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El chacachá del tren
Nintendo Switch

El chacachá del tren

El imperio ferroviario llega a Switch con todo el estruendo de sus monstruosas locomotoras.

Por Juan Emilio Palomino González,
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Versión analizada Nintendo Switch. Copia física proporcionada por Koch Media.


Los juegos de estrategia y gestión de recursos existen desde el principio de los tiempo (en lo que a videojuegos se refiere sería finales de los ochenta principios de los noventa), y el problema es que ya hubo un juego en el pasado que dejó huella y con el que siempre te van a comparar. Si hablamos de construir ciudades ahí está Sim City, de parques de atracciones Theme Park, de civilizaciones Age of Empires... y así con todos los subgéneros y temáticas imaginadas. Pero hoy vamos a hablar de trenes, y en ese ámbito el que partía el bacalao era Sid Meier's Railroad Tycoon, hegemonía que duró años hasta que Sid Meier's Railroads! puso punto y final a la travesía en ferrocarril en 2006. Conscientes del tiempo transcurrido, Kalypso Media volvió a la carga en 2018 con una nueva propuesta que haría las delicias de los amantes de la gestión ferroviaria. Su nombre, Railway Empire y nosotros estamos aquí ahora para comentaros las virtudes que enarbola la adaptación realizada a Nintendo Switch.

El juego nos coloca como emprendedores de la industria americana del ferrocarril a principios del siglo XIX. Debido a la gran extensión de norteamérica y a las necesidades existentes de comunicar ciudades separadas entre sí por miles de kilómetros, el tren se convertiría en el principal motor de la economía al permitir transportar grandes cantidades de mercancía en relativamente poco tiempo. Pero eso suponía una inversión enorme y que debía llevarse con sumo cuidado, las grandes urbes estaban muy separadas y el beneficio se vería muy a largo plazo mientras que enlazar pequeñas colonias poco productivas no resultaría sostenible para financiar proyectos mayores. El juego está dividido en capítulos en los que se acotan los hechos históricos reales, de manera que quedan perfectamente agrupados los saltos tecnológicos o sociales en cada momento. Aunque se le da al jugador su libertad para gestionar, el juego hace mucho hincapié en el rigor histórico por lo que podremos conocer de primera mano la continua evolución que sufrió esta industria en sus inicios. Por lo menos durante la campaña, ya que como veremos, hay otros modos de juegos en los que podremos ir a nuestra bola.

Un imperio se crea a base de construir edificios y de comunicar pueblos, por los menos hace dos siglos.


Antes de empezar a construir y diseñar lineas ferroviarias deberemos escoger uno de los personajes disponibles. No será lo mismo jugar con las ventajas (representados por recuadros verdes) y restricciones (de color rojo) de "El Gánster", "El Ingeniero" o "La Embaucadora" ya que con unos será más fácil conseguir unos objetivos que otros. Pero si hay un comienzo en Railway Empire es sin lugar a dudas la campaña, un gigantesco tutorial que nos llevará de la mano (por lo menos en el arranque) para hacernos pasar por todas las opciones y posibilidades que el juego ofrece. Y la verdad es que todo sigue una lógica que deberemos asimilar. Siempre con un ojo en las finanzas, deberemos montar las estaciones de trenes primero, luego establecer lasa vías para comunicarlas y empezar a mover mercancía para que se crea una sistema de comunicación comercial sostenible. A partir de aquí vendrá los detallitos, como colocar zonas de abastecimiento en el camino para que los trenes aguanten más tiempo o ampliar el tipo de mercancía que podemos trasladar para ampliar las ganancias. Y todo esto con un ojo puesto en el inexorable paso del tiempo que veremos en el calendario, los costes son importantes y la competencia apremia por quitarnos mercado. Conocer bien las características de las ciudades más importantes ayuda mucho, ya que cada una de ellas querrá un tipo de producto y ofertará otro que puede interesar en otro lugar.

Todo esto se realizará mediante un mapa aéreo en que veremos la información constantemente en los bordes. El gatillo derecho del Joy-Con abrirá una rueda de atajos para elegir si queremos construir edificios, vías o gestionar otros apartados, pero hay tantas posibilidades que esa rueda se queda corta y deberemos alternarla con otra más grande que está colocada justo encima de la primera. Movernos por el mapa será sencillo con el cursor, incluso resulta fácil acercar y rotar la cámara con el stick derecho. Pero un juego de trenes tiene que tener una opción clave que en parte es su razón de ser... y no es otra que "montarnos" en la locomotora. Railway Empire lo ha tenido en cuenta y una vez que las vías ferroviarias estén colocadas con los trenes en marcha podremos colocarnos al frente para contemplar el paisaje.

