sigue incluyendo en sus juegos.

2003: Castlevania Aria of Sorrow

Este año fue bastante espectacular en juegos, bien podría haber elegido Zelda Wind Waker, Soulcalibur 2, Top Spin o Splinter Cell. Pero lo del Castlevania fue especialmente impactante para mí porque fue el primer "metroidvania" (término que no existía entonces) que jugué y completé. A día de hoy sigue siendo uno de mis juegos favoritos, y recuerdo compartir mis impresiones con el veterano uvejotero Gladiator, también muy fan de la saga. Aria of Sorrow tiene el problema típico de los juegos de portátil, que quedan a la sombra de sus homónimos de sobremesa, en este caso Symphony of the Night, pero siempre me pareció que el de GBA es un juego mucho más pulido y redondo. Gracias al cielo hoy se puede jugar fácilmente en la Castlevania Advance Collection para sistemas actuales.

2013: Papers, Please

Otro año bastante potente, y donde la respuesta obvia sería The Last of Us. Sin embargo, por hacer honor a algún juego más peculiar, mencionaré Papers, Please. En este "simulador de guardia fronterizo" teníamos que trabajar para vivir y llegar a final de mes, pero cada día se nos presentaban varias opciones: ser legal, hacer trapicheos, aliarse con terroristas, aceptar sobornos... cualquiera que juega a esto no queda indiferente, tienes la curiosidad de ver qué pasa cuando actúas de cierto modo, y las primeras partidas, las más inmersivas, fueron una experiencia inolvidable. Me resultaba un juego bastante agotador pero eso no me quitaba las ganas de jugar, al contrario, porque quería alcanzar un final en el juego que fuese lo mejor posible... algo básicamente imposible sin hacer sacrificios.


Cooper


1993 - DOOM

Se que es muy típico mencionarlo, pero por esa época yo aún no había nacido y no tengo tampoco una sapiencia muy grande en juegos de aquella época. En fin, Doom fue prácticamente el juego por el que me enamoré de los shooters en primera persona (en la actualidad es prácticamente mi género favorito). Lo jugué primero en la primera PlayStation y me pareció terrorífico, ya que en esta versión se dejaba a un lado la banda sonora metal tan característica de la franquicia para dar paso a una banda sonora orquestal propia del cine de terror y que convertía al juego prácticamente en un survival horror. Los controles también tenían lo suyo, pero aquello no me impidió enamorarme del juego y convertirse después en una de mis franquicias de videojuegos favoritas. Simplemente genial.

2003 - Call of Duty

Aunque en aquel año salieron títulos que me marcaron (XIII, Manhunt, Splinter Cell o The Simpsons: Hit & Run entre otros) y otros que no tanto (Devil May Cry 2 o el espantoso título de Robocop), no hay duda que lo que Infinity Ward hizo con este primer título fue impresionante. Cuando la saga Call of the Duty no era la gallina de los huevos de oro de Activision y no nos daban juegos mediocres (o directamente malos), este juego me cautivó totalmente por su increíble dificultad, sus geniales mecánicas y su estupenda banda sonora a lo largo de tres geniales campañas: la campaña estadounidense durante la operación Overlord, la campaña británica durante la operación Tonga y la campaña soviética durante la batalla de Stalingrado. Todavía recuerdo las geniales palabras con las que finalizaba el juego de la boca de un soldado soviético: «Hoy he cruzado el río Elba en Alemania y he estrechado la mano de un soldado americano. Aunque no pude entender nada de lo que dijo, sentí que este hombre era mi hermano. Y creo que él sintió lo mismo».

2013 - LEGO Marvel Super Heroes

Aunque aquel año salieron otros títulos geniales (BioShock Infinite), Super Heroes, este pequeño título de LEGO me impresionó tanto por su planteamiento como por su sentido del humor, en un genial juego de mundo abierto para todas las edades. Con sus 150 personajes desbloqueables, todos de la gigante franquicia de Marvel (desde Spider-Man hasta Ghost Rider), teníamos que derrotar a Galactus, el terrible devorador de mundos. Como en todos los títulos de la franquicia de LEGO, nos invitaba constantemente a rejugarlo para sacarle el máximo partido a los niveles y conseguir desbloquear el 100% del juego. De los mejores títulos de superhéroes que jugado.


