¡Colabora!
0
Cuando éramos reyes
PC

Cuando éramos reyes

EA Sports retorna al duelo futbolístico anual por excelencia con FIFA 20, una nueva entrega que viene cargada de ritmo, fútbol callejero, estilo, y, sobre todo, un marcado carácter online.

Por Sergi Bosch [@GriffithDidNW],
0 0 0

Que el fútbol es el deporte rey es ya un corolario sobre el que no merece la pena disertar en profundidad; no hay más que ver los índices de popularidad y de audiencia de los eventos más relevantes de cada año, ya sea a nivel de selecciones o de clubes, para disipar toda duda. Su gran impacto social se refrenda de manera perspicua en el esfuerzo, la técnica individual, la ambición, la táctica, y claro, por qué no decirlo, en rivalidades históricas e irrepetibles; este aspecto de enfrentamiento se ha trasladado, además, a la perfección al ambiente videojueguil, y es que no son ya pocos los duelos anuales que han protagonizado Pro Evolution Soccer, la interpretación futbolística de Konami, y FIFA, la de Electronics Arts. Ahora, en 2019, ya con la expectante mirada puesta en el difuso y siempre esquivo mañana, los dos simuladores de fútbol por excelencia se vuelven a ver las caras; ya te contamos qué tal salió la última entrega de la franquicia nipona, y ahora es turno de desgranar todos los pormenores de FIFA 20, especialmente en su versión para ordenador.

El fútbol como religión

Es cierto que en los últimos años las funcionalidades en línea han desplazado a los modos para un jugador, relegándolos a un casi miserable segundo plano, pero es imposible entender la fórmula y el legado de FIFA sin detenernos, aunque sea unos instantes, en algunas de sus modalidades offline. Así pues, vuelven, por supuesto, el partido rápido, los torneos -entre los que se incluye uno especial para disputar la Champions-, y el otrora rey modo carrera; este último, dentro de los clásicos, es quizás uno de los pocos que ha recibido ciertas novedades. Entre esas inclusiones encontramos, por ejemplo, un renovado sistema de entrevistas que nos permitirá seleccionar algunas respuestas con el objetivo de aumentar la moral de los jugadores o del equipo en su conjunto, característica que aparece potenciada en FIFA 20; no obstante, su funcionamiento es un tanto errático y da lugar a situaciones incoherentes, como respuestas que referencian resultados que no se dieron, o frases preconstruidas que se reiteran con enorme frecuencia, por lo que en general su funcionamiento termina cayendo en saco roto. También hay un extenso editor facial y de indumentaria para los entrenadores, que de igual manera se traslada a la creación de personajes de VOLTA.

VOLTA es el añadido jugable más visible de la entrega; destaca por distintos tipos de canchas alrededor de todo el mundo, algunas de las cuales permiten incluso efectuar regates con las paredes, al más puro estilo freestyle.

En este sentido, la dificultad de los modos offline sigue marcada por una inteligencia artificial excesivamente pobre que no solo ejecuta decisiones cuestionables en el modo carrera, como ese conocido y recurrente bug en el que los entrenadores alinean a los reservas en lugar de a los titulares, sino que dentro del partido es incapaz de sorprender o de suponer un verdadero reto, aún en las dificultades más elevadas, a excepción de jugadas muy aisladas y desafortunadas. El marco de la IA es una de las asignaturas pendientes de la franquicia desde hace ya unos cuantos años, y parece que tampoco se ha arreglado en esta entrega; eso sí, lo peor es que sus perniciosos efectos también se trasladan a VOLTA, el nuevo modo de juego que se centra en el fútbol callejero al más puro estilo del último FIFA STREET de 2012, aquel que abandonaba la estética animada e intentaba dotar al asunto de mayor seriedad y realismo. Por otro lado, el ámbito cinemático del modo, ya que en cualquier caso es el sustituto de El Camino en el apartado más narrativo del título, está repleto de escenas de baja calidad en las que se pone de manifiesto que la serie necesita una dosis extra de ambición y de potencia gráfica, la cual esperamos que se advierta en la futura generación.

Siguiendo con VOLTA, cabe señalar que en el ámbito jugable sí que supone un pequeño soplo de aire fresco a la fórmula, en especial por su carácter desenfadado, rápido y visualmente llamativo; en líneas generales, no es un modo que pretenda ser protagonista indiscutible, terreno dedicado únicamente a las funciones online y más específicamente a Ultimate Team, sino que es una alternativa, una nueva posibilidad que está ahí esperando a ser descubierta. El modo historia quizás no sorprende ni cautiva, en parte porque es muy típico y adolece de los mismos inconvenientes que otras propuestas de otras franquicias que evitaremos nombrar -doblaje anodino, previsibilidad, situaciones muy prefijadas…-, pero las partidas rápidas y la Liga Volta, que hace las veces de encuentro online, tienen un toque especial que ayuda a distraerse y a rebajar la tensión entre partidos competitivos. Contempla, además, distintas submodalidades de juego, de modo que podremos enfrentarnos en partidas 3vs3, 4vs4 y 5vs5, con y sin portero; ninguna de ellas cambia radicalmente la tónica de VOLTA, pero son capaces de darle a su acción futbolística un ritmo más o menos frenético y de darle un punto distintivo.

A la izquierda, un partido de VOLTA; a la derecha, una rueda de prensa con opciones excesivamente predefinidas y sin mucho peso.

