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Furia de Jinetes
PlayStation 4 Xbox One PC

Furia de Jinetes

Darksiders III cumple con creces como producto de acción, pero elude algunas cuestiones que llevan rondando a la franquicia durante ya algunos años. ¿Estará Furia a la altura de sus hermanos?

Por Griffith Did NothingWrong,
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Estos últimos años no deben de haber sido fáciles para los más fieles seguidores de Darksiders; esta famosa franquicia de acción, que debutó en 2010 de mano de Vigil Games, ha tenido sus más y sus menos con el destino, ese ambivalente y sutil lazo que nos conecta a todos y que guía nuestros desenlaces desde la gélida distancia de lo intangible. Bueno, dejando a un lado determinados traumas recurrentes y desvaríos noctívagos que nos atenazan en las veladas de luna llena, está claro que la delicada situación económica que atravesó THQ, que incluso se declaró en bancarrota allá por 2012, parecía suponer el punto y final para las aventuras de nuestros jinetes del Apocalipsis favoritos. Parece ser que la suerte nos sonríe, pues al final todo ha salido bien y hemos podido disfrutar de la última entrega de la franquicia, que nos presenta a una nueva protagonista de temperamento furibundo, ideas claras y ambiciones desmedidas. A continuación te contamos qué nos ha parecido Darksiders III.

Una Furia para dominarlos a todos

Como ya sabréis, la trama de Darksiders nos sitúa en un críptico y cautivador universo en el que las fuerzas del Cielo y del Infierno se encuentran sumidas en una contienda eterna. Cuenta la leyenda que ambos bandos llegaron a una volátil tregua, creando siete sellos que habrían de romperse el día en el que la humanidad fuera capaz de resistir los estragos de una guerra tales magnitudes escatológicas; la historia de la franquicia gira, precisamente, en torno a la ruptura de estos sellos y al papel que jugaron determinados personajes en la resolución del conflicto. Después de controlar a Guerra en su búsqueda de la redención, y a Muerte en el convencimiento de que su hermano anteriormente mencionado ha sido víctima de una conspiración, le toca el turno a Furia, la más impredecible y enigmática de los jinetes, en una tarea que le llevará a recorrer un decadente planeta Tierra devastado por la contienda y la miseria, en un intento de perseguir y destruir a los siete pecados capitales para así devolver el equilibrio al mundo. Empezamos fuerte.

Continuando con la cuestión argumental, cabe destacar que los sucesos se producen de forma paralela a los acaecidos en las anteriores entregas, algo que podría haber estado especialmente bien estructurado y que, sin lugar a dudas, debería de haber arrojado luz sobre determinadas incógnitas que rodean a ciertos personajes principales y sus desenlaces en el conflicto. Evitaremos, eso sí, en entrar a debatir y especificar cuáles son los puntos en los que creemos que el juego no da la talla en lo que a guion y desarrollo de la historia se refiere -con el fin de evitar destripes que afectarían a las tres entregas-, pero sí que puntualizamos que las conversaciones, las decisiones, y en general el hilo conductor de la trama, son un tanto erráticos, difusos y, en ocasiones, absurdos. Las situaciones en las que el jugador se encontrará perplejo ante las resoluciones de la protagonista, o bien ante sus deducciones, no son especialmente extrañas, y es que la trama ha pasado a un plano bastante secundario, hasta el punto de que esta parece poco más que un engranaje para poner en marcha el excepcional mecanismo combativo y espectacular que posee el título, el cual pasamos a comentar a continuación.

El poder de un Nefilim

En primer lugar, y como decíamos, todos los elementos de Darksiders III parecen confluir hasta un núcleo, una base específica, que es su jugabilidad; hecho que no ha de confundirse con un defecto per se, pero que puede suponer una pequeña decepción para aquellos que buscaban una mayor profundidad y la aclaración de aspectos indispensables de la historia. En cualquier caso, el título de Gunfire Games presenta una estructura que bien podría confundirse con un mundo abierto -guarda claras reminiscencias e intentos del mismo-, pero que se destapa claramente como lineal conforme avanzamos en el juego. La exploración está bastante supeditada a las habilidades de Furia, que se irán desbloqueando conforme avancemos en la historia, y básicamente se reduce a hacer usos prácticamente testimoniales de las mismas con el fin de atravesar un camino que previamente estaba bloqueado; la presencia de acertijos también es otro punto polémico, pues no conservan la chispa, ni el ingenio, ni la variedad que exhibían los puzles de las entregas anteriores, y permanece un poco como argumento tangible de una involución que ha sufrido la franquicia, a la que se le notan las inclemencias de su desarrollo y el recorte de presupuesto.