GamingXTorpes


1993 - Darius Twin

En aquella época pasaba lo que habréis oído cientos de veces, a los zagales de aquella época nos caían con suerte un par o tres videojuegos al año. Y como habréis oído seguro cientos de veces, escoger bien uno entre tantos era la diferencia entre la vida o la muerte. No recuerdo bien si fue por unas buenas notas o por algún cumpleaños -fijo que tenia q ser un cumpleaños a la fuerza-, mi madre me dió 2.500 ptas para que me comprara lo que yo quisiera. Toda una pequeña fortuna para mí. Con ese dineral, me compré el Darius Twin americano para mí Super NES, y acerté del todo con él. Unos jefes inmensos, la espectacularidad del "Modo 7" en sus gráficos, sus "power UPs", su dificultad... ¡espectacular! Que gran pieza sería en mi colección sino lo hubiera regalado años después. Cosas que pasan.

2003 - Manhunt

Rockstar en estado puro. Si ya nos venían acostumbrando a videojuegos -como yo los llamaba- de absoluto libre albedrío con títulos como el GTA, la primera vez que vi imágenes de Manhunt me explotó la cabeza. Un videojuego de sigilo que tenia como premisa perpetrar la eliminación más sangrienta y gore posible. Lo que me llamó poderosamente la atención de Manhunt, es lo mucho que se parecía su argumento a una de mis películas favoritas de los 80, la icònica "Perseguido" de Arnold Schwarzenegger, en donde no somos más que una rata en un laberinto, luchando por nuestra supervivencia bajo la mirada atenta de miles de espectadores. ¿Para cuando un remaster de esto?

2013 - Ryse: Son of Rome

Que levante la mano alguien que viera en su día los gráficos absolutamente Next Gen de Ryse: Son of Rome en una Xbox One y no se quedara con la boca abierta. ¿Qué... nadie? Nadie. ¡Es que es imposible! Un título completamente avanzado a lo que hasta entonces habíamos visto en una consola de videojuegos con unos gráficos increíbles marca de la casa de Crytek. Un producto completamente infravalorado que forma parte sin lugar a dudas de mi Top 5 de favoritos del sistema. Podríamos estar de acuerdo en que puede resultar algo repetitivo, pero Ryse contaba con algunas de las mecánicas más espectaculares que he visto nunca en un juego, como cuando avanzamos en perfecta sincronia romana a través de una lluvia de flechas con la intención de romper una defensa. Ojalá algún día Ryse: Son of Rome ocupe el lugar que le corresponde en la historia reciente del videojuego.


____Gex_____


1993 - ClayFighters

Técnicamente en 1993 tenía seis años y con lo que más jugaba en esa época era con la NES (es decir, la pirata Creation). Un amplio abanico que abarcaba tanto Rokin's Kats, Battletoads hasta adaptaciones de películas, por poner unos ejemplos. Más adelante llegarían Mega Drive y mis escarceos con Super Nintendo en los alquileres veraniegos, y el juego del que hablaré estuvo presente en ambas consolas. ClayFighters es hijo de su tiempo y marginada representación de los años 90 con su locura absurda, el humor y latente tenebrismo. Tal como indica su título, los luchadores son de arcilla y como tal se comportan. Se deforman, se estiran, se transforman, se rompen. Un rockero gordo, una cantante gorda de ópera, un payaso maníaco, una gelatina verde, un regaliz estirado, un fantasma sonriente, un wrestler mazado y un malévolo muñeco de nieve son su. plantilla. Es posible que no sea un gran juego de lucha, que se secuelas tuviesen aún peor valoración, que su remake fuese cancelado y que sus derechos hayan sido absorbidos por un conglomerado de empresas sin ninguna intención de rescatarlos... pero este juego tiene algo especial.

