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Análisis de Little Kitty, Big City - The Legend of Michi: Breath of the
Nintendo Switch PC Xbox One Xbox Series

Análisis de Little Kitty, Big City - The Legend of Michi: Breath of the "Miau"

Eres un gatito negro perdido en una gran ciudad. Encuentra la manera de volver a tu hogar, situado en las alturas, mientras vives aventuras.

Por Eric Codonyer,
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Los gatos, esas pequeñas criaturitas peludas que han conseguido tener tres días oficiales al año, conquistar nuestros hogares e Internet y, como no, tener docenas y docenas de videojuegos basados en ellos. Ésta es la review del más reciente de esos juegos, el cual si bien tiene algunas similitudes con Stray o Untitled Goose Game, tiene su propia personalidad y es capaz de brillar por sí solo con su propia luz. Hablamos de Little Kitty, Big City, desarrollada y autopublicada por la americana Double Dagger Studio. Este indie gatuno se anunció hace ya mas de año y medio pero por fin ya lo tenemos para Nintendo Switch, Xbox y PC. Hubo que esperar mucho para poder jugar con ese pequeño gatito negro, y ahora que lo tenemos entre nosotros nos hacemos la pregunta: ¿Sus aventuras son disfrutables y divertidas? La respuesta es un rotundo si.




El gato que se cayó por la ventana

Este juego comienza de una manera similar a Stray, pues después de una más que merecida siesta gatuna en la cornisa de una ventana, nuestro protagonista se resbala y acaba precipitándose hacia el suelo. La diferencia respecto a la obra de Blue Twelve es que aquí se le da un toque cómico en vez de dramático a la situación. Una vez aterrizado, nuestro minino tendrá que encontrar la manera de volver a trepar hasta la ventana de la que resbaló, lo cual le será posible gracias a los consejos de los nuevos amigos que conocerá por la ciudad. Y es que este gatito tan pequeño nunca había salido de casa y ahora está asombrado por todas las cosas nuevas que está viendo, por lo que igual no sería tan mala idea darse una vuelta por el barrio antes de emprender el camino de vuelta a casa.

Por lo pronto tenemos el estómago vacío, así que si queremos tener energía suficiente para volver a casa antes deberemos zamparnos cuatro ricos pescaditos. El primero de ellos nos lo dará un simpático cuervo si le entregamos a cambio un número determinado de objetos brillantes (la moneda del juego). Otra cosa que se nos enseñará bastante pronto es el como cazar pájaros para obtener sus plumas, el otro recurso del juego y que se usará para desbloquear los viajes rápidos. ¡Tranquilos!, nuestro gato liberará al pájaro tras obtener su pluma.




Cuervos, patos y otros animales

Una vez con la tripita algo llena tras comernos el primer pescado, obtendremos la habilidad de trepar por las hiedras y con ello desbloquear el acceso completo a todo el barrio. En cuanto a los otros tres pescados, tendremos que apañárnoslas para robárselos a sus legítimos dueños humanos. Para tal misión ladrona contamos con un mapa elaborado por unos patitos dispersados por la ciudad (llevarlos de vuelta junto a su pare es una de las tantas misiones propuestas por el juego), gracias al cual nos servirá tanto para orientarnos como para localizar la ubicación exacta de los pescados restantes, los propios patos perdidos y las alcantarillas, que son los puntos de viaje rápido.

Eso si, los coleccionables y las misiones las tendremos que encontrar por nuestra cuenta. Algunas de estas misiones consistirán en ayudar a otros animales con sus problemas, pero otras de ellas serán simplemente objetivos para nuestro deleite personal, como meternos en todas las cajas que encontremos o dormir la siesta en los lugares mas cómodos que veamos. También hay alguna que otra misión que nos pedirá ser traviesos, pero por lo general se nos pedirá que ayudemos a los necesitados. Aparte de las misiones, el juego cuenta también con una buena cantidad de logros para cumplir. Por lo general suelen ser bastante fáciles, pero hay algunos de ellos bastante rebuscados, así como otros que son algo tediosos por el elevado numero de veces que te piden hacer una cosa concreta. Respecto a coleccionables, el juego cuenta con mas de 40 sombreritos que podemos coleccionar y equipar a nuestro gato.




Semejanzas con The Legend of Zelda

Lo cierto es que las mecánicas de este juego recuerdan bastante a la Meseta de los Albores de The Legend of Zelda: Breath of the Wild. A grandes rasgos, en ambos juegos debemos encontrar y superar cuatro pruebas en una zona algo amplia, en la cual estamos aislados, para así mejorar nuestra resistencia y poder escapar de allí. Para conseguir cada uno de los pescados, así como rescatar a cada uno de los patos, se nos planteara un pequeño puzle al estilo de los santuarios del Zelda, pero el nivel de dificultad de éstos es bajo y resulta bastante sencillo resolverlos.

El barrio donde estamos no es que sea demasiado grande, aunque al inicio y dado el tamaño de nuestro protagonista puede darnos esa sensación. El barrio tiene varias zonas claramente diferenciadas y tiene comercios variados y casas donde podremos colarnos. Las tiendas varían desde la mas humilde verdulería y tienda de colmados, pasando por lavanderías y recreativos hasta tiendas frikis de merchandising. Los límites del mapa que podemos explorar, así como algunas zonas que nos obligarán a dar rodeos, estarán marcados por un enemigo natural de los gatos o por grandes charcos de agua. Asimismo, también hay perros que nos impedirán pasar por ciertas calles a no ser que les demos un hueso para comer. También nos encontraremos con huecos por los que agazaparse, pero algunos de ellos estarán bloqueados por cajas desde el otro lado y no los podremos usar hasta haberlos desbloqueado primero desde el otro lado.




