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Análisis de Dragon Ball: Sparking! Zero, el mejor homenaje póstumo a Akira Toriyama
Tras 17 años de ausencia, la serie de Budokai Tenkaichi regresa con una cuarta entrega a la altura de las enormes expectativas.
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El próximo 20 de noviembre se celebrará el 40º aniversario de Dragon Ball, la obra más popular de Akira Toriyama (creador también de Arale o Sand Land), y en estas cuatro décadas ha habido un sinfín de juegos basados en los Guerreros Z que han formado parte indispensable de muchas generaciones. Si echamos la vista atrás, la generación de los ochenta y los noventa que pudieron disfrutar de la serie Butoden en Super Nintendo recordarán lo increíble que resultaba enfrentarse a esos personajes de la televisión en combates que se daban en escenarios enormes en los que la acción podía pasar de situarse en tierra al aire en un instante. Considerado el primer gran juego de lucha de Dragon Ball, su fenómeno es indispensable para conocer lo que vendría después.
Sin embargo, no sería hasta la generación de PlayStation 2 cuando Dragon Ball volvería a vivir una segunda juventud en los videojuegos. Con la pretensión de formar una nueva serie de títulos que acercasen la obra de Toriyama al mercado norteamericano, Bandai Namco dio un giro al planteamiento con la serie Budokai, que tras perfeccionar su fórmula durante sus tres entregas dio paso a los Budokai Tenkaichi. Para muchos, Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi 3 es toda una leyenda. No en vano, estamos hablando de un juego que ha ocupado innumerables tardes de videojuegos con amigos. Esa plantilla de 161 personajes ha sido motivo de obsesión para muchos en estos últimos 17 años, e inexplicablemente Bandai Namco se negó a darle una continuidad.
Ahora, y tras poder pasar página de lo desastrosos intentos de Bandai Namco por lanzar juegos de Dragon Ball durante la generación de PlayStation 3 y Xbox 360, Goku y compañía vuelven a estar en pleno apogeo con juegos como Xenoverse 2, Kakarot o FighterZ. A este trío de juegos que aún a día de hoy siguen recibiendo contenido se les suma Sparking! Zero, título escogido específicamente para el mercado occidental, ya que en Japón aún mantiene el subtítulo de Budokai Tenkaichi 4 que tanto ansiábamos. Ahora bien, ¿está Sparking! Zero a la altura de las expectativas? Pues ya os adelantamos de que sí.
El plantel más completo hasta la fecha
Hay mucha tela que cortar con este Sparking! Zero, pero nos parece razonable arrancar con el principal atractivo del juego: su plantel. El sucesor de Budokai Tenkaichi 3 tenía la titánica tarea de no solo superar una plantilla que ya parecía de record Guinness con más de 160 luchadores, sino que no debía decepcionar en absoluto. Y así ha sido, porque Sparking! Zero ha cumplido todas nuestras expectativas. Hablamos de una plantilla que cuenta, al menos de lanzamiento, con 182 personajes en su haber (181 si no contamos al Goku de Daima, que entra como parte del incentivo de reserva del juego), una cifra prácticamente inalzancable para cualquier otro juego de lucha y que irá haciéndose más grande a medida que se lance el contenido descargable. De entrada, ya sabemos que con el primero de los tres pases de temporada se alcanzará la cifra de 200 luchadores.
Como era de esperar, los personajes que han debutado en Dragon Ball Super tienen una gran presencia en la plantilla, incluyendo las nuevas transformaciones (como Freezer Dorado), las fusiones que han ido apareciendo (Vegeto Blue), las nuevas habilidades y rivales que se han puesto en el camino de Goku (como Jiren y Beerus) o el rediseño que sufrió Boly como parte de su aparición canónica en Super. Por supuesto, esto no quiere decir que falten personajes del resto de arcos, porque están prácticamente todos los que te puedas imaginar de Dragon Ball Z y de Dragon Ball GT, pese alguna ausencia llamativa.
