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Pon un cultivo en tu vida
PlayStation 4

Pon un cultivo en tu vida

Tras su lanzamiento el pasado verano en Nintendo Switch y PC, el colorido Summer in Mara da el salto a PS4 y Xbox One.

Por Juan B.,
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Versión analizada PS4. Copia digital proporcionada por Sony.

Confienso que jamás le he visto la gracia a la gala de The Game Awards que se celebra anualmente por estas fechas. Es cierto que a la mañana siguiente del evento, Twitter nos da la bienvenida con un sinfín de memes sobre las situaciones más absurdas de la gala, pero más allá de eso, me parece un paripé para dar el último servicio de promoción a los títulos triple A del año que finaliza. Sin embargo, uno de los nominados en la gala de 2018 cambió ligeramente mi percepción. Recuerdo ver la lista cuando se anunció y encontrarme lo típico que ya me esperaba, como God of War, Red Dead Redemption 2 o Marvel's Spider-Man. Sin embargo, el último en la lista era Celeste. Unos pensaron erróneamente que se trataba de un David contra Goliat. ¿Qué podía hacer un juego independiente contra producciones millonarias? No se trataba de comparar juegos, sino de aplaudir el hecho de que un juego desarrollado por dos personas se pueda poner al mismo nivel que otros con centenares de trabajadores detrás.

Esta introducción me sirve para resaltar el gran trabajo que se hace en nuestro país en cuanto a desarrollo de videojuegos. De hecho, GRIS se coló en The Game Awards 2019 con varias nominaciones y se alzó con uno de los premios. Más de lo mismo para Blasphemous, que con otra temática e intenciones diferentes a GRIS, supo enamorarnos el pasado año. Al final, el boca a boca y la presencia en las redes sociales ayudan mucho a este tipo de proyectos, y justo ese es el caso de Summer in Mara, un juego que rompió Kickstarter recaudando más de 20.000 euros en sus dos primeros días. El juego se lanzó el pasado mes de julio para Nintendo Switch y PC, y nosotros ya lo pudimos analizar en su momento. Ahora, y con la campaña navideña por delante, hace su incursión en PS4 y Xbox One. Nosotros ya le hemos podido echar el guante y dedicarle una gran cantidad de horas a uno de los títulos españoles más destacados de 2020. Por eso, y si buscáis una aventura más pausada, no os perdáis nuestro análisis del juego.

Todos los personajes que nos vamos encontrando nos asignan tareas para realizar. Normalmente todas se solucionan cultivando en nuestro huerto.


Summer in Mara transmite un buen rollo desde la primera toma de contacto, y eso se lo agradecemos a Koa, la protagonista de esta historia, una niña que vive en su pequeña isla y sueña con viajar y ver mundo. Un día su abuela desaparece, y aunque Koa no estaba preparada para salir de su isla, no le quedará otra que embarcarse en su gran aventura. Es aquí donde entran en el tablero de juego las principales mecánicas de Summer in Mara, y es que nosotros tenemos que buscarnos la vida en nuestra isla y usar sus recursos a nuestro favor. Tenemos una pequeña casa que sirve para dormir, cocinar y construir herramientas para nuestro huerto, situado al lado de casa, y que será vital cuidarlo y proveerlo de semillas para ir avanzando en cada tarea que se nos vaya asignando. Dicho así, es fácil pensar que Summer in Mara es una versión reducida de Minecraft o Animal Crossing, pero ni de lejos. No tiene esa libertad de creación de Minecraft ni las posibilidades a la hora de gestionar nuestra isla de Animal Crossing. Sin embargo, Summer in Mara coge sus recursos limitados, los aplica muy bien al aspecto jugable y resulta en un juego disfrutable durante toda su duración.

Como decía, Koa es una niña soñadora. Vive acomodada en su pequeña isla y tiene todo lo que necesita a su alcance, pero como cualquier niño de su edad, busca explorar lo desconocido y empaparse de las diferentes culturas y razas que habitan en su zona. Por ello, y tras unos cuantos encargos, desbloquearemos el que será nuestro principal medio de transporte, un barco. A este barco podemos acceder siempre que queramos, y nos permitirá viajar por las diversas islas que componen el archipiélago. Al principio sólo podemos ir a una de ellas, pero con el avance de la trama principal desbloquearemos el resto de zonas. Es en Qälis, la primera isla que visitamos y que hace de capital, donde comienza de verdad nuestra aventura. Aquí encontramos un buen puñado de personajes que nos asignan tareas para hacer evolucionar su comercio, o simplemente para entablar relaciones los unos con los otros. Es en este punto cuando Koa descubre que Elit, una corporación con mala fama, busca explotar los recursos del océano.

Summer in Mara nos recuerda a RIME en su apartado artístico, aunque cuando nos subimos al barco no hacemos otra cosa que pensar en Wind Waker..


En Qälis encontramos el núcleo del progreso del juego, ya que es el lugar en el que se nos asignan las tareas a realizar. Todas estas tareas requieren del uso de nuestro huerto, localizado en nuestra isla natal, ya que nos pedirán ingredientes, platos caseros o frutas y verduras. El repertorio de personajes es enorme, cada uno con un diseño muy característico y unos diálogos muy bien llevados, aunque no interactuamos con ellos tanto como nos hubiese gustado. Sin embargo, las tareas se vuelven muy repetitivas, así que el ritmo pausado de Summer in Mara nos invita a jugar en sesiones cortas. Esto se debe a que todos los recados suelen ser idénticos: cultivar o cocinar. Para ello siempre tenemos que viajar a nuestra isla, el único lugar en el que podemos cosechar y plantar. También podemos echar mano al taller para construir nuevas herramientas que nos ayuden a ampliar nuestro huerto, pero necesitamos los planos, que suelen ser una recompensa por completar recados. Eso sí, hay que echar un ojo a nuestra barra de resistencia, y es que todas las acciones que realiza Koa merman en su cansancio. Podemos recuperar nuestras energías comiendo nuestros platos ya cocinados, o si lo preferimos, haciendo uso de las frutas y verduras sin ningún tipo de preparación extra.

