Nintendo Switch 2
Análisis de Kirby Air Riders, un título 100% Sakurai
Los deseos de Sakuria se han hecho realidad y tenemos con nosotros un nuevo juego de velocidad de Kirby repleto de contenido que disfrutar.
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Masahiro Sakurai es una mente prodigiosa dentro del mundo de los videojuegos, y lo que es más importante, un verdadero fan de los videojuegos que se dedica a llevar sus mejores ideas al resto de jugadores. El anuncio de este Kirby Air Raiders para Nintendo Switch 2 pilló totalmente por sorpresa, y parecía ser todo un disparo a los pies dentro de la casa Nintendo teniendo en cuento a que su título más potente, y con el que estrenaron Nintendo Switch 2, fue Mario Kart World, una obra del mismo género que podría llegar a ser competencia directa para el nuevo título de velocidad de Kirby del que hoy vamos a hablar.
El Kirby Air Raider de Game Cube es un título que ni mucho menos es de los más recordados de la plataforma, pero se trata de una propuesta en la que Sakurai puso toda su imaginación y creatividad para ofrecer un título de velocidad realmente particular y especial. Este Kirby Air Raiders es el deseo de Sakurai, un juego en el que Nintendo le ha dado toda la libertad para que el creador plasme todo aquello que su mente podía crear para esta "segunda parte" de la serie de carreras protagonizada por Kirby. Y antes de que te hagas la pregunta, te adelantamos la respuesta, este título es un videojuego de velocidad que a primera vista puede coincidir con la temática de juegos como los Mario Kart, Sonic Racing, u otras obras de temática similar, pero en el fondo nos encontramos con un título realmente particular y diferente, especialmente cuando tenemos el mando en las manos.

Como punto de partida queremos centrarnos en hablar del gameplay "básico" de todos los modos de juego, lo que viene a ser cómo se controlan los vehículos en este título de conducción. Aquí no existe eso de dejar pulsado el botón de acelerar, de hecho es lo contrario, la aceleración es automática y no por tener las típicas ayudas que incluyen títulos similares, aquí es algo que ocurre por defecto. El botón principal lo pulsamos para frenarnos o derrapar, pero esto a su vez hace que carguemos el turbo. El mismo botón lo empleamos para absorber enemigos, así como utilizar sus correspondientes habilidades como si de un título de plataformas clásico de Kirby se tratara. Sobre el papel todo pinta simple, pero lo cierto es que hay que echarse un buen número de partidas para empezar a sacar partido a todas las posibilidades. Existen más mecanismos durante las carreras, pero el título ya se encarga de explicarnos todos ellos en completos tutoriales que recomendamos no saltarse.
Una de las primeras particularidades que encontramos respecto al primer título de carreras de Kirby de Game Cube es que en esta ocasión Kirby está mucho más acompañado. Los Kirby de colores eran los protagonistas en las carreras del título clásico, y aquí siguen estando presentes pero son muchísimos más los rostros conocidos de los juegos del esponjoso personaje rosa los que se han unido a la fiesta de la velocidad. Meta Knight, el rey Dedede, o Waddle Dee, entre otros, son solo algunas de las opciones disponibles, y es que el factor de personajes desbloqueables no podía faltar a la cita en un videojuego de Sakurai. La cantidad de naves que podemos ir desbloqueando nos ofrece un sin fin de posibilidades. Las estadísticas de cada una de ellas hace que sumemos un sin fin de posibilidades para encontrar aquella que más se adapta a nuestro gusto, o bien que tengamos que buscar alguna en determinado para según qué modo de juego o circuito.