Al respecto, es obvio que Sparking! Zero no puede contentar a todo el mundo con su plantilla, y aunque están todos los que merecen estar, echamos en falta algunas ausencias. Por ejemplo, de la serie original de Dragon Ball solo está Goku en su versión de niño, pero ni rastro de Pilaf, Tao Pai Pai o el Gran Rey Demonio Piccolo. ¿Estas ausencias hacen de Sparking! Zero un peor producto? En absoluto, pero nos han parecido llamativas. Por supuesto, el plantel se irá ampliando con la llegada de nuevo contenido descargable, por lo que invita a pensar que finalmente sí los veremos en un futuro. Al menos en el futuro más cercano, los personajes de la película Super Hero y los de Dragon Ball Daima serán los principales protagonistas de este contenido de pago adicional.
Un sistema de combate sencillo pero que funciona muy bien
Sparking! Zero es un juego de lucha 3D que se juega exactamente igual que sus antecesores. Es decir, lo que prima son combates en escenarios gigantescos por los que podemos movernos con total libertad, tanto por tierra como por aire, y que podemos utilizar los elementos del escenario ya sea para ocultarnos del enemigo, mandar al rival al otro lado del escenario con un ataque cargado o atravesar todos los edificios para que el enemigo no pueda volver a ocultarse. En esencia, es un juego de lucha arcade con controles muy sencillos de dominar, por lo que no esperéis un sistema de combate muy profundo que se pueda masterizar con la práctica. El combate cuerpo a cuerpo funciona con un sistema de dos botones, podemos lanzar ráfagas de ki, lanzar dos habilidades especiales o acceder al nuevo modo Sparking, que además de un beneficio de estadísticas nos activa la posibilidad de lanzar una habilidad definitiva.
Si habéis jugado a la serie Budokai Tenkaichi, os vais a sentir como pez en el agua, porque prácticamente no ha cambiado nada en la fórmula. De hecho, ya no es solo que se juegue igual, sino que en el apartado de opciones de los controles podemos escoger el modo clásico, que vendría a ser una réplica casi perfecta del esquema que se pudo jugar en las versiones para PlayStation 2 y Wii. Por supuesto, hay pequeñas novedades en la fórmula para que podamos exprimir todo lo que puede ofrecer este sistema de combate. Por ejemplo, ahora cabe la posibilidad de activar un contraataque cuando recibimos golpes de frente, y si lo hacemos correctamente, se activará una animación de nuestro personaje esquivando los golpes y asestando un ataque que interrumpa durante unos segundos al enemigo. Eso sí, vais a notar que la velocidad de combate se ha acelerado una barbaridad. Todos los combates se dan a una velocidad muy vertiginosa, y para potenciar aún más este aspecto se ha añadido a los controles una especie de sprint para acercarnos rápidamente al rival (o salir del área de efecto de su ataque).
Vaya por delante que Sparking! Zero no es en absoluto el juego de lucha más profundo o técnico del mercado. Aquí lo realmente importante es saber lanzar los golpes, saber cuándo hay que esquivarlos y, por supuesto, gestionar nuestra barra de Ki, el recurso más fundamental. Gestionando correctamente nuestra barra de Ki podremos lanzar nuevas técnicas especiales, las andanadas de ki o los sprints. Esto, unido al medidor de habilidad (que nos permite acceder al modo Sparking o activar fusiones y transformaciones), es fundamental para ganar. De hecho, los elementos del escenario están ahí para que podamos cubrirnos y recargar Ki o entrar en el modo Sparking sin que el enemigo nos interrumpa la acción con un ataque.
Por todo esto que hemos dicho, el sistema de combate se queda un poco atrás en profundidad si lo comparamos con otros juegos de lucha. No obstante, es todo aquello que debería ser, no en vano Sparking! Zero es lo más parecido a lo que sería un simulardor de estos guerreros de pelo puntiagudo. Los combates son tan espectaculares como satisfactorios, y dan pie a que se puedan dar situaciones que bien podrían haber aparecido en la serie de animación, con ambos luchadores apareciendo y desapareciendo detrás del otro, los múltiples puñetazos en cadena o esquivando los impactos en el último momento. Además, se han añadido nuevos minijuegos cuando se dan situaciones como cuando dos contrincantes vuelan rápido a la vez o cuando intentan agarrarse al mismo tiempo. Como no podía ser de otro modo, regresa el enfrentamiento de poder cuando dos Kame Hame Ha colisionan entre sí y debe salir un vencedor. En líneas generales, el sistema de combate es divertidísimo y vertiginoso, pero sobre todo una espectacular recreación casi perfecta de las batallas que dibujaba Akira Toriyama. No es perfecto, eso sí, hay problemas con el seguimiento de la cámara y cuando volamos a largas distancias no es que sea sencillo seguir la ruta.
