¡Colabora!
0
Largo sábado de exterminio
Nintendo Switch PlayStation 4 Xbox One

Largo sábado de exterminio

Dedicamos el fin de semana a cazar arañas y todo sale terriblemente mal.

Por David Vigón Rodríguez,
0 0 0

Jugado en Xbox One S.

La aniquilación animal es un acto terrible, pero si se practica mal se convierte en una jocosa fruslería. Valerosos hombres que luchan contra las fuerzas imparables de la naturaleza y caen como hojas otoñales de ese árbol que no pudieron derrotar. No estuvimos presente en la inolvidable guerra neozeolandesa contra los emués ni conocemos a nadie castrado por un mapache o degollado por un gallo de pelea, pero sí contemplamos a la humanidad arrodillada ante lo que no conoce ni ama. Desde ese parroquiano asturiano que persigue con parsimonia, con escoba en mano, a una paloma ociosa que se adentró en una cafetería a robar migas de pan * hasta vecinos mostoleños amargado cuyas vidas penden de un hilo ante la existencia de gatos callejeros en su barrio y la presencia de una valeroso muchachito que los alimenta y cuida**.

Si la majadería homínida es una chanza en la vida real lo es aún más en la vida cinematográfica, testigo voluble de nuestros pecados y defectos. Los perros de mi mujer (1966) y Un ratoncito duro de roer (1997) son buenos ejemplos de la voluntad de hierro de los peludos vivientes. La primera es un encantador clásico de Disney sobre teckels traviesos que ponen todo patas arriba y desequilibran al marido americano que todos llevamos dentro, así como a un gran danés, pues en la guerra hasta los compañeros perrunos son victimas también. La segunda es una gamberra historia noventera sobre dos hermanos que destrozan una casa entera en pos de la aniquilación de un ratoncillo que vive entre sus paredes y es un abnegado superviviente. Un ratoncillos que es comparado con Hitler en la propia película pero que le gusta dormir en su camita con mantitas. Un ratoncito superduro pero muy bonito. ¿Ha comprendido la idea latente de este divertido texto introductorio, lector humanoide con capacidad de raciocinio? ¡Eso es, debemos desaparecer para la supervivencia animal y del planeta!

Este es Casey, es humano y hace juegos. Confiamos en él porque tiene barba

¡No, hombre, no ponga esa cara, lector, que estamos de broma! ***. Quizá sea una exageración, pero Kill It With Fire expone públicamente este asunto de la supervivencia humana ineficaz ante el mayor depredador de la existencia: la araña. A simple vista parece que el juego no tiene argumento pero eso no es cierto... aunque tampoco nos emocionemos que la historia es tan compleja como una película interactiva pornográfica sobre futbolistas humanos. Nos metemos en la piel de un autónomo exterminador de plagas caseras durante todo un sábado laboral, desde por la mañana hasta por la noche, siempre atento para acabar con sus enemigos de patas peludos y luego pasar la factura.

Se especifica el día de la semana, fecha y hora para exprimir la percepción de que vivimos un momento histórico... eso sí, sin especificar demasiado el año, sólo de manera aproximada.. de esa manera el juego será atemporal para siempre. Si jugamos en un sábado del 2099 sentiremos que el juego transcurre en ese día y nos emocionaremos. La verdad es que nos pasamos toda nuestra partida creyendo que eramos un vecino mundano que enloquecía por culpa de las arañas. De esas veces que comienzas cazando insectos en tu chozo y acabas destruyendo todo el vecindario. De aplastar bichos con un portafolios a desestabilizar nuestro sistema de valores y creencias. Solamente se explica un mayor contexto argumental como en el nivel epílogo, pero mejor tratemos ese asunto luego.

Poco a poco reuniremos un potente arsenal que hará temblar a las arañas y a los vecinos que nos gritan cada noche. Nadie merece el perdón.

