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Aves de presa
Nintendo Switch PC PlayStation 4

Aves de presa

WildSphere recupera con una revisión uno de sus primeros títulos para dispositivos móviles

Por Juan B.,
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Versión analizada PlayStation 4. Copia digital proporcionada por Sony.


La actual generación de videojuegos nos ha dejado una enorme cantidad de proyectos españoles que llegan a buen puerto. De hecho, no hay que irse muy lejos para citar algunos ejemplos: GRIS (2018) o Blasphemous (2019) han demostrado que en nuestro país hay calidad de sobra para impresionar al resto del mundo. Uno de los estudios que más ha aprovechado estas oportunidades han sido los chicos de WildSphere, que se apoyan en la iniciativa de PlayStation Talents para lanzar sus proyectos. Hoy os contaré qué me ha parecido Flying Soldiers, su último lanzamiento para PlayStation 4, Nintendo Switch y PC.

Siendo realista, no he podido evitar sorprenderme ante el historial de WildSphere durante este 2020. El estudio valenciano ha sido realmente productivo y en pocos meses ha lanzado al mercado hasta tres juegos, cada uno con una propuesta diferente, pero esto lo mencionaremos después. Lo cierto es que Flying Soldiers no se trata de un producto nuevo, sino que es una versión expandida de su versión para móviles, lanzada en 2012 y producida por EA Chicago.

Hay que meditar muy bien nuestras acciones para que ninguna de nuestras tropas caiga en combate.


Flying Soldiers llega sin carta de presentación, dado que en ningún momento se nos plantea un argumento. Lo único que sabemos es que hay pajaritos diminutos que deben cruzar un campo de batalla siguiendo nuestras indicaciones, ya que el jugador toma el papel de sargento. Decisiones de dirección aparte, hubiera sido todo un acierto aprovechar lo carismático del diseño de los pájaros para desarrollar una pequeña historia. De igual forma, y como ya hemos indicado anteriormente, se trata de una revisión de un juego para móviles de 2012, con todo lo que eso conlleva. Su propuesta nos pone a estos pajaritos bajo nuestra guardia, dándonos la oportunidad de manejar el escenario para que puedan llegar a la meta con el mayor número de tropas posible. Evidentemente nos recuerda al clásico Lemmings, aunque mucho más accesible.

En el modo Campaña contamos con 45 fases, y en cada una de ellas la supervivencia será clave para desbloquear nuevos niveles. Dado que ninguno de nuestros pájaros frenará su marcha por nada del mundo, será vital anticipar el movimiento de nuestras tropas para evitar un destino fatal. Los escenarios están plagados de trampas mortales como pinchos, puertas electrificadas o cuchillas giratorias que al mínimo contacto desplumarán a nuestras criaturas. Para esquivar estas complicaciones contamos con objetos que desbloqueamos con nuestro progreso en la campaña y que nos hacen la vida más fácil al entrar en acción.

Por ejemplo, si una puerta electrificada nos bloquea el camino, podemos colocar un trampolín que hará que nuestras tropas pasen por encima. Si en el escenario hay una sierra giratoria bastará con colocar una valla de prohibido el paso y así conseguir que nuestros pájaros cambien de carril y sigan su camino hacia la meta. Estos son solamente unos de los pocos objetos disponibles, pero cada uno tiene un número limitado de usos y no podemos abusar de ello. Respecto a la dificultad, lo cierto es que Flying Soldiers no es nada difícil, ni tampoco pretende serlo. En todo el título no encontraremos un solo tutorial, salvo el del primer nivel, para el resto de fases debemos usar la pura lógica para descubrir la función de cada objeto. En ocasiones podemos sentir que estamos realizando un ejercicio de ensayo y error, pero la realidad es que los tiempos de carga son efímeros y no notaremos estas transiciones.



Dependiendo de la misión que tengamos que afrontar tendremos a nuestra disposición unas tropas concretas junto a unos objetos específicos. Existen tres tipos de tropas: los comandantes, los refuerzos especiales y los soldados rasos. Las primeras tropas son las más rápidas, además de las únicas que pueden atravesar charcos o activar mecanismos; los refuerzos son muy grandes, y por lo tanto lentos, así que son incapaces de volar pero sí pueden derribar paredes; los soldados rasos son los más débiles, y aunque pueden esquivar la mayoría de trampas, dependen del resto del grupo para sobrevivir. En las misiones contaremos con un número específico de pájaros de cada rango, con lo que habrá que tirar de nuestros recursos e intelecto para esquivar las dificultades. Por ejemplo, los comandantes son los más rápidos, así que pueden desactivar una trampa antes de que los refuerzos especiales mueran a causa de ella. Cabe mencionar que en plena acción el jugador no es más que un mero espectador, siendo testigos de una victoria sufrida o de un desplumaje total. Analizando la dificultad sorprende que Flying Soldiers ofrezca una escala gradual, y decimos esto porque Naught, su título lanzado en el pasado es de julio (y del que podéis leer nuestro análisis haciendo click aquí), hacía totalmente lo contrario. En esta ocasión nos encontramos con una campaña que empieza fácil pero que termina forzándonos a pensar nuestra jugada durante unos minutos. No estamos ante un título desafiante, ya que su propio inicio es muy accesible para los negados de la estrategia, pero consigue que repetir los niveles para conseguir los tres galardones repartidos en cada uno de ellos sea una tarea apetecible.

A nivel técnico cumple lo que se puede llegar a esperar de un título modesto. A nivel artístico hay luces y sombras, ya que aunque los pájaros tengan un diseño que aporta un tono carismático a la par que humorístico, no se aprovecha en nada la presencia de estos. Los escenarios, con una estética realista en miniatura, se repiten prácticamente desde el principio, no hemos encontrado más de tres variaciones. En el apartado en el que hay que ser realmente crítico es en el sonoro, ya que se reproducen una y otra vez las dos únicas pistas de audio. Es un acierto el tono de la música, con esa esencia militar que desprende, pero tras un rato con el mismo tema no se nos ocurre otra cosa que desactivar el audio.

Bunifacio es pequeño pero matón


Conclusión

Flying Soldiers no es más de lo que quiere ser, un producto pequeño que busca ofrecer un entretenimiento pasajero. Entendemos que se trata de una revisión de un juego para móviles, lo cual tiene su parte positiva y negativa, pero en esta ocasión hubiéramos agradecido una mayor variedad y trabajo en su conjunto. Nos encontramos ante un juego apto para todos los públicos, especialmente para los más pequeños, pero los entusiastas de la estrategia - o del mismo clásico Lemmings - no hallarán una propuesta atractiva y deberán meditar su compra. Es cierto que existen juegos dentro del género con una mayor producción, pero a nivel personal pienso que es innegable que en WildSphere se tiene la capacidad y estusiasmo necesario para lanzar un título con verdadero potencial.
Análisis de Flying Soldiers para PS4: Aves de presa
Análisis de Flying Soldiers para PS4: Aves de presa
Análisis de Flying Soldiers para PS4: Aves de presa
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Análisis de Flying Soldiers para PS4: Aves de presa
Análisis de Flying Soldiers para PS4: Aves de presa
Análisis de Flying Soldiers para PS4: Aves de presa
Análisis de Flying Soldiers para PS4: Aves de presa

Alternativas
En PS4 Melbits, mientras que en consolas retro encontramos a Lemmings.
Es corto y rejugable, con una dificultad bien medida. El diseño de los pajaritos.
La música. La falta de una mayor variedad de escenarios y situaciones.
Flying Soldiers se conforma con ser un entretenimiento de una tarde. Si bien le falta ambición para aspirar a más, sigue siendo disfrutable.
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