Un modo Historia que repasa el arco de Z y el de Super
Respecto a los modos de juego, no hay muchos, pero los que están ofrecen una enorme cantidad de horas de diversión. El modo más importante para la vertiente de un jugador en solitario es el Combate de episodio, donde podemos seguir la historia de la serie a través de ocho campañas distintas, cada una de ellas protagonizadas por algunos de los personajes más populares en la actualidad: Goku, Vegeta, Piccolo, Gohan, Trunks, Goku Black, Freezer y Jiren. No todas las historias son igual de largas, ya que depende de su aparición en la serie, pero completarlas todas en su totalidad te puede llevar más de 20 horas. Por supuesto, la de Goku y Vegeta son las más largas, por aquello de que siempre han estado ahí mientras que Jiren, por ejemplo, sólo aparece en el Torneo de Poder.
La forma en la que se narra la historia es un tanto simplona, ya que lo hace mediante viñetas tipo cómic que hacen las veces de resumen de lo que acaba de acontecer. Hay escenas animadas mucho más trabajadas, pero se limitan a apariciones muy esporádicas y están reservadas para los mejores momentos de la serie. De esta forma, repetimos los combates que se han dado en la serie, como la llegada de Raditz a la tierra, el posterior sacrificio de Goku, la llegada de Vegeta a Namek, la de Trunks del futuro a la Tierra tras encontrarse con Mecha Freezer o cuando el Androide 17, Goku y Freezer forman una extraña alianza para sacar a Jiren del ring.
Cada batalla tiene una resolución distinta en función de lo que ocurre en la serie. Por ejemplo, con Goku no debemos acabar con Raditz, sino resistir el tiempo límite para que Piccolo lance su ataque y acabe con él. En otras tendremos que enfrentarnos a más de un rival, pero también las hay en las que las transformaciones se van sucediendo de forma dramática mientras se reproducen diálogos entre los personajes que están basados en los de la serie de animación. Las voces, eso sí, en inglés o japonés, pero con subtítulos en español, aunque difícilmente se pueden leer debido a la velocidad a la que se reproducen los diálogos mientras hacemos todo lo posible para no perder el ritmo de los enfrentamientos.
Pero lo verdaderamente interesante reside en que el modo está repleto de finales y rutas alternativas que no forman parte del canon. Por ejemplo, ¿qué habría ocurrido si Goku no muere en la batalla contra Raditz? ¿Y si Freezer Dorado acaba con Goku y Vegeta y él es el encargado de defender al Universo 7 en el Torneo de Poder? Todas estas versiones inéditas de la historia son muy disfrutables y están muy bien hiladas. Algunas están más trabajadas que otras, pero en líneas generales son escenarios pausibles que se podrían haber dado en la historia original de haberse planteado otra conclusión para algunos personajes. Para acceder a estas líneas alternativas debemos cumplir una serie de requisitos, que no siempre será tan fácil como señalar una opción en las escenas de diálogo, sino que habrá que concluir el combate de una forma en específico.
Por lo general, resulta más o menos fácil intuir cuáles son los requisitos para superar cada combate y activar la nueva línea temporal, que suele pasar por completar el combate antes de un tiempo en concreto o por derrotar al enemigo sin haber perdido mucha salud. Sin embargo, el problema es que no sabemos las condiciones exactas, por lo que hay muchísimo ensayo y error hasta que finalmente logramos desbloquear la ruta alternativa. Además, los picos de dificultad son exagerados. Ojo, no es que Sparking! Zero sea un juego difícil, en absoluto, pero el modo Historia se las trae. La CPU actúa de una forma de lo más arbitraria y tan pronto te embiste con un combo interminable como se puede quedar quieto durante toda la pelea. No hay un término medio, aunque en las batallas que desbloquean las rutas inéditas la dificultad se dispara, llegando a ser frustrante en ocasiones.
