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Ojalá vivir en una isla
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Ojalá vivir en una isla

Summer in Mara, el nuevo trabajo de Chibig, ya está disponible en Nintendo Switch y PC. Te contamos qué es lo que ofrece esta paradisíaca experiencia.

Por Alberto Hernanz (@AlbeerBeto),
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Versión analizada Nintendo Switch. Copia digital proporcionada por Chibig Studio.

El desarrollo de videojuegos en España está viviendo una etapa fabulosa gracias a obras como GRIS, Blasphemous, o el próximo lanzamiento de Alex Kidd in Miracle World DX, entre otros. Si echamos la vista un poco atrás no podemos obviar Deiland, el proyecto de Chibig que pasó de ser una propuesta de móviles a uno de los títulos estrellas de PlayStation Talents. El estudio valenciano está de vuelta, y lo hace con Summer in Mara, una experiencia aún más grande.

Hace más de un año tuvimos la oportunidad de hablar con el estudio, por lo que te recomendamos leer la entrevista a Chibig si quieres conocer más sobre el equipo y descubrir cómo ha evolucionado desde entonces el desarrollo de este título. Este artículo tuvo lugar antes de la campaña de Kickstarter en la que el título se financió a la velocidad de la luz. Una de las cosas más peculiares desde que se anunció el desarrollo es que la versión de Nintendo Switch se ha posicionado como la más importante, y todo gracias al apoyo de la comunidad. De esta manera vemos cómo el título ha sido lanzado en Nintendo Switch y PC, mientras que para tener el juego disponible en PlayStation 4 y Xbox One habrá que esperar algunas semanas más.

El éxito y la repercusión que ha obtenido Summer in Mara durante estos meses de atrás es el reflejo del cariño que el estudio ha puesto no solo en el desarrollo del juego, también en el propio trato con la comunidad de jugadores y todos aquellos que lo han apoyado por Kickstarter u otros medios. De igual forma creemos que es importante conocer Deiland para valorar lo que nos encontramos ante este nuevo juego, así como no perder de vista el mimo que se ha puesto en muchos aspectos del juego. Es cierto que no estamos ante un juego revolucionario, y que sus mecánicas son mejorables, pero al adentrarnos en Summer in Mara descubrimos una experiencia con la que disfrutar y dejar a un lado las preocupaciones del mundo real.

Muy pronto nos encariñamos de Koa.

Podríamos decir que estamos ante una especia de Animal Crossing, pero lo cierto es que el juego va mucho más allá y no se puede encasillar ahí. En el juego tomamos el control de Koa, a quien pronto conocemos junto a su yaya Haku. Los primeros pasos del juego nos sirven a modo de tutorial para conocer tanto la isla en la que vive la pequeña como las mecánicas esenciales que necesitamos en la aventura. Después de eso vemos cómo pasan algunos años y encontramos a Koa sola en la isla, y además muchos rincones de la isla dejan ver el notable paso del tiempo y el correspondiente deterioro. Tras algunos compases llegamos a una isla aún más grande, Qüalis, la cual está llena de vida y actividad, por lo que esta pasa a ser un punto fundamental de la aventura.

Las funciones de crafteo son indispensables en Summer in Mara y gracias a estas podemos construir todo tipo de elementos que nos facilitan el día a día de Koa. Al haber crafteo no falta la recolección, por lo que la explotación de los bienes naturales, así como el cuidado de estos para que sigan ofreciendo más son otros aspectos constantes en la aventura. Ya en Deiland teníamos la posibilidad de plantar o instalar algunos elementos por el escenario, pero aquí encontramos sustanciales mejoras que nos ofrecen una mayor precisión a la hora de colocar todo esto. Navegar por el mar es otra de las características principales del título y es que buscar islas por el archipiélago para conseguir más recursos o cumplir diferentes encargos también es muy importante.

El sistema de misiones resulta muy del palo de recadero, es así, pero el ayudar a quien lo necesita es una de las lecciones que busca plasmar el videojuego. El trasfondo del juego es realmente bonito, y una vez más hace remarcar el buen hacer del estudio. Ayudar a quien lo necesita, apreciar la familia o simplemente ser una persona correcta son algunos de los valores más importantes que presenta esta experiencia. Otro factor que remarca los valores del juego es la ausencia de combates o similares, si en Deiland la acción no era lo más importante, vemos que en la historia de Koa directamente no existe tal cosa.

Ya hemos adelantado que no existe ningún sistema de combate, pero también cabe recalcar que Koa nos permite desplazarnos por los escenarios con mucha libertad. Esto es gracias a la rapidez que podemos obtener al desplazarnos pulsando el botón de correr, o los enormes saltos que puede dar la protagonista, así como a la ausencia de daño por caída. Las barreras más importantes que nos encontramos vienen de la mano del dinero y el coste que presentan los productos de los diferentes comerciantes, así como el medidor de hambre o los horarios que disponen los establecimientos o eventos. De hecho el huso horario no presenta un problema tan grande como en un principio puede parecer, ya que se nos presenta la opción de poder dormir para avanzar el tiempo.

Para descubrir nuevos territorios debemos navegar por el archipiélago.

El juego ofrece muchas más opciones de las que parece y descubrirlas por uno mismo es sin lugar a dudas la mejor manera de vivir la experiencia. Pescar, cuidar animales, conocer todo tipo de personajes, e incluso descubrir los pequeños guiños a los jugadores que apoyaron el desarrollo son tan solo una pequeña parte de lo que podemos hacer más allá de seguir las misiones. Además de los encargos principales contamos también con otros secundarios, por lo que son más de una centena todas las misiones que tenemos a realizar. Se echa en falta variedad, pero recomendamos disfrutar del juego pausadamente, ya que es así como está pensado para ser jugado.

En lo artístico se aprecia un trabajo bastante llamativo, donde los tonos más coloridos son los principales protagonistas. Hay que destacar además la fantástica animación que presentan las escenas de vídeo o el de los personajes representados durante las conversaciones. En lo sonoro destacan las bellas melodías que acompañan el pausado ritmo de juego y las situaciones que tienen lugar, y todo ello empezando por una fantástica composición para el tema principal de la aventura. Lo que sí es algo menos destacable son ciertas mecánicas o algunos pequeños bugs que hemos encontrado mientras jugábamos, pero desde el estudio han confirmado que trabajan para solventar todo esto o los posibles problemas que notifique la comunidad.

Conclusiones

Summer in Mara es una clara evolución respecto al ya adorable Deiland, así como Koa es uno de los personajes más adorables que hemos encontrado en los últimos tiempos en un videojuego. La libertad y los escenarios más grandes son el principal reclamo respecto al anterior trabajo del estudio, pero sí que vemos cierto continuismo en cuanto a mecánicas o desarrollo de misiones. En cualquier caso estamos ante un videojuego con el que disfrutar pausadamente y con el que además inculcar valores fundamentales a los más pequeños, y bueno, a cualquier persona que disfrute del juego independientemente de su edad.


Alberto Hernanz (Beto)
Análisis de Summer in Mara para Switch: Ojalá vivir en una isla
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Alternativas
Prueba Deiland en el caso de no haberlo jugado ya.
El amor que desprende Koa. El trasfondo del juego. El tiempo vuela jugando.
Ciertas mecánicas repetitivas.
Chibig nos presenta una aventura paradisíaca que realza los valores del civismo a la vez que nos invita a que las horas pasen mientras jugamos.
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