La primera modalidad de juego que encontramos en el menú principal es el modo Air Ride, aunque lo que recomendamos es pasar por la escuela de pilotos para poder completar los tutoriales y comprender los conceptos básicos, el interiorizarlos ya será algo que lleve más tiempo y partidas mediante. Dentro de este están las modalidades básicas, tales como la carrera estándar, el modo contrarreloj o el modo libre, sin olvidar la disciplina online donde podemos competir en clasificatorias o partidas por diversión, así como crear salas privadas. Como en todo buen juego de Sakurai (ahí el ejemplo de la locura que supone el último Smash Bros en cuanto a personalización de partidas) podemos editar las reglas de las partidas del modo Air Ride para seleccionar número de vueltas y competidores o la elección de los circuitos, entre otros. Si lo que quieres son "carreras" típicas, aquí tienes tu opción de juego predilecta.

El modo A vista de pájaro nos trae de vuelta las carreras con cámara cenital, lo que podríamos referenciar a la vista que tenemos cuando de pequeños jugábamos al scalextric. Aquí volvemos a tener las mismas disciplinas que en Air Ride, siendo el modo carrera, contrarreloj, libre y disciplina online junto a las opciones de personalización de las reglas de la partida. Como Sakurai piensa en todo, evidentemente en este modo disponemos de dos sistemas de control, siendo el modo volante un sistema de corte clásico donde dobemos girar hacia derecha o izquierda para tomar las curvas teniendo en cuenta la posición de la nave en la pista. En segundo lugar está el control libre, con el que tenemos que apuntar hacia la dirección que deseamos tomar.
Pruebas Urbanas es el modo de juego más particular de esta entrega. Aquí los corredores compiten en diferentes fases de diferentes mecánicas. La primera parte de las pruebas consiste en correr por un escenario obteniendo potenciadores de diferentes índoles, pero también podemos cambiar la nave si encontramos otra que nos interese más, o incluso si se la robamos a otro competidor. Este escenario esconde muchos secretos y eventos, pero sobretodo una gran verticalidad para que exploremos de arriba a abajo. Tras esa primera fase de potenciación accedemos a las pruebas. Aquí hemos encontrado el mayor inconveniente de las Pruebas Urbanas y es que hay pruebas que no tienen gran atractivo o incluso donde su duración es irrisoria, básicamente estas pruebas son pequeños minijuegos como lanzarse contra dianas, carreras de corta distancia u otros. Estos minijuegos por cierto, se pueden jugar por separado sin tener que completar la primera fase.

Por último está el modo Escapada, lo que podría considerarse como el modo historia. Aquí nos encontramos ante el viaje para dar caza a un corredor desconocido, y por el camino vamos a acontecer diferentes eventos o pruebas, sin olvidar el proceso de potenciación de la nave durante el viaje para poder llegar lo más fuertes posibles a nuestro objetivo. Básicamente esto es un pequeño roguelite donde hay diferentes caminos para llegar al final. Es una propuesta interesante y gracias a ese componente aleatorio nos encontramos con la necesidad de jugarlo en repetidas ocasiones para ver todas las posibilidades que ofrece. Lo cierto es que su duración no es muy elevada para ser el "modo historia", pero si lo comparamos con títulos de índoles similares donde hay que repetir diferentes "runs", lo cierto es que cada uno de estos recorridos se antoja algo largo y no vemos muy viable esa posibilidad de "vamos a jugar una partida más" en el caso de no disponer de tiempo suficiente para ello. En cuallquier caso, recomendamos jugar algunas partidas a esta disciplina para ver diferentes rutas y eventos.