Más allá de esa dificultad endiablada de la que hemos hablado, nuestra única queja es que faltan algunas de las batallas más importantes de la serie. No hay rastro del enfrentamiento entre Gotenks y Bu, uno de los mejores momentos de Dragon Ball Z, el arco de Cell se repasa en poquísimas batallas y no hay rastro del Androide 16, y tampoco podemos revivir la batalla entre Goku y Broly de la última película así como tampoco hay nada relacionado con Dragon Ball GT, que nos ha parecido una oportunidad desaprovechada para darle un poco más de protagonismo a una serie a la que se le recuerda con tanto cariño.
El editor de combates es una herramienta con un potencial increíble
Los combates personalizados es el otro modo de juego que nos ocupará una enorme cantidad de horas de juego, y su potencial es infinito. Este modo pone a nuestra disposición un completísimo editor de batallas. Con él, podemos configurar cualquier pelea que se nos ocurra, determinar cómo sucederán las secuencias de vídeo, cuáles serán los diálogos, los planos que tomará la cámara y cuáles serán los personajes que disputarán la pelea. De esta manera, podremos configurar esas batallas que se hayan quedado fuera del modo historia o plantear alguna inédita. El editor no es sencillo de dominar, eso sí, la interfaz es un tanto confusa y es por eso mismo que Sparking! Zero nos permite acceder a un editor mucho más simplificado en el que nos movemos por plantillas predefinidas. Es una buena forma de empezar antes de dar el salto al editor más profundo.
Por supuesto, podemos compartir nuestra creación con el resto de jugadores para que puedan descargarla y disfrutarla. La comunidad parece totalmente volcada con la iniciativa y desde el propio menú del modo podemos filtrar las creaciones en función de descargas, de aprobación o incluso las tendencias en los últimos días, semanas y los más populares de siempre. También merece la peña resaltar que el equipo de desarrollo ha creado 30 combates con este editor para que podamos hacernos una idea de cómo funciona y, además, desbloquear nuevos luchadores. Son combates exigentes, eso sí, pero muy disfrutables.
Claro está, no pueden faltar los modos para enfrentarnos a otros jugadores, ya sea en modo local o en línea, pero no nos deja de sorprender las malas decisiones que ha tomado Spike en ambas vertientes. Por un lado, si en el modo local queremos jugar con otro jugador a pantalla dividida, solo podemos hacerlo en la arena de la cámara del tiempo, y por si fuera poco, los dos jugadores no pueden elegir personaje al mismo tiempo. Y en el modo online la situación no es mucho mejor, porque no hay código de red rollback ni tampoco el juego cruzado entre plataformas, dos opciones que deberían ser mandatorias para cualquier juego de luchas que se lanza en 2024. Nuestra experiencia en el juego en línea ha sido satisfactoria por lo general, aunque se percibe un poco de imput lag en los movimientos que requieren de una precisión casi perfecta.
Aún con todo, Sparking! Zero ha resuelto de manera magistral el desbalanceo de equipos entre jugadores. De entrada, podemos formar un equipo de cinco luchadores, pero cada uno de ellos tiene un valor asignado entre 1 y 10 para determinar su escala de poder, pero el límite de nuestro equipo no puede superar los 15 puntos. Esto equilibra los enfrentamientos, ya que personajes como Whis, Goku Ultrainstinto o Gogeta son personajes muy poderosos que decantan la partida en prácticamente todas las ocasiones. Además, esto incita a los jugadores a escoger a los personajes base e ir transformándose y fusionándose en batalla, ya que el coste es mucho menor. Evidentemente, esto es una táctica de riesgo y recompensa, porque si bien el valor del Goku base es más bajo, queda en manos del rival si nos dará la ventana de oportunidad para transformarnos en Ultrainstinto.
CONCLUSIÓN
Dragon Ball: Sparking! Zero ha superado nuestras expectativas; es ese juego por el que muchos hemos suspirado en la última década. Cumple en todo lo que se propone, y siendo plenamente consciente de que no puede ofrecer un sistema de combate tan profundo como FighterZ o un repaso a la historia tan fascinante como Kakarot, consolida su apuesta con tres pilares esenciales: un roster gigantesco, la epicidad por bandera y, por supuesto, que cualquier usuario, independientemente de su experiencia a los mandos, pueda disfrutar de uno de los mejores juegos de Dragon Ball y el mejor homenaje póstumo que se le puede rendir a Akira Toriyama.
Jugado en PlayStation 5. Copia digital proporcionada por PR Garage.