Habilidades gatunas

En cuanto a la jugabilidad, éste es uno de los puntos fuertes del juego. Como gato, podemos hacer mogollón de cosas. Tenemos un botón solo para maullar y otro para expresarnos con gestos varios, las cuales se obtienen completando misiones. Podemos dar zarpazos con nuestras dos patas delanteras, agacharnos y gatear, correr, saltar para trepar o para cazar, escalar por las hiedras, agarrar cosas con la boca… y cualquier otra cosa que pueda hacer un gato. Las interacciones con las personas son bastante variadas, pues éstas reaccionan a nosotros de maneras muy distintas.

Esas reacciones serán al azar, pero nos encontraremos desde gente que nos querrá acariciar, alérgicos que estornudarán si nos acercamos, supersticiosos que se asustarán porque somos de color negro, apresurados que se enfadarán si nos ponemos en su camino, despistados que se tropezarán con nosotros y hasta esa clase de gente que en cuanto ve un gato tiene que hacerle una foto. Esto último dependerá de si tenemos algún sombrero gracioso o portamos algo raro en la boca.




Por último, también podemos provocar que la gente se tropiece para que así se les caiga lo que lleven en la mano, que puede ser comida, latas de refresco, las cuales podemos reciclar como buen minino para obtener objetos brillantes a cambio, e incluso sus teléfonos móviles. Lo único que igual puede fallar un poco son los saltos precisos en ciertas ocasiones, pues si fallamos implicará tener que volver a hacer dicha zona de nuevo. Aquí hay que recalcar que no hay daño por caída ni ningún otro tipo de contador de vida, por lo que no hay modo alguno de perder la partida. A lo que sí que hay que prestar atención es al medidor de resistencia para no quedarnos vendidos escalando.

Lamentablemente, no todo es perfecto en este juego, y toca hablar de los dos puntos negativos mas notorios que tiene. El primero de ellos es la duración, ya que es posible terminarse el juego en 2 o 3 horas (incluso menos) si vamos directamente al grano. Si queremos sacarle el 100% ya estaríamos hablando de 5 ó 6 horas. El segundo de ellos son los diferentes glitches que aparecen durante la aventura, los cuales suelen darse con bastante facilidad debido a las físicas del juego. Lo bueno es que ninguno de estos glitches rompe el juego o lo hace injugable, pero lo malo es que ocurre más de lo deseado. Por poner un ejemplo, algún objeto podría quedarse en un sitio inaccesible y eso ya nos impediría conseguir un logro en esa partida.




Diseños bonitos y melodías juguetonas

Gráficamente nos encontramos con un juego sencillo pero muy colorido y bien recreado. El barrio japones donde transcurre la acción se siente lleno de vida. Los animales, de los cuales hay bastante variedad, y los entornos están muy bien detallados. Las personas ya es otro tema, pues sus ropas y aspectos son bastante genéricos y, al igual que pasaba en el título del ganso, las personas no tienes ojos, nariz, boca ni ningún otro rastro facial.

A nivel sonoro nos encontramos con piezas musicales muy tranquilas y relajadas. No hay música de acción ni de misterio, pues el juego realmente no cuenta con momentos trepidantes. Por otro lado, los efectos de sonido gatunos están muy bien conseguidos y los diálogos de los animales tienen unas voces al mas puro estilo de Banjo Kazooie, donde usando los sonidos de ese propio animal se recrean las voces que estos hacen al hablar. Un punto negativo aquí es que algunos diálogos pueden hacerse un poco largos o tediosos, y los terminaremos pasando rápido. También nos encontraremos con algunos chistes, pero estos suelen ser malillos.

Conclusión

En resumen, Si te gustan mucho los gatos, Little Kitty, Big City te encantará, pues literalmente trata de un gatito pasando la tarde por el barrio antes de volver a casa. La historia principal es bastante corta, inocente y encantadora, sin malicia alguna. Tanto el protagonista, los demás animales, las personas como el propio barrio ofrecen una bonita sensación de cuento o animación para toda la familia. Es cierto que existen algunos fallitos, pero la gran cantidad de cosas que puedes hacer por las calles y el carisma de sus personajes compensan con creces la corta duración del título. Sencillo, corto pero divertido, y estas sensaciones son las que cuentan en esta vida... o en las siete vidas del gato.

Nuestro amigo y mentor: el cuervo.
Nuestro amigo y mentor: el cuervo.
¡Qué perrito más simpático!
¡Qué perrito más simpático!
Cazando pajaritos.
Cazando pajaritos.
Somos muy fotogénicos.
Somos muy fotogénicos.
Conoceremos a los otros gatos del barrio.
Conoceremos a los otros gatos del barrio.
De compras por la frutería.
De compras por la frutería.
Pescadito rico para ganar energía.
Pescadito rico para ganar energía.
Una bonita colección de sombreros.
Una bonita colección de sombreros.
¡Devuélveme mi teléfono!
¡Devuélveme mi teléfono!
De visita a la lavandería.
De visita a la lavandería.

Alternativas
Untitled Goose Game. Stray.
Muy vivo y colorido. Música relajante. Bastantes coleccionables. Los gatitos ;)
Historia principal algo corta. Algunos diálogos pueden resultar algo pesados. Glitches ocasionales.
Un divertido juego para los amantes de los gatos y para los que compartan su curiosidad. No dejes un rincón por explorar en esta animada ciudad.
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