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Synecdoche, Green Hill
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Synecdoche, Green Hill

Sonic se sube al escenario tras más de 30 años para interpretar sus primeros éxitos

Por Andrés JC,
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De un tiempo a esta parte se cae en una falacia un poco enervante con respecto a Sonic. Hay razones para decir que los últimos juegos del erizo, con contadas excepciones, están por debajo del nivel que se le supone a una mascota legendaria; juegos sin acabar, con problemas serios de diseño, sin identidad propia... y es evidente que Sonic es Sega. Sin embargo, la falacia viene cuando se le da la vuelta a la relación y se afirma que Sega es Sonic, y por tanto, la débil salud del erizo (cine aparte) representa la torpeza supina absoluta de Sega. Esto es incorrecto: Sega también está detrás de Yakuza, a todas luces una de las franquicias japonesas revelación de la década; Sega firma los Total War, el estandarte de la estrategia clásica más estable de la historia; Sega también apadrina los Shin Megami Tensei y Persona, reconocidos como RPGs de altísima calidad desde hace años.

Muchas cosas van bien en Sega que quedan opacadas por el mejorable rendimiento de Sonic, y Sonic Origins es otra prueba más de esta realidad. Esta es una colección que trata de reunir, por enésima vez, juegos de Mega Drive en formato moderno. Esta es "la buena", la que trae todo lo que podemos pedir, la que actualiza todo lo actualizable y, como nota destacada, reedita Sonic the Hedgehog 3, el gran desaparecido de las colecciones previas. Las razones de por qué la tercera entrega siempre se ha quedado fuera no las voy a mencionar aquí porque han sido documentadas con profesionalidad por todo Internet y se pueden googlear con facilidad, si se me permite.

Los 16 bits del erizo

Sonic Origins incluye los cuatro Sonic the Hedgehog de Mega Drive (incluyendo Sonic & Knuckles) y su hermano bastardo, Sonic CD. A diferencia de una colección convencional, no se limita a empaquetar cuatro roms con un menú inicial y una subida de resolución (como hizo por ejemplo Nintendo en Super Mario 3D All Stars), sino que reconstruye los juegos desde cero y añade una suerte de "modo historia" llamado Modo Aniversario que interconecta los cinco títulos de manera ciertamente extraña con cinemáticas de nueva y vieja creación de por medio (siendo la vieja, cómo no, la mítica intro de Sonic CD). Esta es la única forma de jugar a los juegos en su formato actualizado: reemplaza los 4:3 de la tele de tubo por los 16:9 actuales, permite guardar partida después de cada fase, además podemos elegir a Sonic, Tails o Knuckles de forma indistinta. También se han rediseñado algunas fases para añadir mayor definición y framerate.



Hasta aquí todo es positivo: los cinco juegos, mejorados visualmente y compatibles con todos mis personajes. Sin embargo, pronto nos daremos cuenta de unas cuantas limitaciones incomprensibles. A diferencia de una colección emulada convencional, no hay guardado externo (savestates), y si queremos jugar a las versiones mejoradas tenemos vidas infinitas, por lo que el desafío es prácticamente inexistente respecto a los juegos originales Asimismo, no es posible tener más de un archivo de guardado a la vez en algunas entregas. Lo ideal hubiese sido permitir al jugador configurar su experiencia con estas variables, o con otras que se nos podrían ocurrir, para así tener una versión definitiva de estos clásicos para salpimentarla al gusto. Además, es pertinente señalar que el renderizado no permite elegir la fidelidad del píxel, lo que da como resultado una imagen más borrosa de lo que debería.

«Lo ideal hubiese sido permitir al jugador configurar su experiencia »


La alternativa es acudir al Modo Clásico, que otorga la opción de jugar a las roms sin las mejoras: se pierde la pantalla ancha, la opción de escoger personajes, el guardado automático o las vidas infinitas. Mientras que esta opción es válida para obtener la experiencia más cercana a la original, tampoco resulta la definitiva, puesto que obtenemos a grandes rasgos lo mismo que ya teníamos en las colecciones anteriores donde se incluían juegos de Sonic, y que no sacan partido de las conveniencias actuales.



No quiero dejar pasar la oportunidad de comentar cómo han llegado estos clásicos a 2022. Son cinco entregas que en su momento fueron punta de lanza de la máquina de Sega, y que todavía hoy tienen mucho que decir. Son vistosos, con niveles de diseño muy variado aunque un poco irregular (se nota la mejora conforme pasaron los años) y sobre todo, mucho carisma. La característica principal de Sonic siempre ha sido la velocidad pero, a menudo, el mayor desafío consiste en ejecutar saltos y maniobras de manera lenta y cautelosa. Requiere cierta adaptación si el jugador está acostumbrado a un plataformas convencional, ya que aquí la inercia juega un papel muy importante en todas las entregas y ciertas fases esconden varias trampas que solo la memorización nos ayudará a evitar. Una causa de frustración aliviada por las vidas infinitas del Modo Aniversario.

