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Análisis Evil West, un divertidísimo doble A cargado de acción y buenas intenciones
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Análisis Evil West, un divertidísimo doble A cargado de acción y buenas intenciones

Flying Wild Hog, los creadores de Trek to Yomi, firman uno de los juegos tapados del año.

Por Juan B.,
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Comenté en mis impresiones a la prueba que pude jugar de Evil West que el juego corría el riesgo de desaparecer entre un calendario de lanzamientos que no da un solo segundo de respiro. Noviembre ha sido un mes cargado, con God of War: Ragnarok como el principal bombazo seguido de Pokémon Escarlata y Pokémon Púrpura, e incluso ha habido un pequeño hueco para esos pequeños títulos independientes que se llevan el gato al agua, como Pentiment. Por eso me extrañaba que un título al que hace unos cuantos años hubiésemos tachado de obsoleto pudiese alzarse ante todo eso. Atención destripes: Evil West lo ha hecho. El equipo de Flying Wild Hog se ha sacado de la manga una de las producciones AA más divertidas de este año, y lo ha hecho aplicando su experiencia en sus últimos desarrollos e inspirándose en las últimas iteraciones de Kratos.

La historia de Flying Wild Hog, con sede en la capital de Polonia, el estudio formado por varios veteranos de la industria lanzó en 2011 su primer proyecto, Hard Reset, una aventura de acción frenética con estética cyberpunk que recordaba al clásico de Blade Runner. El resultado fue satisfactorio para el estudio, aunque no levantó mucho ruido, al fin y al cabo en aquella época ya habíamos dejado atrás los títulos de acción que rememoraban a los clásicos de los 90 y principios de la década de los 2000. Un poco más tarde, no mucho más, probaron suerte con el remake de Shadow Warrior, y ahí les salió de fábula, porque ya sí consiguieron hacerse con un nombre en la industria. Así pues, y con dos entregas de Shadow Warrior por el camino y un imprescindible Trek to Yomi, la gente de Flying Wild Hog han vuelto a hacer de las suyas con Evil West. Os contamos en nuestro análisis qué podéis esperar de esta divertidísima aventura que ofrece algo totalmente inusual en los tiempos que corren, y sin suponer una revolución en la industria del videojuego, sí consigue atraparnos a los mandos pasando un buen rato mientras cercenamos todo tipo de criaturas.



Un weird west que recuerda a Darkwatch

En lo narrativo, Evil West presenta una temática muy particular. Nos encontramos en la frontera sureña de los Estados Unidos durante los tiempos del Salvaje Oeste en el siglo XIX. Lo que se sale de la norma es que el país ha sido invadido por una raza de vampiros que busca expandirse por el país infectando a nuevas víctimas. No es la primera vez que un videojuego propone mezclar la ambientación de los vaqueros con vampiros, ya os hablé de Darkwatch en mis impresiones del juego, un clasicazo de la época de Xbox y PlayStation 2 que no puedo dejar de recomendar. Nuestra historia arranca en el Instituto Rentier, sede de una organización de agentes especiales que trabaja para limpiar el país de las criaturas sobrenaturales. Por ahí anda Jesse Rentier, el protagonista de esta historia, que mantiene un tira y afloja con su padre, que dirige la organización. ¿Y cómo pretenden los Rentier alzarse contra los vampiros? Fácil, dominando la electricidad, imbuyendo un guantelete con el suficiente voltaje como para hacer añicos a cualquier vampiro que se cruce en nuestra vista.

"El punto fuerte en el apartado jugable de Evil West se encuentra en su apuesta decidida a combinar los disparos en tercera persona con un hack and slash de fuerza bruta"


Como podéis imaginar, es una historia que cumple con la intención de darnos motivos para cazar vampiros y disparar a diestro y siniestro, pero poco más. La historia se cuenta de una forma un tanto brusca, las únicas cinemáticas que desarrollan la trama ocurren al principio y al final de cada capítulo, por lo que deja esa sensación de que las situaciones ocurren de manera precipitada. Para solventarlo, a lo largo y ancho de los escenarios hay dispuestos distintos tipos de coleccionables que expanden un poco más el universo de Evil West, que es mucho más complejo de lo que parece.



Divertido como shooter, fascinante como hack and slash

El punto fuerte en el apartado jugable de Evil West se encuentra en su apuesta decidida a combinar los disparos en tercera persona con un hack and slash de fuerza bruta. El sistema de combate es enormemente satisfactorio, aunque tarda en arrancar, y es que todas las herramientas de combate se desbloquean a medida que progresamos en la aventura, y algunas, especialmente las más relevantes, se descubren en la recta final. En parte, esto también se debe a un sistema de progresión que funciona muy bien, con distintos árboles de habilidades para potenciar nuestros ataques especiales a medida que ganamos puntos de experiencia y subimos de nivel o conseguimos dinero para mejorar las cualidades de nuestras armas de fuego. Me atrevería a decir que Evil West gana muchísimo más en su modo Nueva Partida+ que en nuestro primer recorrido, ya con todas las habilidades desbloqueadas y el potencial adquirido, el sistema de combate alcanza una nueva dimensión. En cuanto a las herramientas que podemos utilizar en combate, van desde pistolas, rifles y escopetas, pasando por nuestros propios puños, un guantelete eléctrico y una suerte de escudo de rayos para bloquear ataques. Hay mucho más, pero prefiero omitir ciertos detalles para preservar vuestra sorpresa.