Sea por su carácter alegre y estrafalario, por ser abiertamente feista, por ser artesanal (el claymation triunfaba en esa época) o ya sea por esa naturaleza de patito feo fracasado rodeado de amigos marginados, pero le tengo cariño. Cabe mencionar su portada, con una variante para la versión de Mega Drive y otra para Super Nintendo, ambas semejantes pero muy distintas. La portada de Super Nintendo es concisa a la hora de vender el juego, pues muestra a tres personajes en posturas dinámicas y un escenario detallista. En cambio la caratula de Mega Drive es más ambigua, conceptual y pesadillesca. Un amenazador muñeco de nieve (Mr Frosty) acercándose a nosotros, caminando con firmeza sobre un suelo ajedrezado, a sus espaldas nada, sólo el vacío. Un horizonte negro, una oscura sombra que nos oculta seres peligrosos como el muñeco de nieve de mirada asesina, más allá del lugar y del tiempo. Una inquietante realidad suspendida en la nada y más allá de los recuerdos, como los años 90.

2003 - Ghost Master

No tengo malos recuerdos de mi adolescencia ni de la década de los 2000. Ambas etapas fueron horteras, imperfectas, paranoicas y cambiantes. Diez años en los que alterné PSOne, PlayStation 2, PC y Xbox 360, con muchas demos. En más de una ocasión lo comenté: esa década comenzó con la locura y originalidad heredada de los 90 para finalizar con la monotonía y seriedad del realismo. No es raro que Ghost Master fuera del 2003 y no de otro año. En 2009 analicé este simulador fantasmal con gran satisfacción, sobre todo por la historia que tuvo detrás. Lo adquirí de segunda mano (cuando aún se comercializaban juegos de PC en formato físico) en el Daily Price de la estación de Atocha (cuando aún existía Daily Price, ¿aún seguirá abierto el de la estación de Moncloa?) pero durante años no pude jugarlo en mi primer ordenador ya estaba en las últimas. Cuando jubilé el cachorro por otro cacharro más actual se abrió ante mí un juego genuinamente divertido, con mucho humor negro, cultura sobrenatural sobre espíritus auténticos y montones de referencias culturales. Todo narrado al español con cierto toque caricaturesco y exagerado, humanos "cartoonianos" y una maravillosa galería de espíritus, desde gatos de la mala suerte, almas en penas hasta pesadillas andantes y masoquistas en látex.

Por desgracia el juego de Sick Puppies nunca tuvo una segunda parte, pero sí un pésimo port a consolas odiado por todos. Nunca lo jugué pero recuerdo verlo en las estanterías del Blackbuster de Móstoles (cuando aún existía), ¡Sí es que este juego rezuma recuerdos por todos lados! La idea de controlar a un equipo de fantasmas y encadenarlos en distintos puntos de los escenarios (desde aparatos eléctricos hasta los sueños de un durmiente) para que asusten a los humanos es una idea genial, pero por alguna razón casi nadie se atreve con esta temática. Es cierto que hubo juegos posteriores de propuestas similares, uno incluso con guión de Neil Gaiman, pero no funcionaron ni son recordados. Así que a día de hoy sólo Ghost Master y Haunting Starring Polterguy son casi los únicos referentes en el exiguo subgénero de la simulación fantasmal.

2013 - Foul Play

Siento un especial cariño por 2013 por varios motivos. Eran tiempos locos en Internet, cuyas consecuencias se aprecian a día de hoy, fue un año especialmente sociable y divertido en mi entorno madrileño, mi familia gatuna del barrio era numerosa y estaba completa, realicé muchos análisis pero sobre todo fue esa época feliz antes del Caos del año 2014, la fecha que cambiaría sustancialmente vida. Es cierto que 2013 comenzó con la tristítima noticia del cierre (por segunda vez) de los cines 2 de Mayo de Móstoles y mi bagaje cultural se vio afectado seriamente... por suerte aún quedaban algunos videoclubs. Videoclubs en donde alquilé Holy Motors, de Leos Carax, peculiar obra de recomendación ambigua. Tardé diez años en terminarla (pues es difícil de localizar), hace apenas unos meses atrás, pero el resultado fue satisfactorio. ¡Al menos no es Earwig de Lucile Hadzihalilovic!

