¡Colabora!
0
Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
PC PlayStation 4 PlayStation 5 Xbox

Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans

Navegamos por el Grand Line con One Piece Odyssey, que se desliga de la senda de los Dynasty Warriors para abrazar el espíritu rolero.

Por Juan B.,
0 0 0

Estoy convencido de que has escuchado hablar de One Piece, y si me dices que no, no te creeré. Muchas series de manga y anime alcanzan una popularidad que trasciende las fronteras de Japón, pero no hay ninguna que genere un fenómeno de masas similar a la obra de Eiichiro Oda. Ya sea con su publicación semanal a través de la revista Shonen Jump o con el estreno de los capítulos en televisión, One Piece lleva más de 25 años a sus espaldas de manera ininterrumpida. Obviamente, una serie tan popular no se iba a perder una aparición en el mundillo de los videojuegos, aunque desafortunadamente ningún título ha estado a la altura del éxito de la serie. En dispositivos móviles el único que ha funcionado ha sido One Piece Treasure Cruise, que más de un lustro después continúa recibiendo actualizaciones que añaden nuevo contenido, mientras que en PC y consolas la única serie que ha funcionado bien ha sido la de Pirate Warriors, un musou centrado en combates multitudinarios desarrollado por Koei Tecmo y Omega Force, los responsables de Dynasty Warriors. El último título que pudieron disfrutar los fanáticos de las aventuras de Luffy fue One Piece: World Seeker, una aventura de mundo abierto que contaba una historia original, en ocasiones interesante, pero con un apartado jugable que no terminó de convencer.

Sin embargo, cuatro años después, con un nuevo género y un estudio con experiencia en propuestas similares, One Piece Odyssey se presenta como uno de los mejores videojuegos basados en la obra y un JRPG que, sin proponer nada nuevo e inspirándose en otros títulos, ha resultado ser muy divertido. Detrás de todo esto está ILCA, un estudio al que todos conoceréis por su más reciente Pokémon Diamante Brillante y Perla Reluciente, pero que anteriormente había echado un cable en los desarrollos de Yakuza 0, NieR Automata y Dragon Quest XI. Su enfoque es más alejado de la sub-serie Pirate Warriors, apuesta por una historia original (que tan original no es, pero ya os contaré después) y unos escenarios muy abiertos donde se nos permite una cierta exploración a medida que se desarrolla la historia. A pesar de lo que pueda parecer, es un título muy lineal. Eres libre de pelear por el escenario con los enemigos que allí aparecen o completar unas misiones de recadero, que no son pocas y no destacan por ser originales, para ganar recompensas en forma de accesorios para mejorar nuestras estadísticas o de ingredientes de cocina, pero realmente el juego está diseñado para que se progrese en la historia y que el resto de contenido se pueda completar paulatinamente.



La historia nos lleva a un día como cualquier otro en la tripulación del barco de los Piratas del Sombrero de Paja, el Thousand Sunny. Una repentina tormenta los hace naufragar y lleva a Luffy y compañía a parar hasta la isla de Waford, un lugar misterioso que se ha ganado el interés del Gobierno Mundial por un extraño poder que emana de la isla, pero será la historia la que nos descubra sus misterios. En dicha isla se encuentran dos personajes inéditos y que han sido concebidos por el propio Oda: Lim, una chica timida cuya habilidad especial despoja a nuestros protagonistas de sus poderes, y su amigo Adio, un habitante de Waford que será nuestro guía en esta nueva aventura. La tripulación debe recuperar sus poderes, y la clave reside en el propio poder de Lim, que tiene la capacidad de entrar en un universo llamado Memoria para recrear algunos de los momentos más icónicos de One Piece para que Luffy y compañía puedan recuperar progresivamente sus capacidades. Lo que viene a partir de ahí es una sucesión de momentos únicos, varios homenajes y lugares clásicos del pasado de la obra. En total, hay cuatro escenarios de la obra a visitar: Arabasta, Water 7/Ennies Lobby, Marineford y Dressrosa.

"La trama no es para nada especial [...] cumple la función de revivir algunos de los momentos más icónicos de la serie desde otra perspectiva, con algunos cambios que no alteran el resultado final. "


Sin embargo, pese a que One Piece Odyssey cuenta una historia original que ha sido supervisada por el propio Oda, la realidad es que más de la mitad del tiempo se nos narran hechos que ya conocemos. La isla de Waford realmente no juega un papel tan importante como podías llegar a imaginar, sino que el núcleo de la experiencia reside en estos recuerdos del pasado. Como probablemente estarás pensando, la trama no es para nada especial, y sirve más como una excusa para no profundizar demasiado en una historia completamente original. En cambio, cumple la función de revivir algunos de los momentos más icónicos de la serie desde otra perspectiva, con algunos cambios que no alteran el resultado final. Las primeras cinco horas de juego están enfocadas a asimilar los conceptos del juego, las dinámicas que puede ofrecer su sistema de combate y a movernos por la isla con las habilidades especiales de cada personaje, pero cuando inicialmente llegué a Arabasta pensé que terminaría rápidamente, una especie de transición para justificar una nueva pateada en el culo a Crocodile y recuperar nuestros poderes. Cuando regresé a Waford habían pasado más de 15 horas de juego reales.



