¡Colabora!
0
Mi perro se llama Cerbero
Nintendo Switch PC

Mi perro se llama Cerbero

Supergiant remata en 2020 la versión final de Hades, una propuesta incontestable protagonizada por el príncipe del Inframundo.

Por Andrés JC,
0 0 0

A principios de la década que dejamos atrás hubo una explosión de la escena independiente en videojuegos. Títulos que ya miramos en el retrovisor como Bastion, Amnesia, Terraria, Dear Esther, FEZ o Journey irrumpieron en nuestro día a día como jugadores y arrebatarían una parte importante del pastel a los llamados triple A, juegos de alto presupuesto. Poco a poco esta tendencia irá in crescendo durante la década, progresivamente evolucionando la manera de desarrollar y percibir los videojuegos. Así llegamos a 2020, año en el que una publicación tan prestigiosa como Edge Magazine señala sin tapujos a indies como The Return of Obra Dinn, INSIDE u Outer Wilds como algunos de los mejores 12 juegos de la generación. En esta transición hacia el encumbramiento de las propuestas independientes, Supergiant Games ha sido una marca prominente, desde que empezase con el mencionado Bastion hasta que hoy nos vuelve a deslumbrar con Hades.

El estilo de Supergiant siempre ha sido muy definido. Su énfasis en crear juegos con una narrativa de peso en un mundo de vista isométrica le ha funcionado a las mil maravillas, así que en lo fundamental, Hades continúa con la misma tónica. A primera vista, de hecho, apenas parece haber diferencia entre este y otros títulos del desarrollador, pero solo en lo superficial se hallan las similitudes. El último proyecto de los californianos es el más ambicioso hasta la fecha, tratando de derribar varios muros invisibles que hasta ahora delimitaban el género en el que se basa: el roguelike. ¿Han conseguido su objetivo? Trataremos de analizarlo y valorarlo a continuación.

En el nombre de Hades

Zagreo, hijo de Hades, es un joven muy avispado e inquieto que vaga por el Inframundo, hogar de los muertos. Un día el muchacho, harto de observar día sí y día también al cascarrabias de su padre lidiar con montañas de burocracia (la muerte da mucho trabajo), se pregunta qué hay más allá de estas paredes teñidas de sufrimiento en existencia eterna. Así pues, decide saltar por la ventana de su cuarto para, como buen adolescente rebelde, escapar de su hogar. El problema es que su hogar no es nada menos que el propio Inframundo, un entorno específicamente diseñado para que sus habitantes no puedan salir de él y, en consecuencia, de la muerte. Pero ese detalle sin importancia no perturba a Zagreo, que equipado con su espada, está preparado para hacer frente a las hordas de lacayos de su padre que le pondrán difícil la huida, aunque para ello tengan que matarlo. ¿Cómo? ¿Hades matará a su hijo? ¡No! Zagreo es descendiente del Dios de los muertos, así que cada vez que lo derroten, resucitará en la oficina de su padre. Y a intentarlo otra vez: el Olimpo le espera.

El juego cuenta con traducción a varios idiomas, incluido el castellano

Esta premisa encaja a la perfección con el diseño jugable propuesto por Supergiant, en el cual la navegación por el Inframundo se modela como una serie de estancias aleatorias con elementos procedurales. Cada vez que el jugador, en la piel de Zagreo, intenta escapar del inframundo, se encuentra con un nuevo desafío organizado por Hades: distintos enemigos, distintos caminos y buen puñado de sorpresas. Podemos definir Hades como un roguelite, pues cuenta con una estructura procedural, pero el diseño de sus escenarios es siempre el mismo. Cada vez que nos aventuramos en una escapada hacia el Olimpo, Zagreo obtendrá recursos de hasta 8 tipos distintos, que le servirán para volverse más fuerte y enfrentarse a los peligros del Inframundo con mayor facilidad. Cada iteración en este bucle jugable es ligeramente distinta a las anteriores.

Hasta aquí todo lo reseñado a grandes rasgos equipara Hades con otros títulos del género, como Dead Cells. Hay un gran número de detalles en los que profundizar a este respecto, pero es conveniente hacer una pausa para hablar de otra cosa. En Hades hay una envoltura adicional que lo diferencia de todo lo visto hasta ahora. Y no es otra que el peso de la narrativa, una constante en los desarrollos de Supergiant, quienes nunca dan puntada sin hilo. El matrimonio entre una jugabilidad en bucle continuo y un argumento que siga una narración lineal es muy complicado por definición. El jugador está atrapado en la repetición, así que, ¿cómo hacer que aparezcan nuevos personajes, se desarrolle la relación entre ellos y la motivación del protagonista cobre más fuerza? Esta es la característica principal de Hades.