En cuanto a videojuegos, que es de lo que se habla aquí, 2013 fue un año especialmente prolífico en VicioJuegos (uVeJuegos). Dieciocho análisis que abarcan géneros variopintos como la lucha superheroíca, musicales con raperos, simuladores de granjas, plataformas aviares o supervivencia zombi, por tanto es difícil elegir un título para el reportaje. Injustice: Gods Among Us fue famoso e importante para la industria, Dukctales: Remastered demostró que un buen y bonito remake merece la gloria, Farming Simulator 2013 desterró prejuicios y barreras culturales con su primera entrega para consolas, pero mi elección es Foul Play. Este colorida obra de Mediatonic y Devolver Digital goza de mi simpatía eterna por su condición de marginal, incomprendida e infravalorada, tanto que ni diez años después ha conseguido despertar la compasión de la gente ni demostró que todos estaban equivocados. Permanece olvidada entre otros muchos juegos que no merecen vivir entre sombras, por eso lo adoro.

Foul Play es un beat'em up 2.5D, para uno o dos jugadores que juguetea con la meta-narrativa de una obra de teatro, recuerdos distorsionados y una trama en tiempo real. Pasado y presente que coexisten en aras de un desenlace inesperado y emocionante. Ese tipo de realidades que convergen sobre una idea aparentemente sencilla pero que difuminan lo que es real o lo que es ficticio. No en vano la también incomprendida Asteroid City de Wes Andersen es igual de maravillosa e hilarante. Barón Dashforth y su ayudante deshollinador Scampwick, son cazadores de monstruos a comienzos del siglo XX y ahora, en aras de una inminente jubilación, cuentan sus vivencias en una obra de teatro. Dirigen, protagonizan y narran sus peleas a lo largo del mundo y contra monstruos increíbles, con hazañas valerosas que cambiaron el mundo. Todo se representa mediante maquillaje, actores disfrazados, trucos de tramoyistas, iluminación de focos y música en directo, todo para contar una historia real y alegrar al caprichoso publico. Todos sabemos que toda narración representada en el gran teatro del mundo es real, incluso en sus obras más estrafalarias, exageradas e imposibles, ¿verdad?


PalmaSoft


1993 - Plok

Por 1993 estaba estrenando una Super Nintendo con toda la ilusión por los grandes juegos que podía ofrecer. Y todavía hoy ofrece. Pero centrándonos solo en aquel año, fueron varios los juegos que tuve la ocasión de probar y que disfruté mucho, como Super Mario Kart o Starwing (que era como llamábamos a Star Fox entonces), pero me gustaría destacar Plok, un título sobre el que no se ha escrito tanto, pero que siempre he considerado una pequeña joya oculta. Plok era un plataformas 2D de los que abundaban por aquella época, y quizá por eso pasó desapercibido, pero su combinación de una jugabilidad con cierto componente estratégico, desarrollo lleno de sorpresas, su apartado visual y musical, su extravagante sentido del humor y su variedad de situaciones, hicieron de él un juego del que tengo grandes recuerdos, y del que nunca he perdido la esperanza ver reeditado algún día.