Koa se tendrá que manchar las manos para mantener su huerto activo, y aunque en un principio sólo podamos recoger de nuestra huerta naranjas y moras, poco a poco podremos ir cultivando nuevos alimentos. Pero en nuestra isla no crecen todas las frutas y verduras, así que debemos mejorar nuestro barco e ir visitando a todos los mercaderes para proveernos de semillas y así plantarlas en nuestro hogar. Nuestros cultivos no crecerán automáticamente tras unos segundos, sino que debemos esperar al paso de los días para que crezcan y se puedan recolectar. Con el abono reducimos el tiempo de espera, mientras que con el agua de nuestro pozo las dejamos preparadas para su crecimiento. Nuestras interacciones con la cosecha o el resto de mecánicas son muy limitadas, y como decía en un párrafo anterior, no tiene esa profundidad que sí ofrecen Animal Crossing o Minecraft. No obstante, lo que hace bien le sale a las mil maravillas. Es un producto que ha sido posible gracias al Kickstarter, así que entendemos sus limitaciones y aplaudimos el buen trabajo que se ha realizado.

El juego lanza un mensaje muy importante, que no es otro que nuestro deber de cuidar a la naturaleza.


Summer in Mara contiene un mensaje muy importante. Los diálogos no son nada profundos, pero siempre aprovechan para lanzar una pequeña crítica de nuestro trato a los océanos. Como decíamos, la malvada empresa de Elit busca aprovecharse de los océanos, y no tardaremos en descubrir a varias razas y culturas que se han visto afectadas por la mano negra de esta compañía. Más allá de la crítica a estas praxis o de manera que tiene de concienciarnos, Summer in Mara brilla al incluir interacciones con el entorno que sirven como mensaje para todas las generaciones. Si vamos paseando por la playa, veremos que han aparecido restos de basura por la arena, como vidrio, calcetines sucios o restos de comida. Si las cogemos se nos guardan en nuestro inventario, y si bien no tienen ninguna utilidad para nuestro progreso, sí podemos ir a varios establecimientos de reciclaje y dejar las playas limpias. Visto así, es gesto es una tontería, ya que nos basta con un botón para recoger la basura y con el mismo para reciclarla, pero es un mensaje claro y directo a lo que debemos hacer en nuestro día a día.

La dirección de arte de Summer in Mara nos recuerda a RIME, otro juego español creado por Tequila Works. Sin embargo, sí que notamos más esa esencia de The Legend of Zelda: Wind Waker cuando nos subimos a nuestro barco y surcamos los mares buscando islas a las que visitar. Esa música, esos movimientos de las olas, las gaviotas sobrevolando nuestras cabezas... hay una clara inspiración a la maravillosa aventura de Link en GameCube. No obstante, también hay un rinconcito para homenajear a Studio Ghibli, y es que en ocasiones nos topamos con escenas de animación que parecen sacadas de la imaginación del genio de Hayao Miyazaki. A nivel de rendimiento funciona bien, aunque sí que es cierto que encontramos unas pequeñas ralentizaciones en el área del comercio de Qälis, pero no es nada grave. En cuanto a la banda sonora, es imposible no enamorarse de ella. Siempre nos acompaña una melodía serena reconfortante para los oídos. Es emotiva y tiene un tema vocal que pone los pelos de punta.

Conviene añadir una última línea a este apartado, y es que si bien hemos analizado Summer in Mara en su versión para PS4, hemos podido jugar un poco en PS5 y comprobar que estas ralentizaciones no están presentes. En el comunicado de PlayStation España se dice que el juego es compatible con PS5, pero no se especifíca si aporta alguna mejoría. Dado que no tiene versión para PS5, se ejecuta a través de la retrocompatibilidad, y salvo las ralentizaciones no hemos apreciado nada más. No le dedicamos unas palabras a los tiempos de carga porque ya en PS4 eran inexistentes.

Ocasionalmente nos topamos con escenas animadas que nos recuerdan a las películas de Studio Ghibli.


CONCLUSIÓN

Nos ha tocado vivir un 2020 muy complicado, y probablemente el próximo año no sea mucho mejor, pero juegos como Summer in Mara nos invitan a disfrutar un poco más del día a día enganchándonos a la pantalla. El juego transmite buen rollo constantemente, nos invita a despejar la mente y a pasar un buen rato rodeado de personajes peculiares. Es cierto que tiene muchas, pero muchísimas misiones que se acaban por repetir, pero en sesiones cortas cumple sobradamente. Hoy en día el género del farming está muy extendido y hay un gran abanico de opciones, pero si lo que estás buscando es un juego sencillo, accesible para todos los públicos, y que además te ofrezca una buena cantidad de horas... Summer in Mara es justo lo que estás buscando.
Análisis de Summer in Mara para PS4: Pon un cultivo en tu vida
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Alternativas
Por su temática, Doraemon Story of Seasons, aunque Animal Crossing: New Horizons es otra opción.
Su dirección artística y su banda sonora. Su mensaje ecológico.
Hay demasiadas tareas y se tornan repetitivas.
Summer in Mara es un juego pequeño, pero con alma de grande. Una opción a tener en cuenta si buscamos una aventura pausada.

Información del juego

Summer in Mara

PlayStation 4

Fecha de lanzamiento: 9 de diciembre de 2020
Desarrollado por: Chibig
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