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Return to Silent Hill, la oportunidad perdida de redimir la saga en el cine
Lo que empieza como un gran homenaje a Silent Hill 2 deriva en algo excesivamente simple
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Si bien la televisión ha conseguido redimir la legendaria aversión del espectador por las adaptaciones de videojuegos (The Last of Us, Fallout) y recordándonos que se pueden hacer productos audiovisuales a la altura de los juegos originales, el cine no puede decir lo mismo.
Sí, en las últimas tres décadas hemos vivido estrenos de películas más que dignas, y otras que ni siquiera se preocupan de ello. El boom lo tuvimos probablemente en 2001-2002, con los estrenos de Resident Evil, Final Fantasy y Tomb Raider, que trajeron ganas, recaudación en taquilla y aprecio por parte de los jugadores, pero parece que la cosa se quedó ahí. De esa remesa, un poco más tarde también apareció Silent Hill, una adaptación más que digna por Christophe Gans, director fan de la saga, que supo contar una historia original y ambientar el pueblo que tanto terror nos había generado.

Lo que nos lleva a 20 años después, 2026, con el estreno de la secuela Return to Silent Hill. ¿Por qué ahora esta secuela? Se incluye dentro de un macroproyecto de reactivación de la saga de terror por parte de Konami, que quedó olvidada durante unos cuantos años tras unos últimos capítulos poco imaginativos y un remaster HD para la generación PS360 que no gustó a muchos. Ahora Silent Hill vive su nueva época dorada, asumiendo que el Team Silent ya no existe, pero el espíritu de la saga lo hace en los capítulos que ya hemos conocido: el remake de Silent Hill 2 y Silent Hill f.
Return to Silent Hill está claramente inspirada en Silent Hill 2, probablemente el juego más querido y conocido de la saga y que tiene una historia independiente que la hace perfecta para ser adaptada al cine. ¿Cuál es el problema? El de siempre: las adaptaciones obsesionadas con simplificar las cosas y que acaban destruyendo el espíritu original de la historia.

En lo que más falla Return of Silent Hill es en la manera de adaptar argumentalmente Silent Hill 2. Si visualmente hay momentos que nos harán sonreír o recordar planos idénticos al juego de 2001, argumentalmente la casa se va cayendo a pedazos a medida que avanzan los 104 minutos de metraje. No avanzaremos nada de la historia, pero lo que parece ser una adaptación idéntica, se convierte en un universo alternativo en el que no apetece estar. La historia de SH2 es tan sencilla, pura y lógica de por sí que no hace falta adaptarla aún más para un espectador nuevo, y ahí el director ha cometido el error de pensar en espectadores que no son fans de la saga. Eso sí, la primera escena recreando los primeros pasos del juego original es lo más memorable y emocionante de la película.
A nivel visual tenemos una montaña rusa de emociones: hay planos muy interesantes, diseños de monstruos curiosos, nada espectacular pero que nos introduce en el pueblo de manera correcta. El problema recae en los personajes y la obsesión con las pelucas de mala calidad, especialmente en el caso de Mary / María, que nos saca completamente del cine. Ya se intuía con las primeras imágenes/previews pero en la película se hace más patente. La decisión de elegir a dos chicos con aspecto de veinteañeros, eliminando los años de vivencia juntos y simplemente considerándolos “novios” rompe completamente la base de la historia original, en la que la experiencia cimentando un matrimonio impacta mucho más en el jugador / espectador.

La simplificación de los personajes secundarios es probablemente y, con diferencia, lo más grave de la película. Sin entrar en spoilers, nos cuesta pensar en alguien que vea a Eddie, Laura o Angela y salga satisfecho de la manera en la que se han gestionado sus tramas e historias. Y para cualquier fan de Silent Hill 2 son claves para contextualizar la aventura de dolor, culpa y trauma que arrastra James desde el primer momento.
Return to Silent Hill es una enorme oportunidad perdida de recuperar la saga, algo que sí hemos visto en los juegos actuales. Funcionó mejor su primera película, con una historia original, independiente y que usa los elementos clásicos que representan el universo Silent Hill sin tener que ceñirse a guiones ya escritos.

