Xbox 360 - XLB
Cuando matar marcianos es algo más que disparar
Un gran matamarcianos, casi único en su género. Treasure, como siempre, nos vuelve a sorprender.
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Por fin llega al Xbox Live Arcade de la blanca de Microsoft, después de casi un año de espera, el que es, para muchos, el mejor shoot' em up de la historia. ¿Cumplirá con las expectativas creadas? Pasemos a verlo a lo largo de estas líneas.
Ikaruga es un juego creado por la compañía Treasure, famosa por llevar a sus productos un paso más allá en el ámbito jugable. Su lanzamiento fue para la última consola de Sega, Dreamcast, y más tarde apareció para GameCube, con un completo remake, debido al éxito que cosechó.
Como hemos comentado, Ikaruga es un shoot' em up o matamarcianos, al uso. Desde una perspectiva vertical lucharemos, solos o acompañados, contra todo un ejército enemigo que nos intentará hacer la vida imposible, lo cual no resulta demasiado fácil debido a la gran cantidad de rivales y disparos que hay en la pantalla al mismo tiempo. Nuestra nave, en cambio, no dispone de muchos recursos. Contamos con el disparo básico que no se puede mejorar, una velocidad fija y, cómo no, un toque de vida.
A grandes rasgos, nuestra nave está algo indefensa y capada si la comparamos con otros juegos dentro del mismo género como los R-Type o los Gradius. No obstante, ésta incluye un arma secreta, la aportación de Treasure a un genero que apenas ha evolucionado con el paso de los años: la polaridad, el Ying y el Yang.
Los enemigos pueden ser o blancos o negros, y nuestra nave tiene la habilidad de cambiar su polaridad o color para absorber los disparos. Así pues, absorberemos los disparos negros si nuestra nave es negra, y sólo nos afectarán los de color blanco. A su vez, al absorber los disparos iremos cargando un láser teledirigido que hará estragos en las filas enemigas. De la misma manera que la polaridad nos beneficia defensivamente, también la podemos utilizar ofensivamente, ya que nuestra nave infligirá más daños a los enemigos del color opuesto.
Con esta premisa nos adentraremos en cinco fases de dificultad creciente, eliminando enemigos y superando las dificultades propias del escenario. Al final, como no podría ser de otra forma, lucharemos con imponentes enemigos finales que pondrán a prueba nuestra habilidad y pericia con el mando.
Como suele ser habitual en este género, cinco fases no dan para mucho (aunque estamos hablando de un juego increíblemente difícil), y por lo tanto lo único que nos queda es batir nuestro propio récord o el mundial. "Encadenando" ataques (destruyendo grupos de tres enemigos del mismo color, realizamos una cadena) es como se consiguen más puntos. Así que no sólo basta con memorizar los patrones de ataques enemigos, sino también el color con el que van a aparecer, para así poderlos destruir por un orden concreto y conseguir una puntuación más elevada y la satisfacción propia de haber hecho lo imposible.
Ikaruga es un juego creado por la compañía Treasure, famosa por llevar a sus productos un paso más allá en el ámbito jugable. Su lanzamiento fue para la última consola de Sega, Dreamcast, y más tarde apareció para GameCube, con un completo remake, debido al éxito que cosechó.
Como hemos comentado, Ikaruga es un shoot' em up o matamarcianos, al uso. Desde una perspectiva vertical lucharemos, solos o acompañados, contra todo un ejército enemigo que nos intentará hacer la vida imposible, lo cual no resulta demasiado fácil debido a la gran cantidad de rivales y disparos que hay en la pantalla al mismo tiempo. Nuestra nave, en cambio, no dispone de muchos recursos. Contamos con el disparo básico que no se puede mejorar, una velocidad fija y, cómo no, un toque de vida.
A grandes rasgos, nuestra nave está algo indefensa y capada si la comparamos con otros juegos dentro del mismo género como los R-Type o los Gradius. No obstante, ésta incluye un arma secreta, la aportación de Treasure a un genero que apenas ha evolucionado con el paso de los años: la polaridad, el Ying y el Yang.
Los enemigos pueden ser o blancos o negros, y nuestra nave tiene la habilidad de cambiar su polaridad o color para absorber los disparos. Así pues, absorberemos los disparos negros si nuestra nave es negra, y sólo nos afectarán los de color blanco. A su vez, al absorber los disparos iremos cargando un láser teledirigido que hará estragos en las filas enemigas. De la misma manera que la polaridad nos beneficia defensivamente, también la podemos utilizar ofensivamente, ya que nuestra nave infligirá más daños a los enemigos del color opuesto.
Con esta premisa nos adentraremos en cinco fases de dificultad creciente, eliminando enemigos y superando las dificultades propias del escenario. Al final, como no podría ser de otra forma, lucharemos con imponentes enemigos finales que pondrán a prueba nuestra habilidad y pericia con el mando.
Como suele ser habitual en este género, cinco fases no dan para mucho (aunque estamos hablando de un juego increíblemente difícil), y por lo tanto lo único que nos queda es batir nuestro propio récord o el mundial. "Encadenando" ataques (destruyendo grupos de tres enemigos del mismo color, realizamos una cadena) es como se consiguen más puntos. Así que no sólo basta con memorizar los patrones de ataques enemigos, sino también el color con el que van a aparecer, para así poderlos destruir por un orden concreto y conseguir una puntuación más elevada y la satisfacción propia de haber hecho lo imposible.



