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Foodie Love
PC

Foodie Love

Posiblemente, el simulador de mis citas más real que existe. Nunca el amor y el caos más absoluto estuvieron tan unidos en un videojuego.

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Versión analizada PC. Copia digital proporcionada por DeadGood Media.


Que "el amor está en el aire" lo lleva diciendo John Paul Young desde antes que yo naciera, pero tenía razón, rezumamos feromonas para encandilar a otros miembros de nuestra especia para intercambiar nuestro material genético. Ya, soy un romántico, pero hacemos locuras por amor y ya, como estemos enamorados somos capaces de tatuarnos el nombre de la persona amada en un glúteo como si fuera lo más lógico del mundo. El amor también aparece en los videojuegos, y no solo como rancia justificación para "rescatar" al ser querido del mayor de los peligros inimaginables, también con los "simuladores de citas" que tan de moda se han puesto en los últimos años. Por nuestras pantallas han pasado japonesadas como la serie Tokimeki Memorial: Forever With You de Konami a rarezas como Hatoful Boyfriend en el que los enamorados son pichones con sus plumas y todo. Todo esto viene a cuento de Table Manners, el juego que acaba de publicar Echo Chamber Games, un pequeño estudio británico han pensado que sería una buena idea mezclar un simulador de citas con un sistema de físicas en primera persona para que sintamos en nuestras mismas carnes la mismísima naturaleza del amor. Y no, la realidad virtual en este caso no es imprescindible para jugarlo... ni siquiera se ha contemplado su uso por el momento.

Como hemos adelantado, esto va de tener citas. Como si de un shooter en primera persona se tratase, solamente veremos nuestra mano en la pantalla, aunque en lugar de portar un enorme repertorio de armas de fuego podremos interactuar con todos los elementos que tendremos a nuestro alcance en la mesa durante la cita. Bueno, primero podremos personalizar la única parte visible de nuestro "cuerpo" con multitud de detallitos, desde el color de la piel hasta tatuajes o prendas para lucir más elegantes como pulseras o guantes. Este coqueterío estético solo tiene la finalidad de que nos sintamos más identificados, algo que reforzará el ridículo posterior cuando entremos en materia. Una vez nos hayamos acicalado, pasaremos a elegir a nuestra victima... digoooo a la persona con la que tendremos la cita. Mediante la tablet virtual del menú inicial y la aplicación amorosa Blondr intentaremos hacer "match" con algún incauto al que le hayamos agradado, incluso podremos chatear brevemente con comentarios predefinidos para que pique a quedar con nosotros, todo con el fin de llegar a la cena en cuestión para empezar a desplegar nuestros encantos con la mejor de nuestras intenciones.

Como en la vida real, será una app la que busque una media naranja de la frutería del amor tan desesperada como nosotros.


Vale, ya estamos delante de esa persona y queremos agradarla. Conforme pase el tiempo deberemos hacer cositas para que se encuentra más a gusto, detalles en principio fáciles que harán de ésa una noche inolvidable. Inolvidable será, pero por otros motivos. Encender una vela, servir una copa de vino u ofrecerle algo de picar parece sencillo... pero entre que el control se basa en un motor de físicas en el que parece que todos los objetos están rellenos de aire y que todo choca contra todo todo el tiempo, cada acción que realicemos provocará una acción en cadena que disgustará a nuestro comensal sin remedio. Como decimos, las peticiones de nuestro invitado aumentarán conforme avance la noche, de manera que igual querrá que le marinemos la carne, le preparemos una bandeja de sushi de la cinta en la que pasan la comida o que la deleitemos con un cóctel coronado con sombrillita de papel y todo.

