Xbox 360
Regresa el último hijo de Kriptón
¿Saldrá airoso el hombre de acero ante la responsabilidad que cae sobre sus hombros?
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Superman, el héroe más famoso de los cómics, regresa al mundo de los videojuegos siguiendo la estela de una película con el mismo nombre. ¿Conseguirá lo imposible; un juego de Superman en condiciones? Todo el mundo debe acordarse de aquel infumable juego de TITUS para N64, que fue catalogado como el peor juego jamás realizado para ninguna consola. Ahora, EA se pone manos a la obra para ofrecernos el que, según ellos, es el mejor juego de Superman hasta la fecha. ¿Lo habrán conseguido? Ahora lo analizaremos.
· Historia y Presentación
El juego, aunque tenga el mismo título que la película sigue poco sus pasos para hacer una versión libre, a medias entre los cómics y la versión cinematográfica. Nos encontramos a un Superman con la cara de Brandon Routh y con el cuerpo de los cómics (es decir, supermusculado), así como también a Lex Luthor, con la cara de Kevin Spacey (éste sólo sale en las secuencias de vídeo). Y ésta es toda la relación que tiene con la película. La historia del juego nos sitúa con un Superman que ha vuelto después de quince años perdido por el espacio, y tiene que salvar Metrópolis de cientos de enemigos que quieren destruirla. Mientras, por otro lado, ha de detener al loco y malvado Lex Luthor, que quiere destruir el mundo.
El planteamiento del juego es muy parecido a lo visto en el último Spiderman; tenemos una ciudad muy extensa por explorar, donde se van sucediendo las diferentes misiones que consisten, en la gran mayoría de las ocasiones, en acabar con un grupo de enemigos o apagar un incendio. El juego comienza muy bien, con tres misiones muy distintas entre ellas; detener una lluvia de meteoritos, luchar en un torneo galáctico o derrotar a enemigos gigantes. Todo parece genial, pero por alguna razón, cuando llevas una hora de juego, descubres que todo era una ilusión. Después del brillante y variado principio, encontramos que el resto de misiones son prácticamente iguales; derrotar a un grupo de enemigos (al menos son variados, y encontramos un buen grupo diferente como robots, dragones, gárgolas y algunos monstruos más) y también nos propondrán el reto de apagar algún incendio y poco más. Además, la interfaz de las misiones está poco cuidada, ya que sobrevolando Metrópolis aparecerán diferentes símbolos de exclamación, que corresponden a las misiones, pero en ningún momento nos dicen qué encontraremos o cuál de ellas es más importante. Simplemente sobrevolamos y nos encontramos con:
- A. Matar a un grupo de enemigos
- B. Apagar un incendio
- C. A y B
También hay que mencionar que los enemigos finales rompen tanta monotonía al ofrecernos unos duelos bastantes espectaculares y divertidos, como la lucha contra Metallo o Bizarro.
Por otro lado, nos encontramos que Metrópolis es una ciudad muerta. Es muy extensa, pero aparte de unos pocos minijuegos, poco se puede hacer en ella.
El resultado final es como si los programadores no hubieran tenido tiempo de acabar el juego y lo hayan sacado a la venta como un título incompleto.
· Historia y Presentación
El juego, aunque tenga el mismo título que la película sigue poco sus pasos para hacer una versión libre, a medias entre los cómics y la versión cinematográfica. Nos encontramos a un Superman con la cara de Brandon Routh y con el cuerpo de los cómics (es decir, supermusculado), así como también a Lex Luthor, con la cara de Kevin Spacey (éste sólo sale en las secuencias de vídeo). Y ésta es toda la relación que tiene con la película. La historia del juego nos sitúa con un Superman que ha vuelto después de quince años perdido por el espacio, y tiene que salvar Metrópolis de cientos de enemigos que quieren destruirla. Mientras, por otro lado, ha de detener al loco y malvado Lex Luthor, que quiere destruir el mundo.
El planteamiento del juego es muy parecido a lo visto en el último Spiderman; tenemos una ciudad muy extensa por explorar, donde se van sucediendo las diferentes misiones que consisten, en la gran mayoría de las ocasiones, en acabar con un grupo de enemigos o apagar un incendio. El juego comienza muy bien, con tres misiones muy distintas entre ellas; detener una lluvia de meteoritos, luchar en un torneo galáctico o derrotar a enemigos gigantes. Todo parece genial, pero por alguna razón, cuando llevas una hora de juego, descubres que todo era una ilusión. Después del brillante y variado principio, encontramos que el resto de misiones son prácticamente iguales; derrotar a un grupo de enemigos (al menos son variados, y encontramos un buen grupo diferente como robots, dragones, gárgolas y algunos monstruos más) y también nos propondrán el reto de apagar algún incendio y poco más. Además, la interfaz de las misiones está poco cuidada, ya que sobrevolando Metrópolis aparecerán diferentes símbolos de exclamación, que corresponden a las misiones, pero en ningún momento nos dicen qué encontraremos o cuál de ellas es más importante. Simplemente sobrevolamos y nos encontramos con:
- A. Matar a un grupo de enemigos
- B. Apagar un incendio
- C. A y B
También hay que mencionar que los enemigos finales rompen tanta monotonía al ofrecernos unos duelos bastantes espectaculares y divertidos, como la lucha contra Metallo o Bizarro.
Por otro lado, nos encontramos que Metrópolis es una ciudad muerta. Es muy extensa, pero aparte de unos pocos minijuegos, poco se puede hacer en ella.
El resultado final es como si los programadores no hubieran tenido tiempo de acabar el juego y lo hayan sacado a la venta como un título incompleto.