Sin embargo, no sería hasta la generación de PlayStation 2 cuando Dragon Ball volvería a vivir una segunda juventud en los videojuegos. Con la pretensión de formar una nueva serie de títulos que acercasen la obra de Toriyama al mercado norteamericano, Bandai Namco dio un giro al planteamiento con la serie Budokai, que tras perfeccionar su fórmula durante sus tres entregas dio paso a los Budokai Tenkaichi. Para muchos, Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi 3 es toda una leyenda. No en vano, estamos hablando de un juego que ha ocupado innumerables tardes de videojuegos con amigos. Esa plantilla de 161 personajes ha sido motivo de obsesión para muchos en estos últimos 17 años, e inexplicablemente Bandai Namco se negó a darle una continuidad.
Ahora, y tras poder pasar página de lo desastrosos intentos de Bandai Namco por lanzar juegos de Dragon Ball durante la generación de PlayStation 3 y Xbox 360, Goku y compañía vuelven a estar en pleno apogeo con juegos como Xenoverse 2, Kakarot o FighterZ. A este trío de juegos que aún a día de hoy siguen recibiendo contenido se les suma Sparking! Zero, título escogido específicamente para el mercado occidental, ya que en Japón aún mantiene el subtítulo de Budokai Tenkaichi 4 que tanto ansiábamos. Ahora bien, ¿está Sparking! Zero a la altura de las expectativas? Pues ya os adelantamos de que sí.
Un total de 182 personajes de lanzamiento, superando los 200 en los próximos meses. Casi nada.
El plantel más completo hasta la fecha
Hay mucha tela que cortar con este Sparking! Zero, pero nos parece razonable arrancar con el principal atractivo del juego: su plantel. El sucesor de Budokai Tenkaichi 3 tenía la titánica tarea de no solo superar una plantilla que ya parecía de record Guinness con más de 160 luchadores, sino que no debía decepcionar en absoluto. Y así ha sido, porque Sparking! Zero ha cumplido todas nuestras expectativas. Hablamos de una plantilla que cuenta, al menos de lanzamiento, con 182 personajes en su haber (181 si no contamos al Goku de Daima, que entra como parte del incentivo de reserva del juego), una cifra prácticamente inalzancable para cualquier otro juego de lucha y que irá haciéndose más grande a medida que se lance el contenido descargable. De entrada, ya sabemos que con el primero de los tres pases de temporada se alcanzará la cifra de 200 luchadores.
Como era de esperar, los personajes que han debutado en Dragon Ball Super tienen una gran presencia en la plantilla, incluyendo las nuevas transformaciones (como Freezer Dorado), las fusiones que han ido apareciendo (Vegeto Blue), las nuevas habilidades y rivales que se han puesto en el camino de Goku (como Jiren y Beerus) o el rediseño que sufrió Boly como parte de su aparición canónica en Super. Por supuesto, esto no quiere decir que falten personajes del resto de arcos, porque están prácticamente todos los que te puedas imaginar de Dragon Ball Z y de Dragon Ball GT, pese alguna ausencia llamativa.
Al respecto, es obvio que Sparking! Zero no puede contentar a todo el mundo con su plantilla, y aunque están todos los que merecen estar, echamos en falta algunas ausencias. Por ejemplo, de la serie original de Dragon Ball solo está Goku en su versión de niño, pero ni rastro de Pilaf, Tao Pai Pai o el Gran Rey Demonio Piccolo. ¿Estas ausencias hacen de Sparking! Zero un peor producto? En absoluto, pero nos han parecido llamativas. Por supuesto, el plantel se irá ampliando con la llegada de nuevo contenido descargable, por lo que invita a pensar que finalmente sí los veremos en un futuro. Al menos en el futuro más cercano, los personajes de la película Super Hero y los de Dragon Ball Daima serán los principales protagonistas de este contenido de pago adicional.
Sparking! Zero es un espectáculo a nivel visual.
