¡Colabora!
0
Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Nintendo Switch PC PlayStation 4 PlayStation 5

Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra

TYPE-MOON y Omega Force unen fuerzas para el regreso de Fate con un ARPG con mucha carga narrativa.

Por Juan B.,
0 0 0

Admito cierto escepticismo cuando tuve que acercarme a Fate/Samurai Remnant para las primeras impresiones de la aventura, las cuales podéis leer en el siguiente enlace. Me generaba cierta desconfianza, porque si bien me atraía su ambientación Edo, especialmente ahora que otros títulos se animan a recrearla, mis incursiones al universo Fate nunca me dejaron buenas sensaciones. No es que no me gustase la obra, al contrario, pero su universo ya había echado a andar y al ser una obra transmedia me sentía muy abrumado cuando se trataba de ponerme al día con todas las historias. Sin embargo, esta incursión a Fate/Samurai Remnant me ha demostrado que es un buen punto de partida para cualquiera, y es que no exige conocimiento previo al usuario. ¿Qué es lo que lo que logra que esta experiencia sea tan disfrutable? Pues por un lado, el buen hacer de Omega Force en el sistema de combate, mientras que TYPE-MOON (los dueños de la licencia Fate) se encarga de la historia. Hay un equilibrio entre la acción y la parte más narrativa en forma de visual novel, aunque la balanza suele decantarse por los momentos de diálogos entre personajes originales y figuras históricas que han pasado por el filtro anime. A continuación te diré por qué creo que debes darle una oportunidad.



Una Guerra que recibe a todo tipo de personajes históricos

La historia de Fate/Samurai Remnant aborda una vez más la Guerra del Santo Grial, un conflicto que lleva varios siglos sucediendo. Aquí, varias personas ascienden al rango Master, y cada uno de ellos puede invocar a un Espíritu Guerrero (también conocido como Servant) en forma de uno de los héroes de nuestra historia real, aunque también ficticios. Una de las partes más interesantes de la saga Fate es que los Servants suelen, por lo general, evitar decir su nombre auténtico. De esta manera, no dan pistas al enemigo de quiénes son y cómo murieron para no dar una ventaja táctica. La pareja que logre hacerse con el Santo Grial ganará la posibilidad de pedir un deseo, por lo que las alianzas y traiciones para hacerse con él estarán a la orden del día.

A nosotros nos toca vivir el conflicto en el marco del Cuarto año de la Era Keian, Período Edo, en el que han pasado unas cuantas décadas desde la última época sanguinaria y ahora los habitantes del país pueden vivir en paz y armonía. Aquí entra en juego Miyamoto Iori, nuestro protagonista, un joven residente de Asakusa cuyo día a día consiste en cumplir trabajos sencillos para ganar un poco de dinero y mantener la casa en la que convive con su hermana pequeña. Así hasta que un conflicto cambia por completo la vida de Iori, que pasará a ser un elegido y deberá entrenar junto a Saber, una heroína espiritual que pasará a ser su sirviente. Eso da pie a que el Período Edo vuelva a vivir un conflicto por el Santo Grial conocido como el Ritual de la Luna Creciente.

"Fate/Samurai Remnant es un gran homenaje a los 20 años de la franquicia."


El desarrollo de la trama comprende varios capítulos en los que se desarrolla la trama a través de misiones que nos llevan por distintos parajes, algunos más exóticos como Yokosuka o ciudades con más densidad como pueden ser Asakusa y Yoshiwara. La historia está supervisada por Nasu (el creador de la serie), por lo que os podéis esperar un sinfín de guiños y sus característicos giros de guión. Es más, no quiero incidir mucho en los personajes porque ya desde el arranque hay destripes de una historia que merece ser experimentada. A su favor, Fate/Samurai Remnant sabe enganchar durante las 40 horas de duración que oscila la primera partida con un buen cóctel de drama, historia y mitología envueltos en una estructura de serie anime. Peca, eso sí, de un excesivo relleno en distintos tramos de la aventura junto a unos ciertos problemas de ritmo durante sus primeros capítulos en los que le cuesta arrancar.