Desde que iniciamos el juego se nota presente la mano de Sakurai. Los menús del juego, los extensos y detallados tutoriales, lo cuidadosas que son ciertas mecánicas, las opciones de personalización, los desbloqueables o un sin fin de elementos son un claro ejemplo de ello. El rendimiento del juego es muy bueno, tanto en modo portátil como jugando en la televisión, y lo cierto es que el único problema que hemos encontrado para adentrarnos en la experiencia que propone Kirby Air Riders es la locura de estímulos y cosas que ocurren en la pantalla desde el primer momento, algo a lo que hay que acostumbrarse. En lo sonoro sin lugar a dudas lo más destacable es la genial banda sonora, mientras que el tema del doblaje le baja algunos puntos si nos referimos al nivel de las pocas voces que hay en castellano. Como ya hemos anticipado, se trata de un título de velocidad realmente particular, y por ello puede ser entendible que no capte la atención de todos los jugadores que buscan una temática de carreras arcade más simple o clásica. En cualquier caso, este Kirby Air Riders solo nos hace augurar un futuro Smash Bros aún más grande y particular, ya que aunque el creativo no parezca muy interesado en ello, confiamos en que será algo que acabará ocurriendo. No hay nadie mejor para seguir con Super Smash Bros en Nintendo Switch 2.

CONCLUSIONES
Kirby Air Raiders es un título creado con todo el cariño, delicadeza, atención y cuidado de Sakurai, y especialmente los fans del creativo son los que más bondades van a poder descubrir en el juego. Se trata de un título de velocidad con unas mecánicas realmente particulares, donde encontramos modos de juego con un corte más clásico, pero otros muchos muy particulares. Son un montón la cantidad de pequeños detalles donde se encuentra la pasión que siente Sakurai a la hora de crear esta serie y un claro ejemplo de lo que es cuidar el desarrollo de un videojuego, y más aún trabajar con verdadera pasión para crear una experiencia única. Lo que viene a ocurrir con títulos como este, al igual que ha pasado en repetidas ocasiones con otros creadores como por ejemplo Kojima, es que ofrecen experiencias cercanas a géneros "generalistas" pero con particularidades que lo alejan de lo común, lo que puede hacer que no sea del gusto de todos dadas ciertas mecánicas del gameplay u otras decisiones creativas de la obra.
Estamos ante una experiencia muy buena, pero no apta para todos los jugadores que en este caso puedan buscar una experiencia de carreras arcade más singular o común. La cantidad que tiene de contenido es abrumadora en un principio, algo que nos ha encantado dada la cantidad de opciones, pero no todos los modos de juego son igual de atractivos o enganchan de la misma forma. En cualquier caso se trata de un título al que los fans de Kirby y las obras de Sakurai deberían dar una oportunidad, es de esos juegos que amarás si te llega a enganchar.
El Kirby Air Raider de Game Cube es un título que ni mucho menos es de los más recordados de la plataforma, pero se trata de una propuesta en la que Sakurai puso toda su imaginación y creatividad para ofrecer un título de velocidad realmente particular y especial. Este Kirby Air Raiders es el deseo de Sakurai, un juego en el que Nintendo le ha dado toda la libertad para que el creador plasme todo aquello que su mente podía crear para esta "segunda parte" de la serie de carreras protagonizada por Kirby. Y antes de que te hagas la pregunta, te adelantamos la respuesta, este título es un videojuego de velocidad que a primera vista puede coincidir con la temática de juegos como los Mario Kart, Sonic Racing, u otras obras de temática similar, pero en el fondo nos encontramos con un título realmente particular y diferente, especialmente cuando tenemos el mando en las manos.

Como punto de partida queremos centrarnos en hablar del gameplay "básico" de todos los modos de juego, lo que viene a ser cómo se controlan los vehículos en este título de conducción. Aquí no existe eso de dejar pulsado el botón de acelerar, de hecho es lo contrario, la aceleración es automática y no por tener las típicas ayudas que incluyen títulos similares, aquí es algo que ocurre por defecto. El botón principal lo pulsamos para frenarnos o derrapar, pero esto a su vez hace que carguemos el turbo. El mismo botón lo empleamos para absorber enemigos, así como utilizar sus correspondientes habilidades como si de un título de plataformas clásico de Kirby se tratara. Sobre el papel todo pinta simple, pero lo cierto es que hay que echarse un buen número de partidas para empezar a sacar partido a todas las posibilidades. Existen más mecanismos durante las carreras, pero el título ya se encarga de explicarnos todos ellos en completos tutoriales que recomendamos no saltarse.