Pero no solo tendremos la campaña en la que iremos recorriendo la historia del país a bordo de un tren, también tendremos otros modos de juego que amplían considerablemente la oferta y dejan libertad para que hagamos y deshagamos a nuestras anchas. El primero de ellos es el modo "Escenario" y nos ofrece la posibilidad de conseguir una serie de retos en cada una de las regiones disponibles del juego. Si la campaña se ceñía a las vicisitudes de los Estados Unidos de Norteamérica, en el modo "Escenario" nos tendremos que enfrentar a otros tres empresarios ferroviarios, pero podremos hacerles frente en esas siete grandes regiones que componen la campaña más otras como México, Grandes Lagos (frontera con Canadá) y Argentina representando América del Sur. Si pasamos por la eShop podremos ampliar el número de regiones con Reino Unido, Francia y Alemania gracias a los contenidos descargables de pago que hay disponibles. El modo "Libre" nos deja a nuestro aire para que juguemos sin tantas restricciones, incluso nos dejan elegir en la época que queremos jugar de las seis disponibles. Por último, en el modo "Experimentar" tendremos capital ilimitado y ningún requisito para progresar, por lo que podremos hacer todo lo que nos venga en gana y disfrutar de los viajes en tren en primera persona si queremos.

Está prohibido hacer ráfagas para avisar de que hay controles por donde venimos.


Obviamente, el juego se ha ajustado a las capacidades técnicas de Switch, lo que ha provocado que el mapa general cuente con muchos menos elementos y que estos a su vez, tengan muchos menos detalles. Podremos ver el tren recorrer las vías y echar un vistazo a la campiña norteamericana o ver el crecimiento de las ciudades poco a poco, pero la mayoría de los elementos (aunque se distingan perfectamente) estarán borrosos. Nada que no esperásemos. Aun así, luce mejor de lo esperado y no arrastra enormes tiempos de carga como otros títulos de corte parecido, lo que demuestra que se han esmerado a la hora de realizar la conversión. Si bien la interfaz es correcta, el control se resiente bastante, hay momentos en los que no aparece en pantalla el botón que debemos pulsar (te das cuenta en propio tutorial del primer capítulo), por lo que si espacias mucho el tiempo que le dedicas al juego puede que te cueste retomar el hilo en ciertas acciones. Pero la gran noticia es que llega no solo con textos traducidos, también tiene las voces en castellano lo que celebramos efusivamente desde aquí. Con lo que no estamos tan conforme es con el tamaño de la fuente empleada, sobre todo en el modo portátil, ya que resulta muy complicado leer el texto y las indicaciones si nos hemos llevado la consola a la calle.

Railway Empire nos pone como gestores de un incipiente imperio ferrocarril en nuestra pequeñita Nintendo Switch. ¿Es el mejor sitio para jugar un título de estas características? No, no lo es, pero hace el apaño la mar de bien. Ofrece todas las prestaciones a cambio de sacrificar lo justo el apartado técnico... y un ligero aumento de las dioptrías si no jugamos con la consola conectada a una televisión de muchas pulgadas. Sobrado de contenido y con la posibilidad de ampliarlo aún más con tres contenidos descargables centrados en Europa, Railway Empire se posiciona como un buen juego de estrategia que toca un tema de nicho que agradará a todos los jugadores que buscan un ritmo pausado y enriquecedor. No hace falta tener la afición de Sheldon Cooper por los ferrocarriles para disfrutar de un título bien hecho en el que todo está perfectamente explicado, pero quieras que no, algo ayuda. Si estás harto de mascotas de colores y de títulos indies en los que apenas distingues unos píxeles de otros, este verano puede que sea el que devuelva la afición por los trenes desde aquellos juguetitos que teníamos de pequeños para montar con sus vías y sus vagones. Aquí todo es más sesudo y tiene un trasfondo histórico, pero muy en el fondo las sensaciones primarias de ver correr nuestra locomotora por esos campos yankees es la misma.

Redactado por Juan Emilio Palomino (Spiderfriki)
Análisis de Railway Empire - Nintendo Switch Edition para Switch: El chacachá del tren
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Buena conversión de la interfaz y del manejo. Voz en castellano. Mucho contenido.
Los subtítulos en modo portátil no se leen, se intuyen. Se ha bajado el detalle de los gráficos.
Buen juego de gestión que sorprende por su accesibilidad y rapidez. Lastima que no se lea bien en modo portátil.

Información del juego

Fecha de lanzamiento: 19 de junio de 2020
Desarrollado por: Gaming Minds Studios
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