PlayStation 3
Barbra Streisand for President
Sony y los desarrolladores de Singstar lanzan su apuesta en los juegos de baile con Dancestar Party.
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Los juegos sociales han conseguido una gran relevancia en el mercado. Ya en la pasada generación se lanzaron los exitosos Buzz o Singstar, pero la aparición de los mandos con sensor de movimiento ha propiciado que este tipo de juegos se abra a nuevas posibilidades y compradores.
Si hace un tiempo los más demandados eran aquellos en los que había que cantar en plan karaoke, desde hace un tiempo los de bailar son los que más han llamado la atención del usuario. Just Dance fue un éxito sorprendente y casi inesperado, con unas cifras de venta impresionantes en Reino Unido durante muchos meses que hicieron frente a grandes series. Harmonix, la creadora de Guitar Hero y Rock Band, también han tenido algo que ver con los excelentes Dance Central.
Sony no ha querido dejar de lado esta oportunidad y después de Singstar Dance vuelve a adentrarse en el género con un juego en el que se fomenta más el baile y menos el canto. El resultado es DanceStar Party (conocido en Estados Unidos como Everybody Dance), una pseudocontinuación del ya mencionado Singstar Dance que amenizará las fiestas y reuniones de amigos en casa, sobre todo en estas noches desapacibles de invierno en las que no apetece tanto irse de fiesta.
Uno de los puntos fuertes de Move es la excelente captación del movimiento, algo que por ahora, a excepción de Sports Champions, no se ha utilizado en condiciones en prácticamente ningún juego. El funcionamiento es muy bueno, lo que repercute directamente en la diversión. Recoge con gran fiabilidad todos los aspavientos que hagamos delante de la cámara, aunque no tengamos ni idea de bailar. Aquí la gracilidad de nuestros movimientos pasa a un segundo plano, aunque esto dependerá del nivel de dificultad que pongamos. Por otra parte, precisamente Move limita en cierto modo la profundidad del sistema de juego, puesto que la cámara sólo valora el movimiento de la luz. El resto de movimientos que hagamos con el juego no entrarán en la valoración, pese a que no se puede tener una mitad del cuerpo con el ritmo a destajo y la otra mitad estática. Ya sea por simple inercia o porque nos apetece, tendemos a imitar los movimientos que vemos en pantalla. No obstante, Sony debería habilitar la opción en próximas entregas de jugar con dos Move, uno en cada mano.
En el modo "Bailar ahora", el apartado principal del juego, podemos elegir entre tres distintas dificultades. Éstas tienen el objetivo de amoldarse a todo tipo de públicos y que a todos les resulte divertido. La diferencia en la intensidad de los bailes se nota, así que dependiendo del esfuerzo que queramos realizar seleccionaremos una u otra. Claro que si nos juntamos con varios amigos para pasar un rato entretenido, puede que el modo "Profesional" dé lugar a un mayor repertorio de movimientos extraños y de dudosa elegancia. Las risas están más que aseguradas, especialmente con las capturas que aparecen en pantalla mientras estamos en plena danza. Dentro de este mismo modo también tendremos la opción "Pareja de baile". El título lo dice todo: consiste en que dos personas bailen de forma más o menos coordinada, para lo que es necesario un segundo Move. También será necesario un segundo mando si queremos enfrentar nuestras puntuaciones en un duelo de baile a lo Vicentín y Piruleta.
Como ya hemos dicho, la cámara percibe los movimientos de la bola de luz y los compara con los del bailarín que aparece en pantalla. Los resultados se reflejan a través de una valoración numérica más concreta, y otra más general por estrellas. Estas puntuaciones pasarán a una clasificación exclusiva de cada canción que sirve para competir con amigos. Se echa en falta un marcador online.
Si hace un tiempo los más demandados eran aquellos en los que había que cantar en plan karaoke, desde hace un tiempo los de bailar son los que más han llamado la atención del usuario. Just Dance fue un éxito sorprendente y casi inesperado, con unas cifras de venta impresionantes en Reino Unido durante muchos meses que hicieron frente a grandes series. Harmonix, la creadora de Guitar Hero y Rock Band, también han tenido algo que ver con los excelentes Dance Central.
Sony no ha querido dejar de lado esta oportunidad y después de Singstar Dance vuelve a adentrarse en el género con un juego en el que se fomenta más el baile y menos el canto. El resultado es DanceStar Party (conocido en Estados Unidos como Everybody Dance), una pseudocontinuación del ya mencionado Singstar Dance que amenizará las fiestas y reuniones de amigos en casa, sobre todo en estas noches desapacibles de invierno en las que no apetece tanto irse de fiesta.
Uno de los puntos fuertes de Move es la excelente captación del movimiento, algo que por ahora, a excepción de Sports Champions, no se ha utilizado en condiciones en prácticamente ningún juego. El funcionamiento es muy bueno, lo que repercute directamente en la diversión. Recoge con gran fiabilidad todos los aspavientos que hagamos delante de la cámara, aunque no tengamos ni idea de bailar. Aquí la gracilidad de nuestros movimientos pasa a un segundo plano, aunque esto dependerá del nivel de dificultad que pongamos. Por otra parte, precisamente Move limita en cierto modo la profundidad del sistema de juego, puesto que la cámara sólo valora el movimiento de la luz. El resto de movimientos que hagamos con el juego no entrarán en la valoración, pese a que no se puede tener una mitad del cuerpo con el ritmo a destajo y la otra mitad estática. Ya sea por simple inercia o porque nos apetece, tendemos a imitar los movimientos que vemos en pantalla. No obstante, Sony debería habilitar la opción en próximas entregas de jugar con dos Move, uno en cada mano.
En el modo "Bailar ahora", el apartado principal del juego, podemos elegir entre tres distintas dificultades. Éstas tienen el objetivo de amoldarse a todo tipo de públicos y que a todos les resulte divertido. La diferencia en la intensidad de los bailes se nota, así que dependiendo del esfuerzo que queramos realizar seleccionaremos una u otra. Claro que si nos juntamos con varios amigos para pasar un rato entretenido, puede que el modo "Profesional" dé lugar a un mayor repertorio de movimientos extraños y de dudosa elegancia. Las risas están más que aseguradas, especialmente con las capturas que aparecen en pantalla mientras estamos en plena danza. Dentro de este mismo modo también tendremos la opción "Pareja de baile". El título lo dice todo: consiste en que dos personas bailen de forma más o menos coordinada, para lo que es necesario un segundo Move. También será necesario un segundo mando si queremos enfrentar nuestras puntuaciones en un duelo de baile a lo Vicentín y Piruleta.
Como ya hemos dicho, la cámara percibe los movimientos de la bola de luz y los compara con los del bailarín que aparece en pantalla. Los resultados se reflejan a través de una valoración numérica más concreta, y otra más general por estrellas. Estas puntuaciones pasarán a una clasificación exclusiva de cada canción que sirve para competir con amigos. Se echa en falta un marcador online.