Una de las primeras particularidades que encontramos respecto al primer título de carreras de Kirby de Game Cube es que en esta ocasión Kirby está mucho más acompañado. Los Kirby de colores eran los protagonistas en las carreras del título clásico, y aquí siguen estando presentes pero son muchísimos más los rostros conocidos de los juegos del esponjoso personaje rosa los que se han unido a la fiesta de la velocidad. Meta Knight, el rey Dedede, o Waddle Dee, entre otros, son solo algunas de las opciones disponibles, y es que el factor de personajes desbloqueables no podía faltar a la cita en un videojuego de Sakurai. La cantidad de naves que podemos ir desbloqueando nos ofrece un sin fin de posibilidades. Las estadísticas de cada una de ellas hace que sumemos un sin fin de posibilidades para encontrar aquella que más se adapta a nuestro gusto, o bien que tengamos que buscar alguna en determinado para según qué modo de juego o circuito.
La primera modalidad de juego que encontramos en el menú principal es el modo Air Ride, aunque lo que recomendamos es pasar por la escuela de pilotos para poder completar los tutoriales y comprender los conceptos básicos, el interiorizarlos ya será algo que lleve más tiempo y partidas mediante. Dentro de este están las modalidades básicas, tales como la carrera estándar, el modo contrarreloj o el modo libre, sin olvidar la disciplina online donde podemos competir en clasificatorias o partidas por diversión, así como crear salas privadas. Como en todo buen juego de Sakurai (ahí el ejemplo de la locura que supone el último Smash Bros en cuanto a personalización de partidas) podemos editar las reglas de las partidas del modo Air Ride para seleccionar número de vueltas y competidores o la elección de los circuitos, entre otros. Si lo que quieres son "carreras" típicas, aquí tienes tu opción de juego predilecta.

El modo A vista de pájaro nos trae de vuelta las carreras con cámara cenital, lo que podríamos referenciar a la vista que tenemos cuando de pequeños jugábamos al scalextric. Aquí volvemos a tener las mismas disciplinas que en Air Ride, siendo el modo carrera, contrarreloj, libre y disciplina online junto a las opciones de personalización de las reglas de la partida. Como Sakurai piensa en todo, evidentemente en este modo disponemos de dos sistemas de control, siendo el modo volante un sistema de corte clásico donde dobemos girar hacia derecha o izquierda para tomar las curvas teniendo en cuenta la posición de la nave en la pista. En segundo lugar está el control libre, con el que tenemos que apuntar hacia la dirección que deseamos tomar.
Pruebas Urbanas es el modo de juego más particular de esta entrega. Aquí los corredores compiten en diferentes fases de diferentes mecánicas. La primera parte de las pruebas consiste en correr por un escenario obteniendo potenciadores de diferentes índoles, pero también podemos cambiar la nave si encontramos otra que nos interese más, o incluso si se la robamos a otro competidor. Este escenario esconde muchos secretos y eventos, pero sobretodo una gran verticalidad para que exploremos de arriba a abajo. Tras esa primera fase de potenciación accedemos a las pruebas. Aquí hemos encontrado el mayor inconveniente de las Pruebas Urbanas y es que hay pruebas que no tienen gran atractivo o incluso donde su duración es irrisoria, básicamente estas pruebas son pequeños minijuegos como lanzarse contra dianas, carreras de corta distancia u otros. Estos minijuegos por cierto, se pueden jugar por separado sin tener que completar la primera fase.