Eso sí, en los modos clásicos, la jugabilidad sí que presenta algunos retoques más; ahora, por ejemplo, el ritmo del juego, así como el control de los jugadores, se manifiesta de manera más realista, más lenta. Nos explicamos: FIFA 20 sigue siendo un título que apuesta por una vertiente eminentemente arcade del fútbol, hecho que se refleja en la gran cantidad de contraataques, de situaciones de uno contra uno, de regate al límite y de carreras en general que propone con gran frecuencia lo nuevo de EA Sports, pero el movimiento de los jugadores es ahora algo más medido, más “torpe” o natural si se quiere entender así, por lo que no se presta a las locuras atléticas y sobrehumanas de pasadas entregas… o al menos no de manera general ni con tanta frecuencia. El sistema de lanzamiento de faltas y de penaltis también ha sido revisado; ahora se basa en un apuntado con cruceta que nos permite seleccionar con un elevado grado de precisión a dónde queremos que vaya el balón. La cosa se complica, eso sí, cuando le damos potencia al disparo, ya que la trayectoria del tiro se volverá más o menos impredecible en función de las estadísticas de cada jugador; en general se trata de un sistema teóricamente bien definido en el que cuentan tanto las habilidades como el medidor de sincronización de golpeo, sin embargo, también da pie a situaciones un tanto surrealistas en las que prácticamente cada jugador puede ser un lanzador de efectividad histórica.

Por otro lado, Clubes Pro, quizás uno de los modos de juego más originales de la franquicia, sigue luciendo un buen número de los errores que lo determinaban antaño; hablamos de problemas puntuales de conexión, de configuraciones claramente superiores de estatura/peso o de posición en el campo, o de la repetición inmisericorde de jugadas que prácticamente rozan el exploit. Eso sí, es cierto que ahora el nivel de personalización es mucho más avanzado y que se han subsanado las carencias del modo en lo que al ámbito del entrenamiento se refiere -ahora es posible jugar simplemente partidos de práctica-, pero en general sigue dando la sensación de que es un valor que está ahí, denostado y olvidado por la compañía. Una auténtica pena.

Las faltas en la frontal del área son ahora más peligrosas que nunca; recuerdan, en cierto modo, a los sistemas de tiros libres que integraban FIFA 05 y compañía, aunque sin ser tan fáciles.

Vamos, ahora sí, con un Ultimate Team especialmente conservador, y es que la joya de la corona de la fórmula se atreve con muy pocos cambios. A fin de cuentas, ¿para qué cambiar lo que mejor funciona? Dentro de las adiciones, hallamos la incorporación de partidos de exhibición para probar algunas estrategias determinadas o simplemente dejarnos llevar por la demencia y la originalidad, aunque no tienen peso en el progreso. Quizás es más relevante la inclusión de unos objetivos por temporadas, repletos de eventos transitorios, que están claramente destinados a potenciar las recompensas y la constancia y buen hacer de los jugadores; de nuevo, cuanto más juegues, mejor.

Finalmente, adentrándonos ya en el apartado audiovisual, FIFA 20 es excesivamente continuista; la popular serie deportiva de EA Sports arrastra ya una tendencia en la que las mejoras gráficas se suceden casi a cuentagotas, y al margen de unos mejores efectos del césped, del comportamiento del balón, y de un mayor número de rostros escaneados y recreados con mayor realismo, lo cierto es que da la sensación de que estamos prácticamente ante el mismo juego. No es que se vea mal, es que se echa en falta un mayor salto entre entregas, parecido a lo que sí que se está viendo en su rival directo. En cuanto a la selección de temas musicales, podéis esperar más o menos lo de siempre: un conjunto de canciones populares, de melodía alegre o pintoresca, que podrán agradar más o menos al usuario, siempre dependiendo, obviamente, de su propio gusto.

Ultimate Team es el modo que mayor estabilidad presenta del título, algo que se debe sin duda a que es también el más popular.


Conclusiones

FIFA 20 aporta un testimonio un tanto agridulce, y es que palidece, quizás ya demasiado y arrastrando una dinámica incómoda, en los modos de juego offline, en la inteligencia artificial, en el apartado gráfico, y en algunos problemas bastante graves que afectan principalmente a los ámbitos secundarios del juego, pero está claro que sigue siendo el rey futbolístico en lo que a funcionalidades online se refiere. VOLTA es una interesante adición, sin duda más original y prometedora que El Camino, pero a grandes rasgos es innegable que esta entrega está lejos de la calidad que en su día tuvo, por ejemplo, FIFA 12, acaso uno de los mejores simuladores deportivos de la historia. En definitiva, urge la llegada de la nueva generación y a EA quizás le falta algo más de ambición y de clarividencia para volver a la senda del mayor éxito; no obstante, su interpretación del deporte rey sigue siendo una apuesta segura, rápida, accesible y adictiva, por lo que es perfectamente disfrutable tanto en solitario como en compañía. Después de todo, ¿qué es el fútbol, sino estar un rato con los amigos y olvidarse un poco del mundo, aunque solo sea durante unos instantes?

Redactado por Sergi Bosch (Elite)

Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes
Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes
Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes
Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes
Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes
Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes
Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes
Análisis de FIFA 20 para PC: Cuando éramos reyes

Alternativas
eFootball PES 2020 está más centrado en la vertiente offline, pero pierde en la comparación online.
Indiscutible en el funcionamiento y efectividad de los modos online. Más técnico. VOLTA.
El offline está cada vez más en segundo plano. La IA. Tecnológicamente se está quedando atrás.
FIFA 20 cumple como entrega del simulador futbolístico más famoso, pero sus imprecisiones lo alejan de la calidad de los históricos del género.

Información del juego

Fecha de lanzamiento: 27 de septiembre de 2019
Desarrollado por: EA Sports
Para poder aportar cualquier tipo de contenido a uVeJuegos.com necesitas estar registrado y además haber iniciado sesión.

Elige lo que quieres hacer:

Administradores de Análisis: ____GEX_____, beto, CodeRed, Doscv, elite, Keyser Soze, MrRafa, NewRandomAge, Ohkouchi.
×