2003 - Metroid Prime

Elegir mi juego de 2003 ha sido muy fácil, y tengo la sensación de que también debe ser la elección obvia para muchos jugadores de los que vivieron ese año. Debo admitir, no obstante, que al principio Metroid Prime era un juego sobre el que tenía mis reservas. La idea de llevar la esencia de Super Metroid a una perspectiva en primera persona, y además a través de un estudio americano por aquel entonces desconocido, era algo que sin duda generaba muchas inquietudes. Pero cualquier duda que pudiera haber quedó rápidamente disipada. Metroid Prime me atrapó desde el primer momento en todos sus aspectos, pero muy especialmente en las sensaciones únicas que transmitía y aún transmite y que tanto me cuesta siempre definir bien. Si habéis jugado, sabéis de lo que hablo. De esa vista en primera persona, la más inmersiva que nunca antes (y seguramente nunca después) se haya hecho, de su ambientación única capaz de hacerte creer que estás en otro planeta, unido a una narrativa íntimamente conectada al discurso jugable. Todo ello hace de Metroid Prime un juego que se siente más allá de los límites de la pantalla, y que nunca ha dejado de fascinarme. Todavía hoy es uno de los juegos más especiales de todos los que he jugado en mi vida, el cual tuvo un gran impacto en mí, tanto como jugador como a nivel personal.

2013 - Animal Crossing: New Leaf

Esta puede parecer una elección extraña. 2013 fue un año en el que jugué muchos grandes juegos, en gran medida gracias a que entonces manejaba tres consolas de forma habitual. Pero entre todos esos juegos, se coló una pequeña gran joya en mi Nintendo 3DS: Animal Crossing: New Leaf. No es que sea un título en absoluto desconocido, pero hay quien diría que es un juego de escasas pretensiones en comparación con las grandes producciones de hace diez años, incluso habrá quien cuestione que se pueda considerar un videojuego "de verdad". Pero en fin, la razón de que lo tenga en suficiente estima como para elegirlo como mi juego de 2013 es que Animal Crossing: New Leaf formó parte de mi vida durante mucho tiempo, en el que llegué a acumular más de mil horas de juego, literalmente. Por supuesto no solo en 2013, sino que lo jugué durante años, y durante una larga temporada, lo hacía a diario. Solo unos pocos minutos cada día, para hacer algunas tareas básicas como regar las flores, hablar con los vecinos, vivir las fiestas o eventos que se reparten a lo largo del año, o simplemente pasar un rato en la cafetería. Quizá el juego ya no tenía mucho que ofrecerme a nivel de contenido pasado un tiempo, pero se había convertido en una extensión de mi rutina diaria. Mi pequeño pueblo era un sitio que sentía como mío, y que formaba parte de mi vida como otras tantas cosas de mi día a día. Siempre valoré su sencillez y la capacidad que tiene de ser disfrutable sin necesidad de hacer nada en concreto, y por eso no he querido dejar pasar esta oportunidad de recordarlo.


tidusin


1993 - Jurassic Park

No me cuesta elegir juego para el año que me empecé a tomar en serio los videojuegos. Me obsesioné como todos los niños de la época con los dinosaurios de Jurassic Park y teniendo la Master System 2 no podía sino darlo todo con su versión, probablemente la más pobre pero a la que tengo más cariño. El poder elegir el nivel por el que empezar, la primera batalla montados en el jeep, la recreación de los escenarios más míticos... Y la precisión que pedían las armas, lo rápidos que eran los dinosaurios... No me lo pude terminar al 100% hasta que no fui mayor, pero el recuerdo es magnífico.

2003 - Tomb Raider: Angel of Darkness

Obviamente Tomb Raider: El Ángel de la Oscuridad no será el mejor juego del año pero sí uno de los que tengo mejor recuerdo. Su lanzamiento fue acelerado y por eso se quedaron bloques enteros de niveles escondidos (en PC podías colarte por el tutorial en otro nivel) e incluso sus características de RPG se redujeron a "salta 5 veces y ya tienes más resistencia". Pero el cambio a la nueva generación de Lara Croft podría haber estado mucho peor. Y mucho mejor. Y un besito a Janice, la chica parisina de vida alegre con la que hacías amistad.

