PC
El gran ejército rojo
La secuela del gran World in Conflict nos permite controlar a los soviéticos, ¿estará a la altura?
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Hace dos años salió al mercado World in Conflict, que contaba qué habría ocurrido si la Guerra Fría no hubiera acabado degenerase en algo más: la Tercera Guerra Mundial. Europa, prácticamente destruida después de derrotar a Hitler, estaría a merced de los rusos, y los únicos capaces de plantarles cara serían los estadounidenses. Estados unidos: ese Titanic insumergible. Pues no, tiene toda la pinta de sumergirse. En esa primera parte nosotros teníamos que sobrevivir al ataque soviético, manejando a los estadounidenses y a los miembros de la OTAN.
En Soviet Assault manejaremos a los soviéticos que deben invadir los Estados Unidos en seis misiones nuevas respecto al juego original. La expansión viene incluida en World in Conflict: Complete Edition, y las nuevas misiones se mezclan con el juego original y eso le da aún más realismo al juego. Por ejemplo, podemos estar defendiendo Seattle con los estadounidenses, como tan pronto nos ponemos al mando del ejército rojo para arrasar una ciudad cercana.
El planteamiento de las misiones siempre va a seguir un mismo patrón: nos dan uno (o varios) objetivos principales, que tenemos que realizar para completar la misión y después pueden añadirse algunos objetivos secundarios. Por desgracia, la variedad de los objetivos (tanto principales como secundarios) es bastante limitada: todo se reduce a capturar puntos estratégicos, destruir ciertas unidades o aguantar tanto tiempo para que lleguen los refuerzos. Aun así, estas misiones están muy bien repartidas a lo largo del juego, cosa que otorga una mayor sensación de fluidez.
Como ya hemos dicho, los objetivos principales deben cumplirse para completar la misión, mientras que los secundarios simplemente están ahí para otorgarnos unidades nuevas, más puntos que luego canjearemos en la misión (después hablaremos de ellos) o más puntuación para el jugador. Al finalizar una misión nos otorgarán medallas y un resumen de la partida que nos mostrará cuántas unidades enemigas hemos derrotado, cuántas hemos perdido, cuántas unidades hemos reparado... Los objetivos secundarios nos servirán para aumentar la puntuación del jugador y así ascender más rápido de rango.
En la pantalla de juego tenemos dos pequeños desplegables en los que podremos canjear los puntos que comentamos más arriba. En uno de estos pediremos refuerzos, unidades que nos vendrán muy bien en las grandes batallas. Por otra parte, también podemos pedir ayudas tácticas. Son básicamente bombardeos de zonas bastante amplias, aunque podemos pedir reconocimientos, ataques con napalm e incluso una bomba nuclear. Cada ayuda (refuerzos y ayudas tácticas) tiene sus propios puntos.
World in Conflict tiene una interfaz muy fácil de usar y bastante atractiva para aquellos jugadores que no están muy acostumbrados a juegos de estrategia, y las partidas que juguemos no serán más complicadas que las que hemos dicho arriba: objetivos principales, secundarios, refuerzos...
En Soviet Assault manejaremos a los soviéticos que deben invadir los Estados Unidos en seis misiones nuevas respecto al juego original. La expansión viene incluida en World in Conflict: Complete Edition, y las nuevas misiones se mezclan con el juego original y eso le da aún más realismo al juego. Por ejemplo, podemos estar defendiendo Seattle con los estadounidenses, como tan pronto nos ponemos al mando del ejército rojo para arrasar una ciudad cercana.
El planteamiento de las misiones siempre va a seguir un mismo patrón: nos dan uno (o varios) objetivos principales, que tenemos que realizar para completar la misión y después pueden añadirse algunos objetivos secundarios. Por desgracia, la variedad de los objetivos (tanto principales como secundarios) es bastante limitada: todo se reduce a capturar puntos estratégicos, destruir ciertas unidades o aguantar tanto tiempo para que lleguen los refuerzos. Aun así, estas misiones están muy bien repartidas a lo largo del juego, cosa que otorga una mayor sensación de fluidez.
Como ya hemos dicho, los objetivos principales deben cumplirse para completar la misión, mientras que los secundarios simplemente están ahí para otorgarnos unidades nuevas, más puntos que luego canjearemos en la misión (después hablaremos de ellos) o más puntuación para el jugador. Al finalizar una misión nos otorgarán medallas y un resumen de la partida que nos mostrará cuántas unidades enemigas hemos derrotado, cuántas hemos perdido, cuántas unidades hemos reparado... Los objetivos secundarios nos servirán para aumentar la puntuación del jugador y así ascender más rápido de rango.
En la pantalla de juego tenemos dos pequeños desplegables en los que podremos canjear los puntos que comentamos más arriba. En uno de estos pediremos refuerzos, unidades que nos vendrán muy bien en las grandes batallas. Por otra parte, también podemos pedir ayudas tácticas. Son básicamente bombardeos de zonas bastante amplias, aunque podemos pedir reconocimientos, ataques con napalm e incluso una bomba nuclear. Cada ayuda (refuerzos y ayudas tácticas) tiene sus propios puntos.
World in Conflict tiene una interfaz muy fácil de usar y bastante atractiva para aquellos jugadores que no están muy acostumbrados a juegos de estrategia, y las partidas que juguemos no serán más complicadas que las que hemos dicho arriba: objetivos principales, secundarios, refuerzos...