Nuestra misión vital es exterminar a todas las malditas arañas, que no quede ninguna viva. No dejar prisioneras, por muy crías o reinas que sean. Todas sucumbirán al extraordinario poder de la evolución humana. Si debemos destruir nuestro mundo con tal de acabar con ellas así se hará. Nadie quiere vivir en un planeta repleto de estos artrópodos cachondos. Literalmente no se puede, no hay sitio para ambas especies.

La hora de la araña ha llegado y la caza no tendrá cuartel. Quizá sean pequeñas y peludas pero son más inteligentes que el humano medio, además saben esconderse en cualquier rincón y de trepar por las paredes. Algunas lanzan telarañas a los ojos, otras explotan al morir, unas saltan y otras engendran multitud de crías en su estertor. Si nos descuidamos se escapará así que agarremos la sartén por el mango y demostremos quien tiene dedos prensiles en esta casa. No es broma, una de las muchas armas es una sartén, tremendamente eficaz e irrompible. Un invento letalmente útil.

Si deseamos liberar nuestras creativas tendencias homicidas encontraremos otros muchos chismes mata-arañas, desde armas de fuego (pistola, escopeta, fusil de asalto), armas exóticas (shurikens, lanzacohetes, granadas aturdidoras) armas inflamables (cócteles molotovs, lanzallamas, desodorante con mechero, pistola de bengalas, dinamita, gasolina), herramientas del día a día (bebidas energéticas, desbrozadora, bolitas de queso) y trastos absurdos (globos) Si nos quedamos sin munición siempre nos queda agarrar algún mueble del escenario para lanzarlo contra las arañas, fomentando así la puntería, improvisación y fortalecimiento de nuestros músculos.

Se agradece la variedad de armas y herramientas del juego puesto que todas cumplen su función y ofrecen su propia manera de jugar. No obstante sería hipócrita afirmar que todas son igual de prácticas o divertidas y que las usaremos a menudo. Algunas armas aparentemente inferiores son bastante más útiles que otras más sofisticadas y poderosas. ¿Quién usa las estrellas shurikens (se apunta mal con ellas, son lentas, poco área de impacto) teniendo una escopeta o una sartén? ¿Nos molestaremos en examinar cada objeto de un armario en busca de una araña escondida cuando es posible desatar el fuego, quemarlo y matarlo TODO? Por supuesto que experimentar con todas las armas es parte de la diversión y recomendamos fomentar la loable imaginación infantil homicida, lector inquietamente admirador del fuego, sea para acabar con las arañas o para destruir los escenarios. Aún así es innegable que muchos de las herramientas solamente las usaremos para cumplir misiones secundarias (¿de verdad pensabas utilizar el globo con asiduidad?), así que hablemos de este tema más adelante.

Michael Douglas se hartó de la vida tras un día de furia. Así son los humanos, viscerales e irracionales, pero tienen alma, no como las arañas

La misión principal de la aventura es cazar arañas pero también recibiremos otros encargos. Tareas secundarias del tipo “aplastar una araña con un libro”, “arreglar los generadores”,”acabar con diez arañas zombis” o “romper diez platos”, esas cuestiones genéricas. No obstante hay algunas bastante originales como hallar atajos escondidos de un jardín laberíntico, comprar un numero limitado de artículos con un valor concreto en la tienda o descubrir cuartos secretos de una casa, que nos han gustado más que los otros.

Cuantas más misiones superemos más zonas secretas desbloqueamos y si completamos todas las tareas del nivel tendremos acceso al “Guante arácnido”, algo fundamental para hallar el final verdadero. Estos “Guantes arácnidos” están escondidos dentro de ruidosos radiocasetes y son desafíos especiales de una dificultad superior y duración limitada. Consisten en matar arañas con un arma concreta y algún que otro requisito (no recargar, por ejemplo), lo que nos obligará a utilizar nuestra astucia, puntería y velocidad. Unos son más fáciles (quemar arañas) y otras más puñeteras (utilizar las estrellas shurikens, la metralleta en muy poco tiempo o acabar con las diminutas crías con la lenta escopeta).