2013 - Gone Home

Hubo un momento en el que los juegos de menor presupuesto ya no tenían que ser aventuras pixelares en dos dimensiones. Con un poco de pericia, se podrían crear aventuras 3D de buen calidad, y gracias a la alta definición, hasta una aventura en primera persona narrativa o de terror. Gone Home era un poco de cada. Su protagonista regresa después de un largo viaje a casa para no encontrarse a nadie, pero sí muchas pistas sobre lo que podría estar pasando. No es aventura gráfica, pero a veces lo parece, no es terror pero a veces da miedo... es uno de los primeros recuerdos que tengo de la oleada de intentos de este estilo que hemos vivido, seguro que inspiración para 'Everybody's Gone to the Rapture'.


Vins


1993 - NBA Jam

Jugué al baloncesto profesional hasta los 20 en un conocido equipo de la capital. Da igual los títulos ganados, las llamadas de la selección para convocarme, o las horas que practicase mi tiro desde la línea de libre pos entreno. Mi Super Nintendo siempre me esperaba en casa con un cartucho acoplado a ella, NBA Jam. La cuna del basket para muchos jugadores. Y es que a día de hoy no hay treintañero e incluso cuarentón amante del show norteamericano que no haya echado unos piques con sus colegas a este título que cambió literalmente las reglas del juego. No es que sólo pudieses jugar unos 2vs2 frenéticos, es que el multijugador no estaba exento de codazos físicos, pisotones o tan-tanes del mando cuando tu amigo iba a tirarse un triple en posición inmejorable.

El plantel de jugadores era inigualable: Pippen, Dominique Wilkins, Isiah Thomas, Alonzo Mourning, Penny Hardaway, Patrick Ewing, Reggie Miller, Chris Mullin, Dikembe Mutombo, Tim Hardaway, Hakeem Olajuwon, David Robinson, Clyde Drexler, Charles Barkley, Derek Harper, James Worthy, Shawn Kemp o la temible dupla Malone - Stockton de “Hoy te quiero más que ayer pero menos que mañana”.

Estoy seguro que nuestro queridísimo Andrés Montes, que en paz descanse, también tuvo la oportunidad de inspirarse en él, ya que a fin de cuentas el juego contaba con una jerga propia, del que nacieron frases míticas como el “Boom Shaka laka”, “He is on Fire”, “Razzle Dazzle!”, “He´s heating up”,”The bigger the love, the bigger the shove” o el mítico “From Downtown!”, que vendría a ser como “jugártela desde tu casa”.

Eso no es un juego, es una declaración de amor.

2003 - Moto GP URT 2

Sonaré tan rotundo como un Akrapovic si digo que Moto GP: URT2 no es solo uno de los diez mejores juegos de Xbox, sino que posiblemente este título esté en el top 3 de los juegos de motos más destacados de todos los tiempos. Climax Brighton consiguió desarrollar en boxes un juego que sabía adaptar sus reglajes tanto a la técnica de aquellos jugadores amantes de la conducción arcade -en busca de romper el crono a base de quemar gomas a base de power slides-, como a aquellos amantes de la simulación, con un pilotaje extremadamente exigente.

Xbox Live nos reunía diariamente a los primeros españoles en sus servidores, y tal era la enfermedad, que construimos una bonita comunidad motera que disputaba varios circuitos del campeonato del mundo con su número de vueltas reales en simulación 100%. Las dos de la mañana, y ahí seguíamos con el headset mientras nuestros padres nos increpaban por los bramidos de la cuatro tiempos V5 de la marca nipona, la moto más difícil de domar pero la más satisfactoria - acabar las carreras en lluvia sin caerte con la Honda RC era una experiencia casi religiosa-. Y es que cuando te subes a tu montura, y pasas horas y horas compartiendo tumbadas, cogiendo el rebufo, gestando remontadas épicas, e incluso apurando frenadas dignas del mismísimo “Il Dottore”, se acaban haciendo grandes amigos en la pista, sin importar tu nacionalidad.

