PC
PlayStation 4
Xbox One
Fallout 4: Nuka World
Llegan las burbujas radiactivas
0
0
0

Versión analizada Xbox One. Copia digital facilitada por Bethesda.
Fallout 4 oficialmente ha terminado. Por lo menos todo el contenido adicional planificado desde su puesta de largo el año pasado, porque los "mods" creados por los usuarios prometen alargar su vida el tiempo suficiente (que no es más que hasta que la versión remasterizada de Skyrim llegue a finales de octubre). Si echamos la vista atrás, podemos comprobar que todo el material lanzado posteriormente para el juego se puede catalogar en dos categorías. Por un lado tenemos los cuatro Workshops, añadidos que nos han permitido aumentar las posibilidades de edición y de creación del juego de Bethesda con multitud de posibilidades diferentes hasta convertirse en el Minecraft del yermo. Por otro lado, las expansiones clásicas, las que añaden una nueva porción de terreno que explorar con misiones con historia y personajes secundarios. La primera en llegar fue Far Harbor, con una habientación que recordaba al relato de La Sombra sobre Innsmouth de Lovecraft. Ahora llega Nuka World como broche de oro para uno de los mejores juegos que aparecieron en 2015.
En cuanto alcancemos el nivel 30, recibiremos un mensaje por radio para iniciar la misión que nos llevará hasta Nuka World, un espectacular parque de atracciones que ha vivido tiempos mejores (cosas de la devastación nuclear sufrida por la humanidad). Como buen centro de ocio para la familia, el lugar está segmentado por atracciones de todo tipo, desde la zona galáctica hasta la del Safari, pasando por la emblemática ciudad Nuka en la que la conocida bebida Nuka-Cola es venerada. Nuevas misiones, nuevos personajes, facciones, criaturas y objetos (sobre todo concernientes a las variaciones disponibles de refrescante bebida carbonatada y sus diferentes efectos en nuestro organismo) conforman una ampliación tan divertida como longeva.
Lo mejor del contenido es sin lugar a dudas el diseño. La estética de parque de recreo devastado y en ruinas encaja a la perfección con esa norteamérica clásica que la serie se empeña en recordarnos bajo el destructivo matíz de la radiación. Las personas chamuscadas en las vagonetas de las motañas rusas, los árboles calcinados con sus ramas retorcidas y los monstruos que habitan lo más recóndito del parque resultan tan entrañables como inquietantes. Entre las misiones siempre tendremos tiempo de probar las propias atracciones o divertirnos con las casetas de feria. Pero si algo se lleva la palma es la tétrica mascota del centro, una botella de Nuka-Cola sonriente que veremos a cada pocos pasos y que nos hará dudar de lo que compramos cada vez que visitemos nuestro supermercado favorito.
Estamos ante el mejor contenido creado para Fallout 4 por cantidad, extensión y diseño (quizás en esto último casi empatado con Far Harbor). Si decidimos adquirirlo por separado, el añadido nos saldrá por 19,99 € y necesitaremos algo menos de seis gigas de espacio en lo que se refiere a la versión de Xbox One, que es la que hemos podido probar. Si tenemos ganas de más Fallout, pero nos parece demasiado el pase de temporada en cuanto a contenido y precio se refiere, este Nuka World es la opción perfecta por diversión y horas de juego. Una últimas vacaciones inolvidables. Valoración











