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La bola que a todo el mundo le mola
PlayStation 4 Xbox One

La bola que a todo el mundo le mola

El Rey del Cosmo pide perdón y dice que no lo volverá a hacer... pero incumple su promesa y aquí estamos otra vez, en el remaster para Xbox One y PlayStation 4.

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Versión probada Xbox Series X. Copia digital proporcionada por Bandai Namco.


Katamari Damacy Reroll acaba de salir para PlayStation 4 Y Xbox One. Eso no es opinión, es información. Que lo voy a disfrutar igual o más que la versión de Nintendo Switch de hace un año o el título original de PlayStation 2 que salió hace la friolera de catorce tampoco es opinión, es una realidad. Y es que hay muy pocos juegos tan alocados y tan divertidos como el que se sacó de la manga Keita Takahashi para Namco a principios de siglo. Estoy seguro que más de uno habrá estado trabajando en la oficina o haciendo las labores de la casa mientras en su cabeza resuena el NANA-NANANANANA-NA-NA-NA que ya es todo un himno del buen rollo y de los bailecitos incontrolables.

La trama es la misma de siempre, el Rey del Cosmos se ha cargado todas las estrellas del firmamento en un arrebato por culpa de su temperamento exacerbado y claro, ha hecho lo de siempre, encomendarle el marrón a otro. En este caso a su primogénito, el príncipe pitiminí (como le llama de forma despectiva el monarca por su tamaño al principio del juego). Pero hacer estrellas no es sencillo, para crear una de ellas el infante real tendrá que coger su Katamari y pasearlo por el planeta Tierra para que las cositas que toque se le queden adheridas. Una vez la bola tenga el suficiente tamaño, el Rey la recogerá y la colocará en el vacío espacio para que ilumine como estrella.



¿Katamari? ¿Cosas pegadas? ¿WTF? Pues sí, un Katamari es una bola mágica que el príncipe hará rodar como si de un escarabajo pelotero se tratase. En cada nivel que juguemos tendremos centenares de cositas de todos los tamaños, desde caramelos y cerillas en el primer nivel a vehículos y edificios en los tramos finales. La mecánica clave reside en que ningún objeto que se quede pegado puede ser mayor que el diámetro del Katamari… por lo menos hasta que el diámetro de su tamaño aumente y aumente la cantidad de objetos que pueden quedarse pegados. La locura se magnifica si optamos por el multijugador competitivo a pantalla partida, con los primos del príncipe metidos en el fregao de recoger todo lo que podamos antes de que se acabe el tiempo.

Como concepto, si no has jugado, se nos escapa. Es más, es complicado explicarlo incluso después de haberlo jugado tantas veces. Pero no solo es una propuesta fresca y divertida incluso tres lustros después de salir a la venta. Esta versión actualiza todo el contenido del primer juego con un lavaito de cara que le sienta muy bien en la lata definición, un enjuague visual para lucir texturas planas y diseños básicos hasta para la PlayStation 2 que sirvió de hardware para su desarrollo. ¿Qué nos gustaría ver un nuevo Katamari Damacy con gráficos fotorrealistas? Hombre, curioso sería, pero esto es otro rollo. Incluso las entregas que salieron posteriormente no consiguieron innovar especialmente con la variedad de los niveles, por lo que la primera entrega se quedó como principal representante de la franquicia.



Estamos ante un juego de hace un porrón de años, que destaca por su dicharachero diseño y su colorida estética super-cuqui. Que los escenarios sean pequeños y los elementos se puedan hacer con unas pocas fichas de Lego no implica que nos sorprenda por la misma locura que veremos en pantalla. Porque ver cómo se comporta un Katamari atestado de bichos, muebles o juguetes según lo que tengamos pegado resulta tan chocante como lógico, hay coherencia dentro de esta locura. Como decíamos al principio, algo tan importante como su estilo gráfico (impagable introducción) son las canciones de la banda sonora, una frikada que se nos quedará para siempre grabada en nuestra memoria como las de LocoRoco o Parappa the Rapper. Eso sí, los textos están en castellano para que no perdamos el absurdo humor que se las gasta el Rey del Cosmo con su atareado heredero.

Katamary Damacy Reroll sigue siendo tan descacharrante como en sus orígenes, y si hay quien todavía no lo ha probado en el pasado está ahora ante una oportunidad estupenda porque este Reroll es una remasterización la mar de apañada. Lo que chirría es que es exactamente "lo mismo" que salió para Swicth y PC hace justo un año, algo que nos sabe a poquito, la verdad. Los aficionados de la serie lo disfrutarán de lo lindo, eso es cierto, pero nos falta algo “nuevo”. Todo el contenido es reutilizado de la primera entrega, por lo que ya echamos en falta “algo” que no hayamos visto previamente. O una expansión para este juego o una nueva entrega, lo que sea, pero algo diferente. Entendemos que esta remasterización funciona como globo sonda para ver cómo funciona y que es una marca adorable por todos… pero que inevitablemente no deja de ser un juego de nicho. Lo único podemos decir es que si no lo habéis probado, tenéis una gran oportunidad. Y si hay suerte, que veamos un nuevo juego igual de loco y divertido como es éste.

Redactado por Juan Emilio Palomino (Spiderfriki)
Análisis de Katamari Damacy Reroll para XONE: La bola que a todo el mundo le mola
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La banda sonora y el concepto son demenciales. Muy divertido.
Sin novedades respecto al Reroll de hace un año.
Quince años y sigue tan divertido como siempre. Claro que con los mismos fallos y la oportunidad perdida de ofrecernos novedades de peso.
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