El online y el chat de voz -dos novedades rompedoras para aquella época en consola- eran atracciones mayores que la que cualquier fuerza centrífuga o centrípeta pudiese ejercer. He pasado tanto tiempo en esos lobby con esa música chill de fondo que de vez en cuando me la pongo y me recorre un no se qué difícil de explicar. Nostalgia, supongo. Como hot take, compartiré con vosotros que tras mi recomendación del juego a un amigo, y batir a llamadas sin éxito todas las tiendas de videojuegos de nuestra ciudad natal para conseguir su copia física, localizamos una copia en otra ciudad, por lo que nos aventuramos en un viaje Madrid-Zaragoza ida y vuelta en el día. Aún recuerdo al vendedor de la tienda recibirnos a distancia arrodillado y haciendo alabanzas. No se lo podría creer…Y nosotros tampoco ¡Habíamos roto todos nuestros registros! Sin duda una de las mejores experiencias de conducción y como jugador de toda mi vida.


2013 - The Wolf Among Us

Hace diez años desde Telltale Games nos sorprendieron con la que personalmente creo que es su mejor aventura hasta la fecha: The Wolf Among Us, inspirada en la serie de cómics Fábulas, creada por Bill Willingham y publicada por Dark Horse desde el año 2012, funciona como precuela, narrando los acontecimientos sucedidos décadas antes.

Basta con jugar el primero de sus cinco capítulos para darse cuenta de que desde el principio es un título que juega sus cartas de manera astuta, como todo macho alfa. Cada calada del cigarro que el propio Bigby da, y la consecuente exhalación del humo, le sirve para actuar de gran pensador: Voltea el primer naipe de su mano para destapar su jugabilidad -su mayor debilidad- para posteriormente urdir una estrategia para cubrir con niebla a la misma y acorralarte, como si actuase en manada. El resto de cartas caen con firmeza sobre el tapete, y tal es la contundencia sobre el verde que hacen oscilar la nube densa de la sala. Te acaban picando los ojos de tanto tenerlos abiertos. Ya no sabes si es por el humo tratando de penetrar tus pupilas o porque realmente es sobresaliente y te impide pestañear.

Una historia adulta con muchos tintes del género noir, repleta de personajes de lo más carismáticos, y que se desarrolla en una oscura NYC de los años 80 que contrasta con el fulgor del neón. La interpretación de la voz Big Bad Wolf es tan sublime como aterradora, y parece emular a las mismísimas fauces del lobo.


Young Link


1993 - Super Mario Kart

Hace 30 años de ese día, pero recuerdo a la perfección la noche en la que fui con mis padres a cenar a casa de unos amigos, y cómo el hijo de ellos me enseñó el nuevo juego que le habían traído los Reyes Magos: Super Mario Kart El enganche que tuvimos durante los siguientes meses fue importante. Las horas parecían segundos, los días minutos. Ya me gustaban los juegos de cochecitos, pero éste, con ese pique tan divertido que se generaba con esa diversidad de objetos para tirar a los demás conductores, riéndote de tu amigo tras darle con una cáscara de plátano, o con su modo de batalla y los tres globos rojos, era otro nivel. Pocos juegos me traen tan buenos recuerdos como éste, tanto por lo adictivo que resultaba como por una amistad que por desgracia se perdió por el camino.

2003 - Metroid Prime

Ha sido difícil elegir el mejor juego de este año porque fue uno realmente bueno, con lanzamientos tales como The Legend of Zelda: The Wind Waker, Prince of Persia: Las Arenas del Tiempo, Splinter Cell, Final Fantasy Tactics Advance, etc. Pero me quedo con la primera entrega de la cazarrecompensas más famosa en la consola cúbica de Nintendo. Lo que supuso el cambio del 2D al 3D, manteniendo perfectamente la esencia de la saga, y en especial su modo escaneo, algo completamente revolucionario para la época, fue sorprendente. Por suerte para aquellos que no pudieron probar la versión original tienen el remaster para Switch, así que aprovechad la oportunidad porque es un juego que ha envejecido realmente bien.

