Xbox 360
Tiempos de héroes
Molyneux nos acerca su apuesta navideña con la segunda parte de un juego de rol que marcó un antes y un después en la primera Xbox.
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Pese a contar con un solo botón para accionar los poderes mágicos, estos pueden situarse a distintos niveles de activación según el tiempo que mantengamos presionado el botón. Es decir, si hemos invertido puntos de experiencia en dos de ellos, el que coloquemos en primer lugar se activará con tan solo presionar el botón correspondiente, mientras que si lo mantenemos pulsado durante unos segundos será el hechizo de nivel 2 el que consumemos. Y así sucesivamente hasta equiparnos hasta un máximo de cinco hechizos de forma simultánea.
Por último, en lo referente al sistema de combate, huelga decir que disponemos de un diverso arsenal militar que incluye desde armas blancas y romas como pueden ser los floretes, martillos de guerra, katanas, mazas, mandobles, hachas o espadas largas hasta armamento de largo alcance que agrupa ballestas, rifles, trabucos o pistolas de época. Las armas están clasificadas en cinco niveles según su estado y material de fabricación, y cuentan con distintos parámetros que se aplican de forma directa en el combate. Algunas incluso tienen capacidad para incrustar gemas que mejoren los atributos básicos del objeto en cuestión.
Mayor libertad de acción. Albion a tus pies
La primera toma de contacto sirve para introducir la mecánica de juego y para explicar el comienzo de una historia en la que encarnamos al avatar, ya sea masculino o femenino, que junto a su hermana se acerca hasta un puesto ambulante de un comerciante un tanto fanfarrón recién llegado a Bowerstone. Tras ofrecer un espejo el cual promete rejuvenecer a quien lo mire, muestra una caja misteriosa de la que dice otorgar un deseo a quien gire su manecilla tres veces. Los dos jóvenes, escépticos desde un principio ante el poder mágico del artefacto, ven interrumpida su incredulidad por las palabras de una gitana misteriosa y ciega que invita a los niños a averiguar si la magia existe realmente por tan sólo cinco monedas de oro, el valor del artículo y sustento para sus hambrientas bocas durante semana y media. Así pues, los jóvenes comienzan a explorar un limitado rincón de la ciudad en busca de misiones y favores que hacer al resto de aldeanos y así poder comprar el tan preciado bien que corrompe momentáneamente sus mentes. Estas misiones funcionan a modo de tutorial bien ensamblado y permiten al jugador hacerse una idea de las consecuencias que tendrán sus acciones, para bien o para mal, a lo largo del juego. Sin querer desvelar ni un ápice de la historia, creemos conveniente que lo que venga a continuación debe de ser cosa de vuestro propio disfrute.
Nuestro personaje cuenta con la inestimable ayuda de un chucho abandonado con el que se topa a los pocos minutos de comenzar su aventura, también desvalido, en los arrabales de la capital. El can nos seguirá cual sombra, nos ladrará y marcará distintos puntos de excavación en los que clavar nuestra pala y en los que puede haber enterrados objetos de mayor o menor valor. Todo es probar suerte. Además nos avisa de los cofres cercanos a nuestra posición, algunos de los cuales están realmente escondidos. Otros necesitan llaves de plata (también desperdigadas por el mapeado) para poderse abrir.
Por último, en lo referente al sistema de combate, huelga decir que disponemos de un diverso arsenal militar que incluye desde armas blancas y romas como pueden ser los floretes, martillos de guerra, katanas, mazas, mandobles, hachas o espadas largas hasta armamento de largo alcance que agrupa ballestas, rifles, trabucos o pistolas de época. Las armas están clasificadas en cinco niveles según su estado y material de fabricación, y cuentan con distintos parámetros que se aplican de forma directa en el combate. Algunas incluso tienen capacidad para incrustar gemas que mejoren los atributos básicos del objeto en cuestión.
Mayor libertad de acción. Albion a tus pies
La primera toma de contacto sirve para introducir la mecánica de juego y para explicar el comienzo de una historia en la que encarnamos al avatar, ya sea masculino o femenino, que junto a su hermana se acerca hasta un puesto ambulante de un comerciante un tanto fanfarrón recién llegado a Bowerstone. Tras ofrecer un espejo el cual promete rejuvenecer a quien lo mire, muestra una caja misteriosa de la que dice otorgar un deseo a quien gire su manecilla tres veces. Los dos jóvenes, escépticos desde un principio ante el poder mágico del artefacto, ven interrumpida su incredulidad por las palabras de una gitana misteriosa y ciega que invita a los niños a averiguar si la magia existe realmente por tan sólo cinco monedas de oro, el valor del artículo y sustento para sus hambrientas bocas durante semana y media. Así pues, los jóvenes comienzan a explorar un limitado rincón de la ciudad en busca de misiones y favores que hacer al resto de aldeanos y así poder comprar el tan preciado bien que corrompe momentáneamente sus mentes. Estas misiones funcionan a modo de tutorial bien ensamblado y permiten al jugador hacerse una idea de las consecuencias que tendrán sus acciones, para bien o para mal, a lo largo del juego. Sin querer desvelar ni un ápice de la historia, creemos conveniente que lo que venga a continuación debe de ser cosa de vuestro propio disfrute.
Nuestro personaje cuenta con la inestimable ayuda de un chucho abandonado con el que se topa a los pocos minutos de comenzar su aventura, también desvalido, en los arrabales de la capital. El can nos seguirá cual sombra, nos ladrará y marcará distintos puntos de excavación en los que clavar nuestra pala y en los que puede haber enterrados objetos de mayor o menor valor. Todo es probar suerte. Además nos avisa de los cofres cercanos a nuestra posición, algunos de los cuales están realmente escondidos. Otros necesitan llaves de plata (también desperdigadas por el mapeado) para poderse abrir.





