Bien. Esta es una creación mía que hice por Mayo, y que hice concienzudamente para presentar a un concurso de literatura de mi pueblo, para con el premio poder comprarme mi GameCube, cosa que al final conseguí. El relato, que cada vez que leo me gusta menos, es uno de los tantos que he echo, pero puede que este sea el primero "importante", por eso lo pongo. Por favor, pido a foristas y moderadores que no se "ceben" con mi cuento, ya que debeis tener en cuenta que mi D.N.I es del año 1.989 (13 años). Pues aqui lo teneis. Leed y disfrutar:
El Precio De La verdad
EL PRECIO DE LA VERDAD
Carlos Hurtado era un chaval infeliz. Académicamente brillante, era objetivo de las burlas de sus compañeros de clase, que le tachaban de gitano, marginado y desgraciado. Le decían que, hasta las ratas tenían mejor clase que el...no obstante, sus padres eran pobres como las ratas.
Carlos Hurtado no solo recibía calificativos de sus compañeros, sino que también de los padres de los mismos. Estos, inconscientes de que Carlos les oía, hacían cuchicheos, como por ejemplo:
-Mira, el crío de la gitana, ¡vaya elección del padre ¡Juntarse con semejante chusma !Así ha salido el hijo, no hay mas que verlo......
Mientras tanto, Carlos proseguía con su camino, y callaba. Siempre callaba. Sin embargo, cuando acudía a un bar, ya sea para saciar su hambre o su sed, los ancianos de los alrededores le observaban, y lo hacían detenidamente. Carlos era inteligente, y era consciente de que si lo hacían, era por algo. No obstante, los ancianos llevan mucho tiempo por los alrededores.....
Carlos era alto y rubio. Tenia un pelo a media melena, mas o menos. Era mas bien guapo, y de no tener la fama que tenia, las mujeres se le pegarían como moscas. Además, podía decirse que era tímido, lo cual las alejaba definitivamente.
Carlos vivía en los suburbios del barrio madrileño de Vallecas, en los cuales no se podía caminar sin tener que esquivar drogadictos, borrachos, camellos de traje y corbata, inmigrantes, pandillas de atracadores...
Al llegar a casa, la frustración de este aumentaba aún mas. Veía como su madre, tras llegar de su trabajo de señora de la limpieza, hacia las tareas laborales de su propia casa a duras penas. Carlos la ayudaba cuando podía ya que estaba demasiado ocupado estudiando, su única tarea, puesto que no tenia amigos.
Su madre se llamaba Sandra, una mujer de media estatura, con rasgos notoriamente gitanos, pero muy dulce de carácter, y que pese a toda las adversidades que le había concedido la vida, siempre había sido feliz. Carlos pensaba que esta tal vez era demasiado buena, y que en ocasiones, de ser así pecaba de tonta , ya que si no fuera tan buena sus jefes no se aprovecharían de ella, y no la explotarían a cambio de un miserable sueldo.
Sin embargo, su padre, Juan, era un hombre mas bien atractivo. Alto, con pelo canoso y rizado y barba de cuatro días. Trabajaba de peón de albañil en una modesta empresa de construcción. Era un hombre ambicioso e inteligente. Por ello, Carlos no entendía por que este e no había triunfado en la vida, teniendo un trabajo mejor, y un sueldo considerable.
En realidad, Carlos no entendía muchas cosas vinculadas con la pobreza de su familia...tantas veces habría deseado retroceder en el tiempo y descubrir el por que...pero aquello no era mas que una utopía...o, ¿tal vez no?
Era un miércoles, día 13.Aparentemente, era un día normal. Estaba entrada la primavera y hacia una temperatura agradable. Carlos tenia a primera hora clase de literatura, y la profesora no había acudido a clase. Eso provocó el alboroto de la clase, ya que, al no haber en la misma una persona con autoridad todo se descontrolaba....excepto Carlos. Este permanecía inmóvil en su sitio ,con la mitrada perdida, pensando en sus cosas.