2013 - The Last of Us

Estrené mi PlayStation 3 con The Last of Us, y no pude elegir mejor. Para mí uno de los mejores de la historia, sino el mejor. A pesar de no innovar demasiado a nivel jugable, la historia me atrapó irremediablemente desde el primer momento. Los sentimientos que me generó la aventura de Joel y Ellie es algo que nunca había sentido en un videojuego, y que difícilmente volveré a sentir. Lloré, reí, grité de rabia, y viví todo el trayecto junto a ellos sintiéndome uno de ellos. Si no lo has probado no sé a qué esperas, más ahora con su remake que mejora a nivel gráfico un juego que ya de por sí era bastante potente. Y sin olvidar la buena serie de HBO, que ha sabido transmitir perfectamente su historia. Si los videojuegos pueden considerarse arte es precisamente por videojuegos como este.


Zurisadai


1993 - Cthulhu: Shadow of the Comet

Lo admito, la fecha de 1993 me queda algo lejos y yo ni siquiera he catado gran cosa de esta década (¡ay, madre, menudo comienzo!) exceptuando alguna cosa suelta como Mortal Kombat II o Maniac Mansion. Sin embargo, sí que puedo subrayar de esta época The Call of Cthulhu: Shadow of the Comet, una de esas endiabladamente difíciles a la par que preciosas aventuras de las que ya no se hacen. Desarrollado
por Infogames (la cual posteriormente sería conocida como Atari a la francesa) el título presentaba todo lo que hacía encantador a estas aventuras gráficas noventeras: la sencilla pero cautivadora atmósfera, la historia a fuego lento pero con gancho, la dificultad endiablada, los sprites robados de películas de la época... y todo perteneciendo a uno de mis autores favoritos y sin limitarse a ser una simplona adaptación de algún libro. ¡Ni tan mal! (para lo que pudo ser).

2003 - Beyond Good & Evil

De 2003 sí que me costaría sacar un título en concreto, ¡joder!, posiblemente la mayoría del tiempo de mi vida en general se lo he dedicado a juegos de esta época. Aunque habían joyas interesantísimas en la época como Ghosthunter (PS2) Ratchet and Clank 2 o Silent Hill 3 (mi videojuego favorito) creo que ningún juego de este fabuloso año de videojuegos me ha marcado tanto como Beyond Good & Evil. Si pudiera describirlo en dos palabras sería "sensaciones inolvidables". La música, los escenarios y su estilo de animación (ya querrían muchas pelis animadas de la época lucir así de bien) y la lograda sensación de relativa libertad es algo que de recordarlo me pone los pelos de puntas. Recuerdo lo mucho que me impresionó llegar al puerto de Zerdy, tras un simple puzle pillar la lancha y hacer el tonto por los canales acuáticos de la ciudad. No avancé demasiado, de hecho, lo completé diez o quince años más tarde y aún jugandolo después de mucho más recorrido y entendimiento de este pedazo de hobby me sigue fascinando como el primer día.

2013 - Tearaway

No recuerdo esta época con especial cariño, todo lo contrario, tengo un recuerdo desagradable de esta época (estaba en la ESO y todo el que haya pasado por ahí sabe lo alegre que es ese periodo y todo lo que le rodea) pero igualmente salieron cosas tan dignas que aún se recuerdan; Metal Gear Rising: Revengeance, Outlast, The Walking Dead: Survival Instinct... todos geniales y seguramente sean mencionados en esta lista. A mi me gustaría echar la vista atrás y mencionar Tearaway. No fue hasta su versión Unfolded para PS4 que lo pude catar y me pareció brutalmente ignorado en su momento. Poco se habla de cómo todas las ideas del juego encajaban con una jugabilidad que nunca dejaba de sorprender. Un viaje precioso, sencillo e infantil (en el mejor sentido de la palabra). Cosas que en medio de tanto juego mata-mata, de demonios y otros temas seriotes se dejan bastante de lado. Recuerdo jugarlo y sentir esa alegría que solo los juegos con corazón de verdad saben transmitir. Ahí Tearaway
sabe tocar los palos correctos.
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