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Análisis de Mouse: P. I. for Hire, el triunfo del noir animado y el shooter clásico
Mouse: P. I. for Hire es una extrañísima combinación de boomer shooter, cine negro, Mickey Mouse y animación rubber-hose clásica... Una combinación que sorprendemente funciona.
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El mundo del arte es, sin duda, cuestión de ciclos; un diálogo continuo entre estéticas, corrientes y movimientos diferentes, con distinto grado de relación entre ellos (normalmente opuestos en algún punto), que se suceden una y otra vez. Lo que estaba muerto de pronto revive, y aquello que está en auge termina volviendo al baúl de los recuerdos. Los videojuegos son un escenario ideal para observar todo este tipo de fenómenos artísticos y culturales porque, a grandes rasgos, estamos ante un arte en ciertes; una industria mastodóntica, sí, que en realidad no tiene tantos años, y en la que cada década es fundamental porque reescribe sus propias reglas. Ahora estamos viendo, por fin, una suerte de estabilización (las cosas cada vez tardan más, y los cambios son menos rupturistas y arriesgados) del mundillo y de las tendencias… pero el panorama indie, como de costumbre, sigue a lo suyo.
Hay, por supuesto, modelos que se mantienen y que parecen casi inamovibles en los videojuegos independientes: los metroidvania, los roguelites, los deck builders, los “cozy”, los plataformas en 2D y los títulos de simulación, que ya están llegando a un punto completamente rocambolesco… Y, aún así, siempre hay hueco para algo nuevo. Lo que se está empezando a ver ahora, cada vez más, es la estética rubber-hose inspirada en los dibujos animados de la década de 1930, como un pequeño candil titilante en la tormenta perfecta del pixel art, que todavía domina con puño de hierro. Mouse: P.I. For Hire es uno de los videojuegos que utilizan esta estética rubber-hose, y lo hace con muchísimo criterio. Lo tenemos con nosotros desde el pasado 16 de abril para PC, PlayStation 5, PlayStation 4, Xbox Series X/S, Xbox One, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2; te contamos qué tal el juego de disparos en primera persona del universo de Mickey Mouse.

El cine negro, la animación clásica… ¿y Doom?
Mickey Mouse: P.I. For Hire es, a grandes rasgos, un mix de conceptos que a priori parece que no deberían encajar: cine negro, animación clásica con estilo rubber-hosee, y un esquema de boomer shooter al estilo de los Doom de antaño. Empecemos por lo primero; el título nos traslada a Mouseburg, en 1934, una metrópoli atenazada por la corrupción, el crimen organizado y el contrabando de queso fundido, una analogía bastante clara del alcohol durante la ley seca de EEUU. Jack Pepper, nuestro protagonista (cuya voz es Troy Baker, a todo esto), es un veterano de guerra reconvertido en detective privado. Una cosa lleva a la otra, y de pronto se ve envuelto en conspiraciones y maquinaciones de altísimo calado, en su mayoría con un puntito de sátira que me ha parecido muy acertado.
Esta ambientación se enmarca en una vertiente jugable muy interesante; una, para ser más específicos, que combina shooter moderno en primera persona con el boomer shooter de tiempos antediluvianos, donde se priorizaba enormemente la agresividad y el control de los escenarios. El gunplay es bastante preciso y satisfactorio, con armas que da gusto disparar, y con un muy elevado sentido de la estética también en el apartado armamentístico, desde ametralladoras de tambor a revólveres y armamento experimental, pasando por supuesto por el combate a puñetazo limpio. Sí que he echado en falta un poco la parte de P.I, es decir, de investigador privado, en la medida de que el 95% de la jugabilidad consiste en disparar.

El diseño de niveles también se siente muy tradicional dentro del género, con una plétora de habilidades de desplazamiento como el doble salto, el uso de ganchos, o de demás mecánicas plataformeras, con elementos que añaden una verticalidad muy bien recibida a los tiroteos. En tierra, sin embargo, las cosas también se pueden poner escabrosas muy rápido, con hordas y oleadas de enemigos que vienen de múltiples puntos y que atacan, persiguen y rastrean al jugador con una agresividad milimétrica y un grado de precisión que, en las dificultades más altas, asusta. Es posible que el hecho de que algunas habilidades se obtienen demasiado tarde no termine de ayudar a equilibrar las primeras horas de juego, que parecen excesivamente simples en comparación con el resto, algo que también juega un poco en contra de su rejugabilidad.
La estructura de Mouse: P.I. For Hire se articula a través de misiones principales, divididos en distintos niveles, en los que también hay hueco de vez en cuando para algún encargo secundario. En cuanto a la duración, la campaña principal oscila entre las 9 y 12 horas, en función del grado de completitud de coleccionables y rompecabezas opcionales. También, por supuesto, depende de la dificultad y de la propia habilidad del jugador; la aventura es, en general, bastante llevadera y equilibrada en la dificultad intermedia, pero puede ser completamente inmisericorde en la más alta. Es perfectamente viable, por supuesto, pero, como buena parte de sus inspiraciones clásicas, requerirá que te aprendas muy, muy bien los niveles, el uso estratégico de los potenciadores y el diseño de los enemigos.