Un sistema de combate sencillo pero que funciona muy bien
Sparking! Zero es un juego de lucha 3D que se juega exactamente igual que sus antecesores. Es decir, lo que prima son combates en escenarios gigantescos por los que podemos movernos con total libertad, tanto por tierra como por aire, y que podemos utilizar los elementos del escenario ya sea para ocultarnos del enemigo, mandar al rival al otro lado del escenario con un ataque cargado o atravesar todos los edificios para que el enemigo no pueda volver a ocultarse. En esencia, es un juego de lucha arcade con controles muy sencillos de dominar, por lo que no esperéis un sistema de combate muy profundo que se pueda masterizar con la práctica. El combate cuerpo a cuerpo funciona con un sistema de dos botones, podemos lanzar ráfagas de ki, lanzar dos habilidades especiales o acceder al nuevo modo Sparking, que además de un beneficio de estadísticas nos activa la posibilidad de lanzar una habilidad definitiva.
Si habéis jugado a la serie Budokai Tenkaichi, os vais a sentir como pez en el agua, porque prácticamente no ha cambiado nada en la fórmula. De hecho, ya no es solo que se juegue igual, sino que en el apartado de opciones de los controles podemos escoger el modo clásico, que vendría a ser una réplica casi perfecta del esquema que se pudo jugar en las versiones para PlayStation 2 y Wii. Por supuesto, hay pequeñas novedades en la fórmula para que podamos exprimir todo lo que puede ofrecer este sistema de combate. Por ejemplo, ahora cabe la posibilidad de activar un contraataque cuando recibimos golpes de frente, y si lo hacemos correctamente, se activará una animación de nuestro personaje esquivando los golpes y asestando un ataque que interrumpa durante unos segundos al enemigo. Eso sí, vais a notar que la velocidad de combate se ha acelerado una barbaridad. Todos los combates se dan a una velocidad muy vertiginosa, y para potenciar aún más este aspecto se ha añadido a los controles una especie de sprint para acercarnos rápidamente al rival (o salir del área de efecto de su ataque).
El juego cuenta con su propia tienda para desbloquear varios elementos, entre ellos los personajes que no están desbloqueados de inicio.
Vaya por delante que Sparking! Zero no es en absoluto el juego de lucha más profundo o técnico del mercado. Aquí lo realmente importante es saber lanzar los golpes, saber cuándo hay que esquivarlos y, por supuesto, gestionar nuestra barra de Ki, el recurso más fundamental. Gestionando correctamente nuestra barra de Ki podremos lanzar nuevas técnicas especiales, las andanadas de ki o los sprints. Esto, unido al medidor de habilidad (que nos permite acceder al modo Sparking o activar fusiones y transformaciones), es fundamental para ganar. De hecho, los elementos del escenario están ahí para que podamos cubrirnos y recargar Ki o entrar en el modo Sparking sin que el enemigo nos interrumpa la acción con un ataque.
Por todo esto que hemos dicho, el sistema de combate se queda un poco atrás en profundidad si lo comparamos con otros juegos de lucha. No obstante, es todo aquello que debería ser, no en vano Sparking! Zero es lo más parecido a lo que sería un simulardor de estos guerreros de pelo puntiagudo. Los combates son tan espectaculares como satisfactorios, y dan pie a que se puedan dar situaciones que bien podrían haber aparecido en la serie de animación, con ambos luchadores apareciendo y desapareciendo detrás del otro, los múltiples puñetazos en cadena o esquivando los impactos en el último momento. Además, se han añadido nuevos minijuegos cuando se dan situaciones como cuando dos contrincantes vuelan rápido a la vez o cuando intentan agarrarse al mismo tiempo. Como no podía ser de otro modo, regresa el enfrentamiento de poder cuando dos Kame Hame Ha colisionan entre sí y debe salir un vencedor. En líneas generales, el sistema de combate es divertidísimo y vertiginoso, pero sobre todo una espectacular recreación casi perfecta de las batallas que dibujaba Akira Toriyama. No es perfecto, eso sí, hay problemas con el seguimiento de la cámara y cuando volamos a largas distancias no es que sea sencillo seguir la ruta.
Un modo Historia que repasa el arco de Z y el de Super
Respecto a los modos de juego, no hay muchos, pero los que están ofrecen una enorme cantidad de horas de diversión. El modo más importante para la vertiente de un jugador en solitario es el Combate de episodio, donde podemos seguir la historia de la serie a través de ocho campañas distintas, cada una de ellas protagonizadas por algunos de los personajes más populares en la actualidad: Goku, Vegeta, Piccolo, Gohan, Trunks, Goku Black, Freezer y Jiren. No todas las historias son igual de largas, ya que depende de su aparición en la serie, pero completarlas todas en su totalidad te puede llevar más de 20 horas. Por supuesto, la de Goku y Vegeta son las más largas, por aquello de que siempre han estado ahí mientras que Jiren, por ejemplo, sólo aparece en el Torneo de Poder.
