PC
Líbranos, Señor, de la furia del norte
Una reconversión total para Mount & Blade: Warband donde adoptaremos el rol de un mercenario inmerso en las guerras del norte de Europa en la era vikinga.
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La fidelidad con la que el equipo de Brytenwalda ha tratado todo en este DLC es de aplauso, no solo a nivel geográfico y político, sino también militar; la recreación de las tropas de las distintas facciones y su eficiencia están muy bien reflejadas y, lo que es más importante, equilibradas. Encontraremos huscarls normandos y soldados avanzados pictos, arqueros, ballesteros, lanzadores de jabalina, etc… Continuando con esto, debo decir que el combate se ve bastante mejorado en comparación con Warband, las tropas son realmente fuertes y temibles y resulta francamente difícil enfrentarse a un grupo de infantería vikinga con un puñado de campesinos; es más, incluso con tropas más o menos de élite, cuídate de los legendarios berserker, en serio… son imparables.
El DLC añade también otro concepto nuevo, los viajes (y combates) navales; de hecho, sí o sí necesitarás un barco al menos para poder moverte por el mapa, ya que las zonas en sí están separadas por grandes extensiones marítimas; viajar de Escocia a Islandia a pie sería complicado, vaya. Los combates navales no obstante son el punto realmente flaco de esta expansión, ya que no están muy bien implementados… un pequeño “bluff” que atenúa el brillo radiante de Viking Conquest, pero que no lo eclipsa en absoluto.
A nivel diplomático el juego experimenta también cambios importantes con respecto a Warband; muchas mejoras y opciones se han añadido por fortuna, la mayoría vistas en Brytenwalda u otros mods al uso como Diplomacy.
Los asedios han ganado en perspectiva y profundidad en la fase previa, ya que ahora hay toda una plétora de opciones a realizar ANTES del ataque y que realmente serán decisivas a la hora de decantar la balanza en nuestro favor; en esta expansión, asaltar una fortaleza colocando las escaleras “y ya” es la mejor y más rápida forma de sentenciar a muerte a tu ejército. Este añadido no es solo bienvenido por la comunidad de jugadores, sino que Taleworlds lo ha incluído y mejorado para el cada vez más cercano Mount & Blade II: Bannerlord.
Nuevos (y mejorados) compañeros, nuevos objetos, nuevas texturas y espectaculares diseños para las ciudades, nuevas localizaciones especiales, decenas de secretos legendarios que descubrir, una mejora impresionante en la optimización del juego que permite batallas con cientos de enemigos… Este DLC está hecho con mucho mimo, con mucho cuidado y dedicación… en este momento; es de recibo decir que cuando vio la luz por primera vez estaba plagado de bugs que lo hacían injugable, pero no lo es menos afirmar rotundamente que hoy en día es todo lo perfecto que puede llegar a ser.
El DLC añade también otro concepto nuevo, los viajes (y combates) navales; de hecho, sí o sí necesitarás un barco al menos para poder moverte por el mapa, ya que las zonas en sí están separadas por grandes extensiones marítimas; viajar de Escocia a Islandia a pie sería complicado, vaya. Los combates navales no obstante son el punto realmente flaco de esta expansión, ya que no están muy bien implementados… un pequeño “bluff” que atenúa el brillo radiante de Viking Conquest, pero que no lo eclipsa en absoluto.
A nivel diplomático el juego experimenta también cambios importantes con respecto a Warband; muchas mejoras y opciones se han añadido por fortuna, la mayoría vistas en Brytenwalda u otros mods al uso como Diplomacy.
Los asedios han ganado en perspectiva y profundidad en la fase previa, ya que ahora hay toda una plétora de opciones a realizar ANTES del ataque y que realmente serán decisivas a la hora de decantar la balanza en nuestro favor; en esta expansión, asaltar una fortaleza colocando las escaleras “y ya” es la mejor y más rápida forma de sentenciar a muerte a tu ejército. Este añadido no es solo bienvenido por la comunidad de jugadores, sino que Taleworlds lo ha incluído y mejorado para el cada vez más cercano Mount & Blade II: Bannerlord.
Nuevos (y mejorados) compañeros, nuevos objetos, nuevas texturas y espectaculares diseños para las ciudades, nuevas localizaciones especiales, decenas de secretos legendarios que descubrir, una mejora impresionante en la optimización del juego que permite batallas con cientos de enemigos… Este DLC está hecho con mucho mimo, con mucho cuidado y dedicación… en este momento; es de recibo decir que cuando vio la luz por primera vez estaba plagado de bugs que lo hacían injugable, pero no lo es menos afirmar rotundamente que hoy en día es todo lo perfecto que puede llegar a ser.



