PlayStation 2
Un paseo por la antigua mitología griega
Tras 17 años desde su primera y última aparición, el legendario guerrero irrumpe en los 128 Bits Con un juego de gran calidad
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Siguiendo la tendencia impuesta por las desarrolladoras en esta generación, que consiste en rescatar antiguos mitos de las profundidades abismales de los 16 e incluso 8 bits, nos llega Rygar: The Legendary Adventure, un juego que sigue la estela de Devil May Cry, pero que posee la suficiente personalidad como para no convertirse en uno de los cada vez más abundantes clones de la obra maestra de Mikami.
Pero antes de entrar de lleno en el juego, volvamos un poco la vista atrás( muy atrás) para conocer los inicios de Rygar: Y es que, seguramente, a muchos el nombre de Rygar les dice más bien poco, pues ya han pasado 17 largos años (que se dicen pronto) desde la primera (y última) aventura del gladiador de las tierras de Argus: Rygar: The legendary Warrior (en Japón Argos No senshi: The Legendary Warrior), fue un clásico arcade que irrumpió en 1986 en los salones recreativos; una estética basada en la mitología antigua, con unos gráficos que por entonces dejaron boquiabiertos a propios y extraños, y un desarrollo lleno de acción eran sus avales para intentar ganarse el corazón (y el bolsillo) de los asiduos a los salones recreativos, y a fe que lo consiguió, convirtiéndose en uno de los arcades más exitosos de la época. Y como no, un arcade exitoso es sinónimo de una conversión domestica, y así fue adaptada a la mayoría de consolas y ordenadores de la época entre las que destacaron la del C64, la Nes y la Atari Lynx.
El argumente de Rygar tiene sus orígenes en una pequeña isla, bajo el control del Imperio Romano llamada Argus y situada en lo que los habitantes de dicho imperio llamaban el Mare Nostrum. Esta isla se encuentra gobernada por la princesa Harmonia quien (como muchos habréis adivinado) es raptada nada más y nada menos que durante la ceremonia de condecoración de Rygar, uno de los gladiadores mas destacados de las tierras de Argus y el héroe que controlaremos durante toda nuestra aventura. Los autores de tan atroz suceso no son otros que los Titanes, una especie de de demonios cuyo objetivo, para variar, es el de gobernar el mundo y que no contentos con llevarse a la princesa, arrojan a nuestro pobre héroe a las entrañas del mundo. Cuando todo parece perdido para el legendario gladiador, una misteriosa presencia le rescata, le hace entrega del poderoso Diskarmor o Disco de Fuerza y le anima a luchar contra los Titanes y rescatar a la princesa. Y así tendremos que atravesar siete mundos, visitando parajes de extraordinaria belleza, eliminando los más repugnantes enemigos etc, etc; pero, vayamos por partes.
Para empezar, aunque el argumento no parece a priori nada original (princesa-rapto; una formula que se ha visto ya en demasiadas ocasiones) si esta muy bien llevado mediante las escenas cinemáticas que veremos de vez en cuando (con voces en inglés y subtítulos en español), la mayoría con el motor del juego y alguna que otra CGs.
Metidos en el apartado gráfico, donde más destaca Rygar, solo cabe alabar el fantástico trabajo de lo programadores; y es que podemos estar ante uno de los mejores gráficos que se han visto en el monolito negro de Sony. La belleza de los mundos que visitaremos a lo largo de nuestra legendaria aventura es sencillamente impagable; desde inmensos coliseos con laberínticos pasillos adornados de todo tipo de esculturas y arcos románicos a inmensas colinas que se elevan insultantes por encima de las nubes y cuyas laderas se encuentran recorridas de serpenteantes ríos de incandescente lava; y eso sin olvidar los bellos palacios y templos situado sobre cristalinas aguas y adornado de transparentes cascadas, mármoles de inconmensurable belleza, corales de resplandeciente brillo y vivos colores; u oníricos mundos de piedras flotantes que desafían a la gravedad y se alinean formando desconcertantes figuras.
Pero antes de entrar de lleno en el juego, volvamos un poco la vista atrás( muy atrás) para conocer los inicios de Rygar: Y es que, seguramente, a muchos el nombre de Rygar les dice más bien poco, pues ya han pasado 17 largos años (que se dicen pronto) desde la primera (y última) aventura del gladiador de las tierras de Argus: Rygar: The legendary Warrior (en Japón Argos No senshi: The Legendary Warrior), fue un clásico arcade que irrumpió en 1986 en los salones recreativos; una estética basada en la mitología antigua, con unos gráficos que por entonces dejaron boquiabiertos a propios y extraños, y un desarrollo lleno de acción eran sus avales para intentar ganarse el corazón (y el bolsillo) de los asiduos a los salones recreativos, y a fe que lo consiguió, convirtiéndose en uno de los arcades más exitosos de la época. Y como no, un arcade exitoso es sinónimo de una conversión domestica, y así fue adaptada a la mayoría de consolas y ordenadores de la época entre las que destacaron la del C64, la Nes y la Atari Lynx.
El argumente de Rygar tiene sus orígenes en una pequeña isla, bajo el control del Imperio Romano llamada Argus y situada en lo que los habitantes de dicho imperio llamaban el Mare Nostrum. Esta isla se encuentra gobernada por la princesa Harmonia quien (como muchos habréis adivinado) es raptada nada más y nada menos que durante la ceremonia de condecoración de Rygar, uno de los gladiadores mas destacados de las tierras de Argus y el héroe que controlaremos durante toda nuestra aventura. Los autores de tan atroz suceso no son otros que los Titanes, una especie de de demonios cuyo objetivo, para variar, es el de gobernar el mundo y que no contentos con llevarse a la princesa, arrojan a nuestro pobre héroe a las entrañas del mundo. Cuando todo parece perdido para el legendario gladiador, una misteriosa presencia le rescata, le hace entrega del poderoso Diskarmor o Disco de Fuerza y le anima a luchar contra los Titanes y rescatar a la princesa. Y así tendremos que atravesar siete mundos, visitando parajes de extraordinaria belleza, eliminando los más repugnantes enemigos etc, etc; pero, vayamos por partes.
Para empezar, aunque el argumento no parece a priori nada original (princesa-rapto; una formula que se ha visto ya en demasiadas ocasiones) si esta muy bien llevado mediante las escenas cinemáticas que veremos de vez en cuando (con voces en inglés y subtítulos en español), la mayoría con el motor del juego y alguna que otra CGs.
Metidos en el apartado gráfico, donde más destaca Rygar, solo cabe alabar el fantástico trabajo de lo programadores; y es que podemos estar ante uno de los mejores gráficos que se han visto en el monolito negro de Sony. La belleza de los mundos que visitaremos a lo largo de nuestra legendaria aventura es sencillamente impagable; desde inmensos coliseos con laberínticos pasillos adornados de todo tipo de esculturas y arcos románicos a inmensas colinas que se elevan insultantes por encima de las nubes y cuyas laderas se encuentran recorridas de serpenteantes ríos de incandescente lava; y eso sin olvidar los bellos palacios y templos situado sobre cristalinas aguas y adornado de transparentes cascadas, mármoles de inconmensurable belleza, corales de resplandeciente brillo y vivos colores; u oníricos mundos de piedras flotantes que desafían a la gravedad y se alinean formando desconcertantes figuras.




