PC
¡Mi reino por un caballo!
Combates mano a mano, asedios entre cientos de flechas, gritos de amigos y enemigos muriendo a nuestro alrededor y litros de sangre cubriendo nuestra armadura. Conquistaremos Calradia... ¡con sangre!
0
0
0
Mount & Blade es ante todo un juego bélico en el que las relaciones sociales desempeñan un papel realmente importante, ya que para poder obtener colaboración necesitaremos un renombre alto, ser honorables y tener reputación alta con las ciudades, villas, lores y reyes que pretendamos servir. Un rey que nos idolatre siempre nos tendrá en mayor consideración a la hora de otorgar feudos, al igual que tener buena relación con los lores ayudará mucho a que intercedan por nosotros en esas u otras decisiones del rey. La forma más directa de mejorar la reputación es mediante misiones que nos endosarán tanto los líderes de las villas, como los maestros de los gremios de las ciudades, y los distintos lores y reyes que pululan Calradia. Más de una veintena de misiones distintas que se irán repitiendo a lo largo de la partida.
Nos moveremos en dos tipos de modos: el mapa de aventura, en el que se marcan todas las ciudades, ejércitos y lugares de interés en movimiento, y un modo en primera o tercera persona en el que podremos visitar ciudades, fortalezas y villas y luchar contra otros señores, bandidos o caravanas. El modo "Mapa" es bastante similar al visto en Sid Meier's Pirates!, de hecho el juego recuerda ligeramente a éste en cuanto a esto y al menú que aparece al entrar a las ciudades, si bien los parecidos no llegan mucho más allá.
El punto fuerte sin duda alguna de este juego son los combates en campo abierto y los asedios; tanto si somos atacantes como defensores, es lo que convierte a este juego en una auténtica joya. La simplicidad y a la vez el "realismo" que se han conseguido a la hora de realizar los combates, ya sea a caballo, a distancia o cuerpo a cuerpo, son simplemente brillantes.
La variedad de tropas a nuestra disposición es también algo impresionante que afecta directamente a los combates, puesto que cada reino tiene sus propias tropas y, esto es importante, todas son distintas entre sí aunque se encuadren en el mismo grupo. Algunos reinos no tienen caballería y otros sólo tienen tropas a caballo. Los arqueros vaegires son los mejores, sin duda, pero los huscarls nórdicos son la unidad de infantería más temida en toda Calradia. Así, divididos por niveles, podemos ver entre cuarenta y cincuenta unidades distintas, además de más de una decena de héroes que reclutar para nuestro ejército y que se convertirán en nuestros más fieles y necesarios soldados.
En combate controlaremos a nuestro avatar con el teclado y ratón, y al resto de tropas de nuestro ejército con unas órdenes del teclado de función. Por defecto con el 1 llamamos a la infantería, 2 a los arqueros, 3 caballería, 4 infantes y arqueros, y con las teclas de función asignamos una orden, tipo 2+F1="arqueros, ¡esperad aquí!" o 1+F2="infantería, ¡seguidme!" Es sencillísimo, y una vez hecho un par de veces resulta de lo más natural y fluido hacerlo en combate; controlar las tropas es vital para obtener la victoria, ya que en muchas ocasiones no es la cantidad de tropas sino la calidad de los líderes lo que ganan las batallas.
Nos moveremos en dos tipos de modos: el mapa de aventura, en el que se marcan todas las ciudades, ejércitos y lugares de interés en movimiento, y un modo en primera o tercera persona en el que podremos visitar ciudades, fortalezas y villas y luchar contra otros señores, bandidos o caravanas. El modo "Mapa" es bastante similar al visto en Sid Meier's Pirates!, de hecho el juego recuerda ligeramente a éste en cuanto a esto y al menú que aparece al entrar a las ciudades, si bien los parecidos no llegan mucho más allá.
El punto fuerte sin duda alguna de este juego son los combates en campo abierto y los asedios; tanto si somos atacantes como defensores, es lo que convierte a este juego en una auténtica joya. La simplicidad y a la vez el "realismo" que se han conseguido a la hora de realizar los combates, ya sea a caballo, a distancia o cuerpo a cuerpo, son simplemente brillantes.
La variedad de tropas a nuestra disposición es también algo impresionante que afecta directamente a los combates, puesto que cada reino tiene sus propias tropas y, esto es importante, todas son distintas entre sí aunque se encuadren en el mismo grupo. Algunos reinos no tienen caballería y otros sólo tienen tropas a caballo. Los arqueros vaegires son los mejores, sin duda, pero los huscarls nórdicos son la unidad de infantería más temida en toda Calradia. Así, divididos por niveles, podemos ver entre cuarenta y cincuenta unidades distintas, además de más de una decena de héroes que reclutar para nuestro ejército y que se convertirán en nuestros más fieles y necesarios soldados.
En combate controlaremos a nuestro avatar con el teclado y ratón, y al resto de tropas de nuestro ejército con unas órdenes del teclado de función. Por defecto con el 1 llamamos a la infantería, 2 a los arqueros, 3 caballería, 4 infantes y arqueros, y con las teclas de función asignamos una orden, tipo 2+F1="arqueros, ¡esperad aquí!" o 1+F2="infantería, ¡seguidme!" Es sencillísimo, y una vez hecho un par de veces resulta de lo más natural y fluido hacerlo en combate; controlar las tropas es vital para obtener la victoria, ya que en muchas ocasiones no es la cantidad de tropas sino la calidad de los líderes lo que ganan las batallas.