Me hubiese gustado otro enfoque para One Piece Odyssey, porque la narrativa prácticamente se disuelve cada vez que ingresas en Memoria. Lo desafortunado de esto es que estos recuerdos no dejan de ser una simulación, no hay tiempo para incidir en los hechos y nos limitamos a viajar de un punto a otro completando tareas, por lo que la historia de fondo avanza sin que nos demos cuenta. Pienso que con esta premisa se podría haber ido mucho más allá. En cambio, desde ILCA se ha optado por un enfoque mucho más comedido, tratando de adherirse a la historia que los fanáticos conocen y así evitar confusiones. Y es una pena, porque cuando One Piece Odyssey arriesga y se sale de los márgenes, que no suele ocurrir, le funciona muy bien. Uno de mis momentos favoritos se da en Ennies Lobby, el único recuerdo que sí se permite el lujo de profundizar más en los personajes y lo que está ocurriendo. En esta ocasión Robin no ha caído en manos del C9, su papel lo toma Usopp, que ya no está enfadado con Luffy por tener que despedirse del Merry, sino que lo mira con nostalgia por los buenos momentos que han vivido juntos. Esto permite que, por otro lado, Robin profundice muchísimo más en sus sentimientos y forma de pensar abriéndose con Lim; ella ya no se ve como una carga para el grupo, sino como un miembro más de esta familia y cómo su deseo de seguir viviendo le ha convertido en una persona mucho más fuerte. En cambio, esa recreación de los grandes momentos se quedan a medio gas. No hay tiempo para todo, por lo que se reinterpretan solo unos pocos de los momentos más icónicos. A pesar de todo, no puedo negar que se me ha quedado un buen regusto tras alcanzar a ver los créditos con más de cincuenta horas de juego.

Completar la aventura principal oscila las 30 horas, pero se nos puede alargar a las más de cincuenta si somos de un perfil más completista y completamos todos los recados secundarios y maximizamos las capacidades de nuestros personajes. A lo largo de esta aventura visitamos parajes desérticos, otros más vistosos, poblados y ciudades. Todos estos lugares tienen un problema que debemos solucionar para recuperar nuestros poderes. Mientras eso ocurre, podemos mezclarnos con la gente del pueblo y completar sus tareas o explorar el escenario. Es un JRPG de vieja escuela, aunque la exploración se ve reforzada por esas pequeñas interacciones especiales que tenemos con el entorno.

"Las buenas ideas de One Piece Odyssey están en su sistema de combate, uno muy sencillo que recuerda a los Dragon Quest, pero que funciona con soltura"


Podemos jugar con cada uno de los miembros de los Piratas del Sombrero de Paja y cambiar en cualquier momento desde un menú de acceso rápido. Luffy puede usar su condición elástica para alcanzar salientes lejanos a los que ningún otro puede acceder o para recoger materiales que estén en la lejanía, mientras que Chopper aprovecha su estatura para colarse en recovecos. Usopp utiliza su tirachinas para conseguir ingredientes de los nidos, Zoro puede cortar puertas de metal y Nami descubrir tesoros ocultos. Son acciones muy básicas, consisten en explorar un poco la zona y pulsar un botón, pero incentiva la exploración y desviarse un poco del camino principal. No creo que ningún otro juego se haya acercado de esta manera a conseguir que parezca que estás jugando con toda la tripulación. No obstante, y aunque aquí me pongo la etiqueta de fan, me chirría que el minimapa sea visible para Zoro. Pequeños detalles que pueden marcar la diferencia.



Las buenas ideas de One Piece Odyssey están en su sistema de combate, uno muy sencillo que recuerda a los Dragon Quest, pero que funciona con soltura. Utiliza un sistema clásico de debilidades de piedra, papel y tijera, representados por Poder, Rapidez y Técnica. Los tres forman un sencillo triángulo donde uno siempre es débil frente al otro, pero que luego es fuerte contra el que queda. Por ejemplo, Poder es fuerte contra Rapidez, pero es débil contra Técnica. De esta manera, tanto nuestros aliados como los enemigos tienen una serie de debilidades muy básicas que debemos tener en cuenta a la hora de formar nuestros grupos para el combate. Debido a esto, los estaremos cambiando constantemente, jugando con las posibilidades que ofrece cada miembro de la tripulación. Esta mecánica tan sencilla cuenta con un buen grado de estrategia en combate, ya que siempre nos cuestionaremos quienes deberían formar parte del cuarteto principal que saldrá a pelear.