Aún así, recomiendo encarecidamente el visionado de la película por parte de cualquier final de Silent Hill, aunque sea para comprobar los despropósitos con el argumento y ver las posibilidades que estaban ahí, de crear una saga de terror psicológico a la altura de las circunstancias. ¿Tendría Konami que llamar a A24 para dignificar la marca Silent Hill en cines?
Sí, en las últimas tres décadas hemos vivido estrenos de películas más que dignas, y otras que ni siquiera se preocupan de ello. El boom lo tuvimos probablemente en 2001-2002, con los estrenos de Resident Evil, Final Fantasy y Tomb Raider, que trajeron ganas, recaudación en taquilla y aprecio por parte de los jugadores, pero parece que la cosa se quedó ahí. De esa remesa, un poco más tarde también apareció Silent Hill, una adaptación más que digna por Christophe Gans, director fan de la saga, que supo contar una historia original y ambientar el pueblo que tanto terror nos había generado.

Lo que nos lleva a 20 años después, 2026, con el estreno de la secuela Return to Silent Hill. ¿Por qué ahora esta secuela? Se incluye dentro de un macroproyecto de reactivación de la saga de terror por parte de Konami, que quedó olvidada durante unos cuantos años tras unos últimos capítulos poco imaginativos y un remaster HD para la generación PS360 que no gustó a muchos. Ahora Silent Hill vive su nueva época dorada, asumiendo que el Team Silent ya no existe, pero el espíritu de la saga lo hace en los capítulos que ya hemos conocido: el remake de Silent Hill 2 y Silent Hill f.
Return to Silent Hill está claramente inspirada en Silent Hill 2, probablemente el juego más querido y conocido de la saga y que tiene una historia independiente que la hace perfecta para ser adaptada al cine. ¿Cuál es el problema? El de siempre: las adaptaciones obsesionadas con simplificar las cosas y que acaban destruyendo el espíritu original de la historia.

En lo que más falla Return of Silent Hill es en la manera de adaptar argumentalmente Silent Hill 2. Si visualmente hay momentos que nos harán sonreír o recordar planos idénticos al juego de 2001, argumentalmente la casa se va cayendo a pedazos a medida que avanzan los 104 minutos de metraje. No avanzaremos nada de la historia, pero lo que parece ser una adaptación idéntica, se convierte en un universo alternativo en el que no apetece estar. La historia de SH2 es tan sencilla, pura y lógica de por sí que no hace falta adaptarla aún más para un espectador nuevo, y ahí el director ha cometido el error de pensar en espectadores que no son fans de la saga. Eso sí, la primera escena recreando los primeros pasos del juego original es lo más memorable y emocionante de la película.
A nivel visual tenemos una montaña rusa de emociones: hay planos muy interesantes, diseños de monstruos curiosos, nada espectacular pero que nos introduce en el pueblo de manera correcta. El problema recae en los personajes y la obsesión con las pelucas de mala calidad, especialmente en el caso de Mary / María, que nos saca completamente del cine. Ya se intuía con las primeras imágenes/previews pero en la película se hace más patente. La decisión de elegir a dos chicos con aspecto de veinteañeros, eliminando los años de vivencia juntos y simplemente considerándolos “novios” rompe completamente la base de la historia original, en la que la experiencia cimentando un matrimonio impacta mucho más en el jugador / espectador.

La simplificación de los personajes secundarios es probablemente y, con diferencia, lo más grave de la película. Sin entrar en spoilers, nos cuesta pensar en alguien que vea a Eddie, Laura o Angela y salga satisfecho de la manera en la que se han gestionado sus tramas e historias. Y para cualquier fan de Silent Hill 2 son claves para contextualizar la aventura de dolor, culpa y trauma que arrastra James desde el primer momento.
Return to Silent Hill es una enorme oportunidad perdida de recuperar la saga, algo que sí hemos visto en los juegos actuales. Funcionó mejor su primera película, con una historia original, independiente y que usa los elementos clásicos que representan el universo Silent Hill sin tener que ceñirse a guiones ya escritos.

Aún así, recomiendo encarecidamente el visionado de la película por parte de cualquier final de Silent Hill, aunque sea para comprobar los despropósitos con el argumento y ver las posibilidades que estaban ahí, de crear una saga de terror psicológico a la altura de las circunstancias. ¿Tendría Konami que llamar a A24 para dignificar la marca Silent Hill en cines?