Mouse: P.I. For Hire, estética de animación clásica y rendimiento
El apartado artístico de Mouse: P.I. For Hire es, sin lugar a dudas, la joya de la corona, la característica más poderosamente llamativa del videojuego de Fumi Games, con ese estilo rubber-hose tan mítico de los primeros años de la animación estadounidense. El apartado cromático, completamente en blanco y negro (completamente entendible, pero me habría gustado más quizás un pequeño fundido de color tenue, tipo Cuphead) y con granulado de película antigua termina de darle el toque a un apartado audiovisual sensacional, que también corona una banda sonora de jazz y blues muy atractiva pero quizás no tan memorable.
El rendimiento es muy fluido también: en PlayStation 5 y Xbox Series X tienes un modo de juego a 4K 60fps muy, muy sólidos, y otro a unos 1600p y 120fps, en caso de que tengas una tele o monitor de 120hz o más. En Switch 2 parece que funciona a 1080p y 60fps en el modo dock, y a 900p y 60fps en portátil, pero no lo hemos podido probar de primera mano. En ordenadores dependerá, por supuesto, del hardware con el que cuentes, pero en nuestros equipos de prueba (3070ti y 5070ti) iba completamente como la seda en todas las resoluciones; es interesante, además, la compatibilidad verificada con Steam Deck.

CONCLUSIONES
Mouse: P.I For Hire es uno de los indies más interesantes de lo que llevamos de año. A su animación de estilo rubber-hose, que homenajea sensacionalmente a los clásicos de los años 30, se une una historia de cine negro, simple pero satírica, y una jugabilidad de shooter en primera persona con gran inspiración en los boomer shooters tipo Doom. El principal inconveniente es que no es especialmente largo (unas 10h), ni rejugable, y que las mecánicas de investigación y plataformeo están completamente supeditadas al shooter, que supone la inmensa mayoría de la jugabilidad. Es un juego súper disfrutable al que quizás solo le ha faltado un poquito más de variedad y equilibrio para ser sobresaliente.
Versión analizada PC. Copia digital proporcionada por Game.Press
Hay, por supuesto, modelos que se mantienen y que parecen casi inamovibles en los videojuegos independientes: los metroidvania, los roguelites, los deck builders, los “cozy”, los plataformas en 2D y los títulos de simulación, que ya están llegando a un punto completamente rocambolesco… Y, aún así, siempre hay hueco para algo nuevo. Lo que se está empezando a ver ahora, cada vez más, es la estética rubber-hose inspirada en los dibujos animados de la década de 1930, como un pequeño candil titilante en la tormenta perfecta del pixel art, que todavía domina con puño de hierro. Mouse: P.I. For Hire es uno de los videojuegos que utilizan esta estética rubber-hose, y lo hace con muchísimo criterio. Lo tenemos con nosotros desde el pasado 16 de abril para PC, PlayStation 5, PlayStation 4, Xbox Series X/S, Xbox One, Nintendo Switch y Nintendo Switch 2; te contamos qué tal el juego de disparos en primera persona del universo de Mickey Mouse.

El cine negro, la animación clásica… ¿y Doom?
Mickey Mouse: P.I. For Hire es, a grandes rasgos, un mix de conceptos que a priori parece que no deberían encajar: cine negro, animación clásica con estilo rubber-hosee, y un esquema de boomer shooter al estilo de los Doom de antaño. Empecemos por lo primero; el título nos traslada a Mouseburg, en 1934, una metrópoli atenazada por la corrupción, el crimen organizado y el contrabando de queso fundido, una analogía bastante clara del alcohol durante la ley seca de EEUU. Jack Pepper, nuestro protagonista (cuya voz es Troy Baker, a todo esto), es un veterano de guerra reconvertido en detective privado. Una cosa lleva a la otra, y de pronto se ve envuelto en conspiraciones y maquinaciones de altísimo calado, en su mayoría con un puntito de sátira que me ha parecido muy acertado.
Esta ambientación se enmarca en una vertiente jugable muy interesante; una, para ser más específicos, que combina shooter moderno en primera persona con el boomer shooter de tiempos antediluvianos, donde se priorizaba enormemente la agresividad y el control de los escenarios. El gunplay es bastante preciso y satisfactorio, con armas que da gusto disparar, y con un muy elevado sentido de la estética también en el apartado armamentístico, desde ametralladoras de tambor a revólveres y armamento experimental, pasando por supuesto por el combate a puñetazo limpio. Sí que he echado en falta un poco la parte de P.I, es decir, de investigador privado, en la medida de que el 95% de la jugabilidad consiste en disparar.

