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Rol táctico marca Camelot
Mega Drive

Rol táctico marca Camelot

Shining Force II es considerado el punto álgido de la franquicia, una obra cumbre del rol táctico que llevó a Mega Drive a un terreno poco explorado.

Por Andrés JC,
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Estos días estamos viviendo un renacimiento de los juegos tácticos. Fire Emblem: Three Houses ha batido récords históricos en la franquicia; Metal Slug Tactics rompe con décadas de run&gun para dedicarse a los turnos; Square-Enix vuelve a los orígenes de Final Fantasy Tactics con Project Triangle Strategy; Disgaea va a celebrar su sexta iteración en tan solo un mes... y esto son solo unos ejemplos. Los aficionados del género tienen mucho donde elegir y mucha calidad. A priori alguien no muy metido en materia podría considerar que se trata de un género algo obsoleto, en el sentido de no haber evolucionado demasiado con el paso de los años, y por tanto apelar exclusivamente a jugadores de la vieja escuela. Para comprobar si esta afirmación es cierta, es pertinente volver a los grandes clásicos para analizar su vigencia y sus diferencias con las obras actuales. Aquí entra en escena un clásico como Shining Force II, un juego que parece fuera de su hábitat en Mega Drive porque pocos cartuchos en la consola de Sega abandonaban el estilo arcade para convertirse en una aventura de más de 40 horas de duración.

Marchando hacia el destino

Durante una de sus rutinarias clases de formación, el gran mago Sir Astral (una suerte de Gandalf) es llamado por el Rey de Granseal puesto que algo ha sucedido en el santuario antiguo y una fuerza está sacudiendo la ciudad. El Rey y su comitiva no saben que hacer ante esta situación cuando de súbito una legión de demonios aparece dentro del castillo. Poco tardan los alumnos de Sir Astral, liderados por Bowie, en acudir al meollo para descubrir que las joyas mágicas han sido robadas, desencadenando la liberación de Zeon, el Rey Demonio. Es una catástrofe de consecuencias desconocidas, un fenómeno que escapa al entendimiento de los mortales. Los dioses que velan por la seguridad del mundo vigilan de cerca el acontecimiento, pues los dos continentes de Grans y Parmecia están en peligro. Aquí comienza la historia de Bowie y su Shining Force para acabar con la legión de demonios.

Esta amable abuelita nos dará la bienvenida al encender la consola para cargar partida


Estamos ante una larga y variopinta aventura de rol táctico que no tardará en capturar tu corazón. Su música, sus personajes y su sentido del humor son lo que hace de este juego una experiencia de verdad memorable. Hay que tener en cuenta que estamos ante un juego de 1994, cuando Mega Drive ya llevaba cuatro años en el mercado español (cinco en Japón y América), así que se puede considerar un lanzamiento tardío en el catálogo, teniendo en cuenta que Saturn ya había sido concebida. Por esa razón Shining Force II es un ejercicio de perfeccionismo y combinación de lo mejor que se había visto tanto en Mega Drive como en Super Nintendo. Su profundidad argumental y jugable lo convierten en un prodigio técnico y narrativo por las razones que describiremos a continuación.

Si has jugado a otro Shining Force o en su defecto a un Fire Emblem, no necesitas demasiadas indicaciones para entender lo fundamental de Shining Force II. Estamos ante un juego de rol táctico que combina elementos de JRPG y de estrategia por turnos. Dicho de otro modo, tenemos ante nosotros un tablero con nuestras unidades, cada una de su padre y de su madre, con habilidades y niveles propias, y debemos acabar con el ejército enemigo utilizando diferentes estrategias, conforme sea el escenario y las circunstancias. Tenemos espadachines, magos, centauros, curanderos, arqueros, ladrones... un amplio repertorio de clases que debemos gestionar con cabeza para superar a los adversarios, que por norma general nos superan en número, pero nunca nos atacan todos a la vez. Por supuesto también disponemos de objetos para restituir a los personajes, puntos de experiencia y un cuantioso abanico de armas que potencian las estadísticas.

Estudiar a nuestros personajes para maximizar su rendimiento y progreso será esencial para superar el juego


A diferencia de los Fire Emblem clásicos, en este caso no existe permadeath, lo que significa que pueden morir todas nuestras unidades y resucitar más tarde a un módico precio; si derrotan a nuestro protagonista en cambio, sí perderemos la batalla, aunque conservando el equipo y experiencia ganados a posteriori. Así superar las batallas se hace una tarea bastante liviana al principio, pero debemos tener en cuenta (y los jugadores veteranos lo sabrán) que no solo es importante ganar las batallas, sino hacerlo utilizando a todo nuestro equipo, para así repartir la experiencia entre ellos, o de otro modo tendremos un grupo muy débil y desequilibrado, dado que los personajes con mucho nivel ganarán 1 punto de experiencia al derrotar a un enemigo que podría otorgar 50 puntos a otro personaje. Este desequilibrio puede ocasionar que hacia el final del juego tengamos que repetir batallas para subir niveles, una solución poco elegante pero efectiva, que no siempre está disponible en títulos de esta categoría.

