Super Nintendo
Renovarse o morir
Tras una primera parte decente sin llegar a excesos, SNK se propuso mejorar lo presente con una segunda entrega que mejoraría en todo al original, añadiendole además jugosos añadidos, ¿Saldría bien?
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Un año después de lanzar Fatal Fury en todos los arcades, SNK sorprendió con una trabajada segunda parte que sería convertida a Super Nintendo también por Takara con mucho más acierto. Si bien la primera parte pecó en sencillez, ofreciéndonos tres únicos personajes a controlar de perfiles variados, para esta segunda entrega la nómina de luchadores se aumentó a ocho, al igual que su rival directo, Street Fighter II.
Además se introdujeron los escenarios con profundidad, divididos en dos planos de scroll, lo que ampliaremos más adelante. Lejos de convertirse en un referente en el género, dado que Street Fighter II The New Challengers ya estaba en Super Nintendo, incluyendo mejoras en el original y la ampliación de la plantilla de personajes de 8 a 12, Fatal Fury 2 sirvió sobretodo para dejar el pabellón de la serie un poco más alto y, si cabe, ir preparando a los fans del género para la verdadera revolución, Fatal Fury Special, tercera y última entrega de la serie para Super Nintendo.
Vamos a ver que tenía Fatal Fury II (FF2 de ahora en adelante) y en que puntos mejoró la jugabilidad de la primera entrega, así como apartados técnicos y sobretodo la incorporación del factor estratégico en los combates por medio de aprovechar el entorno al máximo.
La amenaza tiene nombre alemán
En la entrega anterior, el criminal Geese Howard tenía bajo su poder toda la ciudad y, en el papel de un aspirante a King of Fighter (Joe, Terry o Andy) debíamos frenarle los pies. El desenlace no era otro que la eliminación de nuestro archienemigo, por medio de un combate y a causa de esto haciéndolo caer rascacielos abajo, dejándolo moribundo, lo que desembocaría en su muerte tres horas después en un hospital local.
Al menos eso es lo que pensábamos, por que Geese ha vuelto. Eso si, la amenaza no proviene de él, sino de un alemán de armas tomar llamado Wolfang Krauser, que como no organiza un torneo para ver si hay algún alma capaz de hacerle frente y sobrevivir al encuentro.
Para tal trabajito tendremos la posibilidad de controlar un total de ocho personajes, cinco más que en el original. Repetirán papel los hermanos Andy Bogard y Terry Bogard, así como el tailandés Joe Higashi, siendo el resto totalmente nuevos; se presentan una bella fémina japonesa llamada Mai Shiranui, que utiliza abanicos para combatir, además el coreano Kim Kaphwan, el famoso personaje que clona a Ryu de Street Fighter. En el papel de anciano sabio conocedor de artes marciales encontraríamos a Jubei Yamada, y ocupando el papel de wrestler o mole indestructible al australiano Big Bear. Por último nos encontraríamos con el extraño Cheng Sin Zan, un hombre obeso que comparte movimientos con Raiden, de la entrega anterior.
Encontraríamos además cuatro personajes no controlables que ejercerían de jefes de final de fase. Billy Kane, el hombre que utiliza una vara por arma repite en la ronda nueve, al que seguirían el boxeador blanco Axel Hawk, el torero español Lawrence Blood y en el papel de jefe final Wolfang Krauser.
Además se introdujeron los escenarios con profundidad, divididos en dos planos de scroll, lo que ampliaremos más adelante. Lejos de convertirse en un referente en el género, dado que Street Fighter II The New Challengers ya estaba en Super Nintendo, incluyendo mejoras en el original y la ampliación de la plantilla de personajes de 8 a 12, Fatal Fury 2 sirvió sobretodo para dejar el pabellón de la serie un poco más alto y, si cabe, ir preparando a los fans del género para la verdadera revolución, Fatal Fury Special, tercera y última entrega de la serie para Super Nintendo.
Vamos a ver que tenía Fatal Fury II (FF2 de ahora en adelante) y en que puntos mejoró la jugabilidad de la primera entrega, así como apartados técnicos y sobretodo la incorporación del factor estratégico en los combates por medio de aprovechar el entorno al máximo.
La amenaza tiene nombre alemán
En la entrega anterior, el criminal Geese Howard tenía bajo su poder toda la ciudad y, en el papel de un aspirante a King of Fighter (Joe, Terry o Andy) debíamos frenarle los pies. El desenlace no era otro que la eliminación de nuestro archienemigo, por medio de un combate y a causa de esto haciéndolo caer rascacielos abajo, dejándolo moribundo, lo que desembocaría en su muerte tres horas después en un hospital local.
Al menos eso es lo que pensábamos, por que Geese ha vuelto. Eso si, la amenaza no proviene de él, sino de un alemán de armas tomar llamado Wolfang Krauser, que como no organiza un torneo para ver si hay algún alma capaz de hacerle frente y sobrevivir al encuentro.
Para tal trabajito tendremos la posibilidad de controlar un total de ocho personajes, cinco más que en el original. Repetirán papel los hermanos Andy Bogard y Terry Bogard, así como el tailandés Joe Higashi, siendo el resto totalmente nuevos; se presentan una bella fémina japonesa llamada Mai Shiranui, que utiliza abanicos para combatir, además el coreano Kim Kaphwan, el famoso personaje que clona a Ryu de Street Fighter. En el papel de anciano sabio conocedor de artes marciales encontraríamos a Jubei Yamada, y ocupando el papel de wrestler o mole indestructible al australiano Big Bear. Por último nos encontraríamos con el extraño Cheng Sin Zan, un hombre obeso que comparte movimientos con Raiden, de la entrega anterior.
Encontraríamos además cuatro personajes no controlables que ejercerían de jefes de final de fase. Billy Kane, el hombre que utiliza una vara por arma repite en la ronda nueve, al que seguirían el boxeador blanco Axel Hawk, el torero español Lawrence Blood y en el papel de jefe final Wolfang Krauser.