¿Cuál de las entregas es mejor? Es difícil de decir porque son muy similares, y al mismo tiempo tienen una identidad propia. La primera entrega es la más nostálgica, y la más primitiva, pero también la más fácil de entender. El consenso histórico es que Sonic 2 supera al anterior, gracias a un diseño de niveles que permite más agilidad y más caminos opcionales. Sonic 3 & Knuckles, comercializado en su época en dos títulos pero que fue diseñado conjuntamente, es en muchos aspectos el "definitivo" por su gran cantidad de niveles y mecánicas interesantes que introdujo. Por último, Sonic CD es el más extraño del lote, y el que introduce una suerte de mundos paralelos que elevan al cuadrado la complejidad. Todas las entregas tienen algo especial, y cada jugador tiene su favorita.

Una buena colección con aspectos mejorables

Es difícil comprender cómo Sonic Origins, una iniciativa que a priori demuestra cierta implicación y esfuerzo por hacer las cosas bien, haya tenido una ejecución tan torpe y perezosa. A las configuraciones previas se añaden ciertos arreglos de bugs tradicionales, que ya existían desde los 90, o añadidos como el spin dash originalmente ausente en la primera entrega. También hay un área nueva en Sonic 2 que fue eliminado del juego original. Los añadidos son bienvenidos, el problema es que surgen nuevos bugs y problemas que antes no estaban. Cualquier jugador que tenga experiencia en la saga podrá detectar diferencias, no demasiado graves pero algo enervantes, que aparecen sobre todo cuando el personaje se queda atrapado entre suelos o paredes, entre otras cosas. Sonic Mania, publicado hace años como un "reboot" del Sonic de Mega Drive, tenía mucho mejor comportamiento que Sonic Origins.

«Los añadidos son bienvenidos, el problema es que surgen nuevos bugs y problemas que antes no estaban»


A todo esto se suman otros extras que vale la pena mencionar. Hay un metajuego que intenta darle propósito al jugador: conseguir monedas. En el Modo Aniversario podemos encontrar estos ítems donde antiguamente había vidas extras, o como recompensa por batir fases de bonus. Con estas monedas podemos desbloquear la galería de arte con material original, una idea interesante pero insípida a largo plazo. También podemos enfrentarnos a un boss rush, típico modo comodín que servirá a los más veteranos para perfeccionar sus técnicas. Ciertas distribuciones del juego incorporan misiones secundarias que nos sitúan en niveles que ya conocemos, ligeramente alterados, para batir un desafío.

La versión que nos ha enviado el distribuidor es la de Steam, aunque es complicado señalar exactamente cuál de las 6 distribuciones existentes es, algunas incluyen extras jugables o audiovisuales y otros no. En cualquier caso, de todas las versiones me aventuro a afirmar que la de PC es la peor. El juego ocasiona problemas de distintos tipos, como no ocultar el ratón durante la partida o no ser reconocido como aplicación gráfica por una tarjeta NVidia, ocasionales problemas de resolución y tasa de frames. Son pequeños problemas que demuestran poco trabajo en la portabilidad.

Conclusiones

Con todas las cartas sobre la mesa, en mi opinión, Sonic Origins es un producto de calidad inconsistente, aunque la premisa es buena. Creo que su objetivo es apelar al jugador más joven, que no ha experimentado las distintas entregas y quiere conocer de manera superficial cómo era la mascota azul en sus inicios. No hay nada malo en apelar a un público concreto, pero solo si no arrastras las posibilidades del producto final. Muchas colecciones nos ofrecen la posibilidad de jugar de la forma que queramos, añadiendo más vidas, guardando partida en cualquier momento o con desbloqueables pensados de manera astuta para mantener el interés del jugador. No es el caso de Sonic Origins, cuya principal objetivo (ofrecer un Sonic clásico remasterizado) no termina de estar bien planteado.

Análisis de Sonic Origins para PC: Synecdoche, Green Hill
Análisis de Sonic Origins para PC: Synecdoche, Green Hill
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Análisis de Sonic Origins para PC: Synecdoche, Green Hill
Análisis de Sonic Origins para PC: Synecdoche, Green Hill
Análisis de Sonic Origins para PC: Synecdoche, Green Hill

Alternativas
Sonic Mania, Celeste, Super Meat Boy
Resolución adaptada a pantallas modernas, añadidos interesantes.
Añade bugs que no había. Tiene limitaciones extrañas.
Colección decente de cuatro clásicos del erizo que recuperan el pasado inexpugnable de Sega
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