La forma en la que se narra la historia es un tanto simplona, ya que lo hace mediante viñetas tipo cómic que hacen las veces de resumen de lo que acaba de acontecer. Hay escenas animadas mucho más trabajadas, pero se limitan a apariciones muy esporádicas y están reservadas para los mejores momentos de la serie. De esta forma, repetimos los combates que se han dado en la serie, como la llegada de Raditz a la tierra, el posterior sacrificio de Goku, la llegada de Vegeta a Namek, la de Trunks del futuro a la Tierra tras encontrarse con Mecha Freezer o cuando el Androide 17, Goku y Freezer forman una extraña alianza para sacar a Jiren del ring.
Cada batalla tiene una resolución distinta en función de lo que ocurre en la serie. Por ejemplo, con Goku no debemos acabar con Raditz, sino resistir el tiempo límite para que Piccolo lance su ataque y acabe con él. En otras tendremos que enfrentarnos a más de un rival, pero también las hay en las que las transformaciones se van sucediendo de forma dramática mientras se reproducen diálogos entre los personajes que están basados en los de la serie de animación. Las voces, eso sí, en inglés o japonés, pero con subtítulos en español, aunque difícilmente se pueden leer debido a la velocidad a la que se reproducen los diálogos mientras hacemos todo lo posible para no perder el ritmo de los enfrentamientos.
Los What If son de lo mejorcito que hay en Sparking! Zero y nos permite revivir la historia de otra forma. Así pues, Goku no debe sacrificarse en el combate contra Raditz, por citar un ejemplo.
Pero lo verdaderamente interesante reside en que el modo está repleto de finales y rutas alternativas que no forman parte del canon. Por ejemplo, ¿qué habría ocurrido si Goku no muere en la batalla contra Raditz? ¿Y si Freezer Dorado acaba con Goku y Vegeta y él es el encargado de defender al Universo 7 en el Torneo de Poder? Todas estas versiones inéditas de la historia son muy disfrutables y están muy bien hiladas. Algunas están más trabajadas que otras, pero en líneas generales son escenarios pausibles que se podrían haber dado en la historia original de haberse planteado otra conclusión para algunos personajes. Para acceder a estas líneas alternativas debemos cumplir una serie de requisitos, que no siempre será tan fácil como señalar una opción en las escenas de diálogo, sino que habrá que concluir el combate de una forma en específico.
Por lo general, resulta más o menos fácil intuir cuáles son los requisitos para superar cada combate y activar la nueva línea temporal, que suele pasar por completar el combate antes de un tiempo en concreto o por derrotar al enemigo sin haber perdido mucha salud. Sin embargo, el problema es que no sabemos las condiciones exactas, por lo que hay muchísimo ensayo y error hasta que finalmente logramos desbloquear la ruta alternativa. Además, los picos de dificultad son exagerados. Ojo, no es que Sparking! Zero sea un juego difícil, en absoluto, pero el modo Historia se las trae. La CPU actúa de una forma de lo más arbitraria y tan pronto te embiste con un combo interminable como se puede quedar quieto durante toda la pelea. No hay un término medio, aunque en las batallas que desbloquean las rutas inéditas la dificultad se dispara, llegando a ser frustrante en ocasiones.
Más allá de esa dificultad endiablada de la que hemos hablado, nuestra única queja es que faltan algunas de las batallas más importantes de la serie. No hay rastro del enfrentamiento entre Gotenks y Bu, uno de los mejores momentos de Dragon Ball Z, el arco de Cell se repasa en poquísimas batallas y no hay rastro del Androide 16, y tampoco podemos revivir la batalla entre Goku y Broly de la última película así como tampoco hay nada relacionado con Dragon Ball GT, que nos ha parecido una oportunidad desaprovechada para darle un poco más de protagonismo a una serie a la que se le recuerda con tanto cariño.
