Nintendo Switch
Análisis de Samba de Amigo: Party Central, el mono bailongo nos lleva de fiesta con los joycon
El regreso del juego musical nacido en Dreamcast, con el mismo carácter de siempre y un buen puñado de modos de juego
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Samba de Amigo, juego musical histórico de Sega, fue un bombazo en su época, gracias a que incluía unas maracas que se podían conectar a la Dreamcast para jugar. Agita los instrumentos conforme el ritmo indica, en un estilo no muy diferente a Dance Dance Revolution, y haz ciertos movimientos de baile en momentos clave. Este invento extravagante ha tenido más recorrido después, con entregas posteriores en Wii y ahora en Switch. Las consolas de Nintendo, con sus mandos que integran control por movimiento, son un candidato perfecto para continuar la hegemonía primate que empezó en el 2000, aunque ahora sin unas bonitas maracas que lo acompañan.
Los monos marchosos
La filosofía de Samba de Amigo siempre ha sido, y sigue siendo, atraer al máximo público posible. Al mismo tiempo, no podemos negar que desprende ese carácter irreverente, típico japonés, con personajes animados que bailan como locos, muy expresivos y divertidos, que marcan la diferencia con otros juegos rítmicos. Por eso, desde el momento en que empezamos a jugar a Samba de Amigo: Party Central se siente que no estamos ante un juego musical más, no, estamos ante un punto de reunión que anima a juntarnos con amigos para hacer el gamba con las maracas, porque si hay algo que sabe hacer Sega con este juego es hacernos reír y pasarlo bien en partidas cortas.
Samba de Amigo: Party Central ofrece la posibilidad de usar los joycon a modo de maracas, de modo que podemos registrar el ritmo agitando el mando, y dependiendo de la inclinación de nuestro brazo podremos apuntar a cada una de las tres posiciones, de forma idéntica al original. También podemos utilizar el mando, ya sea con botones o con joysticks, que sirven de interfaz para imitar el movimiento de las maracas. Mientras que el control con joycon es el más divertido (y también el más agotador), ocurre lo mismo que con otros juegos de este tipo: la precisión no es muy alta. En las dificultades más altas, particularmente, resulta un tanto frustrante hacer movimientos ajustados. Usar el mando es también divertido, y de hecho, la opción preferida para dominar el juego.

Elijas el control que elijas, hay mucha diversión por encontrar en esta fiesta musical de Sega. Si te apetece descubrir el repertorio de canciones, puedes elegir el típico modo arcade donde poder registrar puntuación en varios modos de dificultad. En la wiki del juego encontramos los temas disponibles, que incluyen verdaderos clásicos como La macarena o La bamba (recordemos que el tema en español también estaba disponible en la entrega original) y un gran número de canciones más actuales de Lady Gaga, Ariana Grande, Pitbull o Miley Cyrus.
Sin duda Sega ha optado por una selección bastante occidental y disco, quizá no del interés de todo el mundo, pero también han añadido una pizca de su propia identidad con algunos temas de sus juegos. Destaca el mítico Escape from the city de Sonic Adventure 2, así como el tema exclusivo de la saga Vamos a carnaval, disponible en la entrega del 2000. En los múltiples DLCs del juego encontramos más temas de la historia de Sega, que realmente son los más interesantes en mi humilde opinión, ya que celebran el pasado de la compañía y nos ofrecen más variedad musical que no escuchamos normalmente. Entre ellos destaca el incomparable Baka Mitai de la saga Like a Dragon y Go Go Cheer Girl! del mítico Space Channel 2.

Otro modo de juego interesante es el llamado StreamiGo!, una secuencia de misiones y desafíos que nos propone ganar followers en las redes sociales si somos capaces de ganarle en la pista de baile a unos cuantos adversarios. 80 misiones a nuestra disposición, con variaciones de las canciones disponibles, son un contenido magnífico para un jugador y una forma acertada de mantenernos atrapados con distintos objetivos. Jugar siempre nos otorga nuevos atuendos para Amigo, el primate protagonista, que más tarde podemos lucir en los modos online.
Si nos animamos a subir a la pista con otras personas también tenemos muchas cosas para elegir. Jugar con amigos tanto en la misma consola como online es la opción más directa, pero también tenemos un modo especial online para competir con un grupo de 16 jugadores. Gana en la competición de maracas, siendo más preciso que el resto de jugadores y usando objetos con astucia para hacerles la vida imposible, y subirás rango poco a poco. Este modo es realmente divertido, ya que ofrece un desafío adicional y una vía magnífica para jugar, en varias rondas, con otros jugadores. Llegar a la ronda final es muy gratificante, pero ojo, porque ¡hay jugadores muy hábiles por ahí!
Que se llama de apellido Vitorino
No hay duda de que Samba de Amigo: Party Central es lo que podíamos esperar de una nueva entrega en esta serie, la tercera en más de 20 años. Canciones actuales, modos online, contenido más que aceptable para un jugador y la chispa de siempre. La mayor pega que tiene, aunque no demasiado grave, es que el control con joycons no parece tan fino como debería ser. Siempre existe la opción de jugar con botones para una experiencia más precisa y cómoda. Por otro lado, poder bailar canciones clásicas de Sega es un bombazo, pero por desgracia, muchas de ellas están atrapadas en DLCs de pago.
Los monos marchosos
La filosofía de Samba de Amigo siempre ha sido, y sigue siendo, atraer al máximo público posible. Al mismo tiempo, no podemos negar que desprende ese carácter irreverente, típico japonés, con personajes animados que bailan como locos, muy expresivos y divertidos, que marcan la diferencia con otros juegos rítmicos. Por eso, desde el momento en que empezamos a jugar a Samba de Amigo: Party Central se siente que no estamos ante un juego musical más, no, estamos ante un punto de reunión que anima a juntarnos con amigos para hacer el gamba con las maracas, porque si hay algo que sabe hacer Sega con este juego es hacernos reír y pasarlo bien en partidas cortas.
«Mientras que el control con joycon es el más divertido (y también el más agotador), ocurre lo mismo que con otros juegos de este tipo: la precisión no es muy alta»
Samba de Amigo: Party Central ofrece la posibilidad de usar los joycon a modo de maracas, de modo que podemos registrar el ritmo agitando el mando, y dependiendo de la inclinación de nuestro brazo podremos apuntar a cada una de las tres posiciones, de forma idéntica al original. También podemos utilizar el mando, ya sea con botones o con joysticks, que sirven de interfaz para imitar el movimiento de las maracas. Mientras que el control con joycon es el más divertido (y también el más agotador), ocurre lo mismo que con otros juegos de este tipo: la precisión no es muy alta. En las dificultades más altas, particularmente, resulta un tanto frustrante hacer movimientos ajustados. Usar el mando es también divertido, y de hecho, la opción preferida para dominar el juego.

