Nintendo Switch
Revisamos La Cara del Orden, la segunda expansión de Splatoon 3
Un nuevo modo roguelite de un jugador aterriza en Splatoon 3 después de año y medio de su lanzamiento
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Hace casi un año del lanzamiento de la primera expansión de Splatoon 3, que analizamos en este artículo, y concluimos que era solo un homenaje para los nostálgicos del primer Splatoon. El plato fuerte era la segunda expansión, y según parece, la última que hay planeada, sin contar las actualizaciones de contenido que van a venir a continuación en forma de nuevas temporadas gratuitas, como la próxima Temporada Cálida que llega el 1 de marzo. Este nuevo contenido de pago se llama La Cara del Orden, y esta vez es una visita a la plaza de Tintelia, hogar de Splatoon 2.
Un nuevo reto para un jugador
Muchos jugadores recuerdan con mucho cariño la Octo Expansión de Splatoon 2, que ofrecía una experiencia interesante sobre la base jugable de la saga, añadiendo elementos interesantes, enemigos nuevos y enfrentamientos con jefes. El modo historia de la tercera entrega tomó notas de esta expansión, pero lejos de quedarse ahí, Nintendo ha seguido trabajando para profundizar en la experiencia de un jugador que puede ofrecer Splatoon 3. Ahora estamos en la moda del roguelike, un formato de juego que permite mucha rejugabilidad con pocos elementos, desafiando al jugador con una aventura corta pero con mucha variabilidad y dificultad que va disminuyendo con cada intento.

En términos de diseño, un modo roguelike es relativamente fácil de implementar en cualquier juego de acción, ya que puede reutilizar muchos recursos para ofrecer un desafío profundo. Ya hemos visto otros juegos como The Last of Us Parte II Remaster o God of War Ragnarok incluir modos roguelike adicionales a la experiencia principal. Splatoon 3 sigue el mismo principio: acude a la estación de metro de la ciudad para viajar a la plaza de Tintelia, y de pronto viajarás al misterioso Distrito del Orden. Aquí empieza, tras unos cuantros preámbulos, nuestra aventura para superar la Torre del Orden, un edificio de varias plantas gobernado por Ordon, quien amenaza con eliminar los colores y apropiarse de las almas de los habitantes de Tintelia.
Un tutorial quizá demasiado largo, de casi una hora, nos explica qué podemos esperar en cada una de las plantas de la torre, donde hay cinco tipos de misiones distintas, y cada vez que superamos una encontramos un potenciador que mejora nuestras características. Elige una de las tres opciones posibles en cada planta, con distintos niveles de dificultad y recompensas. El sistema de progreso es muy parecido al de otros roguelike, aunque los escenarios siempre son predefinidos y la cantidad de mejoras no es muy elevada, así que muchos lo calificarían de roguelite. La torre tiene 30 plantas, y una partida puede durar alrededor de una hora. Encontraremos nuevos enemigos nunca antes vistos, además de una nueva habilidad para planear y así poder desplazarnos mejor por los escenarios.

La principal virtud de Splatoon 3: La Cara del Orden respecto a otros roguelites como este es que derrotar enemigos no suele ser el objetivo principal. Hay varias metas, como llevar a una torre a través de todo el escenario, cuyo movimiento se activa con nuestros disparos de tinta; otro desafío es destruir los "nidos" de enemigos o derrotar a unos cuantos enemigos específicos que son especialmente huidizos. La mala noticia es que no están disponibles todas las armas del juego, solo las básicas, y se echan en falta las más recientes como la splatana, el derramatic baño o el abanico. Elige un arma principal, y podrás alterar varios parámetros durante una partida, como el arma secundaria o especial, el rango de disparo, el daño, apuntado automático, probabilidad de ganar ítems o velocidad de desplazamiento.
También hay, por supuesto, jefes que nos esperan en las plantas 10, 20 y 30. Estos cuatro bosses son realmente divertidos de superar, y nos ofrecen un reto muy diferente dependiendo del arma que llevamos. Cuando salimos de la torre (ya sea derrotados o victoriosos) podemos intercambiar recursos por nuevas mejoras o armas, y también aumentar más la dificultad para poder desbloquear ítems que luego podremos utilizar en el resto de modos del juego. Un jugador un poco habilidoso podrá superar la torre en unas 5 horas de juego, pero si queremos desbloquear todo podemos tener entretenimiento para unas 30 horas.

Este es el contenido offline de Splatoon 3 que más me ha mantenido enganchado, gracias a su capacidad para integrar más mecánicas y variables en la jugabilidad propia de la saga. No es el roguelike más avanzado ni profundo que he visto, ni muchísimo menos, y no tardaremos mucho en encontrar situaciones muy parecidas a partidas anteriores. Sin embargo, hay que reconocer el buen trabajo para ofrecer un desafío interesante, en particular usando las armas más excéntricas, como el paratintas o el rodillo. Además, el final guarda un guiño muy gratificante para los jugadores de Splatoon 2, además de nuevos añadidos brillantes a la banda sonora.
Un trazo en la dirección correcta para Splatoon
Es evidente que Nintendo ha aprovechado la inercia de los roguelike para expandir Splatoon 3, un juego que ya de por sí tenía mucho que ofrecer. Lo han hecho con eficacia, pues La Cara del Orden ofrece un desafío divertido y adictivo, aunque no tan profundo como los mejores roguelikes que podemos encontrar en el género. Los jugadores que no estén muy enfocados en el online, o que quieran más contenido para desbloquear y seguir aprendiendo nuevas armas y habilidades disfrutarán mucho, además de encontrar un curioso argumento que le da un poco más de relieve al irreverente mundo de Splatoon.
Valoración:



Un nuevo reto para un jugador
Muchos jugadores recuerdan con mucho cariño la Octo Expansión de Splatoon 2, que ofrecía una experiencia interesante sobre la base jugable de la saga, añadiendo elementos interesantes, enemigos nuevos y enfrentamientos con jefes. El modo historia de la tercera entrega tomó notas de esta expansión, pero lejos de quedarse ahí, Nintendo ha seguido trabajando para profundizar en la experiencia de un jugador que puede ofrecer Splatoon 3. Ahora estamos en la moda del roguelike, un formato de juego que permite mucha rejugabilidad con pocos elementos, desafiando al jugador con una aventura corta pero con mucha variabilidad y dificultad que va disminuyendo con cada intento.

En términos de diseño, un modo roguelike es relativamente fácil de implementar en cualquier juego de acción, ya que puede reutilizar muchos recursos para ofrecer un desafío profundo. Ya hemos visto otros juegos como The Last of Us Parte II Remaster o God of War Ragnarok incluir modos roguelike adicionales a la experiencia principal. Splatoon 3 sigue el mismo principio: acude a la estación de metro de la ciudad para viajar a la plaza de Tintelia, y de pronto viajarás al misterioso Distrito del Orden. Aquí empieza, tras unos cuantros preámbulos, nuestra aventura para superar la Torre del Orden, un edificio de varias plantas gobernado por Ordon, quien amenaza con eliminar los colores y apropiarse de las almas de los habitantes de Tintelia.
«Acude a la estación de metro de la ciudad para viajar a la plaza de Tintelia, y de pronto viajarás al misterioso Distrito del Orden»
Un tutorial quizá demasiado largo, de casi una hora, nos explica qué podemos esperar en cada una de las plantas de la torre, donde hay cinco tipos de misiones distintas, y cada vez que superamos una encontramos un potenciador que mejora nuestras características. Elige una de las tres opciones posibles en cada planta, con distintos niveles de dificultad y recompensas. El sistema de progreso es muy parecido al de otros roguelike, aunque los escenarios siempre son predefinidos y la cantidad de mejoras no es muy elevada, así que muchos lo calificarían de roguelite. La torre tiene 30 plantas, y una partida puede durar alrededor de una hora. Encontraremos nuevos enemigos nunca antes vistos, además de una nueva habilidad para planear y así poder desplazarnos mejor por los escenarios.

La principal virtud de Splatoon 3: La Cara del Orden respecto a otros roguelites como este es que derrotar enemigos no suele ser el objetivo principal. Hay varias metas, como llevar a una torre a través de todo el escenario, cuyo movimiento se activa con nuestros disparos de tinta; otro desafío es destruir los "nidos" de enemigos o derrotar a unos cuantos enemigos específicos que son especialmente huidizos. La mala noticia es que no están disponibles todas las armas del juego, solo las básicas, y se echan en falta las más recientes como la splatana, el derramatic baño o el abanico. Elige un arma principal, y podrás alterar varios parámetros durante una partida, como el arma secundaria o especial, el rango de disparo, el daño, apuntado automático, probabilidad de ganar ítems o velocidad de desplazamiento.
«Elige un arma principal, y podrás alterar varios parámetros durante una partida, como el arma secundaria o especial, el rango de disparo, el daño, apuntado automático, probabilidad de ganar ítems o velocidad de desplazamiento»
También hay, por supuesto, jefes que nos esperan en las plantas 10, 20 y 30. Estos cuatro bosses son realmente divertidos de superar, y nos ofrecen un reto muy diferente dependiendo del arma que llevamos. Cuando salimos de la torre (ya sea derrotados o victoriosos) podemos intercambiar recursos por nuevas mejoras o armas, y también aumentar más la dificultad para poder desbloquear ítems que luego podremos utilizar en el resto de modos del juego. Un jugador un poco habilidoso podrá superar la torre en unas 5 horas de juego, pero si queremos desbloquear todo podemos tener entretenimiento para unas 30 horas.

Este es el contenido offline de Splatoon 3 que más me ha mantenido enganchado, gracias a su capacidad para integrar más mecánicas y variables en la jugabilidad propia de la saga. No es el roguelike más avanzado ni profundo que he visto, ni muchísimo menos, y no tardaremos mucho en encontrar situaciones muy parecidas a partidas anteriores. Sin embargo, hay que reconocer el buen trabajo para ofrecer un desafío interesante, en particular usando las armas más excéntricas, como el paratintas o el rodillo. Además, el final guarda un guiño muy gratificante para los jugadores de Splatoon 2, además de nuevos añadidos brillantes a la banda sonora.
Un trazo en la dirección correcta para Splatoon
Es evidente que Nintendo ha aprovechado la inercia de los roguelike para expandir Splatoon 3, un juego que ya de por sí tenía mucho que ofrecer. Lo han hecho con eficacia, pues La Cara del Orden ofrece un desafío divertido y adictivo, aunque no tan profundo como los mejores roguelikes que podemos encontrar en el género. Los jugadores que no estén muy enfocados en el online, o que quieran más contenido para desbloquear y seguir aprendiendo nuevas armas y habilidades disfrutarán mucho, además de encontrar un curioso argumento que le da un poco más de relieve al irreverente mundo de Splatoon.
Valoración:




Jugado en Switch. Copia digital proporcionada por Nintendo.