Pero quizá el mayor sello distintivo de Shining Force II, como su precuela, sea la vertiente más aventurera. Aproximadamente la mitad del juego lo vamos a dedicar a explorar ciudades y hablar con otros personajes como un juego de rol convencional, estilo Final Fantasy. Durante estas fases encontramos todos los elementos típicos de la época: aldeas con NPC para hablar, tiendas en las que comprar ítems para nuestro equipo, un overworld a través del cual viajaremos por distintas regiones del juego, y de manera muy ocasional, encuentros aleatorios. ¡Tan ocasional que quizá no nos los encontramos nunca! Ya que solo se activan al pisar una determinada casilla del mapa. Aprender la topología del mapeado es importante, así como registrar el escenario en busca de objetos, personajes con información útil e incluso nuevos reclutas para nuestra tropa. La mayor frustración que podemos encontrar en todo el juego se encuentra en este ámbito, pues en alguna ocasión resulta poco intuitivo qué debemos hacer para progresar, algo por otra parte muy habitual en la época.

Explorar el mundo nos permite implicarnos con él como pocas veces ocurre en un RPG táctico


La historia progresa de forma bastante ágil, principalmente mediante secuencias de diálogo en las cuales intervienen un gran número de personajes, tanto de nuestro equipo como NPCs que conocemos durante la aventura. El número de personajes relevantes es tan elevado (más de 50) que muchos de ellos quedan poco desarrollados, pero una inteligente selección de ellos sí que participan activamente. Entre ellos encontramos al ya mencionado mago Sir Astral, al ratón que lo empezó todo Slade, o al ave fénix Peter, quienes protagonizarán algunos momentos realmente divertidos e interesantes. Es una delicia presenciar cómo tantos personajes de razas diferentes interactúan entre sí: elfos, hombres bestia, centauros, gigantes, enanos, águilas... la historia sufre interesantes giros de guión que nos llevan a un lado u otro del mundo, con un universo mucho más denso de lo que otros juegos de la época como The Legend of Zelda: A Link to the Past ya proponían.

Resulta muy difícil no enamorarse de Shining Force II, a pesar de que su sistema de juego se hace un poco lento en la actualidad. Aunque incluye muchas mejoras respecto a la anterior entrega, la necesidad de contemplar todos los turnos enemigos aun irrelevantes alarga muchos combates hasta una hora. Además invertimos mucho tiempo navegando por escenarios bastante vacíos debido a la ausencia de algún mecanismo de teletransporte. Aparte de estos defectos menores, que no estropean la experiencia, las virtudes son tan numerosas y aplastantes que es innegable que estamos ante un gran clásico del género, no solo por sus características narrativas ya mencionadas, sino también por incluir algunos enfrentamientos muy imaginativos, con enemigos de un diseño específico que nos exigirán planear distintas estrategias para superarlos.

Conclusión

No cabe duda de que estamos ante uno de los mejores juegos de Mega Drive y ante un clásico de rol táctico, cuya esencia aún la podemos ver en algunos juegos de hoy en día como Fire Emblem Three Houses. Es un título largo, divertido, variado y con un buen número de momentos memorable. Es una demostración de cómo una buena base jugable, junto a una historia elaborada, es una fórmula a la que el tiempo no pesa, pues resulta muy intuitivo de jugar aún 27 años después.
Análisis de Shining Force II para MD: Rol táctico marca Camelot
Análisis de Shining Force II para MD: Rol táctico marca Camelot
Análisis de Shining Force II para MD: Rol táctico marca Camelot
Análisis de Shining Force II para MD: Rol táctico marca Camelot

Alternativas
Shining Force, Warsong, Bahamut Senki
Una aventura muy divertida e interesante repleta de personajes carismáticos.
Las partes de exploración se pueden hacer confusas en alguna ocasión.
Shining Force II es un clásico atemporal, un título que intentó y consiguió plantarle cara al Fire Emblem de Nintendo con personalidad propia.

Información del juego

Shining Force II

Mega Drive

Fecha de lanzamiento: 2 de julio de 1994
Desarrollado por: Camelot Software Planning
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