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Nickelodeon Kart Racers 2: Grand Prix recupera a los personajes clásicos de la cadena, aunque no se esfuerza en mejorar lo que hizo la primera entrega.

Por Juan B.,
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Versión analizada PlayStation 4. Copia digital proporcionada por Dead Good Media.


Si pensamos en un juego de karts, inmediatamente se nos viene a la cabeza Mario Kart. Es lo lógico, puesto que el juego de Nintendo sentó las bases de un género e influenció a muchísimos desarrollos. De hecho, desde el primer Mario Kart de 1992, cada consola de Nintendo ha recibido al menos una entrega y siempre ha sido un exitazo en ventas. Es por ello que no nos extraña cuando desarrolladoras se animan a lanzar su juego de karts con personajes famosos, como Crash Team Racing Nitro-Fueled. En ocasiones sale bien, como el ejemplo que hemos citado, pero en otras como es el caso de Nickelodeon Kart Racers 2: Grand Prix... bueno, descubramos que nos han preparado los chicos de Bamtang en esta segunda entrega.

Nickelodeon Kart Racers 2: Grand Prix es una versión algo ampliada y ligeramente mejorada de la primera entrega. El título reúne una vez más a muchas series importantes de Nickelodeon, como ¡Oye, Arnold!, Rugrats, Las Tortugas Ninja o Bob Esponja, aunque esta vez se han incorporado muchos más a la plantilla. La anterior entrega contaba con 12, pero esta vez la lista asciende hasta los 30 personajes procedentes de 12 series. Entre los nuevos corredores destacamos a Ren y Stimpy, Aang y Korra, y por supuesto CatDog, que ha sido toda una sorpresa su aparición. Siguiendo con la comparativa, si la primera entrega incluía 24 pistas, ahora ascienden hasta las 28, algunas de ellas remasterizadas para añadir nuevos elementos al escenario. Como decíamos, más pero no mucho mejor.

El juego incluye a varios de los personajes más icónicos que han pasado por Nickelodeon.


Desgraciadamente, Nickelodeon Kart Racers 2: Grand Prix falla por no intentar ser original. Vale, aceptamos que la primera entrega fue un experimento, un desarrollo de bajo presupuesto por un estudio pequeño y novato, pero en esta entrega no se puede decir que hayan aprendido de los errores. Los desarrolladores han copiado las mecánicas de Mario Kart, incluyendo la personalización de los coches, pero claro, Bamtang no es Nintendo, con lo que el resultado hace aguas. Se controla exactamente igual, y también añade unas monedas repartidas por los circuitos que nos aumentan la velocidad cuantas más tengamos en posesión. Los poderes son exactamente los mismos que los de Mario Kart 8, pero cambiando el aspecto. Los gnomos son los platanos; las pelotas los caparazones; la mano que tapa la pantalla es la tinta del calamar... nada nuevo. Además, y esto sí resulta molesto durante la partida, constantemente estamos afectados por una de las trampas de los rivales, y el tiempo de recuperarnos suele ser bastante más largo de lo que debería. Que no se me malinterprete, gran parte de la chicha de este género reside en molestar a los rivales, pero si cada cinco segundos nos vemos afectados por una trampa... pues maldecimos más de lo que nos gustaría.

En cuanto a la personalización de los karts, una vez más vuelve a copiar lo visto en Mario Kart 8. Cada corredor tiene una valoración asignada que puede variar según las piezas que le asignemos. Podemos mejorar el motor, los tubos de escape, las ruedas y la pintura, que es un elemento puramente cosmético. Si la personalización se hubiese quedado en este punto estaríamos contentos, pero en Bamtang han decidido que era buena idea añadir un sistema de jefes e ingenieros que no funciona y desbalancea por completo las carreras. Los jefes están basados en personajes secundarios de las series de Nickelodeon y nos otorgan una habilidad definitiva. Por otro lado, los ingenieros nos ofrecen dos habilidades pasivas que se activan tras realizar determinadas acciones. Decimos que es una mala idea porque hay una serie de potenciadores demasiado poderosos, llevando a que algunas carreras terminen con un resultado injusto en las dificultades más altas.

Los jefes e ingenieros desbalancean las carreras, llevándonos a la frustración.


En cuanto a los modos de juego el que más destaca es el Gran Premio de Slime, que nos permite participar en ocho competiciones de cuatro carreras cada una. Hay tres niveles de dificultad y cada copa incluye un sistema de valoración que nos recompensa con estrellas, que no es más que una indicación de lo bien que lo hemos hecho. Los circuitos están bien, representan a la perfección la serie a la que pertenecen y no sentimos que se repitan con frecuencia. La inteligencia artificial funciona correctamente, aunque en la dificultad Difícil realizan movimientos extraños y muchas veces uno no sabe de dónde sacan esa velocidad. Por otro lado encontramos el modo Desafío, que nos invita a completar unos circuitos teniendo en cuenta que hay que cumplir unos requisitos para salir vencedores. Tampoco faltan a la cita los modos Carrera Libre y Contrarreloj. A destacar el añadido del multijugador online, que no entendimos su ausencia en la primera entrega. El matchmaking no funciona del todo bien, pero una vez en carrera no hemos tenido problemas para competir.

A nivel gráfico no termina de convencernos. Los personajes no tienen apenas expresiones y sus animaciones son muy pobres. Además, tampoco ayuda que los modelados sean más propios de hace un par de generaciones. En lo sonoro no hay mucho que comentar, las canciones se repiten una y otra vez, y por si fuera poco, una vez más los personajes no cuentan con voces en ningún idioma. Vamos muy mal si un juego nos invita a bajar el volumen a cero.

El Gran Premio de Slime es el modo más rejugable, aunque se nos sigue quedando corto.


CONCLUSIÓN

Seré totalmente sincero. Si alguien me pide consejo sobre un juego de karts, siempre recomendaré Mario Kart 8 como primera opción, o Crash Team Racing Nitro-Fueled como segunda opción en caso de no tener una Nintendo Switch. Ahora bien, si tienes un hijo, sobrino o nieto y sus tardes se reducen a quedarse embobado con series de Nickelodeon... pues Nickelodeon Kart Racers 2: Grand Prix puede ser una buena opción para que el chaval disfrute con sus personajes favoritos. Más allá de eso, poco se puede hacer.
Análisis de Nickelodeon Kart Racers 2: Grand Prix para PS4: A poco gas
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Alternativas
Mario Kart 8 o Crash Team Racing Nitro-Fueled
El repertorio de personajes.
Copia, y de forma cuestionable, muchos elementos de Mario Kart 8. La falta de música y voces.
Nos encanta Nickelodeon, pero Nickelodeon Kart Racers 2: Grand Prix no ha hecho honor a las series que representa.
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