El editor de combates es una herramienta fantástica. Podemos crear nuestros propios combates y compartirlos con otros jugadores.
El editor de combates es una herramienta con un potencial increíble
Los combates personalizados es el otro modo de juego que nos ocupará una enorme cantidad de horas de juego, y su potencial es infinito. Este modo pone a nuestra disposición un completísimo editor de batallas. Con él, podemos configurar cualquier pelea que se nos ocurra, determinar cómo sucederán las secuencias de vídeo, cuáles serán los diálogos, los planos que tomará la cámara y cuáles serán los personajes que disputarán la pelea. De esta manera, podremos configurar esas batallas que se hayan quedado fuera del modo historia o plantear alguna inédita. El editor no es sencillo de dominar, eso sí, la interfaz es un tanto confusa y es por eso mismo que Sparking! Zero nos permite acceder a un editor mucho más simplificado en el que nos movemos por plantillas predefinidas. Es una buena forma de empezar antes de dar el salto al editor más profundo.
Por supuesto, podemos compartir nuestra creación con el resto de jugadores para que puedan descargarla y disfrutarla. La comunidad parece totalmente volcada con la iniciativa y desde el propio menú del modo podemos filtrar las creaciones en función de descargas, de aprobación o incluso las tendencias en los últimos días, semanas y los más populares de siempre. También merece la peña resaltar que el equipo de desarrollo ha creado 30 combates con este editor para que podamos hacernos una idea de cómo funciona y, además, desbloquear nuevos luchadores. Son combates exigentes, eso sí, pero muy disfrutables.
Claro está, no pueden faltar los modos para enfrentarnos a otros jugadores, ya sea en modo local o en línea, pero no nos deja de sorprender las malas decisiones que ha tomado Spike en ambas vertientes. Por un lado, si en el modo local queremos jugar con otro jugador a pantalla dividida, solo podemos hacerlo en la arena de la cámara del tiempo, y por si fuera poco, los dos jugadores no pueden elegir personaje al mismo tiempo. Y en el modo online la situación no es mucho mejor, porque no hay código de red rollback ni tampoco el juego cruzado entre plataformas, dos opciones que deberían ser mandatorias para cualquier juego de luchas que se lanza en 2024. Nuestra experiencia en el juego en línea ha sido satisfactoria por lo general, aunque se percibe un poco de imput lag en los movimientos que requieren de una precisión casi perfecta.
Aún con todo, Sparking! Zero ha resuelto de manera magistral el desbalanceo de equipos entre jugadores. De entrada, podemos formar un equipo de cinco luchadores, pero cada uno de ellos tiene un valor asignado entre 1 y 10 para determinar su escala de poder, pero el límite de nuestro equipo no puede superar los 15 puntos. Esto equilibra los enfrentamientos, ya que personajes como Whis, Goku Ultrainstinto o Gogeta son personajes muy poderosos que decantan la partida en prácticamente todas las ocasiones. Además, esto incita a los jugadores a escoger a los personajes base e ir transformándose y fusionándose en batalla, ya que el coste es mucho menor. Evidentemente, esto es una táctica de riesgo y recompensa, porque si bien el valor del Goku base es más bajo, queda en manos del rival si nos dará la ventana de oportunidad para transformarnos en Ultrainstinto.
CONCLUSIÓN
Dragon Ball: Sparking! Zero ha superado nuestras expectativas; es ese juego por el que muchos hemos suspirado en la última década. Cumple en todo lo que se propone, y siendo plenamente consciente de que no puede ofrecer un sistema de combate tan profundo como FighterZ o un repaso a la historia tan fascinante como Kakarot, consolida su apuesta con tres pilares esenciales: un roster gigantesco, la epicidad por bandera y, por supuesto, que cualquier usuario, independientemente de su experiencia a los mandos, pueda disfrutar de uno de los mejores juegos de Dragon Ball y el mejor homenaje póstumo que se le puede rendir a Akira Toriyama.
Jugado en PlayStation 5. Copia digital proporcionada por PR Garage.
Una plantilla completísima, increíble a nivel audiovisual, los episodios What If.
La ausencia de juego cruzado y el rollback, al modo historia le sobra relleno.
Sparking! Zero no solo cumple con las expectativas, sino que las supera. El mejor juego de peleas en 3D de Dragon Ball.