El desarrollo de las misiones es muy tradicional y no varía: avanzar, explorar el escenario, combatir contra un grupo de enemigos, diálogos, muchos diálogos, y el enfrentamiento final contra una criatura o jefazo. Es una pena que esta estructura tan lenta, que abarca hasta la mitad de la aventura, pero que se hace especialmente agotadora en sus primeras horas, no se haya resuelto de otro modo. Son unos primeros capítulos en los que hay que cumplir una serie de tareas de recadero por los distintos poblados y ciudades para ayudar a los locales en los que vagaremos de un lado a otro por unos escenarios vacíos que, además, no invitan a la exploración. Hay tareas que recompensan por completarlas, como visitar los distintos puestos de comida local o interactuar con los gatos y perros que pululan por la zona, recibiendo a cambio objetos de mejora y materiales para fortalecer nuestras habilidades. Adicionalmente, hay una serie de encargos que se completan de manera pasiva, al menos la gran mayoría de ellos, y consisten en tareas que van desde andar un determinado número de kilómetros o gastar una cierta cantidad de dinero.

RPG de acción de la vieja escuela

El sistema de combate es una mezcla entre el concepto del hack and slash y el musou. Las batallas serán, por lo general, contra varios enemigos, aunque de ninguna manera será una pelea multitudinaria como en los juegos de Omega Force. Estos combates están bien ejecutados, ofreciendo un buen sistema que depende enteramente de nuestra manera de combinar los distintos estilos de pelea. De entrada contaremos con los estilos de la tierra y el agua, enfocado el primero en la defensa que permite atacar con fuerza mientras reduce el daño recibido y el segundo que ofrece una ventana de tiempo mucho menor para atacar. Si lo hemos hecho bien con las combinaciones, Iori alcanzará el estado Afterglow, un efecto adicional en forma de brillo que aumentará nuestras características.



Pese a lo interesante que resulta jugar con Iori, el gran incentivo de los combates es contar con nuestro sirviente. En el caso de Saber, actuará como personaje de soporte atacando a los enemigos por su cuenta, y ocasionalmente se activará la oportunidad de realizar una técnica combinada, conocidas como Link Strikes, que requerirá pulsar el botón marcado dentro del límite de tiempo, en ocasiones requiriendo el gasto de una barra de afinidad según la cantidad de unidades que requiera el ataque. En algunos casos, y siempre en función de nuestra barra de afinidad, un recurso al que ya veis que habrá que echarle un ojo en todo momento, podremos seleccionar a Saber para controlarla temporalmente, pudiendo usar sus habilidades y técnicas que irán evolucionando a medida que se desarrolle la trama.

También influirá en el sistema de combate la presencia de los Rogue Servants, aquellos sirvientes que no tienen amo y que nos proporcionan su asistencia en combate, aunque más limitada que la de Saber. Su función es, en esencia, la oportunidad de lanzar un poderoso ataque en un momento crucial pero sin participar de manera activa en la mayoría de enfrentamientos. Algunos sí participarán activamente, como Musashi, pero siempre cuando el guion lo requiera. Otros personajes son aquellos que aparecen con poca frecuencia y que en combate nos dejan eso, su ayuda y poco más. Cabe resaltar que su aportación es interesante y cambia ligeramente las dinámicas del combate en función del enemigo al que nos estemos enfrentando. Por lo general, los enemigos básicos suelen ser un paseo y no ofrecen un desafío, pero los jefes sí requieren una mayor combinación de técnicas y el haber alcanzado el estado Afterglow con Iori.



El árbol de habilidades juega una faceta importante en el desarrollo de las capacidades de nuestros personajes, especialmente de Iori y Saber, que contarán con distintas ramas en función de la especialización que se desbloquean con el desarrollo de los capítulos permitiendo acceder a una mayor cantidad de técnicas. Estos nodos se pueden desbloquear ya sea con los puntos de habilidad que logramos como botín de los enemigos o como recompensa de las misiones, pero también con las joyas de habilidad que otorgan algunos encargos. El resto de sirvientes también cuenta con una extensión del árbol, pero mucho más reducida y con menos nodos que rellenar. Por otro lado, la casa de Iori hace las veces de taller, aunque el más importante será el workshop, un taller mágico que permitirá acceder a las habilidades más importantes, ya sean para la exploración o las que están destinadas para el combate. Cada una de estas habilidades requerirá una serie de requisitos en forma de materiales y dinero para que, una vez la hayamos desbloqueado, suba el nivel del taller mágico, ampliando su gama de servicios.

