Game Boy Advance
Esto es Goku, que iba a salvar el universo...
... en la primera entrega de una serie de videojuegos sobre Dragon Ball Z que analizamos en VicioJuegos.com.
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Así pues, a la hora de vérnoslas con un jefe final, y a menos que usemos el truco de invencibilidad, sólo deberemos huir y lanzar ataques especiales desde lejos, ya que los jefes, además, tienen la cualidad de quitarnos un tercio de la barra de energía con un puñetazo. Por lo menos Goku corre (bueno, camina) más rápido que ellos.
Sin lugar a dudas, la jugabilidad es el peor apartado del juego, y por mucho. Para decir esto nos apoyamos en todo lo comentado en la anterior página. El sistema de control nefasto (cuatro direcciones, no podemos correr, alcance de ataques muy limitado), tanto que tanto a la hora de los combates contra los enemigos como recorriendo los escenarios (esto se agrava en el Camino de la Serpiente, realmente mortífero de atravesar) conseguirá hacernos odiarlo y, a los más impacientes, apagar la consola en los primeros diez minutos de juego por la excesiva lentitud general. Este apartado podría mejorar bastante si no nos encontráramos tantos obstáculos que sortear (tales como ciertas flores, por ejemplo).
Por otra parte, los gráficos se llevan la mejor parte, a pesar de seguir siendo algo decepcionantes. Los de los escenarios y en especial las texturas tienen una calidad demasiado baja, más propia de Game Boy Color (de hecho, muchos juegos de ésta superan a DBZ: ELdG en gráficos) que de Game Boy Advance. Los sprites de los protagonistas (Goku, Piccolo, Vegeta, Freezer...) se salvan de la quema. Son nítidos (en especial el de Goku) y muy fieles a la serie original, hasta el punto de notar un gustillo especial al manejar el sprite de Goku, con su peinado característico y su ya famoso traje naranja y azul. También hay que destacar las imágenes sacadas del anime que aparecen tras algún suceso importante del argumento, que tienen una calidad decente.
El apartado del sonido no tiene la misma suerte que el gráfico. Tanto las melodías como los efectos de sonido son escasos y bastante monótonos. En general no ayudan a meterse en el juego. Solo se salvan por muy poco las melodías que suenan al enfrentarnos a los jefes finales, a pesar de ser tan similares a las que oímos en las distintas pantallas antes de enfrentarnos a ellos. En general este apartado se puede mejorar bastante.
Por todo lo que hemos comentado, parece que está claro que este juego pude ser todo menos divertido. Además de la pésima jugabilidad, sólo da de dos a tres horas de juego (la mitad usadas para destruir a unos jefes que incomprensiblemente nos vencen con tres golpes gracias a una curva de dificultad demasiado empinada) y tiene unos gráficos y un apartado sonoro deficientes. De hecho, creemos que el juego sólo es realmente divertido si usamos el truco de invencibilidad que Infogrames tuvo la idea de programar. Seguramente lo mejor del juego.
Nuestra conclusión es que Dragon Ball Z: El legado de Goku es un juego muy poco recomendable. Es mediocre en todos sus apartados, sólo se salvan por muy poco los gráficos y tal vez deberíamos destacar su aceptable traducción al castellano. Pero todo esto no llega a constituir un motivo para jugarlo. Siendo así, sólo agradará a los fans, y a muy pocos.
Una verdadera lástima, porque la mecánica del juego es una buena idea, pero mal llevada a la práctica. Menos mal que aprendieron de los errores y nos ofrecieron un par de scontinuaciones dignas de llevar el nombre Dragon Ball Z en el título.
Sin lugar a dudas, la jugabilidad es el peor apartado del juego, y por mucho. Para decir esto nos apoyamos en todo lo comentado en la anterior página. El sistema de control nefasto (cuatro direcciones, no podemos correr, alcance de ataques muy limitado), tanto que tanto a la hora de los combates contra los enemigos como recorriendo los escenarios (esto se agrava en el Camino de la Serpiente, realmente mortífero de atravesar) conseguirá hacernos odiarlo y, a los más impacientes, apagar la consola en los primeros diez minutos de juego por la excesiva lentitud general. Este apartado podría mejorar bastante si no nos encontráramos tantos obstáculos que sortear (tales como ciertas flores, por ejemplo).
Por otra parte, los gráficos se llevan la mejor parte, a pesar de seguir siendo algo decepcionantes. Los de los escenarios y en especial las texturas tienen una calidad demasiado baja, más propia de Game Boy Color (de hecho, muchos juegos de ésta superan a DBZ: ELdG en gráficos) que de Game Boy Advance. Los sprites de los protagonistas (Goku, Piccolo, Vegeta, Freezer...) se salvan de la quema. Son nítidos (en especial el de Goku) y muy fieles a la serie original, hasta el punto de notar un gustillo especial al manejar el sprite de Goku, con su peinado característico y su ya famoso traje naranja y azul. También hay que destacar las imágenes sacadas del anime que aparecen tras algún suceso importante del argumento, que tienen una calidad decente.
El apartado del sonido no tiene la misma suerte que el gráfico. Tanto las melodías como los efectos de sonido son escasos y bastante monótonos. En general no ayudan a meterse en el juego. Solo se salvan por muy poco las melodías que suenan al enfrentarnos a los jefes finales, a pesar de ser tan similares a las que oímos en las distintas pantallas antes de enfrentarnos a ellos. En general este apartado se puede mejorar bastante.
Por todo lo que hemos comentado, parece que está claro que este juego pude ser todo menos divertido. Además de la pésima jugabilidad, sólo da de dos a tres horas de juego (la mitad usadas para destruir a unos jefes que incomprensiblemente nos vencen con tres golpes gracias a una curva de dificultad demasiado empinada) y tiene unos gráficos y un apartado sonoro deficientes. De hecho, creemos que el juego sólo es realmente divertido si usamos el truco de invencibilidad que Infogrames tuvo la idea de programar. Seguramente lo mejor del juego.
Nuestra conclusión es que Dragon Ball Z: El legado de Goku es un juego muy poco recomendable. Es mediocre en todos sus apartados, sólo se salvan por muy poco los gráficos y tal vez deberíamos destacar su aceptable traducción al castellano. Pero todo esto no llega a constituir un motivo para jugarlo. Siendo así, sólo agradará a los fans, y a muy pocos.
Una verdadera lástima, porque la mecánica del juego es una buena idea, pero mal llevada a la práctica. Menos mal que aprendieron de los errores y nos ofrecieron un par de scontinuaciones dignas de llevar el nombre Dragon Ball Z en el título.
Por Adrià Ropero Casado
Gráficos
Regulares, pero se salvan de la quema. Los sprites de los personajes protagonistas están realmente bien hechos.
55
Sonido
Falta de variedad, en especial en los efectos de sonido. Melodias muy monótonas que no sumergen en la acción.
40
Jugabilidad
Goku sólo puede caminar en cuatro direcciones y sus ataques no cubren una gran área, lo que limita muchisimo este apartado.
26
Diversión
Que un jefe pueda matarte con tres golpes no es divertido. Tres horas de juego no mejoran la cosa, o tal vez sí en este caso.
30
Alternativas
DBZ: El legado de Goku II o DBZ: Buu's Fury.
Es corto. Los gráficos. Por lo menos está bien traducido al castellano.
La lentitud general del juego. La excesiva dificultad y su escasa duración.
Un juego que agradará a muy pocos. Tiene demasiados defectos que no dicen gran cosa de él.