Durante nuestras repetidas incursiones para escapar del mundo de los muertos, podremos conocer a varios personajes mitológicos: Zeus, Poseidón o Hermes podrán contactar con Zagreo para ofrecerle sus bendiciones, una suerte de power-up que hará más fácil la travesía. Pero no todo son almas caritativas, pues nos encontraremos con unos cuantos protectores del Inframundo, entre los que se encuentran Megaera, la Hydra o los mismísimos campeones del Elíseo, Teseo y el temible Minotauro de Minos. Si cualquiera de ellos nos derrota, Aquiles, Hipnos u Orfeo, habitantes en el reino de Hades, nos ofrecerán su ayuda y sus consejos cada vez que nos veamos obligados a volver a casa. Todos estos personajes, nacidos de la mitología clásica, son una reinterpretación increíblemente ingeniosa que añade mucho carácter a las aventuras de Zagreo. Hablando con ellos descubriremos viejas rencillas familiares, romances que se rompieron tiempo ha, o disputas de poder entre dioses que durarán toda la eternidad. Los diálogos harán referencia directa a lo que haya sucedido durante nuestras últimas hazañas, reforzando la sensación de que el mundo en el que estamos tiene entidad, rompiendo a su vez la rueda de hámster que a menudo encontramos en otros juegos del género.

Pese a la difícil relación de Hades con su familia, los dioses harán buenas migas con Zagreo

Pero eso no es todo, porque Zagreo es el personaje más interesante del juego y en torno a él gira (casi) todo lo demás. Lo que empieza siendo como una escapada de un joven rebelde, poco a poco se empieza a complicar y se convierte en mucho más, aunque no lo desvelaremos para reservar la sorpresa al lector. Detrás de cada tentativa de huida se van desvelando detalles que construyen un arco de desarrollo del protagonista y su mundo, que avanza cada vez que logramos escapar con éxito. Sí, has leído bien: escapar del Inframundo no hace que se termine la historia: es solo el comienzo de todo. A partir de ahí, la narrativa da un guantazo al jugador y le vuelve a enganchar para que siga jugando y descubriendo qué hay detrás de todo. Detrás de Hades, Dios del Inframundo, hay un pozo de secretos que nos llevará decenas de horas desentrañar. Señalar dónde está el final del juego y cuál es su duración es una tarea imposible, ya que depende estrictamente de la habilidad del jugador y su forma de enfrentar el desafío...

...y precisamente por eso, puede llegar a resultar algo frustrante. El jugador que quiera avanzar en la trama puede encontrarse con un desarrollo demasiado lento si no es capaz de enfrentar los desafíos del juego, que dicho sea de paso, no es precisamente fácil. Quien esto escribe dedicó 12 horas hasta que pudo escapar por primera vez del Inframundo, pero una búsqueda por Internet nos arroja cifras muy dispares, pues por ejemplo en Howlongtobeat vemos una media de duración de 17 horas para ello, con una horquilla que se estira hasta las 30 horas... y eso solo para ver "el primer desenlace" argumental, puesto que después hay unos cuantos más. Aunque esto depende mucho de cada jugador, el hecho de que el argumento principal se pueda quedar estancado durante 30 horas es un punto negativo, que nace del difícil compromiso entre jugabilidad y narrativa señalado con anterioridad. Los desarrolladores se dieron cuenta de este problema, por eso habilitaron un "Modo Dios" disponible en el menú de pausa que facilita enormemente la experiencia hasta hacernos casi inmortales. Sin ser una solución al problema, es una alternativa bienvenida.

No me canso de matar

Las mecánicas de Hades son muy inmediatas y divertidas. De hecho, el núcleo del gameplay es tan bueno, tan increíblemente depurado y variado que lo señalado negativamente en el punto anterior se hace más llevadero de lo que parece. En otras palabras: si eliminaras el componente argumental de Hades, el juego seguiría siendo una delicia exageradamente entretenida. Y eso, cuando hablamos de un roguelite son noticias excelentes. Durante las escapadas, Zagreo debe pertrecharse de una de las armas infernales para pasar por cuatro mundos hacia su destino: el Tártaro es el primero de ellos, descrito en la mitología clásica como el lugar del Inframundo donde van los condenados, y donde encontraremos los enemigos más sencillos de batir. Después de derrotar al guardián en su salida, llegaremos a Los Asfódelos, destino de las armas ordinarias entre ríos de lava, seguido del Elíseo, hábitat de las almas bendecidas donde encontraremos guerreros pertrechados con equipamiento de combate entre preciosos jardines. Por último, el Templo de Estigia, habitado por Caronte, el barquero del río Estigio que nos venderá numerosos ítems de naturaleza efímera.

