PC
Asimilando la galaxia
Si Civilization te supo a poco y Alpha Centauri no colmó tus expectativas, éste es tu juego.
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Hablar de Master of Orion 2 es hablar de uno de los mejores juegos de estrategia por turnos (EPT) que se han hecho hasta la fecha. Por supuesto esto es cuestionable, pero si Civilization te supo a poco sin duda Master of Orion 2 es tu opción.
Comparar MO2 con Civilization es como tratar de comparar Heroes of Might and Magic con Age of Wonder: ambos son EPT, ambos están ambientados en un mundo fantástico-medieval y ambos tienen ejércitos de héroes y tropas, gestión de castillos, hechizos... pero cualquiera que los haya probado sabrá que no se parecen en casi nada, y con Master of Orion 2 ocurre lo mismo. Pese a que el sistema de juego es similar a la serie Civilization, cualquier parecido es mera coincidencia, y es que los chicos de Microprose saben lo que se hacen (no obstante son los responsables de ambos). Además, está totalmente traducido al castellano.
El juego nos sitúa en el año 35 000 de la era Galáctica (sobre el año 2100 según los cánones terrestres), época en la que las distintas razas del universo toman conciencia de las otras y comienza la carrera por la supervivencia, de tal forma que el objetivo final es ser el Señor de la Galaxia. Parece simple, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad; veamos por qué.
Para empezar podemos decidir desde el nivel de dificultad hasta el nivel tecnológico con el que se quiere comenzar, pasando por el tamaño de la galaxia, su edad, los jugadores y la abundancia de mundos ricos en minerales o con ambientes menos agresivos para la supervivencia. Además, el juego nos ofrece trece especies distintas para escoger, cada una con sus propias características y habilidades, más la opción de personalizar nuestra propia raza con las habilidades que queramos (incluso sin ellas, si así lo deseamos) mediante un sistema de puntos muy simple e intuitivo.
Una vez comenzamos observamos el mapa principal de juego, la galaxia en la que se va a desarrollar la partida. Cada galaxia está formada, dependiendo de su tamaño, por un número de estrellas o sistemas entre 20 (galaxia pequeña) y 72 (enorme), y cada estrella o sistema es susceptible de contener uno o varios planetas habitables, y decimos susceptible porque no todas las estrellas tienen por qué tener planetas ni, de tenerlos, todos tienen por qué ser habitables (como ocurre en la realidad). Es posible que algunas estrellas contengan cinturones de asteroides o enormes masas gaseosas (como Saturno) que no son en absoluto habitables... por el momento, claro. Cada planeta tiene un medio ambiente y una cantidad proporcional de recursos que son los que determinan la producción de alimentos y escudos que tendremos en esa colonia, por lo que tendremos que ir ajustando las profesiones de nuestra población según se necesite, además de destinar algunos colonos a la investigación científica, el auténtico motor del juego.
Como en otros juegos de EPT, la investigación es la clave de la victoria. Así conseguiremos mejoras para nuestras colonias, nuestro armamento e incluso nuestra propia raza, de tal forma que en los momentos críticos de la partida puede decidir la victoria tener o no ese adelanto que protege de cierto ataque o tal vez ese motor que permite a las naves llegar antes de que ataquen una colonia desprotegida. Deberemos tener siempre presente que las demás razas destinan bastantes ciudadanos a la investigación, lo que nos obligará a hacer lo mismo si no queremos vernos superados demasiado pronto. Actualizar nuestras naves según vayamos descubriendo mejoras (esto es automático si no escogemos la opción del combate manual) es imprescindible para la superioridad de nuestras tropas, así como la elección de líderes, personajes que nos irán ofreciendo sus servicios (por un precio) y que darán importantes bonos a nuestras flotas o, dependiendo del tipo, a nuestras colonias.
Comparar MO2 con Civilization es como tratar de comparar Heroes of Might and Magic con Age of Wonder: ambos son EPT, ambos están ambientados en un mundo fantástico-medieval y ambos tienen ejércitos de héroes y tropas, gestión de castillos, hechizos... pero cualquiera que los haya probado sabrá que no se parecen en casi nada, y con Master of Orion 2 ocurre lo mismo. Pese a que el sistema de juego es similar a la serie Civilization, cualquier parecido es mera coincidencia, y es que los chicos de Microprose saben lo que se hacen (no obstante son los responsables de ambos). Además, está totalmente traducido al castellano.
El juego nos sitúa en el año 35 000 de la era Galáctica (sobre el año 2100 según los cánones terrestres), época en la que las distintas razas del universo toman conciencia de las otras y comienza la carrera por la supervivencia, de tal forma que el objetivo final es ser el Señor de la Galaxia. Parece simple, ¿verdad? Pues nada más lejos de la realidad; veamos por qué.
Para empezar podemos decidir desde el nivel de dificultad hasta el nivel tecnológico con el que se quiere comenzar, pasando por el tamaño de la galaxia, su edad, los jugadores y la abundancia de mundos ricos en minerales o con ambientes menos agresivos para la supervivencia. Además, el juego nos ofrece trece especies distintas para escoger, cada una con sus propias características y habilidades, más la opción de personalizar nuestra propia raza con las habilidades que queramos (incluso sin ellas, si así lo deseamos) mediante un sistema de puntos muy simple e intuitivo.
Una vez comenzamos observamos el mapa principal de juego, la galaxia en la que se va a desarrollar la partida. Cada galaxia está formada, dependiendo de su tamaño, por un número de estrellas o sistemas entre 20 (galaxia pequeña) y 72 (enorme), y cada estrella o sistema es susceptible de contener uno o varios planetas habitables, y decimos susceptible porque no todas las estrellas tienen por qué tener planetas ni, de tenerlos, todos tienen por qué ser habitables (como ocurre en la realidad). Es posible que algunas estrellas contengan cinturones de asteroides o enormes masas gaseosas (como Saturno) que no son en absoluto habitables... por el momento, claro. Cada planeta tiene un medio ambiente y una cantidad proporcional de recursos que son los que determinan la producción de alimentos y escudos que tendremos en esa colonia, por lo que tendremos que ir ajustando las profesiones de nuestra población según se necesite, además de destinar algunos colonos a la investigación científica, el auténtico motor del juego.
Como en otros juegos de EPT, la investigación es la clave de la victoria. Así conseguiremos mejoras para nuestras colonias, nuestro armamento e incluso nuestra propia raza, de tal forma que en los momentos críticos de la partida puede decidir la victoria tener o no ese adelanto que protege de cierto ataque o tal vez ese motor que permite a las naves llegar antes de que ataquen una colonia desprotegida. Deberemos tener siempre presente que las demás razas destinan bastantes ciudadanos a la investigación, lo que nos obligará a hacer lo mismo si no queremos vernos superados demasiado pronto. Actualizar nuestras naves según vayamos descubriendo mejoras (esto es automático si no escogemos la opción del combate manual) es imprescindible para la superioridad de nuestras tropas, así como la elección de líderes, personajes que nos irán ofreciendo sus servicios (por un precio) y que darán importantes bonos a nuestras flotas o, dependiendo del tipo, a nuestras colonias.