Al comenzar un nivel comprenderemos que no estamos atrapados en el reino de las arañas sino son ellas las que están encerradas con nosotros. A medida que las matamos nos liberamos de su yugo y abriremos puertas en pos de la salida, tremenda metáfora de nuestra libertad. Simbolismo puro y duro. Los escenarios están divididos por unas tres zonas separadas por puertas, las cuales se abren a medida que matemos un numero concreto de araña. Sobra decir que la salida pide la cifra más alta. No debemos preocuparnos por las arañas porque siempre hay ejemplares más que suficientes para abrir todas las puertas, la salida y las zonas secretas.

Las zonas secretas, que se desbloquean con arañas muertas y con misiones superadas, son una sorpresa constante, puesto que en ocasiones ofrecen armas o herramientas nuevas, mejoras de personaje o del radar y alguna que otra pila o araña. Para hallar a estos cabroncetes peludos y los coleccionables contamos con un radar, cuyo radar nos pita cuando tenemos un ejemplar cerca. A medida que lo mejoremos será más eficaz y completo, pues nos indicará el resto de arañas restantes del nivel y su especie, si hay pilas escondidas cerca e incluso lanzar un potente rayo láser.

Los retratos del equipo de desarrollo. El gato gordo es el CEO en la sombra, no Casey

La destrucción de los escenarios no son moco de pavo. Romperlo todo forma parte de la gracia, la mayor demostración de las físicas, del motor gráfico... es más, es la esencia secretamente pura de esta experiencia. Un buen indicador que hemos dado caza a todas las rañas y cumplido las misiones, quizá también de que nos gusta el caos y no respetamos la propiedad ajena. Resulta satisfactorio romper todo lo posible del escenario, quemarlo, mancharlo con restos verdosos de las arañas muertas, quemar, reventar y desordenar. De hecho el autentico desafío sería romper lo menos posible durante las misiones. Más difícil de lo que parece puesto que las arañas se esconden entre los muebles y los armarios, por no hablar cuando ellas mismas arrastran cualquier trasto al corretear. Si vemos un objeto moviéndose solo es porque hay una araña involucrada... son fuertes, sí. Así que si deseamos respetar la propiedad propiedad debemos ser ingeniosos y cuidados, utilizar las herramientas más adecuadas y tratar los objetos con cuidado, dejarlos donde estaban y no lanzarlos por ahí. Obvia decir que meter dinamita en el retrete no es para nada aconsejable.

El diseño artístico es intencionadamente sencillo y primario, rozando el low-poly. Muy colorido y muy poligonal, pero adecuadamente interesantes y detallistas, especialmente con los numerosos retratos de los programadores (con alguna mascota ocasional, como el gato con jersey... o la foca), esparcidos por ahí. Son pocos escenarios pero distinguibles entre ellos, como el supermercado, las oficinas o el laboratorio secreto. Parte de su encanto es la representación de lugares mundanos y nulamente exóticos, con sus retretes y sus cuartos, sus cobertizos y sus cubículos, sus cocinas y sus zulos youtubers, como si viviese ahí gente probablemente humana, todo ello con su alto grado de destructibilidad. Destrozar lo ya conocido y lo familiar siempre es satisfactorio.

Por otro lado las arañas son siniestramente reales, con todas sus patitas peludas, su tamaño y su anatomía de artrópodos. Es verdad que tienen colores poco habituales como el verde fosforescente pero su acertada representación pondrá en jaque a los aracnofóbicos. Como curiosidad, no aparece ningún humano en todo el juego, ni siquiera nos veremos reflejados en los espejo... ¿y si somos un constructo social del pueblo artrópodo? ¿un mito caminante, causante de desgracias? ¿uno de los muchos entes vengadores y dioses catastrófico de nuestra realidad? No... son divagaciones nuestras, lector profano no endiosado, pero soñar es gratis, y más en este juego de fantasía.

