¡Colabora!
0
Este es el camino
PC PlayStation 4 Xbox One

Este es el camino

Electronic Arts intenta repetir la buena aceptación de Jedi Fallen Order con un título centrado en escuadrones de pilotos.

Por Juan Emilio Palomino González,
0 0 0

Versión analizada Xbox One X. Copia digital proporcionada por Electronic Arts.


Jedi Fallen Order marcó el camino a seguir despues de que Battlefront 2 reventara la credibilidad de Electronic Arts por los abusivos micropagos y el affaire de las cajas de botín. Ahora, si echamos la vista atrás, podemos decir que han tomado nota y han hecho lo posible por deshacer aquel desafortunado desaguisado. Metieron mano al juego de DICE para arreglarlo de las mejores de las maneras, para a continuación centrarse en que Respawn pudiera sacar adelante uno de los mejores títulos basados en Star Wars del último lustro. Esa buena onda sigue con Star Wars: Squadrons, el juego de Motive Studios centrado en los las combates especiales que deslumbraron a todos cuando la primera película de la serie se estrenó en 1977. Hemos tenido la fortuna de probar títulos fantásticos como las tres entregas de Rogue Squadron que desarrolló Factor 5 o X-Wing vs. TIE Fighter, pero llevábamos muchos años sin un título de enjundia que nos ayudara a matar el gusanillo de acribillar soldados imperiales con los blásters pesados de nuestras naves. El juego llega a PlayStation 4, Xbox One y PC a precio reducido (menos de cuarenta euros) y con el atractivo de ser compatible en su totalidad con los periféricos de realidad virtual del mercado.

Squadrons se ubica después de los hechos acaecidos en el Episodio VI, tras la caída (nunca mejor dicho) del Emperador Palpatine. Aunque hayan perdido a su líder, el Imperio no ha sido derrotado, todavía cuentan con muchos recursos para perseguir y acogotar a la Alianza Rebelde. Todo el juego se centrará en dos pilotos (que crearemos con un editor muy básico) que se unirán a las escuadras de élite de cada facción, el escuadrón Titán por parte del Imperio y el escuadrón Vanguardia de los Rebeldes. De esta forma, los dos escuadrones se enfrentarán continuamente en el adictivo multijugador y no pararán de cruzarse en la solvente campaña que podremos disfrutar cada hecho que ocurra desde el punto de vista de cada bando.



Realmente la campaña para por tres momentos claramente diferenciados. Primero, las secuencias de video, que bien nos ponen en antecedentes o nos remarcan el momento de la historia en el que estamos. El segundo es el hangar y el puente del mando en el que recibimos la información de las misiones, zonas en la que podremos escuchar las charletas de nuestros superiores o de los compañeros de escuadrón. Por último, tendremos las misiones, una mezcla entre los enfrentamientos a cara de perro de Ace Combat y la navegación propia de Elite Dangerous, combates llenos de adrenalina en los que también tendremos conversaciones con el resto de compañeros para darle empaque a la trama. Así, los videos aliñarán la campaña, pero el meollo se desarrollará en la base de operaciones y durante las incursiones por el espacio. La historia tiene dos puntos de vista, dos caras de una misma moneda, dos campañas separadas que podremos superar desde el bando del Imperio Galáctico o desde la Alianza Rebelde. Aunque se trate de visiones opuestas, ambas campañas están cortadas por el mismo patrón, en ambas tendremos a cinco pilotos, los cuales formarán un escuadrón (Titán para el Imperio, Vanguardia para los Rebeldes) que unirán fuerzas y confidencias mientras sus jefes les van proponiendo misiones a lo largo de toda la galaxia. La idea es que estos pilotos hagan piña, un poco como la tripulación de Mass Effect, de forma que cada vez hablemos con ellos nos soltarán algo sobre su pasado para ir afianzar lazos.