Por último está el modo Escapada, lo que podría considerarse como el modo historia. Aquí nos encontramos ante el viaje para dar caza a un corredor desconocido, y por el camino vamos a acontecer diferentes eventos o pruebas, sin olvidar el proceso de potenciación de la nave durante el viaje para poder llegar lo más fuertes posibles a nuestro objetivo. Básicamente esto es un pequeño roguelite donde hay diferentes caminos para llegar al final. Es una propuesta interesante y gracias a ese componente aleatorio nos encontramos con la necesidad de jugarlo en repetidas ocasiones para ver todas las posibilidades que ofrece. Lo cierto es que su duración no es muy elevada para ser el "modo historia", pero si lo comparamos con títulos de índoles similares donde hay que repetir diferentes "runs", lo cierto es que cada uno de estos recorridos se antoja algo largo y no vemos muy viable esa posibilidad de "vamos a jugar una partida más" en el caso de no disponer de tiempo suficiente para ello. En cuallquier caso, recomendamos jugar algunas partidas a esta disciplina para ver diferentes rutas y eventos.
Desde que iniciamos el juego se nota presente la mano de Sakurai. Los menús del juego, los extensos y detallados tutoriales, lo cuidadosas que son ciertas mecánicas, las opciones de personalización, los desbloqueables o un sin fin de elementos son un claro ejemplo de ello. El rendimiento del juego es muy bueno, tanto en modo portátil como jugando en la televisión, y lo cierto es que el único problema que hemos encontrado para adentrarnos en la experiencia que propone Kirby Air Riders es la locura de estímulos y cosas que ocurren en la pantalla desde el primer momento, algo a lo que hay que acostumbrarse. En lo sonoro sin lugar a dudas lo más destacable es la genial banda sonora, mientras que el tema del doblaje le baja algunos puntos si nos referimos al nivel de las pocas voces que hay en castellano. Como ya hemos anticipado, se trata de un título de velocidad realmente particular, y por ello puede ser entendible que no capte la atención de todos los jugadores que buscan una temática de carreras arcade más simple o clásica. En cualquier caso, este Kirby Air Riders solo nos hace augurar un futuro Smash Bros aún más grande y particular, ya que aunque el creativo no parezca muy interesado en ello, confiamos en que será algo que acabará ocurriendo. No hay nadie mejor para seguir con Super Smash Bros en Nintendo Switch 2.

CONCLUSIONES
Kirby Air Raiders es un título creado con todo el cariño, delicadeza, atención y cuidado de Sakurai, y especialmente los fans del creativo son los que más bondades van a poder descubrir en el juego. Se trata de un título de velocidad con unas mecánicas realmente particulares, donde encontramos modos de juego con un corte más clásico, pero otros muchos muy particulares. Son un montón la cantidad de pequeños detalles donde se encuentra la pasión que siente Sakurai a la hora de crear esta serie y un claro ejemplo de lo que es cuidar el desarrollo de un videojuego, y más aún trabajar con verdadera pasión para crear una experiencia única. Lo que viene a ocurrir con títulos como este, al igual que ha pasado en repetidas ocasiones con otros creadores como por ejemplo Kojima, es que ofrecen experiencias cercanas a géneros "generalistas" pero con particularidades que lo alejan de lo común, lo que puede hacer que no sea del gusto de todos dadas ciertas mecánicas del gameplay u otras decisiones creativas de la obra.
Estamos ante una experiencia muy buena, pero no apta para todos los jugadores que en este caso puedan buscar una experiencia de carreras arcade más singular o común. La cantidad que tiene de contenido es abrumadora en un principio, algo que nos ha encantado dada la cantidad de opciones, pero no todos los modos de juego son igual de atractivos o enganchan de la misma forma. En cualquier caso se trata de un título al que los fans de Kirby y las obras de Sakurai deberían dar una oportunidad, es de esos juegos que amarás si te llega a enganchar.
Copia digital proporcionada por Nintendo.
Alternativas
Mario Kart World o Sonic Racing: CrossWorlds
Enorme cantidad de contenido y elementos desbloqueables. El cuidado de Sakurai.
Algunos modos son lentos o repetitivos. No es una experiencia para todos los fans del género.
Kirby Airs Riders es un título de velocidad bastante particular, pero con el que disfrutar un montón si te adentras en él.








