¡Colabora!
0
El regreso de El Psy Kongroo
Nintendo Switch PC PlayStation 4

El regreso de El Psy Kongroo

Chiyomaru vuelve a la carga con Steins;Gate Elite, una remasterización que combina la factura técnica y audiovisual de la serie de animación con la profundidad argumental de la novela visual original.

Por Sergi Bosch [@GriffithDidNW],
0 0 0

Versión analizada: PlayStation 4. Copia digital proporcionada por: Koch Media.

Los viajes en el tiempo son uno de los grandes enigmas de la ciencia y la literatura contemporáneas; evidencian, además, el poderoso y eterno vínculo que posee nuestra especie con la temporalidad, una de esas misteriosas constantes cuyos vedados dominios rehúyen nuestra comprensión. Chiyomaru Sakura, antiguo miembro de Scitron y actual director de 5pb., era conocedor del gran poder de atracción que poseen estos tópicos de la ficción, y en 2009 dio a luz a Steins;Gate, una novela visual desarrollada en colaboración con Nitroplus para Xbox 360 -con sucesivos trasvases a Vita, Steam o PS3-; ese producto original se convirtió rápidamente en una obra de culto del género, e incluso dio lugar a una serie de animación que disparó hasta límites insospechados su popularidad. Ahora, casi diez años después de su primer lanzamiento, Steins;Gate vuelve con una magnífica revisión que emplea las grandes virtudes de los distintos medios en los que se ha publicado.

Paranoia del viaje temporal

Como decíamos anteriormente, el argumento de Steins;Gate Elite se adentra hábilmente en el terreno de la ciencia ficción, y emplea clásicos recurrentes como los viajes en el tiempo, el efecto mariposa o las conspiraciones gubernamentales. La trama sigue los pasos de Okabe Rintaro, un joven universitario japonés que alterna una inenarrable pasión por la ciencia con delirios megalómanos y manías persecutorias de todo tipo. Anclado en Akihabara, uno de los barrios más icónicos en la cultura popular de Tokio, nuestro extraño protagonista pasa sus días en el calor estival de la capital clamando ser un científico loco y el líder de un laboratorio que conoce la verdad acerca de una conspiración mundial perpetrada por la Organización, un críptico conglomerado del que no se sabe prácticamente nada. Ajenos a la esquizofrenia galopante de Okabe Rintaro, la adorable Mayuri y el socarrón Daru, sus dos compañeros iniciales, conviven con él y le ayudan en toda clase de extravagantes proyectos de investigación.

Por consiguiente, entre los grandes logros del laboratorio hallamos auténticas reliquias y prodigios de la ingeniería, como un mando disfuncional de televisión con forma de pistola de juguete, un gusiluz pegado a un palo que imita a una espada láser… y un extraño microondas con control remoto que terminará siendo un dispositivo que permite enviar mensajes de texto al pasado. Es la bella y cautivadora magia de la serendipia. Sobra decir que este descubrimiento actúa como auténtico hilo conductor del argumento, e introduce a nuestros personajes en una enigmática aventura llena de secretos y complejidades que utiliza la causalidad temporal como clave del desarrollo de la trama. No obstante, nos reservamos las ganas de desvelar más detalles al respecto, aunque sí que os podemos confirmar que nos encontramos ante una novela visual que juega sus cartas a la perfección, y que, por tanto, consigue sorprender continuamente al espectador.

La trama bebe de grandes enigmas y constantes de la ciencia ficción contemporánea, y suele dar origen a poderosas y complicadas escenas.

Por supuesto, hay un buen número de personajes principales que conforman el elenco protagonista y que mantienen un peso fundamental en el devenir de la historia; alguno de ellos son verdaderamente icónicos, como Makise Kurisu, una joven neurocientífica de mirada calculadora e ingenio asombroso, o la excéntrica y luctuosa Moeka Kiryu. Todos ellos se relacionan de manera orgánica, componiendo un buen sistema de diálogos que deja algunas frases para el recuerdo; no obstante, lo más llamativo de las distintas personalidades es que, para bien o para mal, representan algunos de los estereotipos y arquetipos más comunes de la sociedad japonesa o de la cultura audiovisual oriental. Si el argumento base de Steins;Gate Elite está claramente fundamentado en teorías científicas, de las que se hace eco a través de un genial glosario, está claro que la construcción de personajes obedece a motivaciones socioculturales. Precisamente por eso nos encontraremos con una amplia variedad de situaciones, y es innegable que uno de los grandes aciertos del título son las transiciones entre las parodias y el humor y el argumento más serio y complejo que sirve como principal escenario.

La existencia de varios finales se combina con el uso del móvil para responder a determinados mensajes y compone algunos de los segmentos más directamente interactivos de la aventura.

Por otro lado, y en lo referente a la materia jugable, cabe señalar que nos encontramos ante una novela visual con todas las implicaciones que ello conlleva. Es decir, estamos ante una propuesta que se centra en un constante ejercicio de lectura y reflexión, y los segmentos interactivos son prácticamente inexistentes. Este es, sin embargo, uno de los “defectos” intrínsecos que arrastra la fórmula del género, y es más que evidente que está siendo uno de los grandes cuellos de botella de las desarrolladoras de novelas visuales; a pesar de todo, Steins;Gate Elite emplea algunas fórmulas para paliar estas relativas limitaciones. Algunas de ellas son la existencia de múltiples finales basados en decisiones puntuales, la posibilidad de elegir una respuesta en determinadas conversaciones vía mensajería móvil -que recuerda a lo visto en Catherine o Persona 5, pero con menores implicaciones y florituras-, o una secuencia completa de animación; todo esto, en conjunto, consigue que el esfuerzo de lectura se vea ampliamente recompensado más allá de lo puramente argumental.

El apartado audiovisual es una delicia; es como jugar a la serie en una versión de alta definición.

Conclusiones

Steins;Gate Elite es una magnífica revisión de una de las novelas visuales más laureadas de la historia de los videojuegos. Tiene todo lo que podríamos pedirle a una novela del género: una historia cautivadora y compleja, unos personajes interesantes, y la posibilidad de ramificarse en distintos finales según nuestras elecciones. Además, la sustitución de las imágenes estáticas tradicionales por la excelente animación de la adaptación a la televisión es una invención exquisita, y permite disfrutar de la trama sin descuidar el apartado audiovisual. En definitiva, quizás Steins;Gate Elite no era una de esas remasterizaciones indispensables que clamaban al cielo, pero el cúmulo de sus virtudes la coronan como un producto imprescindible para los fans del género, de la serie... o para todo aquel que desee dejarse llevar y disfrutar de una gran historia, realmente.

Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo
Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo
Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo
Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo
Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo
Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo
Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo
Análisis de Steins;Gate Elite para PS4: El regreso de El Psy Kongroo

Alternativas
Por su calidad y por pertenecer al mismo género, la serie Zero Escape se postula como una de las más célebres alternativas.
La nueva animación consigue que sea más accesible y emotiva. La historia y los personajes.
Su precio es elevado. Poca innovación más allá de lo visual. No tiene subtítulos en español.
Steins;Gate Elite es una extraordinaria revisión de una de las mejores novelas visuales del mundillo. Sigue impactando tanto como la original.
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

×