El juego está ideado para que funcione también como título de realidad virtual, y eso se nota en decisiones tan drásticas como que solo contaremos con la vista interna de las naves (solo podremos verlas por fuera cuando estamos en el hangar) y que en los momentos entre misiones en los que escucharemos las arengas y los comentarios de otros pilotos, no podremos desplazarnos, tendremos los pies clavados al suelo y solo nos dejarán señalar con quien queremos hablar o el punto al que queremos trasladarnos. Este mismo enfoque se mantiene tanto en la campaña como en la sala de espera del multijugador, de forma que mientras elegimos la nave que queremos usar o esperamos que entren más jugadores a la partida, estaremos entorno a la mesa de informe haciendo corrillo como si planificáramos nuestro táctica para la inminente batalla. Motive Studios han cuidado mucho su proyecto y han dado soporte a la realidad virtual (tanto a PlayStation VR como a todos los soportes disponibles en PC) y han permitido que todos los HOTAS (Hands On Throttle-And-Stick) disponibles en los sistemas en los que sale el juego. Si tienes un joystick con palanca de potencia, lo más seguro es que el juego lo reconozca y te de ese puntito de incentivo para sacarlo del trastero para quitarle el polvo. Los puristas que ya tenga el casco de realidad virtual y el joystick doble bien configurado pueden dar un pasito más allá en la simulación con la posibilidad de quitar todos los indicadores de la pantalla para guiarse exclusivamente con los marcadores de la cabina de la nave.



Con el multijugador no han querido arriesgarse y cumple perfectamente con lo esperado. Todo lo que podemos desbloquear para nuestras naves pasa por subir niveles y jugar mucho contra otros usuarios, nada de pagar atajos para lucir habilidades o mejoras que nos llevarían semanas conseguir. Tendremos a nuestra disposición cuatro tipos de naves, cada una con sus ventajas e inconvenientes para que los cinco pilotos puedan formar un escuadrón equilibrado. Optar por una cuadrilla en la que abunden los bombarderos o una que esté compuesta completamente por naves de apoyo que faciliten recursos al resto es una locura ya que carecería de naves veloces con potencia de fuego que puedan dañar a los rivales. Los escenarios recrean seis lugares icónicos de la marca como Yavin Prime, Esseles o los astilleros de Nadiri, aunque al estar centrados en el espacio perdemos lugares tan conocidos como Tatooine o Hoth, algo totalmente lógico.

En cuanto a los modos de juego, solamente dispondremos de "Refriega" que pone en liza a cinco jugadores contra otros cinco en los escenarios citados para ver quien derriba antes treinta veces al equipo rival y "Batalla de flotas" que mantiene el mismo número de usuarios pero añade objetivos progresivamente. La idea es acabar tanto con los jugadores rivales como con las naves controladas por bots para que suba la moral de nuestra facción, lo que permitirá que podamos atacar los dos cruceros imperiales. Una vez hayan caído, el objetivo será derribar el destructor imperial que dará por finalizada la partida. Si el otro bando consigue sobreponerse, cambiarán las tornas y tocará defender las naves de sus ataques hasta que el indicador de moral se ponga nuevamente de nuestro lado gracias a las bajas que causemos. Cuatro naves por bando, seis escenarios y dos modos de juego (sin contar la campaña) no parecen mucho, pero no se trata del típico multijugador al uso y ya sabemos que llegará nuevo contenido progresivamente. Lo dicho, mejor pasitos cortos y firmes que apuntar muy alto para fallar estrepitosamente.