En lo referente a la vertiente hack and slash, está lejos de los referentes del género como Devil May Cry o Bayonetta, no presenta esas capas de profundidad con las que sí cuentan estos dos titanes, pero sí se mantiene satisfactorio en todo momento y abarca muchas posibilidades. Recuerda indudablemente a los últimos God of War, y la sensación va mucho más allá de que la perspectiva de la cámara sea similar o que muchas animaciones sean parecidas. Los golpes, cómo se encajan, nuestras embestidas a los enemigos o los remates viscerales recuerdan, y mucho, a la obra de Santa Monica. Existe, además, un gancho que funciona como las icónicas espadas de Kratos, aunque con sus limitaciones. Podemos atraer a los enemigos y acto seguido propinarles una paliza, o alzarlos a los cielos con un puñetazo y hacerlos descender rápidamente con nuestro gancho para hacerlos añicos. En definitiva, es un sistema que funciona bien, es cumplidor, pero como le ocurre a la vertiente más centrada en las armas de fuego, hasta una segunda pasada no se le saca el máximo provecho.



Toca hablar del desarrollo de la aventura, que ya os adelantamos que es completamente lineal y liberada de las ataduras a las que nos hemos acostumbrado en las aventuras de acción. La campaña está dividida en varios capítulos, y cada uno de ellos consiste en varias zonas interconectadas que, cuando la acción ha terminado, dan paso a pequeñas zonas de exploración en las que podemos conseguir dinero para mejorar nuestras habilidades o hacernos con unos coleccionables que expanden la historia de este universo. En ocasiones también hay tiempo para algún que otro puzle, pero son muy, muy fáciles, te diría que incluso la solución te la da el propio juego antes de arrancar con el rompecabezas. Es innegable que a Evil West le falta algo de chispa y de imaginación, estos momentos son un pequeño alivio tras tanto frenetismo, y aunque tal vez se le pueda exigir algo más, la realidad es que la punta de lanza es el sistema de combate, y unas secciones menos inspiradas no afean el conjunto.

" En cuanto a las herramientas que podemos utilizar en combate, van desde pistolas, rifles y escopetas, pasando por nuestros propios puños, un guantelete eléctrico y una suerte de escudo de rayos para bloquear ataques."


Por si fuera poco, esta vorágine de casquería vampírica se puede disfrutar de forma cooperativa en línea con un amigo. A Evil West le ocurre como a Gears of War, que ya sea acompañado o en solitario, se disfruta muchísimo de todo lo que tiene que ofrecer. En compañía siempre gana, pero hay un lunar en esta característica, y es que no se ha habilitado un matchmaking para que dos jugadores se puedan encontrar, sino que hay que tener a nuestro aliado en nuestra lista de amigos. Además, tampoco existe la característica del juego cruzado entre plataformas.



En lo que respecta al apartado técnico, no hay quejas sabiendo quién anda detrás del proyecto. En Flying Wild Hog no manejan un presupuesto de una producción AAA, lógicamente, y queremos resaltar esto porque pese a que en las imágenes quede un juego resultón que mantiene el tipo, la realidad es que no va a hacer sudar la gota gorda a nuestra máquina. Cumple en lo visual, y hay escenas muy espectaculares, pero es más un título de la generación pasada que de esta. Los modelados, especialmente de los personajes secundarios, dejan mucho que desear, y en lo que respecta a los enemigos, hay poca variación de diseños, por lo que se repiten constantemente. Deja un mal sabor de boca cuando nos enfrentamos ante un jefazo imponente, en una arena espectacular, y el primer enemigo que nos topamos en el siguiente capítulo es ese mismo jefe. Eso sí, podemos asegurar que funciona a la perfección en todas las máquinas. Nosotros hemos jugado en PlayStation 5, pero también hemos podido probar la de PlayStation 4, y no vemos defectos gráficos o caídas en la tasa de imágenes. Además, echándole un ojo a los requisitos mínimos y recomendados, prácticamente cualquier ordenador de gama media con muchos años a sus espaldas podría manejarlo con todos los apartados en alto.



CONCLUSIÓN

Evil West reúne todo lo que nos gusta de Flying Wild Hog, que no parece importarle que sus juegos sean relativamente olvidables, sino todo lo contrario. El estudio se recrea en esa naturaleza mientras ofrece una estupenda aventura de acción en tercera persona que mezcla de una forma brillante el hack and slash y el shooter. Los combates son frenéticos, trepidantes, y aunque nos queda la sensación de que estamos matando a los mismos enemigos una y otra vez, esta orgía de violencia funciona de maravilla.

No se puede decir que sea un juego perfecto, le fallan secciones muy poco inspiradas y un apartado gráfico discreto, pero si lo que te apetece es desconectar en el Lejano Oeste y no ceñirte a una historia, aquí tienes un candidato ideal para estas navidades.

Jugado en PlayStation 5. Copia digital proporcionada por Plaion.
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El sistema de combate está muy bien diseñado. Divertídisimo y con opción de jugarlo en cooperativo.
Algunas secciones poco inspiradas y la falta de variedad de enemigos y de un matchmaking online.
Evil West es una bizarra mezcla entre el hack and slash y el Oeste con temática vampírica, pero que se disfruta al máximo.
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