Finalmente, entró en la clase una profesora, lo cual hizo que todo el mundo tomara asiento, aún con aviones de papel volando por el aire. Carlos pensaba que la nueva profesora era bellísima, y al mismo tiempo sintió lastima por ella, ya que al ser una sustituta sus compañeros se cebarían con ella, borrando seguramente, su preciosa sonrisa de la cara.
-¡Vamos chicos !Sentaos, por favor. Mi nombre es Clara y seré durante unos días vuestra profesora de arte, ya que Marísa esta enferma-dijo.?Ahora, decirme uno a uno vuestros nombres?
Uno a uno fueron haciendo lo que se les ordeno, pese a que la mitad de ellos solo decían estupideces, harían perder la paciencia a cualquiera, a decir verdad. Esta mujer ni se inmutaba, lo que hizo que Carlos la admirara aún mas, no obstante, estaba dando toda una lección de paciencia.
Finalmente, le llego el turno a Carlos, que como siempre, era el ultimo.
-Hola Clara, me llamo Carlos. Y...mis compañeros, si es que a esto se le puede llamar compañeros, estos estúpidos superficiales que valoran a una persona por su belleza y ropa, suelen decir quince estupideces de cada dieciséis palabras. A si que, por favor, no se cabree si en algún momento llegan a sacarle de sus casillas, ellos son así.
En ese momento, toda la clase se quedo sumida en un profundo silencio, tal era la verdad que había dicho Carlos....aunque, finalmente, Clara rompió el hielo diciendo:
-Bueno, Carlos...puede que tengas razón, pero...tengo una gran paciencia, y no creo que haya gente capaz de agotarla...en fin, abre el libro por el tema seis y verás por que te gustaría viajar al pasado...para ver los cuadros de Miguel Ángel, unas verdaderas obras maestras...venga,¡ hacer todos lo mismo!
Carlos no atendió a la clase de arte aquel día, ya que estuvo mirando embobado a la nueva profesora....era tan guapa...
Al salir de clase, vuelta a la rutina. Desaparecía el sabor de boca que esta profesora le habia dejado. No obstante, pensaba en ella. Iba Carlos andando por la calle , cuando vio a un vagabundo borracho. En un principio, era un vagabundo como otro cualquiera, pero lo que mas le llamo la atención de aquella personas fue lo que decía. Este, pregonaba a los cuatro vientos:
-¡Yo! Y no esos estúpido científicos que beben buen vino y tienen la tripa llena! Y o he sido quien ha creado la maquina para viajar en el tiempo!-decía vociferando.
En condiciones normales, Carlos no se habría acercado al vagabundo, ya que perfectamente se podría haber dicho que ese hombre no estaba cuerdo.
Pero la curiosidad obligó a acercarse a Carlos a ese vagabundo.
Educadamente, se acerco, y le dijo:
-Perdone...¿tendría usted la bondad de enseñarme esa maquina...la de viajar en el tiempo?
El vagabundo se acerco a Carlos, y puso su cara a menos de dos centimetros de este, y le dijo:
-Si, se quien eres, y eres de sangre limpia. .Acompáñame.
Carlos tuvo que reprimir el taparse la nariz, puesto que el vagabundo tenía un aliento que desprendía un fuerte hedor a vodka, y también olía a una mezcla entre tabaco y basura muy desagradable.
Carlos acompaño al vagabundo, y, al ver la famosa maquina, no pudo evitar echarse a reir...¡¡¡no era mas que un amasijo de hierros!!!
-¿De que te ríes, chaval? Anda, marca el lugar donde quieras ir.-dijo el vagabundo, un tanto enojado-
-Es que vera, me gustaría saber el momento clave del porqué de a pobreza de mi familia-respondió
-Mm-vacilo el vagabundo-no se...¿cuanto tienes encima?
-Pues unas doscientas pesetas..-dijo Carlos, a la vez que se hurgaba en el bolsillo-
-Suficiente-contesto el vagabundo-vamos, adelante...dijo, mientas halagaba a su maquina.