La banda sonora es algo escasa, pues básicamente sólo tenemos la melodía principal, muy animada y muy swing (también innecesariamente alta, caz de matarnos de un sobresalto en la misma pantalla de inicio), la musiquilla de misterio de las fases y los toques rockeros machacones de los desafíos especiales del Guante Arácnido, para aumentar nuestra adrenalina de macho homínido. La música no es importante en esta aventura pero sí los sonidos, puesto que nos servirán para localizar las arañas por las cercanías. Su presencia, aún oculta, está acompañada por notas agudas de cuerda, insistentes, molestas, intrigantes e insectoides, como una cucaracha manipulando un violonchelo. Una cucaracha especialmente virtuosa pero moralmente deleznable, de las que acosan a sus compañeros de trabajo tras su concierto durante la cena de empresa en TOWER.

El gobierno tomando medidas populares para frenar el éxodo de youtubers hacia Andorra.

El juego es corto y solo tiene ocho niveles (y un epílogo) pero es tremendamente divertido y rejugable. A lo tonto nos tiraremos de veinte a cuarenta minutos en cada nivel si nos distraemos al romper muebles, cumplir tareas secundarias y perseguir a las arañas sin necesidad, sólo por gusto. Existen numerosos secretos para descubrir y objetos para coleccionar. Una cosa es terminar el juego y otra recoger todas las pilas y mejoras para el personajes y el radar, así como superar todos los Guantes Arácnidos. Nos ha gustado todo lo relacionado con el nivel epílogo, disponible tras los créditos finales, diferente a los demás y que muestra las consecuencias en sus actos. Cabe decir que para conseguir los modos jugables extras ("Modo Mini") y el final verdadero debemos completar todos los citados Guantes Arácnidos. Merece la pena.

El diseño artístico es sencillo pero simpático y muy humano... demasiado humano. El mundo es compacto, un micromundo que desaparecerá en un mismo día, tanto que en algunos niveles contemplaremos en el horizonte algunos escenarios ya visitados y otros que visitaremos más adelante. Se remarca la sensación de exploración por nuestra ciudad, del hogar y lugar de trabajo de nuestros vecinos y amigos. Hay poca poca música pero tiene ritmo, como si viviéramos en otra época, una mejor, en una de dibujos animados.

Kill It With Fire se estrenó en el verano de 2020 para PC, analizado por nuestro director Juan Emilio Palomino, y ahora es el turno de Xbox One, PlayStation 4 y Switch. Siempre agradeceremos este tipo de juegos despreocupados y sin prejuicios, que lo dan todo por el humor y el caos, por la experiencia de dibujos animados de destrucción a gogó. Se nota que el equipo de Casey Donnellan Games, con Velcro Games y Amber Studios como colaboradores, y la distribuidora Tinybuild se lo pasaron bien con este juego. Sin duda el usuario que se anime a probarlo también lo gozará como buen humano de cuatro extremidades que es.

* Sin poder espantarla jamás, pues el ave es temeraria y no tiene miedo a los habitantes de La Felguera. Ambos siguen dando vueltas dentro del bar ante la estupefacción de clientes y camareros. La persecución eterna del alma humana al alma animal.
**En ocasiones este muchacho se echa una siesta nocturna en el banco de ese jardín privado, porque la vida gatuna nocturna es agotadora. ¡Fastidiáos, malditos vecinos de rostros ajados por vuestra miseria interna! Contemplamos las estrellas y para vosotros el cielo está vetado.
***El redactor clava metafóricamente sus ojos sobre el lector humano, una persistente idea anida en su mente homicida.
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Análisis de Kill It With Fire para XONE: Largo sábado de exterminio
Humor. Diversión. Arañas. Rejugabilidad y secretos.
La puntería no es su fuerte. No hubiese venido mal algún par de niveles extras.
Divertido, adictivo y despreocupado. La idea es sencilla pero la ejecución ingeniosa. Tiene secretos y arañas para todos los gustos.
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

Administradores de Análisis: ____GEX_____, beto, Doscv, elite, Keyser Soze, MrRafa, NewRandomAge.
×