Elijas el control que elijas, hay mucha diversión por encontrar en esta fiesta musical de Sega. Si te apetece descubrir el repertorio de canciones, puedes elegir el típico modo arcade donde poder registrar puntuación en varios modos de dificultad. En la wiki del juego encontramos los temas disponibles, que incluyen verdaderos clásicos como La macarena o La bamba (recordemos que el tema en español también estaba disponible en la entrega original) y un gran número de canciones más actuales de Lady Gaga, Ariana Grande, Pitbull o Miley Cyrus.
«Destaca el mítico Escape from the city de Sonic Adventure 2, así como el tema exclusivo de la saga Vamos a carnaval, disponible en la entrega del 2000»
Sin duda Sega ha optado por una selección bastante occidental y disco, quizá no del interés de todo el mundo, pero también han añadido una pizca de su propia identidad con algunos temas de sus juegos. Destaca el mítico Escape from the city de Sonic Adventure 2, así como el tema exclusivo de la saga Vamos a carnaval, disponible en la entrega del 2000. En los múltiples DLCs del juego encontramos más temas de la historia de Sega, que realmente son los más interesantes en mi humilde opinión, ya que celebran el pasado de la compañía y nos ofrecen más variedad musical que no escuchamos normalmente. Entre ellos destaca el incomparable Baka Mitai de la saga Like a Dragon y Go Go Cheer Girl! del mítico Space Channel 2.

Otro modo de juego interesante es el llamado StreamiGo!, una secuencia de misiones y desafíos que nos propone ganar followers en las redes sociales si somos capaces de ganarle en la pista de baile a unos cuantos adversarios. 80 misiones a nuestra disposición, con variaciones de las canciones disponibles, son un contenido magnífico para un jugador y una forma acertada de mantenernos atrapados con distintos objetivos. Jugar siempre nos otorga nuevos atuendos para Amigo, el primate protagonista, que más tarde podemos lucir en los modos online.
«Gana en la competición de maracas, siendo más preciso que el resto de jugadores y usando objetos con astucia para hacerles la vida imposible, y subirás rango poco a poco»
Si nos animamos a subir a la pista con otras personas también tenemos muchas cosas para elegir. Jugar con amigos tanto en la misma consola como online es la opción más directa, pero también tenemos un modo especial online para competir con un grupo de 16 jugadores. Gana en la competición de maracas, siendo más preciso que el resto de jugadores y usando objetos con astucia para hacerles la vida imposible, y subirás rango poco a poco. Este modo es realmente divertido, ya que ofrece un desafío adicional y una vía magnífica para jugar, en varias rondas, con otros jugadores. Llegar a la ronda final es muy gratificante, pero ojo, porque ¡hay jugadores muy hábiles por ahí!
Que se llama de apellido Vitorino
No hay duda de que Samba de Amigo: Party Central es lo que podíamos esperar de una nueva entrega en esta serie, la tercera en más de 20 años. Canciones actuales, modos online, contenido más que aceptable para un jugador y la chispa de siempre. La mayor pega que tiene, aunque no demasiado grave, es que el control con joycons no parece tan fino como debería ser. Siempre existe la opción de jugar con botones para una experiencia más precisa y cómoda. Por otro lado, poder bailar canciones clásicas de Sega es un bombazo, pero por desgracia, muchas de ellas están atrapadas en DLCs de pago.
Jugado en Switch. Copia digital proporcionada por PLAION.
Alternativas
Taiko no Tatsujin, Theatrhythm Final Bar Line
Divertido y cachondo como siempre. Mucho contenido y desbloqueables que motivan a jugar
El control con los joycon no se siente del todo preciso. Las canciones más interesantes van en DLC
Las maracas de Sega tienen marcha todavía, con 40 canciones, online notable y también diversión de un jugador






