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La escudería de las mascotas
Sonic y toda su pandilla se juntan de nuevo para echar unas carreras a toda pastilla.
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Versión analizada Xbox One X. Copia digital proporcionada por Koch Media.
Las mascotas llegan de nuevo a la carrera. Para empezar Mario Kart 8 pasó derrapando de Wii U a Nintendo Switch con la versión Deluxe, pero después se anunció el remake de Crash Team Racing para este mismo junio, el juego de Naughty Dog para PlayStation. Curiosamente, el tercero en discordia utiliza las mismas palabras del juego de Crash Bandicoot en diferente orden para el nuevo juego de Sonic de carreras. Sumo Digital vuelve a encargarse de un juego de carreras para Sega después de las dos entregas anteriores y de varias adaptaciones de recreaciones como Sega Rally Online Arcade o OutRun Online Arcade.
Este Team Sonic Racing es el tercero de una distinga serie de juegos de carreras con karts. El primero de ellos fue Sonic & SEGA All-Stars Racing, todo un juegazo que colocaba a Sonic al frente de un enorme plantel de personajes y escenarios de los títulos más reconocidos de Sega. Su gran jugabilidad y el cariño con el que habían aglutinado referencias quedaban muy por encima de la escasa dificultad que el juego atesoraba. La moda de modificar los vehículos en mitad de las carreras que impusó Mario Kart 7 llegó a la serie con Sonic & All-Stars Racing Transformed, más de lo mismo pero con la variante de poder cambiar a lancha o parapente según el tramo del circuito en el que estemos. Ahora llega la tercera entrega con un componente totalmente nuevo que no hemos visto en este tipo de títulos, el juego en equipo.
El escenario del casino regresa una vez más con su colorido y sus mortales juegos de azar.
Todo el mundo conoce los entresijos de los juegos de karts, con el derrape como principal recurso para encadenar acelerones y las cajas con potenciadores aleatorios para acribillar al resto de competidores. Pero Team Sonic Racing impone nuevas mecánicas de juego. Para empezar, el resultado de los puestos en la carrera dependerá de la suma de los puntos conseguidos por cada integrante del equipo al cruzar la meta. Pero no será lo único. Si adelantamos a un compañero (casi rozándolo) que ha sufrido algún percance volverá a la competición con un impulso adicional, de igual forma el líder de los tres integrantes describirá una estela que de ser seguida por los otros dos, aumentará considerablemente la barra de megaturbo. Y claro, ¿qué es el megaturbo? pues es un impulso especial que nos proporciona inmunidad mientras dura y que puede multiplicar sus efectos si los tres miembros del equipo lo hacen coincidir. Atentos que hay más. Los objetos de las cajas misteriosas, los que utilizamos para debilitar a los rivales o para conseguir ventajas durante la carrera, pueden cederse a nuestros compañeros de equipo para que sean ellos los que lo utilicen y puedan adelantar algunos puestos adicionales. Lo mejor de todo es que podremos disputar carreras del modo tradicional, sin formar equipo, pero esta variante cooperativa (con la inteligencia artificial o con amigos) está muy bien equilibrada y aportar muchos matices a la jugabilidad clásica de este tipo de juegos.
Si nos fijamos en el meollo del asunto, vemos que de modos de juego va bien servido. Por un lado, encontramos las típicas carreras con la inteligencia artificial, en los que la veintena de circuitos (más uno secreto que conforman los 21 trazados) están agrupados en cinco grandes premios muy en la línea a lo visto en ls serie Mario Kart. Incluso la selección de la dificultad afectará tanto a la habilidad de los pilotos rivales como a la velocidad a la que se desarrollan las carreras. Estas competiciones se pueden llevar a cabo tanto en solitario como por equipos, además de participar en cada recorrido de forma puntual o intentar batir los registros en la contrarreloj. Si optamos por jugar contra otros jugadores, tendremos el socorrido modo a pantalla partida para juntar a toda la familia en torno a la televisión del salón, todo un valor seguro. Si por el contrario somos más de competir en línea, el matchmaking hará de las suyas para emparejarnos en enfrentamientos según queramos jugar por equipos, de la forma tradicional o crear nosotros mismos una sala para imponer nuestras condiciones. Pero el verdadero acierto llega con el modo historia, un recorrido por diversos capítulos en los deberemos superar infinidad de pruebas de todo tipo para que tengamos repetir alguna de ellas varias veces hasta conseguir los requisitos que nos piden. La trama que intenta contarnos es simplona y ñoña, ideal para los más pequeños de la casa, pero los más ansiosos agradecerán que se pueda omitir las conversaciones intermedias.
La rivalidad entre el erizo azul y el científico loco conocerá un nuevo enfrentamiento en las pantallas de cine. Avisamos que el trailer no es apto para personas sensibles.
Cada vez que juguemos, ganaremos puntos que podremos canjear por una tirada en una máquina de bolas, calcada a las que veíamos en Shenmue y con las que Ryo Hazuki se dejaba toda su asignación semanal. En esta "lotería" conseguiremos diseños, pegatinas y nuevas piezas para nuestros bólidos, ya que cada personaje disponible tiene unas estadísticas diferentes y podemos alterar su comportamiento en carrera al modificarlo para ganar más agarre, más aceleración o más velocidad punta (entre otras variables disponibles). El juego es colorido y rápido. Echamos de menos los recursos empleados en las dos entregas anteriores con todo el universo Sega como escenarios posibles, proporcionaba variedad al conjunto sin restarle solemnidad al erizo azul. Que este juego esté únicamente centrado en la serie de videojuegos de Sonic termina por pasarle factura, por mucho que hayan bordado a todos personajes y mimado todos los recorridos. Las versiones de PS4 Pro y Xbox One X mantienen los 60 fps la mayor parte del tiempo, solo bajan a la mitad cuando la pantalla se divide en cuatro porciones para el multijugador. En el resto de versiones, el juego intenta acercarse a ese guarismo para la tasa de imágenes por segundo, pero hay altibajos y pasa a la mitad directamente cuando dos jugadores compiten entre ellos. La canción cantada de la introducción nos encanta, así como la idea de coger el score de la misma para que suene durante las pantallas de carga. El juego llega con voces en castellano, tanto para las secciones del argumento en las que hablan los personajes como en las expresiones que sueltan durante las carreras.
Sumo Digital ha conseguido sumar nuevas variantes (todo lo referente a los equipos) a la fórmula original sin restarle frescura ni inmediatez. La restricción de limitarse a los videojuegos de la marca Sonic afecta, sobre todo después de dos entregas en las que se hizo tan bien añadiendo personajes invitados de tantos juegos diferentes, pero el título funciona tan bien que no los echaremos de menos. No mucho al menos. Encima el juego llega a precio reducido (menos de 40 euros) para hacerlo aún más atractivo. Por modos de juego, por su divertido modo multijugador, por sus novedades jugables y por todo el buen hacer de Sumo Digital en este tipo de juegos, Team Sonic Racing se convierte en el mejor juego de este tipo en plataformas no nintenderas... y consigue plantar dificultades al fontanero italiano en su propia casa y su propio terreno. Complicado lo tiene el marsupial el mes que viene, por mucho que quiera tirar de nuestra nostalgia, Sonic corre que se las pela.
Las acciones cooperativas. El modo con misiones. Multijugador para 4 en local y 12 en línea.
Echamos de menos los corredores invitados y los circuitos de otros títulos de Sega.
La tercera entrega de la serie consigue ofrecer nuevas mecánicas de juego tan interesantes como divertidas. Un gran título de carreras arcade.