El diseño de niveles también se siente muy tradicional dentro del género, con una plétora de habilidades de desplazamiento como el doble salto, el uso de ganchos, o de demás mecánicas plataformeras, con elementos que añaden una verticalidad muy bien recibida a los tiroteos. En tierra, sin embargo, las cosas también se pueden poner escabrosas muy rápido, con hordas y oleadas de enemigos que vienen de múltiples puntos y que atacan, persiguen y rastrean al jugador con una agresividad milimétrica y un grado de precisión que, en las dificultades más altas, asusta. Es posible que el hecho de que algunas habilidades se obtienen demasiado tarde no termine de ayudar a equilibrar las primeras horas de juego, que parecen excesivamente simples en comparación con el resto, algo que también juega un poco en contra de su rejugabilidad.
La estructura de Mouse: P.I. For Hire se articula a través de misiones principales, divididos en distintos niveles, en los que también hay hueco de vez en cuando para algún encargo secundario. En cuanto a la duración, la campaña principal oscila entre las 9 y 12 horas, en función del grado de completitud de coleccionables y rompecabezas opcionales. También, por supuesto, depende de la dificultad y de la propia habilidad del jugador; la aventura es, en general, bastante llevadera y equilibrada en la dificultad intermedia, pero puede ser completamente inmisericorde en la más alta. Es perfectamente viable, por supuesto, pero, como buena parte de sus inspiraciones clásicas, requerirá que te aprendas muy, muy bien los niveles, el uso estratégico de los potenciadores y el diseño de los enemigos.

Mouse: P.I. For Hire, estética de animación clásica y rendimiento
El apartado artístico de Mouse: P.I. For Hire es, sin lugar a dudas, la joya de la corona, la característica más poderosamente llamativa del videojuego de Fumi Games, con ese estilo rubber-hose tan mítico de los primeros años de la animación estadounidense. El apartado cromático, completamente en blanco y negro (completamente entendible, pero me habría gustado más quizás un pequeño fundido de color tenue, tipo Cuphead) y con granulado de película antigua termina de darle el toque a un apartado audiovisual sensacional, que también corona una banda sonora de jazz y blues muy atractiva pero quizás no tan memorable.
El rendimiento es muy fluido también: en PlayStation 5 y Xbox Series X tienes un modo de juego a 4K 60fps muy, muy sólidos, y otro a unos 1600p y 120fps, en caso de que tengas una tele o monitor de 120hz o más. En Switch 2 parece que funciona a 1080p y 60fps en el modo dock, y a 900p y 60fps en portátil, pero no lo hemos podido probar de primera mano. En ordenadores dependerá, por supuesto, del hardware con el que cuentes, pero en nuestros equipos de prueba (3070ti y 5070ti) iba completamente como la seda en todas las resoluciones; es interesante, además, la compatibilidad verificada con Steam Deck.

CONCLUSIONES
Mouse: P.I For Hire es uno de los indies más interesantes de lo que llevamos de año. A su animación de estilo rubber-hose, que homenajea sensacionalmente a los clásicos de los años 30, se une una historia de cine negro, simple pero satírica, y una jugabilidad de shooter en primera persona con gran inspiración en los boomer shooters tipo Doom. El principal inconveniente es que no es especialmente largo (unas 10h), ni rejugable, y que las mecánicas de investigación y plataformeo están completamente supeditadas al shooter, que supone la inmensa mayoría de la jugabilidad. Es un juego súper disfrutable al que quizás solo le ha faltado un poquito más de variedad y equilibrio para ser sobresaliente.
Versión analizada PC. Copia digital proporcionada por Game.Press
La animación. La banda sonora. El gunplay. Dificultad bien ajustada. Sátira.
Algunas habilidades tardan demasiado en aparecer. Poco rejugable. Poca investigación.
Mouse: P. I. For Hire es un shooter divertidísimo con una estética brutal; le falta algo de equilibrio y variedad, pero es súper recomendable.