La gracia del juego está precisamente en eso, en el desastre tan tremebundo que podemos crear en un momento. No os extrañe que el mantel salga ardiendo, que la comida salga volando y que la cara de nuestra pareja sea la misma como si hubiese pasado una endodoncia sin anestesia. La jugabilidad pasa por nuestra pericia con el ratón (que reproducirá los movimientos de la mano virtual) y nuestra paciencia a la hora de ejecutar todos los deseos y peticiones que vayan surgiendo poco a poco. Todo pasará por coger un objeto para emplearlo en otro sitio o coger "algo" sin derramarlo/tirarlo para colocarlo en el lugar que le corresponde. Un poco como lo visto en la serie Overcooked en la que los clientes nos piden cada vez más platos conforme cocinamos, pero aquí las tareas son bien diferentes y con una finalidad diferente. También el entorno de la cita tiene mucho que decir, no será lo mismo el restaurante asiático en el que el principal escollo será atinar a coger los alimentos de la cinta continua a tener una cita en un barco que no para de oscilar de izquierda a derecha o ese bar de copas tan novedoso hecho de hielo en el que resbalamos con cada movimiento que hacemos. Como decimos, en cuanto cojamos algo de práctica, nos pondrá un escenario de este tipo para aliñar un poquito más la dificultad y tengamos más papeletas de que todo termine en catástrofe.

Ella todavía tiene esperanzas, aunque en realidad se masca la tragedia.


La premisa recuerda mucho a Surgeon Simulator CPR, solo que aquel juego la tragedia se mascaba en un quirófano cuando teníamos que hacer una intervención médica mientras que en este caso es nuestro afán por encontrar a la pareja perfecta el premio que está en juego. El apartado gráfico es muy agradable, ya podéis olvidar reproducciones fotorealistas para nuestras incautas citas. Aquí lo que se estila son personajes simpaticones, muy en la línea a los avatares que se pueden hacer ahora en Whatsapp, los Mii de Nintendo o aquellos que se pusieron tan de moda en Xbox 360 y que ahora nadie utiliza. Pues eso, todo muy puritano y casto. Los escenarios y los objetos con los que podemos interactuar también resultal muy simplotes, se reconoce perfectamente lo que es cada cosa, pero se han diseñado y coloreado para que encaje a la perfección con el mundo asexuado y buen rollista para todos los públicos. Ya lo del motor de físicas es otro tema, entendemos que está todo tan exagerado para que el caos sea una constante en cada cita, pero no os extrañe que os entre el "nervio" a las primeras de cambio y una vez veáis la cena perdida se opte por liar el mayor destrozo posible. El juego se disfruta tanto intentando hacer lo correcto como liándola parda, solo que la primera opción es más satisfactoria y nos permite seguir jugando. Ah, el juego nos llega en castellano, que eso también es importante aunque puede ser el juego de citas con menos texto de la historia.

Table Manners no es un juego de ligar al uso ni un muestrario de buenas maneras en la mesa, es una trampa bien orquestada para que caigamos en ella sin remedio. Y decimos trampa porque casi todo lo que tenemos que hacer está preparado para que se caiga, se incendie o se derrame. Con paciencia y maña, seremos capaces de descorchar una botella de vino y servirla con la habilidad que de un experimentado maitre francés, pero hasta entonces dejaremos a nuestro paso un reguero de destrucción que nos costará más de una cita prometedora. Una faceta que nos ha gustado del título y que creemos no ha sido contemplada y su vertiente social. Nos explicamos, el juego no tiene multijugador, pero jugarlo con otra persona al lado comentando nuestros destrozos para posteriormente cederle nuestro puesto y ver cómo lo hace todavía peor resulta realmente estimulante. Ahí lo dejamos. Suponemos que el juego dará el salto a la realidad virtual (y a las consolas) no muy tarde, pero han preferido ir sobre seguro antes de dar el salto a un medio que requiere de un periférico adicional, juegos peores lo han hecho y éste tiene todas las papeletas dado su peculiar enfoque. Si cada noche cenas viendo a Sobera repartir amor a mansalva y crees que tienes el pulso firme como para sazonar un entrecot sin que la mesa explote, te invitamos a probar Table Manners porque puede ser que te sorprenda muy gratamente. Siempre que asumas la parodia y el estropicio como fundamentos, claro.

Redactado por Juan Emilio Palomino (Spiderfriki)
Análisis de Table Manners: The Physics-Based Dating Game para PC: Foodie Love
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La premisa, arriesgada y divertida. Que tu pareja esté junto a ti mientras juegas.
Al juego le falta profundidad y a nosotros paciencia para nuestras citas salgan "medio bien".
Más que un juego de citas, es un simulador de catástrofes que puede servirnos para prever todo lo que debemos hacer en la vida real.

Información del juego

Fecha de lanzamiento: 14 de febrero de 2020
Desarrollado por: Echo Chamber Games
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