El apartado gráfico también luce mejor de lo que es en realidad. Todo lo que pasa por la pantalla (personajes, naves, secuencias, escenarios) deslumbra por ser fidedigno a Star Wars y por sacar el mejor rendimiento de las plataformas actuales manteniendo la tasa de imágenes por segundo en lo más alto sin escatimar en efectos pirotécnicos o efectos lumínicos. Ese despliegue tiene su truco, que no podamos movernos a nuestras anchas por nuestra nave matriz facilita tanto que se pueda ser generoso en otros detalles como que la realidad virtual funcione sin problemas. Lo mismo podemos decir de los combates, tendremos muchas naves y enemigos en pantalla en los momentos más espectaculares... pero el escenario casi siempre será el espacio sideral... vacío de contenido por mucho que veamos planetas y astros alejarse o acercarse según pilotemos nuestra nave.

Sí, podremos revolotear alrededor de un Destructor Imperial o jugar al gato y al ratón dentro de un campo de asteroides, pero a nuestro alrededor todo estará vacío, lo que facilita enormemente que el juego funcione tan bien. EL que pensara que podremos despegar de un planeta para salir de su estratosfera camino de un combate multitudinario se puede ir olvidando, Quizás sea posible para una segunda entrega ahora que los nuevos sistemas están llamando a la puerta, pero en esta ocasión lo han acotado todo a lo que pueda funcionar sin muchos problemas. Impresiona el apartado sonoro, con una banda sonora que coge los temas conocidos y los sazona con otros nuevos que se dejan escuchar muy bien. Por supuesto toda la biblioteca de sonidos de Lucas Arts está presente, así como un muy buen doblaje en castellano que nos permite dejar los subtítulos desactivados.

Squadrons es mejor de lo que es porque sabe ponerse límites. Otros videojuegos apuntan demasiado alto de forma que esa premisa que se imponen suele acabar fuera de su alcance y termina por jugarles malas pasadas. Mal de altura, por seguir con la jerga de la aviación. Squadrons sabe que su fórmula funciona si no se complica en exceso, de esta forma no se añaden mecánicas más llamativas y se centran en cumplir objetivos alcanzables que evitan que el proyecto termine en desastre. De ahí que se haya limitado al combate en el espacio (nada de enfrentamientos en planetas) y que el resto de momentos fuera de los propios combates (tanto en la trama o al movernos por el hangar) sean todos mucho más contemplativos y relajados. Esto provoca que tanto la campaña como el multijugador comparta muchos elementos en común, quizás demasiados para los más sibaritas, ya que verán que las misiones de la historia como un elaborado teatrillo de niveles multijugador aliñados con bots controlados por la inteligencia artificial y compañeros que no paran de lanzarnos frases para que no sintamos que jugamos solos. Lo mejor de todo es que esta estratagema de distracción funciona, porque aunque se le notan los mimbres, la historia esta tan bien presentada que nos dejaremos llevar hasta completarla con ambas facciones. En Motive Studios han pensado tirar por lo bajo y dar en la diana que abarcar mucho para caerse con todo el equipo. Visto lo visto, han acertado de pleno, porque así sientan las bases de lo que funciona y dejan la puerta abierta a futuras mejoras. Intensa la Fuerza es en Squadrons.

Redactado por Juan Emilio Palomino (Spiderfriki)
Análisis de Star Wars: Squadrons para XONE: Este es el camino
Análisis de Star Wars: Squadrons para XONE: Este es el camino
Análisis de Star Wars: Squadrons para XONE: Este es el camino
Análisis de Star Wars: Squadrons para XONE: Este es el camino
Dos campañas. Multijugador de altos vuelos. Aprovecha de maravilla todo el universo SW.
Solamente centrado en combates en el espacio. Queremos más niveles y modos de juego.
Parece que en EA han entendido por fin qué hacer con una marca tan importante y relevante como Star Wars. Squadrons cumple con lo que esperábamos.
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

Administradores de Análisis: ____GEX_____, beto, Doscv, elite, Keyser Soze, MrRafa, NewRandomAge, Ohkouchi.

Actualmente hay conectados 10 usuarios registrados y 38 invitados.

969 ms.

Sortes Ingeniería Informática, S.L. 2002 - 2020 | Diseño web por Juan Palma García y Roberto Nieto

×