El combate nos ofrece hasta 5 acciones diferentes: tres tipos de ataque, acelerón e invocación

Cada uno de estos mundos, además de ostentar una ambientación brillante, tienen muchas particularidades que iremos descubriendo con el tiempo: enemigos exclusivos, personajes secundarios y diferentes trampas que nos lo pondrán aún más difícil. Si hay algo que resuma la jugabilidad de Hades es el combate. La exploración ha sido completamente eliminada de la ecuación, distanciando la fórmula de los anteriores Bastion o Transistor. Asimismo, después de cada combate, inmediatamente nos exige tomar decisiones: elegir entre un cojunto de dos o tres ítems que mejorarán algún aspecto de nuestro personaje para la partida actual o algún ítem para utilizarlo en habilidades permanentes más tarde.

El poder de la decisión consigue que cada partida se convierta en una confección de nuestro personaje que nosotros tenemos que elaborar con cuidado para sacar el máximo partido de las posibilidades. La cantidad de diferentes opciones que tenemos a nuestro alcance es abrumadora: puede llevarnos decenas de horas descubrir todo lo que podemos hacer, motivación extra para seguir jugando. Obviaremos los detalles para que quien lea este texto pueda descubrirlas por sí mismo. Solo hay una pega a todo esto: la dificultad tiene importantes problemas de balanceo. La aleatoriedad de cada partida ocasiona algunas experiencias mucho más difíciles que otras, así como que entre las distintas equipaciones de Zagreo, algunas son notablemente más débiles, frustrando de manera palpable la meta de superar el juego con las distintas opciones que nos proporciona.

Yo quiero visitar este Inframundo

Como viene siendo habitual desde Bastion, el esfuerzo artístico detrás del último trabajo de Supergiant no deja indiferente. Su estética, su banda sonora, su colorido... la riqueza audiovisual del Inframundo imaginado aquí es incontestable. A todas las referencias mitológicas, que son muchísimas (y que de seguro los versados en la temática disfrutarán de lo lindo) se le añade el toque personal del desarrollador, que incorpora unos cuantos elementos propios. Es una delicia cruzar los rojizos y asfixiantes pasajes de Los Asfódelos y llegar a la florida estampa de colores pastel del Elíseo, y sentir en cada partida que el progreso vale la pena: el jugador se convierte de facto en un alma escalando las tres estancias mitológicas del Inframundo, y visitar en ellas a sus habitantes. La morada de Hades, punto de partida, es el lugar más especial de todos, y tiene el mérito de hacer menos dolorosa cada derrota. Siempre que mueres, sabes que estás de vuelta en casa y puedes ir a acariciar a Cerbero, tu perro de tres cabezas.

La narrativa de Hades pues, se lleva a cabo a través de su diseño de arte. Los diálogos, todos y cada uno de ellos doblados majestuosamente al inglés, destilan esa profundidad omnipresente en otros títulos del estudio. Hay detalles muy interesantes que rompen la cuarta pared, como Zagreo respondiendo al narrador que relata de vez en cuando lo que se presenta en pantalla; en general podemos decir que casi todo lo que ocurre cuando no estamos combatiendo también es divertido, sobre todo por su astucia e ingenio, destila humor por los cuatro costados y es muy difícil no estar a gusto en compañía de Zagreus y los dioses griegos, se sienten como anfitriones de lujo.


La atención al detalle de los escenarios mantiene su frescura a través de la repetición

Conclusiones

Hades es un juego divertido y valiente. Es la mejor forma de definirlo: divertido porque su jugabilidad es magnética, engancha al jugador y le reta a descubrir todo lo que tiene por delante, a aprender cómo derrotar a sus enemigos cada vez un poco mejor, a elegir más sabiamente las alternativas que se le ofrecen; valiente porque intenta conciliar un diseño procedural con una narrativa tradicional, un esfuerzo muy digno de aplauso y que en términos generales funciona, pero al mismo tiempo muestra sus costuras. Es un ejemplo de diseño de videojuegos que trata de empujar un poquito más los límites del medio, y por el camino hace que no queramos soltar el mando, un logro que muy pocos consiguen.
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero
Análisis de Hades para PC: Mi perro se llama Cerbero

Alternativas
Los otros juegos de Supergiant; Dead Cells, The Binding of Isaac
Su estudiada rejugabilidad, su deslumbrante carisma, un control divertidísimo...
...que sufre de cierto desbalanceo. El ritmo narrativo puede ser muy lento si no somos habilidosos.
Hades es un ejercicio mucho más experimental de lo que parece a primera vista, pero incluso con ello, su fórmula es infernalmente divertida.
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

Administradores de Análisis: ____GEX_____, beto, Doscv, elite, Keyser Soze, MrRafa, NewRandomAge, Ohkouchi.
×