"Completar la aventura principal oscila las 30 horas, pero se nos puede alargar a las más de cincuenta si somos de un perfil más completista y completamos todos los recados segundarios y maximizamos las capacidades de nuestros personajes. "


También me resulta ingenioso cómo ha enfocado ILCA el posicionamiento en combate; las llamadas Áreas, donde podemos atacar dentro o a través en función de las características no solo de nuestras habilidades especiales, sino también de nuestro personaje. Esto pone aún más énfasis en la estrategia de organizar bien los grupos para que no haya un miembro de nuestra tripulación en solitario frente a su debilidad. También agradezco que el sistema permita intercambiar miembros del grupo sin la penalización del turno pertinente. Mi única queja con este sistema de combate es que puede ser un tanto simplista por la poca variedad de enemigos a los que hacemos frente, la gran mayoría variaciones de otros, especialmente durante las primeras horas.



A nivel audiovisual es un título muy discreto que se mueve con el Unreal Engine, utiliza el cel shading y no le sienta mal, pese a que el modelado de Luffy pide a gritos un rediseño de cara a los próximos videojuegos. Uno se acaba acostumbrando rápido a los claroscuros de One Piece Odyssey: los paisajes son bonitos, pero los escenarios se perciben vacíos; el diseño de los personajes y las criaturas es herencia del propio Oda, pero los personajes que más tiempo ocupan en pantalla no cuentan con expresiones faciales a la altura de lo que se espera de una licencia de este nivel; la representación de algunos de los momentos más icónicos de la obra, así como de los ataques especiales de cada miembro de los Sombrero de Paja, están cuidados hasta el más mínimo detalle.

En PlayStation 5, versión a la que hemos jugado, se cuenta con dos modos de imagen. Hay un modo rendimiento, que está activo por defecto, y un modo calidad. El primero prioriza que la tasa de imágenes por segundo sea exactamente 60, y sin ningún tipo de problema. No presenta ralentizaciones de ningún tipo incluso cuando la zona de combate está repleta de enemigos y realizamos un ataque en área. La diferencia de nitidez respecto al segundo modo es destacable, sin duda, sobre todo en los elementos más cercanos, como pueden ser los detalles de la ropa de los personajes o algunos carteles. La banda sonora corre a cargo de Motoi Sakuraba, quien sí está a la altura de las expectativas y al que ya conocemos por su trabajo en sagas como Dark Souls, Star Ocean, Tales of o el más reciente Valkyrie Elysium. Por otro lado, las voces, que solo están en japonés, cuentan con el mismo reparto que en el anime, lo cual es genial. La traducción al español cumple, aunque hemos visto alguna que otra errata o algunas traducciones por actualizar, como Bibi o el Meri.



CONCLUSIÓN

Creo pertinente separar mis conclusiones de One Piece Odyssey en dos partes. Si bien, la premisa es sencilla y no termina por arriesgar en ningún momento, lo cual percibo como algo negativo, abraza las características clásicas del JRPG con todo lo que eso juega en su favor. El sistema de combate funciona a las mil maravillas, y aunque sin alardes, todos los añadidos propios que propone se traducen en buenas ideas. Puede que la movilidad de nuestro elenco de protagonistas no sea la deseada, que peque de ser excesivamente lineal y que el incentivo de explorar el escenario sea la mera curiosidad que sentimos por ser fanáticos de la obra, pero no se le puede negar que engancha. Y mucho.

Por otro lado, como fan de la obra que disfruta de cada página del manga y que se emociona al ver animados algunos de esos momentos, One Piece Odyssey me parece un juego absolutamente recomendable para todos los apasionados de esta historia. No solo es el tratamiento que se le da a los Sombrero de Paja, a sus historias y al mundo que les rodea, es que es una manera soberbia de hacer una retrospectiva muy especial. Sin lugar a dudas, Odyssey debe ser el espejo en el que se deban mirar las próximas aventuras de Monkey D. Luffy.

Jugado en PlayStation 5. Copia digital proporcionada por PR Garage.


Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans
Análisis de One Piece Odyssey para PS5: Análisis One Piece Odyssey, un tesoro para fans

Alternativas
One Piece: Pirate Warriors 4 | One Piece: World Seeker
El sistema de combates y la cantidad de ataques especiales. El tono de la obra es fiel.
Peca de ser excesivamente lineal y sencillo. Algunos momentos muy poco inspirados.
One Piece Odyssey es un JRPG muy discreto que, si lo alejamos de su licencia, se queda cortito, pero que hará las delicias de los fans de la obra.
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

×