Xbox 360
La guerra por la supervivencia
Cuarta parte del aclamado Quake, que continua la historia donde lo dejo el segundo juego
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Antes que nada, hay que diferenciar que Quake 4, no tiene nada que ver ni con la primera parte ni con la tercera, que era únicamente multijugador. Este juego sigue la historia que dejó Quake 2.
El argumento gira en torno a una raza alienígena, que utiliza los cadáveres de sus enemigos para ampliar las filas de sus ejércitos, son los llamados Stroog. Estos intentaron invadir la tierra, pero gracias a las fuerzas de los ejércitos terrestres, fueron finalmente derrotados y expulsados (estos eventos se verán en el futuro Quake: enemy territory). En Quake 2, la raza humana prepara un contraataque al planeta Stroog, donde solo un superviviente consigue destruir los cañones de defensa y matar al Makron (el jefe supremo o dictador de los Stroog). A partir de aquí comienza la cuarta parte, donde las fuerzas terrestres preparan un segundo ataque al planeta Stroog. Aquí es donde entra nuestro protagonista, el cabo Mathew Kane, del equipo Rino, dispuesto a exterminar a cualquier bicho no humano viviente y en movimiento. El argumento no es para tirar cohetes, pero nos servirá como excusa para destruirlo todo. Eso sí, después de unas horas de juego, la historia dará un giro bastante importante e interesante, que da más motivos, si los hay, para reventar a nuestros enemigos. No explicamos qué es para no reventar la historia, pero es un secreto tan mal guardado que, simplemente con mirar el texto que pone detrás de la carátula, sabrás de qué se trata.
El juego que se nos presenta es un Shoot'em up en primera persona de toda la vida, venido directamente de la versión PC, y que utiliza el motor gráfico de Doom 3, pero actualizado y mejorado. El control, por lo tanto, es el mismo al que estamos acostumbrados con este tipo de juego. Con las palancas nos movemos y apuntamos, mientras que, con los gatillos disparamos o usamos la función especial de nuestra arma (como el zoom de nuestra metralleta, o fijar a los enemigos con nuestro fusil de clavos). Vamos, que no tiene ningún misterio. A los dos minutos de juego, siempre y cuando hayas jugado a un juego de este calibre, sabrás como moverte y disparar sin pestañear.
El menú del juego es sencillo, y solo tenemos tres opciones a escoger, el modo campaña o historia, multijugador y opciones, nada del otro mundo, y tampoco se desbloquea nada al acabar la aventura.
Ya que hemos explicado brevemente la historia y los controles, pasaremos a hablar en detalle de las cualidades técnicas del susodicho título. Como ya hemos comentado, el juego utiliza el motor gráfico de Doom 3, pero retocado y mejorado. Gracias a esto nos encontramos con unos escenarios interiores muy bien hechos y sólidos, destacando el buen uso de la luz y las sombras, en tiempo real, sobre todo en los elementos de la pantalla, tanto objetos inmóviles como móviles (enemigos y aliados). Estos escenarios se caracterizan por su ambientación tétrica y oscura. El gore está muy presente, y por todas partes encontraremos cadáveres y extremidades de nuestros compañeros marines. Estos detalles están muy bien hechos, y hacen que la misión de destruir los Stroog, sea más comprometedora, simplemente por el hecho de no querer acabar como tus compañeros (hay escenas realmente turbadoras). Por otro lado, quitando las magníficas estancias interiores, nos encontramos con los escenarios exteriores. Estos, en su contra, no están tan bien realizados, y nos encontramos con un cielo que parece sacado de un cortar y pegar, y una explanada de color pastel donde destacan algún edificio y poco más. La verdad es que el planeta Stroog parece un desierto en ruinas. En cuanto a personajes, nos encontramos con unos modelos muy bien realizados, aunque algo parecidos entre ellos, y con una animación muy cuidada, tanto enemigos como aliados.
El argumento gira en torno a una raza alienígena, que utiliza los cadáveres de sus enemigos para ampliar las filas de sus ejércitos, son los llamados Stroog. Estos intentaron invadir la tierra, pero gracias a las fuerzas de los ejércitos terrestres, fueron finalmente derrotados y expulsados (estos eventos se verán en el futuro Quake: enemy territory). En Quake 2, la raza humana prepara un contraataque al planeta Stroog, donde solo un superviviente consigue destruir los cañones de defensa y matar al Makron (el jefe supremo o dictador de los Stroog). A partir de aquí comienza la cuarta parte, donde las fuerzas terrestres preparan un segundo ataque al planeta Stroog. Aquí es donde entra nuestro protagonista, el cabo Mathew Kane, del equipo Rino, dispuesto a exterminar a cualquier bicho no humano viviente y en movimiento. El argumento no es para tirar cohetes, pero nos servirá como excusa para destruirlo todo. Eso sí, después de unas horas de juego, la historia dará un giro bastante importante e interesante, que da más motivos, si los hay, para reventar a nuestros enemigos. No explicamos qué es para no reventar la historia, pero es un secreto tan mal guardado que, simplemente con mirar el texto que pone detrás de la carátula, sabrás de qué se trata.
El juego que se nos presenta es un Shoot'em up en primera persona de toda la vida, venido directamente de la versión PC, y que utiliza el motor gráfico de Doom 3, pero actualizado y mejorado. El control, por lo tanto, es el mismo al que estamos acostumbrados con este tipo de juego. Con las palancas nos movemos y apuntamos, mientras que, con los gatillos disparamos o usamos la función especial de nuestra arma (como el zoom de nuestra metralleta, o fijar a los enemigos con nuestro fusil de clavos). Vamos, que no tiene ningún misterio. A los dos minutos de juego, siempre y cuando hayas jugado a un juego de este calibre, sabrás como moverte y disparar sin pestañear.
El menú del juego es sencillo, y solo tenemos tres opciones a escoger, el modo campaña o historia, multijugador y opciones, nada del otro mundo, y tampoco se desbloquea nada al acabar la aventura.
Ya que hemos explicado brevemente la historia y los controles, pasaremos a hablar en detalle de las cualidades técnicas del susodicho título. Como ya hemos comentado, el juego utiliza el motor gráfico de Doom 3, pero retocado y mejorado. Gracias a esto nos encontramos con unos escenarios interiores muy bien hechos y sólidos, destacando el buen uso de la luz y las sombras, en tiempo real, sobre todo en los elementos de la pantalla, tanto objetos inmóviles como móviles (enemigos y aliados). Estos escenarios se caracterizan por su ambientación tétrica y oscura. El gore está muy presente, y por todas partes encontraremos cadáveres y extremidades de nuestros compañeros marines. Estos detalles están muy bien hechos, y hacen que la misión de destruir los Stroog, sea más comprometedora, simplemente por el hecho de no querer acabar como tus compañeros (hay escenas realmente turbadoras). Por otro lado, quitando las magníficas estancias interiores, nos encontramos con los escenarios exteriores. Estos, en su contra, no están tan bien realizados, y nos encontramos con un cielo que parece sacado de un cortar y pegar, y una explanada de color pastel donde destacan algún edificio y poco más. La verdad es que el planeta Stroog parece un desierto en ruinas. En cuanto a personajes, nos encontramos con unos modelos muy bien realizados, aunque algo parecidos entre ellos, y con una animación muy cuidada, tanto enemigos como aliados.




