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Cuando rolear se lleva al extremo
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Cuando rolear se lleva al extremo

Un juego que encandila bajo uno de los guiones más impresionantes jamás escritos.

Por Keyser Soze,
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Versión analizada en Playstation 5. Copia digital proporcionada por Dead Good Media


Disco Elysium empieza despacio, frío, ténue, sereno, solemne. Y lo hace así con toda la razón del mundo. La escalada de acontecimientos e intriga viene después. Ya analizamos en su día su primera versión y hoy nos topamos con esta Final Cut que termina de redondear un juego que ya de por sí era redondo. Disco Elysium transita fronteras de aquello que mucha gente llama transmedia mezclando formatos y géneros como pocas veces se había visto. La narrativa, el tono cinematográfico, el diseño audiovisual, todo se engarza a través de andamiajes fuertes que tienen un centro de gravedad que no se puede negar: el trabajo de guión y de árbol de decisiones es excelso.

Pero empecemos por el principio. Un asesinato. Un detective borracho, con amnesia y un hotel en la ciudad de Revachol. Quizás para entender Disco Elysium es necesario primero entender Revachol. La que fue una gran ciudad y uno de los grandes epicentros en el mundo en que se desarrolla el juego ya no lo es. La decadencia, el costumbrismo, y una serie de conflictos sociales consecuencia directa de disputas políticas pasadas marcan el carácter de Revachol. Y con ello, el carácter de sus ciudadanos y ciudadanas. La pesadumbre, la frustración, el desánimo, el derrotismo y una falta de oportunidad de éxito se apoderan de cada uno de los personajes con los que nos topamos. Todos están puestos meticulosamente en sus lugares, orquestando una idiosincrasia tan polifacética como compleja y lejos de maniqueismos pocas veces vista en un videojuego. No hay buenos ni malos, simplemente hay conflicto. Y ese, quizás es uno de los principales aciertos de Disco Elysium, la capacidad de crear un mundo que no se parece en nada al actual y al mismo tiempo se parece tanto. Quizás no por aquello de que no existan los malos, que en nuestro mundo los hay, por supuesto, pero sí por tratar al jugador o jugadora con inteligencia siendo capaz de tejer una red de sensaciones, emociones y posicionamientos ante los acontecimientos nada sermoneadora. Disco Elysium es un juego que tiene un fuerte carácter político. Mucho. Para todas aquellas personas, prescriptoras de información política en este mundo donde la cultura de la atención está hipersaturada por el bombardeo del clickbait y donde si a los dos días de levantar de un coma no estás dando saltos y ya te miran mal, para esa gente, Disco Elysium a pesar de su profunda tristeza y derrota, es un soplo de aire fresco. En el juego se habla de conflictos laborales, acoso, drogas, feminismo, incluso desde lugares a veces insólitos y maravillosamente escritos. Es sorprendente como, aparte de las cientos de miles de líneas de texto que conforman este videojuego con alma de libro, existe un subtexto que declinamos nosotros y nosotras, con el pad en la mano, delineando cada una de las decisiones que conforman nuestro personaje y ahondando y tomando decisiones tanto operativas como de personalidad (en lo que tiene que ver con el aspecto más rolero de desarrollo de nuestro personaje).

Todo ocurre en Revachol.


Pero estamos también, o no sólo, ante una historia compleja y por momentos dramática, estamos también ante el mejor cine o novela negra de detectives. Deberemos llegar a resolver el caso de un asesinato, que se ha producido al albor de un conflicto laboral y sindical de unos estibadores con los que no sabemos si tiene mucho o poco que ver. Las pistas son pocas y nuestro personaje comienza de resaca con lo que el inicio es lento. Y a partir de ahí nos encontramos con nuestras decisiones previo paso por el diseño de nuestro personaje en el que enfatizaremos, según nuestras preferencias emocionales, unos atributos u otros entre empatía, inteligencia, fuerza física, etc. El traslado a la versión de consola es realmente meritorio. No diremos que es una cuestión menor, pese al sosegado ritmo de la trama. Los items que son propensos de interactuar con ellos podremos observarlos, generalmente (algunos están más ocultos), con L2. Para marcarlos previo paso de interactuar con ellos habremos de mover el stick derecho y seleccionarlo y ahí pulsar el botón de acción (en el caso que nos ocupa, PS5, la X). Ese procedimiento será, en términos generales el gameplay en términos de el pad de control. El resto es deslizarnos y dejarnos llevar por un sinfin de textos y maniobras narrativas encadenadas en líneas de tiempo que suceden paralelamente para ir descubriendo un asesinato que nos han encargado.

Dentro del resto de añadidos que tiene Disco Elysium: The Final Cut hay uno, central, del que hay que hablar y es el doblaje de toda la obra, de la parte canónica de la historia para entendernos. Se ha añadido voz a la narración omnisciente y a algunos personajes en momentos concretos. Las actuaciones son, otra vez, soberbias. Una maravilla absoluta que profundiza en la manera que tenemos de sumergirnos en un juego, ya de por sí y valga la redundancia, sumergente. Todos y cada uno de esos diálogos ayudan a llevar un ritmo que, quizás, para cierta clase de jugadores y jugadoras podría hacer saber a lento y, por desidia, producir un abandono del juego en momentos tempranos. Disclaimer: no hagáis esto, es un craso error. Confiad en el juego. Tiene tanto que ofreceros que no se puede ni imaginar al principio. Dadle el tiempo que necesita una obra de este estilo.


Pasaba por aquí...


Los otros añadidos son misiones secundarias que completan y dan más contexto a una aventura y un universo que ya estaba perfectamente construido y que ahora, simplemente, roza la perfección. El juego, además, trae una localización impresionante al castellano y este asunto no es baladí. Disco Elysium quizás sea probablemente uno de los juegos más difíciles de traducir y, al mismo tiempo, conseguir mantener que esas esencias permanezcan intactas en el tránsito de un idioma a otro.

Gráficamente nos llega a un 4k y 60fps que, pese a no ser constantes del todo, no afectan a la aventura. Y en lo que tiene que ver con el lenguaje puramente audiovisual no podemos agregar nada de esta versión que no se dijera ya del original. A veces, simplemente, parece que estemos viendo un cuadro en movimiento con trazos bellísimos y un estilo gráfico tan propio y con tanta personalidad que hará que, una vez termines el juego, sencillamente no lo olvides. En definitiva, Disco Elysium no solo es un juego impresionante, es un juego necesario. Que innova y se deja gustar tocando frecuencias de onda del rpg que hacía tiempo que no se tocaban con tanto acierto, mimo y cariño. Un juego que, si tienes pasión por los videojuegos, así en general en la vida, no deberías dejar pasar por nada del mundo.
Análisis de Disco Elysium: The Final Cut para PS5: Cuando rolear se lleva al extremo
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Alternativas
Baldur's Gate, pero ya en otro plano.
La verdad, todo.
Quien busque acción no la va a encontrar. Es un juego para saborear lentamente.
Una excelsa y titánica tarea de escritura que da como resultado un juego redondo
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