Carlos dio todos los detalles y nombres que pudo, y entró la máquina. Fue increible. Una luz blanca le cegó, y se encontró de repente, se encontraba en el parque de Vallecas. Lo había transportado, pero no al pasado. O eso por lo menos eso pensaba Carlos...hasta que vio algo que le hizo cambiar de opinión. Este vio a su padre, con una ropa como si fuera rico...en la mano tenia un ramo de flores, e iba acicalado, como si acudiera a una gran cita .Los vagabundos y los gitanos de la zona se le quedaban mirando, como si de un famoso se tratara. Carlos, como es lógico, decidió seguirle. Su asombro incremento aún mas cuando vio como se metía en un callejón, en el que estaba, nada mas y nada menos que ...su madre, pero esta iba con una ropa de lo mas normal, mas bien podría decirse que eran harapos. Carlos entendió la situación, pero todo seguía aún sin encajar.....
Su padre le entregó el ramo a su madre, a la vez que la daba un beso en la mejilla, mientas le daba los buenos días
-¿Que tal estas, cariño?-le dijo el padre con una amplia sonrisa-Hace un buen día hoy, verdad??
-Si-contesto secamente la madre, Sandra-muy buen día ,tal vez demasiado...
-¿Que te pasa, cariño?-le dijo el padre, cambiando por completo la cara-ya te has hecho las...pruebas, ¿verdad?
-Si,- dijo la madre, a punto de romper a llorar-y han dado positivas....
El padre, con cara de preocupación, se dirigio a ella, y dijo:
-Dios, Sandra..y....¿que piensas hacer?
-Pero Juan-que así se llamaba el padre-yo quiero tener ese bebe...
-Tranquila, cariño, lo tendremos.-respondió el padre.
-Pero Carlos, tu prometedora carrera se iría l traste....
-Me da igual, Sandra, yo te quiero.-dijo el padre.
-Tu familia es una de las mas ricas de Madrid, y eres conocido por toda la ciudad...esto te hundirá Carlos, te hundirá..Además,¿que opinan tus padres de esto?-dijo la madre.
-Se lo he comentado...y me han dicho que me deseredarán . Pero me da igual, estoy harto de todo, nunca estoy con ellos-contesto-Además, yo te quiero. Y quiero ese bebé.-Dijo el padre, dándole un apasionado beso en la boca.
Carlos se sintió hundido en aquel momento, y volvió al parque, donde encontró al vagabundo pidiendo.
-Ya es suficiente. Vayámonos-dijo Carlos.
-¿Que tal te ha ido, chico?-respondió el vagabundo.
-Preferiría no hablar de ello, así que le pido que no comente nada.
El vagabundo le trajo de vuelta. Carlos se volvió muy raro desde entonces. Sentía ser la mayor escoria del planeta, ya que hizo que su padre dejara a su familia y su carrera a un lado por el. Además, no tenia indicios de sus abuelos por parte de madre, así que suponía que también su madre fue rechazada por el embarazo. Sí, su conducta era muy rara, tanto que comenzó a suspender exámenes, a faltar a clase con frecuencia, e incluso se encaraba y amenazaba profesores del instituto. Se convirtió en drogadicto, y meses después le expulsaron del instituto por mandar al hospital a uno de los compañeros que le vacilo, propinándole un navajazo. Además, la policía le detuvo en varias ocasiones por robos y escándalo publico. Tanto que, sus padres se vieron obligados a enviarle a un internado.
En el mismo, la conducta de Carlos era la de antaño, para sorpresa de todos. Era formal, respetaba y era respetado y sus notas eran las de siempre.
Carlos murió joven si, a la tierna edad de dieciséis añitos .Un día, a la hora de la comida, este se retraso. Los monitores del centro, preocupados, acudieron a su cuarto para ver el motivo del retraso. Y fue muy grande la sorpresa, al ver que, Carlos estaba colgado en la lámpara del techo, desnudo, con un cinturón atado al cuello y los ojos en blanco.
No se lo podían creer. Su mejor alumno se había quitado la vida.
Fin.
Aqui está. Aqui lo teneis. Espero que hayais disfrutado con él. Puede que resulte un poco largo, pero espero que os haya merecido la pena.
Salu2
P.D: Moderadores, animaos , anda....