No obstante, la indiscutible piedra angular de la propuesta es el sistema de combate, que se cimenta en un progreso de personaje basado en tres atributos principales: vitalidad -que, evidentemente, aumenta nuestra vida-, fuerza -aumenta el daño físico-, y arcano -aumenta el daño mágico. El progreso en ellas estará supeditado a Vulgrim, un astuto y ambicioso demonio que, entre otras cosas sirve como punto de control, vendedor de suministros y herramienta de progresión de Furia, lo que le acerca sustancialmente al funcionamiento de las hogueras de la mítica franquicia Souls. De igual forma, el combate es ahora más íntimo, más cercano y más rítmico, lo que también le da ciertos toques análogos con respecto a la serie anteriormente mencionada, y es que en Darksiders III no abundan tanto los enfrentamientos multitudinarios como las luchas difíciles y medidas en las que cada acción cuenta. Con un sistema de combos, cinco armas desbloqueables y la posibilidad de esquivar y ralentizar brevemente el tiempo -sí, como en Bayonetta-, Furia es perfectamente capaz de hacer frente a criaturas temibles, siempre y cuando la persona que está a los mandos sea capaz de adaptarse a una configuración de botones un tanto incómoda, a la tosquedad de algunas animaciones que comprometen al personaje -a veces es casi mejor no esquivar-, o a la exigencia de determinados enfrentamientos. Eso sí, algunas secuencias de lucha nos dejan auténticos momentazos, especialmente en nuestras pugnas con los siete pecados capitales.

Finalmente, y adentrándonos en el ámbito audiovisual, no podemos sino advertir que Darksiders III está en la delgada línea roja que separa la pasada generación de la actual. Algunos detalles de los escenarios, así como sus diseños y la recreación de los enemigos, permanecen en el umbral del notable, pero se ven enormemente ensombrecidos por resoluciones borrosas, por la inestabilidad de la tasa de imágenes por segundo, y por determinados defectos gráficos que, en general, lastran las virtudes de lo que el Apocalipsis pone en pantalla. En cuanto al sonido, cabe señalar que la música cumple con creces y acompaña a la perfección en la gran mayoría de situaciones; por el contrario, el doblaje al español tiene claroscuros excesivamente pronunciados, y algunas voces -entre las que se encuentra la de la protagonista- claman al cielo en algunos momentos. Un poco más de fuerza y de emoción, por Dios, ¡que eres Furia!

Conclusiones

Darksiders III es un juego notable, siempre y cuando lo consideremos puramente como un título perteneciente única y exclusivamente al género de acción; todas las otras cuestiones que habían de profundizar en aspectos argumentales y en la evolución de la fórmula se han perdido por el camino o han sufrido, como mínimo, el ser relegadas al ostracismo o a un eterno quiero y no puedo, ya sea debido al recorte de presupuesto, al cambio de estudio o a un repentino y súbito viraje en el rumbo que llegó demasiado tarde. Es recomendable para los seguidores de la franquicia y para los amantes del género y de la espectacularidad de su puesta en escena en lo que a combates se refiere; no obstante, es un poco desesperanzador constatar que podría haber sido mucho más grande de lo que ha terminado siendo y que su desarrollo va de más a menos, por lo que tendrá que ser capaz de arreglárselas en una industria que no perdona y que no olvida.

Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes
Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes
Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes
Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes
Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes
Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes
Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes
Análisis de Darksiders III para PC: Furia de Jinetes

Alternativas
Otras entregas de la serie, algo más profundas en aspectos jugables. Por algunas características que adapta de otras propuestas, podríamos citar también a la franquicia Souls.
Combate más exigente, íntimo y complejo. Los jefes finales. El diseño de determinadas zonas.
Evita temáticas argumentales. Gráficamente es inestable y no destaca en absoluto.
Darksiders III es un vertiginoso juego de acción al que terminan pesándole las horas y los infortunios. Podría haber sido algo mucho más grande.
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