Este sitio web utiliza cookies propias y de terceros. Al continuar con la navegación, aceptas el uso que hacemos de las cookies. Aceptar
Con las escamas relucientes
PlayStation 4 Xbox One

Con las escamas relucientes

Bethesda nos recuerda eso de que saben hacer aventuras gigantes, tanto en un yermo radiactivo como en un medievo de fantasía.

0 0 0

Analizado en Xbox One. Copia digital proporcionada por Bethesda.

Una cosa debemos tener clara, la generación pasada resultó la leche. Los años en los que coincidieron PlayStation 3 y Xbox 360 (el PC siempre ha estado ahí) recibimos muy buenos títulos, tan buenos y tan numerosos que los estudios de desarrollo no han perdido la ocasión de ofrecerlos de nuevo en las siguientes plataformas con mejoras técnicas y de contenido. Uno de ellos era (es) The Elder Scrolls V: Skyrim, un juego que la propia Bethesda adaptó a Xbox One antes de empezar en serio con Fallout 4 para tomar contacto con el nuevo hardware de Microsoft. Ahora llega The Elder Scrolls V: Skyrim Special Edition, la versión requetemasterizada para PlayStation 4 y Xbox One, con todas las bondades técnicas que profesan estas máquinas (en comparación con sus hermanas pequeñas) y con la profesa pretérita de que se verá aún mejor en PS4 Pro y Project Scorpio. Pero lo importante de todo esto es que Skyrim está otra vez entre nosotros, como un aire gélido que llega desde el norte y que nos reconforta ante las proezas que están por llegar. Nos ajustamos nuestro yelmo y miramos al cielo desafiantes... FUS RO DAH!!!

Skyrim es en esencia Bethesda. Un juego abierto gigantesco en el que perderse con el personaje que hayamos creado con el editor. Un juego que nos invita que sigamos su senda paso a paso para completar la enorme trama inicial que justifica toda una cadena de encargos y desafíos que debemos llevar a cabo. Pero hay trampa. Siempre la hay. Al momento nos provoca con objetivos secundarios que pueden resultar fácilmente más interesantes y divertido que nuestra misión principal. Cada cueva, cada cabaña y cada camino está pensado para que nos perdamos, para que nos adentremos siempre con la falsa promesa de volver a nuestro principal cometido tras echar un breve vistazo. Mentira piadosa que lo llaman.

Esta edición especial alberga todo el contenido del original, todo lo que venía de serie más el contenido adicional que se creó en su día de forma oficial. Hablamos de tres expansiones que responden al nombre de Hearthfire, Dawnguard y Dragonborn. Sí, la cantidad de horas de juego amortizan de sobra el desembolso realizado. El primero de ellos se limita a dejarnos construir de forma casi esquemática como si de Minecraft se tratase, mientras que el segundo de los contenidos sí que aporta misiones nuevas, en esta ocasión centradas en vampiros. Por último nos queda Dragonborn, la más grande y mejor expansión realizada por Bethesda hasta que Fallout 4 llego entre nosotros. A todo esto debemos sumar por primera vez en consola la presencia de los mods, contenido creado por los usuarios y que funcionan a la mil maravillas. Por lo menos en Xbox One, que cuenta con 5 gigas de espacio para las creaciones caseras y sin restricción de contenido. En PlayStation 4 está el material de edición limitado y solamente se dispone de 1 giga para estos menesteres. Sony permitió finalmente los mods, pero las restricciones impuestas no permiten muchas fruslerías.
Análisis de The Elder Scrolls V: Skyrim Special Edition para XONE: Con las escamas relucientes
Análisis de The Elder Scrolls V: Skyrim Special Edition para XONE: Con las escamas relucientes
Análisis de The Elder Scrolls V: Skyrim Special Edition para XONE: Con las escamas relucientes
Análisis de The Elder Scrolls V: Skyrim Special Edition para XONE: Con las escamas relucientes
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

Administradores de Análisis: ____GEX_____, beto, CodeRed, Doscv, elite, MrRafa, NewRandomAge, Ohkouchi, Rodri.
×