"Se trata de una aventura con un gran peso en la narrativa, cuyos primeros compases adolecen de un exceso relleno."


Otra de las funciones de la casa de Iori es el mantenimiento de la espada, permitiendo que nuestro ataque se vea incrementado con distintos potenciadores si utilizamos uno de los muchos distintos tipos de materiales que encontramos en nuestra aventura. Tras esto, se desarrollará un pequeño minijuego en el que habrá que pulsar la combinación de botones correcta cuando los comandos indicados pasen por la zona resaltada. Si lo hacemos correctamente, la duración de la mejora se ampliará tras recibir un pequeño boost . A su vez, la talla de figuras de Buda cumple una función similar en cuanto a la ejecución, un pequeño QTE que en función de si lo hemos hecho correctamente o no recibiremos una mayor recompensa. En este caso, las figuras se pueden vender en los distintos comerciantes de Asakusa a cambio de puntos de experiencia y monedas de oro.



El componente estratégico entra en juego

Pese a su naturaleza de juego de acción, las batallas de líneas de ley es uno de los componentes estratégicos que ofrece este Fate/Samurai Remnant. En este caso se trata de una batalla estratégica que consiste en avanzar a ciudades del mapa, cruzando por distintos nodos que están unidos por una serie de líneas. El objetivo es cruzar el máximo número de nodos posible para hacernos con su control y activar algunas bonificaciones, pero siempre con ojo a vizor de los movimientos del enemigo, que podrá ser más de uno en función de la dificultad de la batalla. Si el enemigo pasa por uno de los nodos, independientemente de si lo hemos controlado previamente o no, se hará con su control. El condicionante extra es que tenemos un número limitado de turnos para completar la batalla, por lo que no podemos movernos por los núcleos sin haber elaborado antes una pequeña estrategia. Para ello se pueden dar órdenes a Saber para que se mueva a su antojo por los nodos o para atacar a uno de los enemigos, aunque también es posible utilizar sus hechos para proporcionar al grupo unos turnos extra, la posibilidad de movernos entre los nodos que hayamos dominado o ralentizar el progreso del enemigo.

Los Rogue Servants tienen su pequeño rol en este minijuego, y es que una vez hayamos dominado el territorio al que pertenecen podrán sumarse a la batalla mediante una invocación y proporcionar su apoyo. Su función es básica, pueden actuar sin independientemente de nuestras acciones para frenar al enemigo o bien activar unos comandos para que ejecuten un ataque en momentos determinados. Cabe resaltar que estos sirvientes sin maestro tienen su propia historia desarrollada en los eventos de Disgression, los cuales se desarrollan de manera independiente de la trama principal y nos ayudan a entender los motivos de cada uno de ellos. Eso sí, estos eventos suelen, por lo general, dejar a un lado el drama que rodea la trama principal y denotan un buen sentido del humor. Son momentos más distentidos con personajes excéntricos y situaciones cómicas que aportan variedad al conjunto.



CONCLUSIÓN

Fate/Samurai Remnant ha sobrepasado mis expectativas y me ha dejado un buen sabor de boca. Si bien no reinventa la rueda y como Action RPG no pasa de ser discreto, su historia, sus personajes carismáticos y todo lo relacionado con personajes históricos me ha resultado lo suficientemente interesante como para haber logrado sobrepasar el umbral tedioso de las primeras horas. En lo que respecta al apartado jugable, vemos a Omega Force saliendo de su zona de confort, que cumple con lo justo, aunque nos deja con ganas de haber explotado un poco más las posibilidades. No es para nada un mal juego si lo que estás buscando es un JRPG que te tenga a los mandos durante 50 horas. Y para ti, que sigues la historia de Fate desde los primeros arcos, debería ser una compra imprescindible.

Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Análisis de Fate/Samurai Remnant para PC: Análisis de Fate/Samurai Remnant, un homenaje a los 20 años de la obra
Buenos personajes y una historia que cumple con creces.
Muy flojo en el apartado técnico. Le cuesta arrancar durante los primeros compases.
Fate/Samurai Remnant es un JRPG discreto que cumple como homenaje a los 20 años de la obra.
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

×